Gracias al Padre-Madre Dios por tu vida
Querida Hna. Franca: En la pena y la esperanza, doy gracias al Padre-Madre Dios por tu vida, por tu persona,porque has sido una "hermana" casi sin otro adjetivo. Sí, buena, cercana, competente. Siempre abierta a las situaciones de personas o comunidades en mayor dificultad, sin prejuicios. Tu palabra siempre me dio luz en los momentos en los que no sabía cómo actuar. Cuando respondías a mis cuestiones, me decía: el Evangelio no me diría otra cosa. Alaba la Trinidad por todas nosotras. Contamos con tu intercesión, junto a la M. Escolástica y a todas nuestra Hermanas que contigo constituyen "nuestra comunidad" del cielo. Con todo cariño, te digo: ¡hasta cuando Dios quiera! y ¡hasta cada día en la Eucaristía!
Concepción González
Concepción González
Adiós, hermana Franca, con todo nuestro amor agradecido

Esta mañana nos ha sobresaltado el teléfono temprano. La hermana Loretta nos ha llamado para darnos una noticia tan esperada como temida: el fallecimiento de nuestra hermana Franca Riba.
Franca tenía 59 años y desde hace un año y medio mantenía una lucha decidida contra la enfermedad del cáncer, que la visitó con fuerza devastadora e imposible de contener. Finalmente ayer, a las 13.30, nos dejó para ir a la casa del Padre.
Franca ocupó, desde muy joven, puestos relevantes en el gobierno de la Congregación, y actualmente era la ecónoma general. Pero no es eso lo que vamos a echar de menos. Echaremos de menos, sobre todo, su extraordinaria bondad, su prudencia y sabiduría, su sencillez y su cercanía fraterna. Ella se ganó nuestro cariño en las pocas visitas que realizó a España y que realizamos nosotras a Roma, donde pudimos encontrar su acogida bondadosa y entrañable. Por eso le agradecemos a Dios que nos la haya dado como hermana durante el tiempo que ha vivido entre nosotras y por toda la eternidad.
Casualmente, hace unos días cayó en mis manos una carta preciosa dirigida a Dios de nuestro sacerdote escritor José Luis Martín Descalzo. Y, pensando en Franca, recordé esa carta, porque fue escrita pocos días antes de morir, y en ella expresaba este hombre extraordinario su absoluta confianza en que, tanto en la vida como en la muerte, estaría siempre en las manos del Padre:
"Gracias. Con esta palabra podría concluir esta carta, Dios mío, Amor mío. Porque eso es todo lo que tengo que decirte:
gracias, gracias. Si vuelvo mi vista atrás, ¿qué encuentro sino la interminable cordillera de tu amor? No hay rincón en mi historia en el que no fulgiera tu misericordia sobre mí. No ha existido una hora en que no haya experimentado tu presencia amorosa y paternal acariciando mi alma. (...).
Ayer mismo recibía la carta de una amiga que acaba de enterarse de mis problemas de salud, y me escribe furiosa: 'Una gran carga de rabia invade todo mi ser y me rebelo una vez y otra vez contra ese Dios que permite que personas como tú sufran". ¡Pobrecita! Su cariño no le deja ver la verdad. Porque, en mis cincuenta años he sufrido no pocas veces de manos de los hombres (...). Pero de Ti nada he recibido sino una interminable siembra de gestos de cariño. Mi última enfermedad es uno de ellos.
Entonces aprendí también que el dolor era parte del juego. No una maldición, sino algo que entraba en el sueldo de vivir; algo que, en todo caso, siempre sería insuficiente para quitarnos la alegría.
Gracias a todo ello, ahora -siento un poco de vergüenza al decirlo- ni el dolor me duele, ni la amargura me amarga. No porque yo sea un valiente, sino sencillamente porque, al haber aprendido desde niño a contemplar ante todo las zonas positivas de la vida, y al haber asumido con normalidad las negras, resulta que, cuando éstas llegan, ya no son negras, sino sólo un tanto grises.
He sido feliz, claro. ¿Cómo no iba a serlo? Y he sido feliz ya aquí, sin esperar la gloria del Cielo. Mira, Tú ya sabes que no tengo miedo a la muerte, pero tampoco tengo ninguna prisa porque llegue. ¿Podré estar allí más en tus brazos de lo que estoy ahora? Porque éste es el asombro: el Cielo lo tenemos ya desde el momento en que podemos amarte (...)"
¿Cómo has vivido tú tu enfermedad, querida Franca? ¿Ha sido para ti, como para José Luis, "parte del juego" totalmente insuficiente para quitarte la alegría?
Ahora que estás en los brazos del Padre, sigue sonriéndonos y ruega por nosotras.
Hna. Conchi
Regreso de Barcelona (II) - "Tu belleza salva al mundo"
Nos detenemos en Esteras de Medinacelli (Soria), a las 15:50.
Se ha puesto a nevar con fuerza. En un instante, todo se ha cubierto de un manto blanco, mientras el sol quería abrirse paso entre las nubes y su luz, velada, iluminaba los copos que se precipitaban desde el cielo. La creación es sorprendente.
Como música de fondo, suena Enya en mis oídos: otra maravilla de la creación de Dios...
En cuestión de pocos kilómetros todo ha cesado y ahora el paisaje se presenta, ora seco y pedregoso, ora verde y resplandeciente. ¡No podemos decir que esta multiplicidad nos aburre! De Barcelona a Madrid hay paisajes para todos los gustos, y resuena inevitablemente en mi memoria el canto de Isabelle Boulais: "Ne tuons pas la beauté du monde... Chaque fleur, chaque arbre que l'on tue revient nous tuer à son tour".

¡Bendito seas, Señor! ¡Tu belleza salva al mundo...!
Se ha puesto a nevar con fuerza. En un instante, todo se ha cubierto de un manto blanco, mientras el sol quería abrirse paso entre las nubes y su luz, velada, iluminaba los copos que se precipitaban desde el cielo. La creación es sorprendente.
Como música de fondo, suena Enya en mis oídos: otra maravilla de la creación de Dios...
En cuestión de pocos kilómetros todo ha cesado y ahora el paisaje se presenta, ora seco y pedregoso, ora verde y resplandeciente. ¡No podemos decir que esta multiplicidad nos aburre! De Barcelona a Madrid hay paisajes para todos los gustos, y resuena inevitablemente en mi memoria el canto de Isabelle Boulais: "Ne tuons pas la beauté du monde... Chaque fleur, chaque arbre que l'on tue revient nous tuer à son tour".

¡Bendito seas, Señor! ¡Tu belleza salva al mundo...!
Regreso de Barcelona (I)
Escribo esto en el autobús, en el viaje de vuelta de Barcelona a Madrid.
He pasado el fin de semana en la Ciudad Condal, invitada por Quique Fernández a dar un par de charlas en la Parroquia de la Madre de Dios de la Medalla Milagrosa. Quique es laico, padre de dos hijas preciosas, está absolutamente volcado en la pastoral de su parroquia y es animador de varios grupos de estudio de la Biblia. El año pasado publicó un libro titulado "María Magdalena" en la editorial Edimat. Por cierto, comencé a leerlo anoche y me pareció espléndido y muy recomendable, sobre todo ahora, que tantas tontadas se escriben sobre la pobre María.

El grupo que asistió a las charlas se mostró fraterno, acogedor, haciendo gala de una exquisita hospitalidad, amén de un gran fervor y amor a la Escritura. Las charlas versaron sobre "Jesús, samaritano del mundo" y "Lugares e iconos bíblicos para la Cuaresma" (lugares físicos y existenciales: desierto, monte, pozos, esterilidad).
Disfruté muchísimo contando esas historias en las que yo encuentro gracia y salvación. Y disfruté de la compañía de tres de las cinco hermanas de nuestra comunidad de Barcelona: Teresita, Manoli y Begoña, cuyo cariño y amabilidad me han acompañado (sentí la ausencia de Milagros y Clara; aunque allí donde están, no podrán leerlo: ¡un saludito fraterno desde aquí!).
Saludos, y mi gratitud, desde nuestro cuaderno de Bitácora, a Quique, a Alicia Chartuniewicz, entrañable joven polaca que me acompañó a dar un paseo nocturno por el Montjuit, (dzien kuje, Alicia), a Javier, el sonriente párroco de La Milagrosa, a todos los que se han reído conmigo en este acercamiento a la Biblia, y a las que me han sostenido con un café solo doble riquísimo, para que no desfalleciera...

En la capilla del Santísimo de La Milagrosa, durante la Lectio Divina.

Quique y algunos de los jóvenes que participaron en el retiro y las charlas bíblicas
Hna. Conchi
He pasado el fin de semana en la Ciudad Condal, invitada por Quique Fernández a dar un par de charlas en la Parroquia de la Madre de Dios de la Medalla Milagrosa. Quique es laico, padre de dos hijas preciosas, está absolutamente volcado en la pastoral de su parroquia y es animador de varios grupos de estudio de la Biblia. El año pasado publicó un libro titulado "María Magdalena" en la editorial Edimat. Por cierto, comencé a leerlo anoche y me pareció espléndido y muy recomendable, sobre todo ahora, que tantas tontadas se escriben sobre la pobre María.

El grupo que asistió a las charlas se mostró fraterno, acogedor, haciendo gala de una exquisita hospitalidad, amén de un gran fervor y amor a la Escritura. Las charlas versaron sobre "Jesús, samaritano del mundo" y "Lugares e iconos bíblicos para la Cuaresma" (lugares físicos y existenciales: desierto, monte, pozos, esterilidad).
Disfruté muchísimo contando esas historias en las que yo encuentro gracia y salvación. Y disfruté de la compañía de tres de las cinco hermanas de nuestra comunidad de Barcelona: Teresita, Manoli y Begoña, cuyo cariño y amabilidad me han acompañado (sentí la ausencia de Milagros y Clara; aunque allí donde están, no podrán leerlo: ¡un saludito fraterno desde aquí!).
Saludos, y mi gratitud, desde nuestro cuaderno de Bitácora, a Quique, a Alicia Chartuniewicz, entrañable joven polaca que me acompañó a dar un paseo nocturno por el Montjuit, (dzien kuje, Alicia), a Javier, el sonriente párroco de La Milagrosa, a todos los que se han reído conmigo en este acercamiento a la Biblia, y a las que me han sostenido con un café solo doble riquísimo, para que no desfalleciera...

En la capilla del Santísimo de La Milagrosa, durante la Lectio Divina.

Quique y algunos de los jóvenes que participaron en el retiro y las charlas bíblicas
Hna. Conchi
Nace nuestro "Cuaderno de Bitácora para acompañar caminantes"
¡Sed BIENVENIDOS Y BIENVENIDAS cuantos visitéis este blog!
Mis hermanas y yo hemos decidido comenzar a elaborar un diario "visitable", o abrir una ventana por donde la gente pueda asomarse a nuestro modo de vivir la fe en Jesús y el discipulado. Somos discípulas de Jesucristo. Ésa es nuestra vocación. Ésa es nuestra identidad. Ésa es nuestra dicha.
Nuestro deseo es que este cuadernito virtual sea una especie de "diario" de nuestras comunidades religiosas en España. Y también, una especie de "cuaderno de Bitácora para acompañar caminantes", creyentes en Jesús y no creyentes.
Tomo la expresión de un libro de Carlos Cabarrús porque me gusta. Me suena bien y es un retrato aproximado de lo que queremos que sea este blog.
Por eso se agradecen de antemano tus comentarios, sugerencias, intervenciones, opiniones... ¿Cómo nos vamos a acompañar mutuamente si no entras y dices algo? Acogeremos con agrado todas las opiniones que nos lleguen, las que sintonicen con nosotras y las que no, siempre que sean respetuosas con el resto.
¡Sed de nuevo bienvenidos/as! ¡Este espacio es también vuestro espacio!
Hna. Conchi

Las hnas. Conchi y Virginia, en Las Rozas (Madrid)
Mis hermanas y yo hemos decidido comenzar a elaborar un diario "visitable", o abrir una ventana por donde la gente pueda asomarse a nuestro modo de vivir la fe en Jesús y el discipulado. Somos discípulas de Jesucristo. Ésa es nuestra vocación. Ésa es nuestra identidad. Ésa es nuestra dicha.
Nuestro deseo es que este cuadernito virtual sea una especie de "diario" de nuestras comunidades religiosas en España. Y también, una especie de "cuaderno de Bitácora para acompañar caminantes", creyentes en Jesús y no creyentes.
Tomo la expresión de un libro de Carlos Cabarrús porque me gusta. Me suena bien y es un retrato aproximado de lo que queremos que sea este blog.
Por eso se agradecen de antemano tus comentarios, sugerencias, intervenciones, opiniones... ¿Cómo nos vamos a acompañar mutuamente si no entras y dices algo? Acogeremos con agrado todas las opiniones que nos lleguen, las que sintonicen con nosotras y las que no, siempre que sean respetuosas con el resto.
¡Sed de nuevo bienvenidos/as! ¡Este espacio es también vuestro espacio!
Hna. Conchi

Las hnas. Conchi y Virginia, en Las Rozas (Madrid)





