Hello again, hello
Como decía aquella vieja canción de Neil Diamond: hello my friend, hello. De nuevo estamos por aquí. No sé por cuanto tiempo, así que esta vez no voy a prometer nada acerca de seguir escribiendo. Al igual que en los últimos años, estoy tomando unas largas vacaciones por estas fechas. Si, no lo digas, ya sé que la última vez que escribí por aquí también estaba de vacaciones. El caso es que tengo muchos períodos de vacaciones no disfrutadas y por estas tierras de Dios la ley prohíbe que el empleado acumule más de dos períodos vacacionales. Adicionalmente, los negreros con los que trabajo pretenden ponerse al día con los pasivos laborales, así que los de Recursos Humanos me estaban presionando para que hiciera uso de todas mis vacaciones vencidas, de manera tal que no me las tengan que pagar otra vez. Todavía tengo unas cuatro pendientes.
Para ponernos rápidamente al día te cuento que, antes de salir de vacaciones, en el trabajo “estaban” mejorando las cosas, al punto que volvieron a enviarme en misión al exterior y el asunto de mi traslado a una de nuestras oficinas en Europa “estaba” viento en popa. Te advierto que el uso del copretérito o del pretérito imperfecto del verbo estar en las frases anteriores no es casualidad. Ocurre que el accionista mayoritario del consorcio decidió tomar control absoluto de la empresa donde trabajo y comenzó la remoción y sustitución de todos los que tienen cargos directivos. Así que ahora con jefes nuevos mi situación en la empresa en bastante incierta; no sólo no voy trasladado a ninguna parte sino que incluso estoy esperando que en cualquier momento me pidan que entregue mi modesto carguito (por no decir que me den una patada por el culo). En todo caso, como dicen en mi pueblo: “amanecerá y veremos”.
De lo sentimental mejor no hablar; eso lo dejamos para otra ocasión. No sé porque motivo, pero en estos días he estado pensando en alguien a quien amé hace un tiempo. Nunca más volvimos a hablarnos y apenas nos saludamos cuando nos tropezamos por ahí, pero en estos días la he extrañado, he querido saber de ella. Es que lo que duele no es decir adiós, sino los recuerdos... anyway, ya se me pasará...
En fin, como verás, nada nuevo bajo el sol.
Para ponernos rápidamente al día te cuento que, antes de salir de vacaciones, en el trabajo “estaban” mejorando las cosas, al punto que volvieron a enviarme en misión al exterior y el asunto de mi traslado a una de nuestras oficinas en Europa “estaba” viento en popa. Te advierto que el uso del copretérito o del pretérito imperfecto del verbo estar en las frases anteriores no es casualidad. Ocurre que el accionista mayoritario del consorcio decidió tomar control absoluto de la empresa donde trabajo y comenzó la remoción y sustitución de todos los que tienen cargos directivos. Así que ahora con jefes nuevos mi situación en la empresa en bastante incierta; no sólo no voy trasladado a ninguna parte sino que incluso estoy esperando que en cualquier momento me pidan que entregue mi modesto carguito (por no decir que me den una patada por el culo). En todo caso, como dicen en mi pueblo: “amanecerá y veremos”.
De lo sentimental mejor no hablar; eso lo dejamos para otra ocasión. No sé porque motivo, pero en estos días he estado pensando en alguien a quien amé hace un tiempo. Nunca más volvimos a hablarnos y apenas nos saludamos cuando nos tropezamos por ahí, pero en estos días la he extrañado, he querido saber de ella. Es que lo que duele no es decir adiós, sino los recuerdos... anyway, ya se me pasará...
En fin, como verás, nada nuevo bajo el sol.
Comentario:
Aunque, segun tú, no haya nada nuevo, por aquí pase a saludarte.
Por cierto yo soy de usar mucho eso de "amanecerá y veremos"...asi evito adelantarme a los acontecimientos con todo y la ansiedad que puediera implicar el futuro, asi sea inmediato.
Por cierto yo soy de usar mucho eso de "amanecerá y veremos"...asi evito adelantarme a los acontecimientos con todo y la ansiedad que puediera implicar el futuro, asi sea inmediato.

















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