Otra vez desde la oficina
Mi compañero de trabajo que amablemente me cedió su password para que accediera a internet, la ha vuelto a cambiar y esta vez ya me da vergüenza pedírsela. Así que vuelvo a estar incomunicada. Además, no sé cómo, de pronto me he quitado de encima gran parte del trabajo que tenía acumulado y ahora mismo estoy sin mucho que hacer, fingiendo, por la cuenta que me trae, estar tan ocupada como siempre.
Tengo cierta tendencia a aceptar a la gente tal y como es. Pero hay cosas que me dan una rabia profunda. Entre ellas varias de las que hace una compañera de la oficina: decir que tiene muchísimo trabajo cuando todos sabemos que no es así; tirarme indirectas/puñaladas traperas porque no le he invitado personalmente a salir un viernes por la noche (le dije que yo siempre estaba en el mismo sitio, que puede venir cuando quiera); ser celosa a pesar de estar casada (un día anuló una comida con unos excompañeros suyos por no dejarme sola con un compañero de oficina); venir a trabajar a una planta con minifalda y medias de rejilla; flirtear a lo loco con cualquier viajante, proveedor o jefe que aparezca por aquí y que ella considere que es importante (hace un rato le he oído quedar con un comercial que viene a la planta en un Jaguar); pasarse la mañana sin sonreírle a nadie ni moverse de la silla hasta que llega en del Jaguar y entonces tomarse un café con él (aunque ya lleve dos o tres, debe tener el estómago fatal), apoyada en una esquina sonriendo como una boba; etc, etc. No puedo con estas cosas.
Acabo de descubrir que no hace falta que le pida el password a mi compañero. Lo he adivinado. Pero ahora me sabe mal utilizarlo.
Esta semana me han hecho un regalo muy extraño. Uno de mis compañeros canadienses me ha regalado un estropajo para fregar los platos que ha tejido su cuñada. Está hecho de una especie de redecilla y tejido con una aguja de ganchillo. Es redondo y de color verde y parece la copa de uno de los árboles que ponen en las maquetas de las inmobiliarias. Me gusta. No quiero usarlo para fregar platos. Lo voy a guardar aquí con la tuerca que me trajeron de la planta, el haba del roscón de reyes y las pegatinas de las manzanas y las naranjas que me trae Santi del comedor. A veces me las pega sobre el nombre, en la pizarra que hay al entrar en la oficina, pero luego viene el de seguridad y las quita.
Hoy he leído en un flog cosas con las que me siento muy identificada. Es uno que visito amenudo y casi siempre hay algo que conecta con mi manera de sentir. De hecho, son sentimientos que comparto, pero que procuro evitar. O ignorar. Me hacen sentir tonta, indulgente, absurda. Sin embargo cuando esta persona habla de los mismos sentimientos que yo tengo, éstos tienen sentido, razón de ser y validez. Una persona que me quiere me dijo recientemente que aparento dureza pero mis sentimientos me traicionan. Otra me dijo que soy increíblemente racional y práctica con mis sentimientos. Yo no intento ninguna de las dos cosas, sólo procuro que no me vaya demasiado mal: no tropezar demasiadas veces, aprender de las cosas que me pasan, no hacerme ilusiones donde no las hay. Pero lo cierto es que vuelvo a estar en el mismo sitio donde he estado tantas veces, como si estuviera sentada en la puerta de algún sitio, viendo entrar y salir a la gente, saludando y sin poder entrar. Sólo que esta vez además estoy enfadada conmigo misma, porque, como de costumbre, no he podido evitar llegar aquí. Hasta me aburre hablar de ello aunque lo tenga siempre en la cabeza.
La compañera de trabajo de la que hablaba antes se ha ido a comer con el del jaguar. Las miradas de mis otros dos compañeros han sido divertidísimas. No doy crédito. No-doy-cré-di-to.
A pesar de estar de un humor lastimoso, esta semana he conseguido ocuparme de algunas cosas que tenía atrasadas: por fin he arreglado el retrovisor del coche, que hace meses que me lo dejaron colgando del cable y lo llevaba pegado con cinta de secuestrador. Se rompió por un sitio que hacía difícil sujetarlo con cinta, así que periódicamente tenía que renovarlo. He gastado casi un rollo entero de cinta y llegó un momento que las capas nuevas ya no pegaban de tanto adhesivo seco que se había quedado pegado en la puerta del coche. Descubrí que una manera de hacer que aguantara más era abrir la puerta y hacer llegar la cinta hasta el interior de la puerta, que como aún no tenía una capa de pegamento seco, aún ofrecía adherencia. Así conseguí tener que cambiar la cinta cada cuatro días en lugar de cada dos, pero al final sólo se aguantaba por la parte de dentro y cada vez colgaba más. Parecía la oreja de un perro de esos de orejas grandes y caídas. Como si estuviera triste. Pero ayer ya lo solucioné, me ha costado un pastón por un espejo genérico que ni siquiera va a conjunto con el otro, pero ya no tendré que parar por la calle a ponerle más cinta antes de que se me caiga a mitad de camino.
También he pedido que me arreglen el enchufe e interruptor que se estropeó hace todavía más meses. El motivo principal fue tuvo que venir el lampista a arreglar el calentador para que dejasen de saltarme los plomos y así aproveché. Me cambiaron la resistencia del calentador y de momento no me han cobrado nada porque está pendiente lo del enchufe, pero menos mal, porque anoche hacía un ruido burbujeante bastante raro que me hizo desenchufarlo, así que tendré que volver a avisarles. Además he pedido hora para pasar la ITV y he preguntado el precio del cambio de aceite. Y para colmo también he pedido el borrador de la declaración de la renta, aunque no sé si lo he hecho bien porque el año pasado lo pedí y nunca llegó nada (a parte de que no recuerdo si lo que me pidió mi banquero particular el año pasado era el borrador o los datos fiscales…). Y aún con todo, eso sólo es parte de las cosas que tengo/tenía pendientes. Vaya desastre. Los hay que hasta creen que es parte de mi encanto. Yo creo que ya está bien.
He interrogado a mi compañera. Se había traído comida y le he preguntado que por qué, si se iba a comer fuera. Dice que no era seguro y que ha ido con los excompañeros con los que iba antes. Aha. Pero que ha ido a comer algo rápido, porque entre que cojes el coche y bla, bla, bla. No puedo resistir dar la oportunidad de que me mientan y ver cómo se van inventando las cosas. Le he oído quedar con el comercial!! Sigo sin dar crédito.
Me han mandado trabajo. Enviaré esto más tarde desde casa.
Tengo cierta tendencia a aceptar a la gente tal y como es. Pero hay cosas que me dan una rabia profunda. Entre ellas varias de las que hace una compañera de la oficina: decir que tiene muchísimo trabajo cuando todos sabemos que no es así; tirarme indirectas/puñaladas traperas porque no le he invitado personalmente a salir un viernes por la noche (le dije que yo siempre estaba en el mismo sitio, que puede venir cuando quiera); ser celosa a pesar de estar casada (un día anuló una comida con unos excompañeros suyos por no dejarme sola con un compañero de oficina); venir a trabajar a una planta con minifalda y medias de rejilla; flirtear a lo loco con cualquier viajante, proveedor o jefe que aparezca por aquí y que ella considere que es importante (hace un rato le he oído quedar con un comercial que viene a la planta en un Jaguar); pasarse la mañana sin sonreírle a nadie ni moverse de la silla hasta que llega en del Jaguar y entonces tomarse un café con él (aunque ya lleve dos o tres, debe tener el estómago fatal), apoyada en una esquina sonriendo como una boba; etc, etc. No puedo con estas cosas.
Acabo de descubrir que no hace falta que le pida el password a mi compañero. Lo he adivinado. Pero ahora me sabe mal utilizarlo.
Esta semana me han hecho un regalo muy extraño. Uno de mis compañeros canadienses me ha regalado un estropajo para fregar los platos que ha tejido su cuñada. Está hecho de una especie de redecilla y tejido con una aguja de ganchillo. Es redondo y de color verde y parece la copa de uno de los árboles que ponen en las maquetas de las inmobiliarias. Me gusta. No quiero usarlo para fregar platos. Lo voy a guardar aquí con la tuerca que me trajeron de la planta, el haba del roscón de reyes y las pegatinas de las manzanas y las naranjas que me trae Santi del comedor. A veces me las pega sobre el nombre, en la pizarra que hay al entrar en la oficina, pero luego viene el de seguridad y las quita.
Hoy he leído en un flog cosas con las que me siento muy identificada. Es uno que visito amenudo y casi siempre hay algo que conecta con mi manera de sentir. De hecho, son sentimientos que comparto, pero que procuro evitar. O ignorar. Me hacen sentir tonta, indulgente, absurda. Sin embargo cuando esta persona habla de los mismos sentimientos que yo tengo, éstos tienen sentido, razón de ser y validez. Una persona que me quiere me dijo recientemente que aparento dureza pero mis sentimientos me traicionan. Otra me dijo que soy increíblemente racional y práctica con mis sentimientos. Yo no intento ninguna de las dos cosas, sólo procuro que no me vaya demasiado mal: no tropezar demasiadas veces, aprender de las cosas que me pasan, no hacerme ilusiones donde no las hay. Pero lo cierto es que vuelvo a estar en el mismo sitio donde he estado tantas veces, como si estuviera sentada en la puerta de algún sitio, viendo entrar y salir a la gente, saludando y sin poder entrar. Sólo que esta vez además estoy enfadada conmigo misma, porque, como de costumbre, no he podido evitar llegar aquí. Hasta me aburre hablar de ello aunque lo tenga siempre en la cabeza.
La compañera de trabajo de la que hablaba antes se ha ido a comer con el del jaguar. Las miradas de mis otros dos compañeros han sido divertidísimas. No doy crédito. No-doy-cré-di-to.
A pesar de estar de un humor lastimoso, esta semana he conseguido ocuparme de algunas cosas que tenía atrasadas: por fin he arreglado el retrovisor del coche, que hace meses que me lo dejaron colgando del cable y lo llevaba pegado con cinta de secuestrador. Se rompió por un sitio que hacía difícil sujetarlo con cinta, así que periódicamente tenía que renovarlo. He gastado casi un rollo entero de cinta y llegó un momento que las capas nuevas ya no pegaban de tanto adhesivo seco que se había quedado pegado en la puerta del coche. Descubrí que una manera de hacer que aguantara más era abrir la puerta y hacer llegar la cinta hasta el interior de la puerta, que como aún no tenía una capa de pegamento seco, aún ofrecía adherencia. Así conseguí tener que cambiar la cinta cada cuatro días en lugar de cada dos, pero al final sólo se aguantaba por la parte de dentro y cada vez colgaba más. Parecía la oreja de un perro de esos de orejas grandes y caídas. Como si estuviera triste. Pero ayer ya lo solucioné, me ha costado un pastón por un espejo genérico que ni siquiera va a conjunto con el otro, pero ya no tendré que parar por la calle a ponerle más cinta antes de que se me caiga a mitad de camino.
También he pedido que me arreglen el enchufe e interruptor que se estropeó hace todavía más meses. El motivo principal fue tuvo que venir el lampista a arreglar el calentador para que dejasen de saltarme los plomos y así aproveché. Me cambiaron la resistencia del calentador y de momento no me han cobrado nada porque está pendiente lo del enchufe, pero menos mal, porque anoche hacía un ruido burbujeante bastante raro que me hizo desenchufarlo, así que tendré que volver a avisarles. Además he pedido hora para pasar la ITV y he preguntado el precio del cambio de aceite. Y para colmo también he pedido el borrador de la declaración de la renta, aunque no sé si lo he hecho bien porque el año pasado lo pedí y nunca llegó nada (a parte de que no recuerdo si lo que me pidió mi banquero particular el año pasado era el borrador o los datos fiscales…). Y aún con todo, eso sólo es parte de las cosas que tengo/tenía pendientes. Vaya desastre. Los hay que hasta creen que es parte de mi encanto. Yo creo que ya está bien.
He interrogado a mi compañera. Se había traído comida y le he preguntado que por qué, si se iba a comer fuera. Dice que no era seguro y que ha ido con los excompañeros con los que iba antes. Aha. Pero que ha ido a comer algo rápido, porque entre que cojes el coche y bla, bla, bla. No puedo resistir dar la oportunidad de que me mientan y ver cómo se van inventando las cosas. Le he oído quedar con el comercial!! Sigo sin dar crédito.
Me han mandado trabajo. Enviaré esto más tarde desde casa.
Rentable
Anoche cuando encendieron las luces del local donde estábamos a las cuatro y media de la mañana y nos íbamos hacia la puerta le dije a mi hermana "mira Nerea, cincuenta céntimos" Mientras se agachaba le dije "mira Nerea, un pendiente de aro". Cuando debajo de una banqueta ví un billete no dije nada, me agaché, me lo metí al bolsillo, ignoré por completo al par que dijeron "alaaaa!!" y me fui para fuera con la duda de si el billete era de 10 ó de 50... y era de 50, jujuju.
Jueves Santo en la oficina
Hoy he venido al trabajo un poco para dar el pego. Bueno, no, para cobrar. Jueves santo no es festivo, pero para mi empresa sí, sólo que en el proyecto en el que trabajo –que tiene su propio calendario laboral- hoy es laborable. Y yo, si no trabajo no cobro. Cobrar es importante.
Estamos cuatro gatos contados y sólo un par de jefes que con un poco de suerte se pasarán el día fuera de la oficina. Bueno, sólo uno de ellos. El otro se hizo una rotura de ligamentos cruzados esquiando en enero y le operaron la semana pasada. No entiendo por qué ha elegido Jueves Santo para volver al trabajo. De todos modos, los motivos de la gente para hacer cosas no siempre responden a la lógica. Yo misma: uno de los motivos por los que he decidido venir hoy a trabajar –pudiendo quedarme en casa, aunque sin sueldo- ha sido que la plaza de parquing nocturna que he alquilado cerca de casa es nocturna y sólo cubre de 5pm a 8am, fines de semana y festivos. Hoy no es festivo, por lo tanto me hubiese tenido que levantar de todas maneras a sacarlo del párquing y dar mil vueltas por el barrio para dejarlo en un sitio que ni fuera zona azul, ni estuviese prohibido aparcar debido a las procesiones de Semana Santa. Así que, como dicen Faemino y Cansado y ya he escrito alguna vez en este blog, se va a estar mejor aquí que delinquiendo.
De momento nos hemos juntado los cuatro pringaos y hemos desayunado juntos. Les he contado la anécdota de cuando casi me electrocuto cortando un cable con las tijeras de la cocina para poner una lámpara sin caer en la cuenta de que veía perfectamente porque tenía la luz encendida. A veces me asusto de mí misma, pero fue un lapsus.
Ahora debería ponerme a traducir el procedimiento que indica qué hacer en caso de corte de tensión al cuadro de control o al computador de control de procesos. También podría traducir y pasar al formato nuevo unos procedimientos del laboratorio, o introducir modificaciones en las copias electrónicas de los procedimientos de pre-puesta en marcha y operaciones. O incluso actualizar el archivo de pre-puesta en marcha; es decir, imprimir todos los procedimientos y listas de chequeo y archivarlos por áreas, tarea que a estas alturas ya debería haber hecho otra persona. Pero ya he dicho al principio que he venido al trabajo a dar el pego. A que me vean. A poder poner en el boletín que he trabajado 8 horas. No pienso hacer mucho. Con la cantidad de trabajo que acostumbro a hacer y la escasa supervisión de la que soy objeto, puedo permitirme un día de estos de vez en cuando. Ya me hacen hacer el imbécil lo suficiente cualquier día normal. Esta semana, sin ir más lejos, me negué a hacer una tarea que me encargaron: en el proyecto no tenemos secretarias ni administrativas/os. Además el proyecto está formado principalmente por hombres (seis chicas en un equipo de unas cuartenta personas…) así que muchas de las tareas que se le pedirían a una secretaria, recaen por defecto sobre dos de nosotras (las otras tres llevan a cabo tareas técnicas y nosotras sólo de oficina y la cuarta es la ingeniera de planta). Si se acaba el agua o se estropea la máquina de café se acumula la gente en el pasillo diciendo “no hay café, no hay café” hasta que Nuria o yo llamamos a los de la máquina de café. Si se acaba el papel de la impresora, la gente se acumula alrededor de la impresora diciendo “no hay papel, no hay papel”, hasta que me encargo de conseguir más papel. El hecho de que me ocupe de las llaves y el material de oficina (además de algún aspecto de disciplina de operaciones, la auditoría de uso de procedimientos y de todas las traducciones) debe haber creado la falsa impresión de que soy algún tipo de administrativa. A pesar de que en la firma de mis mails queda clarísimo que soy la traductora, gestora de los documentos de planta y auditora de uso de procedimientos. Los bolis y las grapas son un añadido. Así que, debido, imagino, a esta falsa impresión sobre mis atribuciones, el lunes recibí un mail del jefe de mantenimiento del proyecto diciendo: “Maia, porfavor realiza una reserva en el hotel tal para tales fechas a nombre de tal persona”. Después de pensarlo un rato respondí: “Luis, desconozco por completo el procedimiento de la empresa en materia de reservas de hoteles. Creo que sería más adecuado pedir este tipo de tareas a alguien más familiarizado con este tema.” No le sentó bien. Pero la semana pasada malgasté horas haciendo llamadas para un pequeño encargo similar, intentando reservar un coche de alquiler para un visitante y así se lo dije cuando me vino a protestar por mi contestación. Si hace falta una secretaria, deberían emplear a una. Yo estoy aquí para traducir documentos técnicos, no para reservar hoteles ni coches de alquiler. Después me preguntan que qué tal llevo los procedimientos de tal departamento. En fin. Mañana es fiesta. Y el lunes también.
Vienen tres fines de semana buenos. Esta noche hay un directo en el Cau y después pinchan twentynails en el puerto. El sábado hay una fiesta en Hospitalet de l’Infant para la presentación de una asociación que han montado unos amigos para organizar fiestas y demás con apoyo del Ayuntamiento. Habrán directos y varias parejas de djs (casi todos del círculo de amigos). Para más información ver varios de los flogs que enlazo desde el mío (/dubno, /helmutdelux, /jvmoon). Si hay alguien que no tenga planes para el sábado y esté dentro de un radio razonable, ya sabe. Yo estaré por allí.
El fin de semana que viene es el regreso oficial a las pistas (bueno, a las cabinas) de 2manyputes después de que el 2manyputesdelaizquierda se haya pasado tres meses trabajando en Alemania. Será una ocasión emocionante para los habituales del Cau y también muy recomendable, hace mucho que no pinchan juntos.
Por último, el último finde de abril en el Cau será grande: Miqui Puig el viernes y twentynails el sábado. No hace falta decir mucho. Las sesiones de Miqui siempre son entrañables y los twenty nos ponen del revés. Sin más. Les quiero. Sólo hace falta mirar los flogs que tengo enlazados para ver los comentarios que se hacen sobre ellos. Respeto total y absoluto. El finde pasado me dijo Jordi (twentynails de la derecha) que yo tengo mucho que decir musicalmente. No!! Me puse roja y no supe qué decir. Creo que le dije que sólo estaba aprendiendo (absorbiendo) de la gente que me rodea. Pero me hizo ilu que me dijera algo así.
Ya son las once y cuarto y no he hecho nada todavía a parte de charlar y escribir este post tan largo (Belén, estarás contenta). También he escuchado música. Ahora escucho más que nunca, sobre todo en el trabajo, mientras traduzco. Aveces tengo los auriculares puestos sin escuchar nada, sólo para que no me molesten con chorradas. Pero la mayor parte del tiempo escucho música. Siempre me ha parecido absurdo la gente que al final de un post o incluso en el flog escribe el título de la canción que están escuchando. Supongo que se hace con la intención de que sepas un poco mejor el ambiente en el que se ha escrito el post, por si tiene relación alguna. Pero, almenos yo, tardo en escribir un post más de lo que dura una canción. Con este llevo ya casi dos discos enteros: Funeral de Arcade Fire y Picaresque de The Decemberists. Y ahora acabo de poner Music for Girls de Baxendale. Creo que después me pondré Way You Walk de Papas Fritas, la canción más sexy que conozco (gracias Pol Pot por descubrírmela) y Morrissey de Leo García. Y como siga así no acabaré nunca de escribir este post. Ya voy por la tercera página.
Ayer me hice gafas nuevas. Muy fashion, muy diferentes de lo que suelo llevar, muy caras, muy de diseño, muy lo único que me gustaba y quedaba bien. Van a desentonar desastrosamente con el pelo desgreñado que llevo -me lo estoy dejando crecer y estoy en ese impasse ingnominioso entre pelo corto y pelo algo más largo-, pero al menos como son más grandes se me ven mejor los ojos. Ahora tendré que dejar de comprar ropa en Zara, Bershka y Pull&Bear, porque tampoco pegarán con la ropa barata que suelo llevar. Menos mal que he acabado de pagar el coche y que por fin comparto el alquiler… Qué banal suenan las últimas frases. Es lo que tiene vivir sola, tener muchos gastos y un sueldo algo mísero… que cuando la situación cambia para mejor (subida de sueldo + reducción de gastos + compartir piso con tu hermana) quieres vivir por todo lo alto, vestirte mejor, comer mejor, salir más, viajar más -y dar gracias porque no te interese la farmacopea propia de la noche.
Bueno, voy a publicar ya. No sé si me cabrá un post tan grande. Como se supone que no tengo acceso a internet, escribo en word y publico a escondidas con un cortarypegar rápido y disimulado…
Besos. Buen finde.
Escuchando: … (jojojo)
Estamos cuatro gatos contados y sólo un par de jefes que con un poco de suerte se pasarán el día fuera de la oficina. Bueno, sólo uno de ellos. El otro se hizo una rotura de ligamentos cruzados esquiando en enero y le operaron la semana pasada. No entiendo por qué ha elegido Jueves Santo para volver al trabajo. De todos modos, los motivos de la gente para hacer cosas no siempre responden a la lógica. Yo misma: uno de los motivos por los que he decidido venir hoy a trabajar –pudiendo quedarme en casa, aunque sin sueldo- ha sido que la plaza de parquing nocturna que he alquilado cerca de casa es nocturna y sólo cubre de 5pm a 8am, fines de semana y festivos. Hoy no es festivo, por lo tanto me hubiese tenido que levantar de todas maneras a sacarlo del párquing y dar mil vueltas por el barrio para dejarlo en un sitio que ni fuera zona azul, ni estuviese prohibido aparcar debido a las procesiones de Semana Santa. Así que, como dicen Faemino y Cansado y ya he escrito alguna vez en este blog, se va a estar mejor aquí que delinquiendo.
De momento nos hemos juntado los cuatro pringaos y hemos desayunado juntos. Les he contado la anécdota de cuando casi me electrocuto cortando un cable con las tijeras de la cocina para poner una lámpara sin caer en la cuenta de que veía perfectamente porque tenía la luz encendida. A veces me asusto de mí misma, pero fue un lapsus.
Ahora debería ponerme a traducir el procedimiento que indica qué hacer en caso de corte de tensión al cuadro de control o al computador de control de procesos. También podría traducir y pasar al formato nuevo unos procedimientos del laboratorio, o introducir modificaciones en las copias electrónicas de los procedimientos de pre-puesta en marcha y operaciones. O incluso actualizar el archivo de pre-puesta en marcha; es decir, imprimir todos los procedimientos y listas de chequeo y archivarlos por áreas, tarea que a estas alturas ya debería haber hecho otra persona. Pero ya he dicho al principio que he venido al trabajo a dar el pego. A que me vean. A poder poner en el boletín que he trabajado 8 horas. No pienso hacer mucho. Con la cantidad de trabajo que acostumbro a hacer y la escasa supervisión de la que soy objeto, puedo permitirme un día de estos de vez en cuando. Ya me hacen hacer el imbécil lo suficiente cualquier día normal. Esta semana, sin ir más lejos, me negué a hacer una tarea que me encargaron: en el proyecto no tenemos secretarias ni administrativas/os. Además el proyecto está formado principalmente por hombres (seis chicas en un equipo de unas cuartenta personas…) así que muchas de las tareas que se le pedirían a una secretaria, recaen por defecto sobre dos de nosotras (las otras tres llevan a cabo tareas técnicas y nosotras sólo de oficina y la cuarta es la ingeniera de planta). Si se acaba el agua o se estropea la máquina de café se acumula la gente en el pasillo diciendo “no hay café, no hay café” hasta que Nuria o yo llamamos a los de la máquina de café. Si se acaba el papel de la impresora, la gente se acumula alrededor de la impresora diciendo “no hay papel, no hay papel”, hasta que me encargo de conseguir más papel. El hecho de que me ocupe de las llaves y el material de oficina (además de algún aspecto de disciplina de operaciones, la auditoría de uso de procedimientos y de todas las traducciones) debe haber creado la falsa impresión de que soy algún tipo de administrativa. A pesar de que en la firma de mis mails queda clarísimo que soy la traductora, gestora de los documentos de planta y auditora de uso de procedimientos. Los bolis y las grapas son un añadido. Así que, debido, imagino, a esta falsa impresión sobre mis atribuciones, el lunes recibí un mail del jefe de mantenimiento del proyecto diciendo: “Maia, porfavor realiza una reserva en el hotel tal para tales fechas a nombre de tal persona”. Después de pensarlo un rato respondí: “Luis, desconozco por completo el procedimiento de la empresa en materia de reservas de hoteles. Creo que sería más adecuado pedir este tipo de tareas a alguien más familiarizado con este tema.” No le sentó bien. Pero la semana pasada malgasté horas haciendo llamadas para un pequeño encargo similar, intentando reservar un coche de alquiler para un visitante y así se lo dije cuando me vino a protestar por mi contestación. Si hace falta una secretaria, deberían emplear a una. Yo estoy aquí para traducir documentos técnicos, no para reservar hoteles ni coches de alquiler. Después me preguntan que qué tal llevo los procedimientos de tal departamento. En fin. Mañana es fiesta. Y el lunes también.
Vienen tres fines de semana buenos. Esta noche hay un directo en el Cau y después pinchan twentynails en el puerto. El sábado hay una fiesta en Hospitalet de l’Infant para la presentación de una asociación que han montado unos amigos para organizar fiestas y demás con apoyo del Ayuntamiento. Habrán directos y varias parejas de djs (casi todos del círculo de amigos). Para más información ver varios de los flogs que enlazo desde el mío (/dubno, /helmutdelux, /jvmoon). Si hay alguien que no tenga planes para el sábado y esté dentro de un radio razonable, ya sabe. Yo estaré por allí.
El fin de semana que viene es el regreso oficial a las pistas (bueno, a las cabinas) de 2manyputes después de que el 2manyputesdelaizquierda se haya pasado tres meses trabajando en Alemania. Será una ocasión emocionante para los habituales del Cau y también muy recomendable, hace mucho que no pinchan juntos.
Por último, el último finde de abril en el Cau será grande: Miqui Puig el viernes y twentynails el sábado. No hace falta decir mucho. Las sesiones de Miqui siempre son entrañables y los twenty nos ponen del revés. Sin más. Les quiero. Sólo hace falta mirar los flogs que tengo enlazados para ver los comentarios que se hacen sobre ellos. Respeto total y absoluto. El finde pasado me dijo Jordi (twentynails de la derecha) que yo tengo mucho que decir musicalmente. No!! Me puse roja y no supe qué decir. Creo que le dije que sólo estaba aprendiendo (absorbiendo) de la gente que me rodea. Pero me hizo ilu que me dijera algo así.
Ya son las once y cuarto y no he hecho nada todavía a parte de charlar y escribir este post tan largo (Belén, estarás contenta). También he escuchado música. Ahora escucho más que nunca, sobre todo en el trabajo, mientras traduzco. Aveces tengo los auriculares puestos sin escuchar nada, sólo para que no me molesten con chorradas. Pero la mayor parte del tiempo escucho música. Siempre me ha parecido absurdo la gente que al final de un post o incluso en el flog escribe el título de la canción que están escuchando. Supongo que se hace con la intención de que sepas un poco mejor el ambiente en el que se ha escrito el post, por si tiene relación alguna. Pero, almenos yo, tardo en escribir un post más de lo que dura una canción. Con este llevo ya casi dos discos enteros: Funeral de Arcade Fire y Picaresque de The Decemberists. Y ahora acabo de poner Music for Girls de Baxendale. Creo que después me pondré Way You Walk de Papas Fritas, la canción más sexy que conozco (gracias Pol Pot por descubrírmela) y Morrissey de Leo García. Y como siga así no acabaré nunca de escribir este post. Ya voy por la tercera página.
Ayer me hice gafas nuevas. Muy fashion, muy diferentes de lo que suelo llevar, muy caras, muy de diseño, muy lo único que me gustaba y quedaba bien. Van a desentonar desastrosamente con el pelo desgreñado que llevo -me lo estoy dejando crecer y estoy en ese impasse ingnominioso entre pelo corto y pelo algo más largo-, pero al menos como son más grandes se me ven mejor los ojos. Ahora tendré que dejar de comprar ropa en Zara, Bershka y Pull&Bear, porque tampoco pegarán con la ropa barata que suelo llevar. Menos mal que he acabado de pagar el coche y que por fin comparto el alquiler… Qué banal suenan las últimas frases. Es lo que tiene vivir sola, tener muchos gastos y un sueldo algo mísero… que cuando la situación cambia para mejor (subida de sueldo + reducción de gastos + compartir piso con tu hermana) quieres vivir por todo lo alto, vestirte mejor, comer mejor, salir más, viajar más -y dar gracias porque no te interese la farmacopea propia de la noche.
Bueno, voy a publicar ya. No sé si me cabrá un post tan grande. Como se supone que no tengo acceso a internet, escribo en word y publico a escondidas con un cortarypegar rápido y disimulado…
Besos. Buen finde.
Escuchando: … (jojojo)
comida + bebida + pelota de futbol
El balance del fin de semana ha sido positivo. Aunque el viernes volví a casa triste y con ganas de meterme en la cama y no volver saber más de nada ni nadie y el sábado estuve a punto de no salir, el resto del tiempo me lo pasé bien. Bastante bien.
Tengo un amigo para el que hice una chapa personalizada con una imagen de Miqui Puig. Para enseñársela –porque es MUY impaciente y no podía esperar a verla- le hice una foto y se la envié por mail. Le gustó mucho y me pidió permiso para enseñársela a Miqui, así que esa misma noche se la reenvió. Según me contó, Miqui respondió con un “graaaaaaaande” y el viernes por la noche me dijo que alguien había colgado la foto de la chapa en la portada del foro de fans de Miqui. Me hizo ilusión!
El sábado tuvimos una calçotada. Si no recuerdo mal, el invierno pasado ya expliqué qué era uno de estos eventos. Resumiendo, se trata de una barbacoa en la que, antes de la carne, se asan y consumen grandes cantidades de una clase de cebolla dulce que está buenísima y se llama calçot. Es típico de la provincia de Tarragona y es una excusa excelente para irse al campo con amigos y liarla. De hecho es casi un milagro que llegara a hacerse. La convocatoria se hizo a través del fotolog de un amigo (creado para la ocasión) y toda la labor organizativa se redujo a quedar en un sitio y a una hora. Vamos, que había que presentarse el sábado en Hospitalet de l’Infant a las doce y cuarto con dinero, hambre y sed. La única grieta en el plan era que yo fui la primera baja de la noche, y ya eran pasadas las tres y media cuando yo me retiré.
Cuando me levanté estaba nublado y el FRY (Frente Radical Yonqui, es decir, los asistentes a la calçotada) seguía durmiendo. Es más, diría que si no llego a llamar a RubénRubén, no hubiese habido calçotada -seguramente es por eso que yo no pertenezco al FRY (sólo soy su enfermera y fotógrafa): soy la responsable del grupo. O la menos irresponsable. O la más coñazo. Así que, con tan sólo una hora de retraso sobre el horario previsto ya estábamos en Hospitalet haciendo la compra. Miento: los chicos estaban haciendo la compra, mientras yo me tomaba un café con la amiga alemana de Pepe.
Una vez allí todo salió perfecto. Tuvimos sol y comimos y bebimos todo lo que nos hizo falta. Lo peor de todo fue que se me acabó la batería de la cámara justo antes de que el FRY empezara a liarla de verdad:
FRY + comida + vino de cooperativa + pelota de futbol = Rubén, Pepe y Marc subidos a un pino.
Primero subió Rubén (la pelota que había que rescatar era de su padre). Después subió Pepe con un vaso de vino en la boca para dárselo a Rubén. Y por último, a pesar de los gritos de Ángel de “¡Bajaros! Me comprometo a darle con una piedra”, subió Marc y descolgó la pelota de futbol, ole, ole!
Y luego, por la noche, pincharon Helmut y Pol Pot, así que fuimos a verles y a pesar de que al principio de la noche estaba de mal humor, me animé y me lo pasé bien.
Y a esta semana le quedan un martes un miércoles, dos viernes, dos sábados... cuatro días de vacaciones!!
Tengo un amigo para el que hice una chapa personalizada con una imagen de Miqui Puig. Para enseñársela –porque es MUY impaciente y no podía esperar a verla- le hice una foto y se la envié por mail. Le gustó mucho y me pidió permiso para enseñársela a Miqui, así que esa misma noche se la reenvió. Según me contó, Miqui respondió con un “graaaaaaaande” y el viernes por la noche me dijo que alguien había colgado la foto de la chapa en la portada del foro de fans de Miqui. Me hizo ilusión!
El sábado tuvimos una calçotada. Si no recuerdo mal, el invierno pasado ya expliqué qué era uno de estos eventos. Resumiendo, se trata de una barbacoa en la que, antes de la carne, se asan y consumen grandes cantidades de una clase de cebolla dulce que está buenísima y se llama calçot. Es típico de la provincia de Tarragona y es una excusa excelente para irse al campo con amigos y liarla. De hecho es casi un milagro que llegara a hacerse. La convocatoria se hizo a través del fotolog de un amigo (creado para la ocasión) y toda la labor organizativa se redujo a quedar en un sitio y a una hora. Vamos, que había que presentarse el sábado en Hospitalet de l’Infant a las doce y cuarto con dinero, hambre y sed. La única grieta en el plan era que yo fui la primera baja de la noche, y ya eran pasadas las tres y media cuando yo me retiré.
Cuando me levanté estaba nublado y el FRY (Frente Radical Yonqui, es decir, los asistentes a la calçotada) seguía durmiendo. Es más, diría que si no llego a llamar a RubénRubén, no hubiese habido calçotada -seguramente es por eso que yo no pertenezco al FRY (sólo soy su enfermera y fotógrafa): soy la responsable del grupo. O la menos irresponsable. O la más coñazo. Así que, con tan sólo una hora de retraso sobre el horario previsto ya estábamos en Hospitalet haciendo la compra. Miento: los chicos estaban haciendo la compra, mientras yo me tomaba un café con la amiga alemana de Pepe.
Una vez allí todo salió perfecto. Tuvimos sol y comimos y bebimos todo lo que nos hizo falta. Lo peor de todo fue que se me acabó la batería de la cámara justo antes de que el FRY empezara a liarla de verdad:
FRY + comida + vino de cooperativa + pelota de futbol = Rubén, Pepe y Marc subidos a un pino.
Primero subió Rubén (la pelota que había que rescatar era de su padre). Después subió Pepe con un vaso de vino en la boca para dárselo a Rubén. Y por último, a pesar de los gritos de Ángel de “¡Bajaros! Me comprometo a darle con una piedra”, subió Marc y descolgó la pelota de futbol, ole, ole!
Y luego, por la noche, pincharon Helmut y Pol Pot, así que fuimos a verles y a pesar de que al principio de la noche estaba de mal humor, me animé y me lo pasé bien.
Y a esta semana le quedan un martes un miércoles, dos viernes, dos sábados... cuatro días de vacaciones!!
Bien y mal
BIEN
Por fin he pagado el coche, el crédito del ordenador y la visa
Mi hermana ha conseguido trabajo hoy mismo, empieza mañana
SMS a las cinco de la mañana para dar las gracias
Lo bonito que es este drama
Las ganas que aún tengo de pasármelo bien
Me compraré unas gafas nuevas
Ya no hace frío
Una oferta para trabajar traduciendo para una amiga
No te asusta mi sinceridad
Chapas nuevas, algunas para regalar
Algunas conversaciones en el messenger
Pensar que puedo enamorarme
Las listas buenas
MAL
Estoy algo sensible, todo me afecta, me siento torpe
En el trabajo ya no puedo mirar por la ventana
A veces me siento peor persona que antes, aunque más lista
Lo bonito que es este drama
Mis ratos de inquietud
Pensar que hay cosas en mi manera de sentir que han cambiado para siempre
La de veces que me apetece mandar a alguien a la mierda
Las listas de "peros"
Las pocas ganas qeu tengo de escribir
La duda de si me he enamorado
Las listas malas
La cantidad de cosas que tengo atrasadas
Por fin he pagado el coche, el crédito del ordenador y la visa
Mi hermana ha conseguido trabajo hoy mismo, empieza mañana
SMS a las cinco de la mañana para dar las gracias
Lo bonito que es este drama
Las ganas que aún tengo de pasármelo bien
Me compraré unas gafas nuevas
Ya no hace frío
Una oferta para trabajar traduciendo para una amiga
No te asusta mi sinceridad
Chapas nuevas, algunas para regalar
Algunas conversaciones en el messenger
Pensar que puedo enamorarme
Las listas buenas
MAL
Estoy algo sensible, todo me afecta, me siento torpe
En el trabajo ya no puedo mirar por la ventana
A veces me siento peor persona que antes, aunque más lista
Lo bonito que es este drama
Mis ratos de inquietud
Pensar que hay cosas en mi manera de sentir que han cambiado para siempre
La de veces que me apetece mandar a alguien a la mierda
Las listas de "peros"
Las pocas ganas qeu tengo de escribir
La duda de si me he enamorado
Las listas malas
La cantidad de cosas que tengo atrasadas





