<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/rss20.xml"><title><![CDATA[Te lo juro por ikea]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Abierto 24 horas]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_255.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_254.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_253.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_252.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_251.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_250.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_249.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_248.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_247.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_246.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_255.htm"><title><![CDATA[Pero]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_255.htm]]></link><description><![CDATA[Siempre hay un gran pero. <br/><br/>"Yo* me liaría contigo. Pero le gustas mucho a mi amigo".<br/><br/>Ah, bien. Pues bueno, gracias por la info. <br/><br/>Soy un imán de situaciones surrealistas. <br/><br/>*(chica)<br/><br/>PD: ei, que todo va bien, eh? Pero voy un poco cuesta abajo y con el culo por delante...]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_254.htm"><title><![CDATA[Lambrusco]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_254.htm]]></link><description><![CDATA[Anoche me invitó a cenar mi amiga Laia. La idea era ir a tomar unas cervezas antes de irnos a dormir, pero al final decidió que sería mejor tirar la casa por la ventana e ir a cenar de restaurante. <br/><br/>Entre las dos nos bebimos una botella de lambrusco rosado, que es vino pero en realidad es vino de broma y no cuenta, pero nos dio mucha risa y empezamos a hablar de sexo. Bueno, de follar y de pollas y de si el tamaño importa o no y de si cuando tienes un picor quieres tocarte la zona así como por encima y con mucho cuidado y casi sin tocar o si quieres rascarte bien, bien y Laia estaba de acuerdo conmigo en qeu lo que quieres es rascarte bien fuerte y que esa es la importancia del tamaño y añadió qeu por lo menos debe haber contacto "diametral" para no sentirte como una katiuska y nos dio mucha, mucha risa. <br/><br/>Pero lo que más risa nos dio fue girarnos y ver que en la mesa contigua había cuatro curas cenando y nosotras secándonos las lágrimas...<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_253.htm"><title><![CDATA[Lápiz]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_253.htm]]></link><description><![CDATA[Me gusta llegar el lunes al trabajo llevando todavía un discreto recuerdo del lápiz de ojos, la base de las pestañas oscurecida. <br/><br/>Es como retener parte del fin de semana.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_252.htm"><title><![CDATA[Análisis lingüístico.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_252.htm]]></link><description><![CDATA[He desperdiciado parte de la mañana buscando con qué frecuencia se repiten algunas palabras en este blog. Curioso.<br/><br/>He encontrado 112 alusiones al <b>café</b> &#9;&#9;<br/>120 <b>besos</b>&#9;&#9;<br/>La palabra <b>amor</b> se repite 30 veces y <b>enamorado/a</b> 20 <br/><b>Sexo</b> aparece 42 veces (más que amor o enamorada) <br/>Repito <b>fiesta</b> en 73 ocasiones y <b>festival</b> 22<br/>Nombro el <b>fin de semana </b>95 veces<br/>Hablo de <b>chapas</b> 70 veces y de <b>cerveza</b> sólo 23!<br/>La palabra <b>camarera</b> está 14 veces, pero <b>arroz </b>sólo 4 y<b> princesa </b>y <b>limpiaparabrisas </b>3<br/>La <b>tentación </b>me ataca 7 veces y la palabra <b>humor</b> se repite 23<br/>Hablo del <b>trabajo</b> o de trabajar en 171 ocasiones, sobre todo el año pasado… brrrrr.  &#9;<br/><b>Risa </b>aparece 43 veces, bien, bien.<br/>Mis <b>gatos</b>, 39<br/>Encuentro <b>triste</b> 11 veces y <b>contenta</b> sólo 10<br/>Me refiero a mi <b>exnovio</b> tan sólo 2 veces<br/><br/>Trabajo, café, besos, sexo, fin de semana, fiesta, risa… Me da qué pensar. Sacad vuestras propias conclusiones. De momento yo creo que debería quedar el fin de semana con alguien del trabajo para tomar un café, seguir con cervezas y acabar con muchos besos, risas y sexo. Buen plan. <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_251.htm"><title><![CDATA[Café con leche]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_251.htm]]></link><description><![CDATA[El viernes estuve en Barcelona y de camino al lavabo de la discoteca vi <a target="_blank" href="http://www.blogs.ya.com/telojuroporikea/c_241.htm">al chico que conocí en Bilbao</a>. Dudé un momento sobre si saludarle o no, pero me pareció una coincidencia tan gorda (yo debo de salir por Barcelona tres o cuatro veces al año, no más) que fui a decirle hola. <br/><br/>“Hola J.”. “Hola?”. Me recibe con cara de “no sé por qué sabes mi nombre”. “No te acuerdas de mí”. Me hace gracia que no me reconozca y pienso “Mira, con lo guay que me dijo que le parecía”. “Perdona, ahora no caigo”. “Soy Maia. Nos conocimos en un festival”. Se le ilumina la cara. “¡Maia!”. Me da dos besos, me abraza, me coge de la mano y se la aprieta contra el pecho, me cuenta la ilusión que le hace volver a verme. Realmente parece encantado. Me explica que me había estado buscando por los myspace porque recordaba que le había hablado de un grupo con el que había ido al festival de Bilbao. Le dije que no, que eran una pareja de djs y que yo sólo había ido de supporter, y le repito varias veces “¡pero si hace un momento no te acordabas de mí!”. Da igual, esta encantado. Charlamos un rato, pero tenía que marcharse pronto. Al día siguiente cogía un avión para Madrid.  “Vente conmigo”. Le digo que no. "Venga, vente conmigo". Repito que no. “Pues acompáñame fuera”. Le acompaño hasta la puerta, pero me coge de la mano y me lleva fuera. De pronto me veo en la calle, sin sello en la mano y mis amigos dentro. Mierda. “J., yo tengo que volver dentro”, “Que sí, que sí. No te preocupes. Te daré mi pase. Acompáñame hasta la esquina”. Le acompaño hasta la esquina, charlamos. Me besa. Besa sin lengua. Me insiste para que vaya a su casa, me vuelvo a negar, “¿por qué no?”. No le hablo de mi regla de oro de no acostarme con quien no besa con lengua. “Porque mis amigos están allí dentro”, “pero no te van a echar de menos”, “¿cómo que no?”, “va, ven, por favor”, “no”, “¡por favor!”. Me daba la risa. La situación me hace mucha gracia. “No tiene que pasar nada. Por favor, ven”. La gran mentira; y algunas todavía nos la creemos. “Va, quiero estar contigo. Hablar contigo. Pensaba que no te iba a volver a ver”. “¡Pero no me has reconocido!”. “Por favor, por favor, por favor. Si no vienes conmigo no te volveré a ver y tendré que llamarte cada semana, o dos veces a la semana, o cada día. Las veces que tú me dejes hasta que te vuelva a ver”. “No tienes mi número de teléfono”. “Es cierto. Ven por favor. Un par de horas. Una hora. Media hora”. “No”. “Va, me estás haciendo hacer el ridículo. Estoy suplicando. Hablamos un rato. Te hago un café con leche”. Son las palabras mágicas: <a target="_blank" href="http://www.blogs.ya.com/telojuroporikea/c_239.htm">café con leche</a>. “Hmmmm… bueno. Café con leche. Vale, vamos”. Cogemos un taxi para cubrir un trayecto que hubiésemos hecho andando en menos de cinco minutos y llegamos a su casa. Se sienta en el sofá a mi lado y me besa. Yo que me tomo las cosas al pie de la letra le pregunto por el café. “¿De verdad quieres un café con leche?”, “Sí, claro.”. “No haberlo dicho” pienso. Se va a la cocina, hace café. Yo aprovecho para informar vía sms de dónde me encuentro y de mi intención de no tardar en volver. “¿Azúcar?”, “un poco, por favor”. Vuelve con los cafés. El gintonic de garrafón de Apolo me ha dejado con una sed terrible y la boca seca. A pesar de estar excesivamente dulce, el café me sabe bueno. Me abraza, me besa, me cuenta las ganas que tenía de estar conmigo. Le replico que soy escéptica y me cuesta creerme ese tipo de cosas. La verdad es que no comprendo tanta entrega ni tanto interés. Me hace gracia. En un momento en el que se chocan nuestras gafas pienso que tan “petite”, con las manos tan finas y tan pálido, no sólo me recuerda a un joven John Lennon con flequillo emo, sino que con esos labios tan finos y las gafas de pasta, así de cerca tiene un aire a Jarvis Cocker y es delicado como una chica. Intenta adivinar algunas cosas sobre mí: qué música me gusta, mi fecha de nacimiento (errando en el cálculo hasta 10 años…), a qué me dedico. Cree que es mayor que yo y que no me quiero quedar con él porque soy demasiado joven. La verdad es que no me quiero quedar porque tengo demasiado sueño y empieza a incomodarme con tanto abrazo y quieroestarcontigos. Me produce una mezcla de escepticismo y ternura. Sobre todo ternura, pero no creo que sea ese el efecto que busca. Empiezo a impacientarme.  Me cuenta alguna cosa sobre él, pero sólo por compromiso. Me abraza continuamente. Quiere que le visite un fin de semana. Apoya la cabeza en mi pecho. Me siento fuera de lugar. Por fin mi paciencia se acaba cuando me habla de hacerme el amor. Con eso no puedo. Le aparto con mucha amabilidad y le digo que me tengo que ir ya. Justo entonces me contestan al sms "Pásalo guay!". Brrrr. "¿Dónde está la parada de metro más cercana?". "Te acompaño". Por el camino se queja de que no nos volveremos a ver, que esto siempre acaba igual. No sé qué decirle. Le pregunto si va a festivales. Me dice que sí, que si está por aquí irá al Primavera Sound, que el Summercase seguro que cae y que después probablemente vaya a Benicàssim. "Pues esos son los tres festivales para los que ya tengo entrada". En la boca de metro nos despedimos y se marcha. <br/><br/>Llamo a mi amigo para avisar de que estoy de camino, ya está durmiendo. Tendré que volver a despertarle para que me abra la puerta de casa. Me dará las llaves de su coche y tendré que andar tres manzanas para sacar mi bolsa del maletero. Por el camino tengo muchas ganas de hablar, pero a las siete y media de la mañana, mientras ando sola por Barcelona, no me contesta nadie el teléfono. Normal. Tampoco contesta a mi invitación para tomar café/cerveza al día siguiente el colega que hace dos años que no me contesta el teléfono (y aún no sé por qué). Eso tampoco me extraña. De hecho no tengo ni idea de por qué le he mandado un sms sabiendo que no me va a contestar. Cosas de las siete de la mañana.<br/> <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_250.htm"><title><![CDATA[He sido mala...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_250.htm]]></link><description><![CDATA[Mi visa no se merece <a target="_blank" href="http://www.fotolog.com/telojuroporikea/18935320">este maltrato</a>.<br/><br/>Siempre lo he dicho. Se me da mal resistirme a las tentaciones.<br/><br/>¡Buen finde!]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_249.htm"><title><![CDATA[Brrrrrr, ¿por dónde empiezo? ¿En orden cronológico, alfabético, según me venga a la cabeza, de importancia, o por tamaños y colores?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_249.htm]]></link><description><![CDATA[Empezaré donde lo dejamos. Viaje a Inglaterra. 4 al 9 de Enero 2007. Mis expectativas cumplidas. Pude hacer casi todo lo que quería hacer y ver a quien quería ver, principalmente a Emma, mi sobrina y a Scott. Frío y lluvia, curry, risas y, afortunadamente, pocos gastos. Emma me estuvo contando las cosas que han ido pasando y me asombra que esté aún de una pieza. Su fortaleza me sorprende. No sé como sigue adelante con tal estoicismo. Supongo que su sentido del humor es una manera de sobrevivir y me alegro mucho de ello. Yo no sé cómo estaría. En cualquier caso, me encantó pasar unos días juntas, aunque según ella no tuviéramos tiempo apenas de nada. Le dije que la próxima vez no le hable tan bien de mí a la gente, así no me querrá ver nadie y podremos estar a solas.<br/><br/>Mi sobrina (la hija de la mujer el hermano de mi ex) es una estrella. Me habían contado tantas cosas raras que no sabía qué esperar. Hablé con mi ex la noche antes de verla y me dijo que no la iba a reconocer; lo dijo como algo negativo. Después de verla me quedé algo preocupada porque me parecía imposible que me hubiesen hablado tan mal de ella y a mí me pareciese que estaba mejor que nunca. Sigo sin tener claro quien se equivoca. A Sinead le han educado por defecto para ser independiente y a los 17 años hace lo que a ella le parece mejor, sin pensar siempre en los demás -de acuerdo-, pero con razonamiento. Si le apetece irse a Leeds a un concierto y aparecer cuatro días más tarde, lo hace. Es la misma estrella de siempre, pero amplificada y sin la timidez de antes. Tiene muchísimos amigos y la cabeza bien amueblada aunque sea muy olvidadiza y haya dejado el instituto. Al menos tiene una razón que ofrecer cuando le preguntas por ese tema. Nos hizo reír muchísimo. Toca la guitarra, el bajo, la batería y el piano y ha conocido a varias bandas del momento, entre ellos Arctic Monkeys (así me enteré de que estudiaron en el mismo sitio que yo, incluso en el mismo edificio). Es todo personalidad. Me quedé tranquila cuando me marché y le he invitado a venir de visita. Lo mejor es que por fin da abrazos. Después de años persiguiéndola por los pasillos para que me dejara darle un beso y un abrazo, ha dejado de huir del contacto físico y se deja tocar, dar besos y abrazar. <br/><br/>Al final pude ver a Scott a solas. Quedamos la mañana del último día, tomamos café y té, fuimos a comer, charlamos mucho, nos reímos y después me llevó a casa. Tomamos más té, charlamos un rato más, me dio un abrazo, tuve tentaciones, me aguanté, se marchó y yo acabé de hacerme la maleta. Todo sigue igual. Al rato llegó Emma del trabajo y me llevó al aeropuerto. Espero volver pronto. Aunque una visita de Emma y Sinead también servirá. <br/><br/>Al llegar de Inglaterra empezó el estrés de la mudanza. Aunque mi hermana y yo no nos mudamos hasta finales de mes, tengo la fantástica cualidad de estresarme por adelantado, según el estrés que yo prevea que una determinada situación me va a producir. Así que, dado que las mudanzas son de las cosas que más odio en el universo y viendo que entre clases, fiestas de disfraces y eventos sociales me iba a quedar muy poco tiempo de empaquetar mi casa, me estresé de inmediato. Pero bueno, al final se ha resuelto todo bien y he sobrevivido, aunque por los pelos. Fue entregar las llaves del piso viejo, llegar a casa y empezar a temblar de fiebre. <br/><br/>Pero antes va la fiesta de disfraces. Cada año (aproximadamente) Elena organiza una fiesta de disfraces en un chalet que tienen sus padres en una urbanización perdida. Imagino que empezó siendo un affaire bastante discreto, unos cuantos jóvenes con comida, bebida y disfraces. Pero en esta edición (la séptima) éramos 67 personas. La fiesta es temática y los disfraces, evidentemente, tienen que guardar relación con el tema, que en este caso era la Música. Yo creo que no se había juntado tanto artista desde el USA for Africa: Mozart, Daft Punk, Blues Brothers, Morrissey, Ian Curtis, Curt Kobain y Courtney Love, Pink, Tonino Carotone, Goldfrapp, Liam Gallagher, Rick Astley, KLF, The White Stripes, Martirio, Liza Minelly, George Michael, la Madonna de los 80 y la Madonna del último disco, Freddy Mercury, Fito, Bob Marley, Sting, Angus Young, Prince, Björk, Sabrina, Creedence Clearwater Revival, Tina Turner, Britney Spears, uno de los Jackson Five, Milly Vanilly, Lenny Kravitz, Alaska, Giorgio Moroder… yo me disfracé de Cindy Lauper y tardé horas en coserme una falda tupida de tul fucsia y negro, por culpa de la cual llegamos muy tarde a la fiesta, pero que al final quedó fantástica. Para entonces casi todo el mundo estaba borracho, lo cual ayudó a vencer mi vergüenza. Yo tenía verdadero pánico a disfrazarme. En la fiesta anterior, de temática TV, me disfracé del frutero de Siete Vidas y lo pasé fatal. Pero en esta ocasión, nada más entrar en la casa me encontré con la novia de un amigo que después de reconocerme (que le costó un rato) me dijo veinte veces lo guapa que estaba. Estuvimos diez minutos en el hall repitiendo lo mismo todo el rato: “¡qué guapa!” y yo “¡gracias!” hasta que dejé de sonrojarme cada vez que me lo decía y tuve la suficiente confianza para entrar donde estaba todo el mundo. Según Amaia (Sabrina) fue una entrada triunfal y debería llevar el disfraz para salir cualquier finde. Llegamos a las dos y media, pero como la fiesta duró hasta pasadas las ocho de la mañana, tuvimos tiempo suficiente de bailar, beber, charlar y hacer muchas fotos. Me lo pasé genial, no en vano pinchaban todos nuestros amigos (sí, nuestras fiestas son muy pro). <br/><br/>En principio, después de la fiesta yo tenía que ponerme en serio con la mudanza y no volver a salir hasta haberme instalado en el piso nuevo, pero el fin de semana siguiente era el cierre de un bar de Hospitalet de l’Infant y había una fiesta que prometía ser gorda. Como era dos días antes de la mudanza, pensé en ir sólo un rato, pero al final llegué a casa pasadas las seis de la mañana, con lo cual no aprovechamos el domingo todo lo que deberíamos. Cuando llegaron los chicos de Mudanzas Pérez todavía quedaban cosas por hacer y yo estaba histérica. Dos semanas después ya está todo más o menos en orden y por fin me he desecho de la inmobiliaria vieja. Qué hijos de puta son. Me han dado el coñazo hasta el último momento, pero al menos me guardé las espaldas y, para evitar que se quedaran la fianza, no pagué el último mes. Mira, a fuerza de tratar con ellos, he aprendido qué hacer para que no me jodan. <br/><br/>Y eso, que después de hacer la mudanza, dejar el piso viejo mejor de lo que me lo entregaron a mí y devolver las llaves, me dio el fiebrón del siglo y no me pude mover de casa en seis días. Justo el fin de semana que una compañera y yo habíamos organizado una cena con los operadores jóvenes… grrrr. Mi compañera decidió anular la cena y al final hemos quedado para el mes que viene. Estuve los tres primeros días con 38 y 39 de fiebre y hasta el tercer día no comí prácticamente nada. Estaba muy pobrecita. Luego ya me fui recuperando y fui al trabajo antes de haberme recuperado del todo sólo por no ver más televisión diurna. <br/><br/>El piso nuevo es una gozada. Tiene luz todo el día y, aunque es más pequeño que el otro,  parece bastante más amplio. La cocina es nueva y fácil de limpiar y todavía no he escuchado a los vecinos. Sé que existen porque cuando sales de casa el rellano huele a maría que tumba, pero por lo demás no hacen apenas ruido. Está prohibido tener animales pero sé que no se quejarán, más que nada por no tirar piedras en su propio tejado. De todos modos, ya no debería ser un problema porque hemos operado a Julia y ya no tendrá celos. El año pasado estuvo en celo cuatro meses, lo que me obligó a dormir con tapones en los oídos. Resulta que la pobrecita tenía quistes en los ovarios y por eso tenía los celos tan chungos. Los primeros dos días después de la operación fueron un drama. Después de la anestesia intentó salir de la jaula donde la había metido el veterinario y se hizo una herida enorme en todo el hocico contra los barrotes. Al llegar a casa vimos que se había intentado quitar la malla que cubría los puntos y se había enredado en ella. Mi hermana y yo lo tuvimos complicado para quitársela y peor todavía para ponerle el cono. Lo conseguimos al día siguiente, cuando conseguí que dejara de gruñir desde debajo de mi cama, pero para entonces ya se había quitado dos puntos. El cono también fue un drama. No era capaz de andar hacia delante y se pasó tres días como un auto de choque: cada vez que se daba contra algo (cada segundo paso hacia delante), andaba hacia atrás. Cuando consiguió andar sin chocarse con todo parecía un cocodrilo. Iba pegada al suelo y dando bandazos con el cono. Pero ahora ya está todo bien. Sólo falta que se le caiga la costra del hocico y dejará de parecer un rinoceronte. <br/><br/>Pues más o menos es esto lo que he estado haciendo desde la última vez que hablamos: el viaje, el regreso, la fiesta de disfraces, la mudanza, la fiebre, la operación de la gata… Supongo que algunos iréis mirando de vez en cuando el fotolog, que lo actualizo bastante más a menudo que el blog. También he ido a clase y a trabajar. Y por fin empiezo a tener tiempo de quedar para tomar cervezas tranquilamente. Me dejo cosas, claro, pero… ça ne fait rien. <br/><br/>Ahora mismo mi preocupación es si aumento el ya amplio agujero en la visa con el importe de los abonos del Primavera Sound, Summercase y FIB hoy mismo, o si los compro más adelante, cuando tampoco tenga el dinero y a mayor precio. La cabeza me dice que no los compre. Pero el corazón me dice que sí… Si es que no hay que poner la tentación tan cerca del peligro (y eso habría que explicárselo a un compañero de trabajo casado, ufff, marededeu). <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_248.htm"><title><![CDATA[Excusas/Explicaciones]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_248.htm]]></link><description><![CDATA[Estuve de viaje, pero he vuelto<br/>Entregué el proyecto de traducción del master<br/>Me he mudado de piso<br/>He tenido muuucha fiebre<br/>Me he quedado sin adsl<br/><br/>Mañana vuelvo a trabajar. Llevaba sin salir de casa desde el miércoles.<br/><br/>Es decir, que sigo viva y no he abandonado el blog todavía.<br/><br/>Nanit.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_247.htm"><title><![CDATA[(He pasado la mañana escribiendo esto)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_247.htm]]></link><description><![CDATA[Mañana me voy unos días a Inglaterra. <br/><br/>Voy a ver a mi amiga Emma, a la que hace casi dos años que no veo y será la primera vez que regrese al sitio donde viví cuatro años desde que rompí con Jason. Aunque tengo muchas ganas, pueden ser unos días extraños. Sólo estaré cinco noches y ya tengo demasiados planes y mucha gente a quien ver. <br/><br/>Siendo la nostálgica sentimental que soy, tengo muchas ganas de pasear por Barnsley. Nunca me ha parecido nada especial, pero me hará gracia ver las cosas que han cambiado y lo que sigue igual. Me asomaré a la ventana de mi antigua casa e iré a ver si encuentro a algún ex-compañero de trabajo. Iré a ver si todavía está abierto el vegetariano donde hacían la mejor tarta de queso y me daré una vuelta por donde vivía a ver si Tango, el gato tuerto de mi vecino todavía está por allí. Su dueño dejó de hablarnos porque nos encontramos al gato atropellado en medio de la carretera y lo llevamos al veterinario. Le tuvieron que extirpar el ojo y supongo que la factura fue importante. Probablemente pensó que lo habíamos atropellado nosotros y le habíamos dejado con el marrón, cuando en realidad lo habíamos rescatado. Me daré una vuelta por el mercado y me fijaré en de qué tortura de la moda son víctimas ahora las chicas de piel transparente y rodillas moradas que se saltan las clases para ir a ver tiendas. Parece que no tengan espejos en las casas, de tanta barriga expuesta que se escapaba a los tops de lycra. Iré a ver si hay dvds baratos de las series de televisión que me gustaban. Una tarde iré a un fish&chips a comer patatas fritas. De las chicas de Barnsley dicen que sabes cuando han tenido un orgasmo porque se les caen las patatas. Otro día iré a cenar al indio al que solía ir. Los curries son de las cosas que hecho de menos. Procuraré pasarme por el italiano donde trabajé de camarera: los mejores canelones de carne y espinacas que he probado, si todavía está Steve en la cocina. También iré al pub a beber Guinness... Se me hace la boca agua. Seguramente me tendré que comprar un paraguas; no tengo ni idea de dónde está el mío y demasiada suerte sería no necesitar uno en los cinco días. Me preguntaré si Kate ha vuelto a abrir una librería y en si hay alguna posibilidad de encontrarme con ella por casualidad. Ya no tengo su número de teléfono y después de tantos años lo más probable es que no tenga ningún interés en ver a la ex de su ex. Iré a hacer algunas compras a Asda: té, queso Cheddar, Marmite, crumpets. De la carnicería del padre de Emma traeré salchichas y ternera en salmuera para mi madre, Ryanair me hará pagar por exceso de equipaje a la vuelta. Seguro que engordo. <br/><br/>Barnsley no es un sitio genial. Más bien es una mierda, pero llegué a sentir que era mi casa. Allí tenía mi vida y a quien era mi amor. Luego todo cambió, por supuesto, pero sigo pensando en el sitio con cariño. Jamás he estado en ningún otro lugar en el que haya tanta gente con aspecto de retrasado mental de tanta consanguinización. Los niveles de paro y criminalidad también son altos, igual que lo son los índices de enfermedades coronarias y embarazos juveniles no deseados. Para los que quieran una imagen mental pueden pensar en <i>The Full Monty</i>, ambientada en Sheffield, a tan solo 30km de distancia. Sucia, gris y con un pasado industrial que ha dejado generaciones de desempleados. En el caso de Barnsley se trata de una ciudad ex-minera. Si alguien recuerda la película <i>Brassed Off </i>(Soplando al Viento) con Ewan McGregor, la película trata del cierre de una de las minas de Barnsley y fue filmada allí. La menos conocida <i>Kes</i> de Ken Loach también fue filmada allí. Curiosamente, pese a ser una mierda de sitio, varias personas conocidas han salido de la ciudad: Darren Gough y Dickie Bird (para los posibles fans del Cricket), el actor Brian Glover (ex profesor/luchador de lucha libre) y Joanne Harris, la autora de <i>Chocolat</i> entre otros. Cuando yo vivía allí sólo salía el sol los domingos y me harté de ver yonquis de 18 años pidiendo una libra “prestada” para el autobús, a críos llorando con los mocos colgando hasta la barbilla y tatuajes carceleros en las manos y el cuello de los tipos que hay por la calle. El primer negro que fue a vivir a Barnsley seguía vivo cuando me mudé de vuelta a Tarragona y a no ser que haya cambiado la cosa, la cantidad de inmigrantes que viven allí es mínima, con la excepción de los estudiantes. <br/><br/>Este ambiente deprimente que curan con pintas de cerveza es la leche que mamaron la gente de Pulp, Arctic Monkeys, the Long Blondes, etc. Todo bandas de Sheffield, sí, a 30 km de distancia, pero más de lo mismo. La gente se preguntará de dónde viene el cinismo, acidez y oscuridad del humor inglés. Yo sé de dónde viene.<br/><br/>Sigo con ganas de ir.<br/><br/>No sé del todo bien como está mi amiga; es una chica tremendamente fuerte, pero en el último par de años ha pasado por una serie de cosas horribles, así que espero poder compensar por todo el tiempo que no he estado con ella. Iremos al cine, a dar una vuelta en coche por el campo, a comer fuera, a beber cerveza y le daré muchos besos y abrazos. Le voy a llevar aceite de oliva, que le hará mucha ilusión. Hemos quedado que veremos a Sinead, que parece que se ha salido un poco de madre y queremos saber cómo está. Sinead es la hija de Mel, la mujer de Andy, el hermano de mi ex, Jason. Para acortar, me refiero a ella como mi sobrina porque yo era su tía Maia. Cuando me marché ella tenía 12 años y teníamos muy buena relación, principalmente porque yo era de las pocas personas que le trataba como a una persona normal y no como a una imbécil y le llevaba a museos y a hacer cosas. Ahora que tiene 17 parece que se han puesto las cosas difíciles y no aparece nunca por casa. Le han echado del instituto (a pesar de que era de las mejores de clase) por mal comportamiento y trabaja en un call center. Mel le explicó a Emma que llega a casa del trabajo y se marcha al momento, llega de madrugada, duerme en la ropa del trabajo y por la mañana se pone más lápiz de ojos y se vuelve a marchar. Hace un tiempo le encontró en la cama con lo que pensaba que era un chico; cuando bajaron al salón vio que era una chica. Le preguntó por el nombre: Bollera 1; según le dijo la cuenta de se extiende a bollera 2 y bollera 3. En la chaqueta lleva la leyenda “I eat pussy”. Me tengo que enterar mejor de todo esto. Mel, que tuvo a Sinead con 18 años, por fin tiene la hija que quería: una niña que no le haga sentir inferior, que no le haga pensar que es mejor que ella. Sólo que ahora no sabe qué hacer con ella. Espero que tenga ganas de ver a su tía. <br/><br/>Con un poco de suerte, podré pasar un buen rato a solas con Scott, el único amigo que hice en la universidad. Digo “con un poco de suerte” porque al principio de su relación cometió el error de contarle a su novia que estuvo enamorado de mí (de lo que yo me enteré años tarde) y ahora cada vez que me menciona le dan terribles ataques de cuernos ficticios. Scott, que no sabe bien cómo manejar la situación, me dijo “nos sentaremos en casa a tomar una taza de té y lo arregláis entre vosotras”. Es curioso cómo en Inglaterra se arregla todo con una taza de té. Con ayuda de infusiones o no, yo no tengo nada que arreglar. La chica tiene celos de alguien a quien ni siquiera conoce, ¿cómo puedo explicarle que hace tres años que no veo a mi queridísimo amigo y que tengo ganas de irme a tomar unas cervezas con él pero que no tiene nada de qué preocuparse? Que se lo cuente él. Yo procuraré desplegar mi encanto. Desafortunadamente tengo algo de práctica en ser encantadora con las novias y mujeres de mis amigos: siempre han tenido celos aunque no sé por qué.   <br/><br/>Seguramente no podré ver a Tracey porque no tengo su teléfono. La primera vez que le vi pensé que era un hombre y le recuerdo con mucho cariño. Supongo que ella a mí también. También querría ver a David, que de no haber sido la novia de su amigo, bien me hubiese tirado los trastos, y a la abuela de Jason que siempre se reía con mi manera de hablar y llamar a las cosas por su nombre. Pensé incluso en visitar a sus padres, pero el inconveniente es que viven a una hora y media de Barnsley y mi ex y su novia trabajan con ellos en el mismo restaurante. Sin contar con que no tengo ni idea de si tendrán ganas de verme o no. Deseché la idea hace unas semanas. Tampoco podré ver a mi querido amigo Rob: la hermana de Jason (esposa trofeo de mi amigo) consiguió que le concediera la vida de princesa para la que nació y se marcharon a vivir al Caribe. Y creo que no me dejo a nadie. <br/><br/>Esta tarde tengo que prepararlo todo. Siempre me pongo nerviosa antes de viajar. Será “divertido” intentar que la ropa necesaria para no pasar frío en el norte de Inglaterra durante cinco días pese menos de los 15kg que me permite Ryanair, contando con el peso de la maleta. El otro día me prometí que, de ahora en adelante, debería procurar ir como mínimo una vez al año. Así, la próxima vez que vaya, la agenda estará algo menos apretada. <br/><br/>Saludad a los Reyes Magos de mi parte.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_246.htm"><title><![CDATA[The final countdown]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/telojuroporikea/c_246.htm]]></link><description><![CDATA[Este es el último post del año.<br/><br/>Espero triunfar más el año que viene. Me han dicho que será bueno. <br/><br/>Disfrutadlo. Yo lo intentaré, como siempre.<br/><br/>Besos.]]></description></item></rdf:RDF>
