Unos cristianos cantando en la noche
Con la celebración del Domingo de Ramos inauguramos la Semana Santa de nuestra fe. Y esta noche, como solemos hacer los lunes santos de cada año en nuestra parroquia de Toledo, hemos salido a rezar el Via Crucis por las calles.
La noche tiene algo especial. "La noche es tiempo de salvación", dice un himno de la Liturgia de las Horas. El cielo, estos días nublado y lluvioso, quedó despejado y radiante, como si se confabulara con nosotros para que pudiéramos recordar la Pasión del Señor, no encerrados en el templo, sino ante las gentes de nuestro barrio. La luna, casi llena, nos iluminaba el camino.

Y así, ancianos y niños, hombres y mujeres, hemos salido portando al Crucificado, recordando y agradeciendo, con fe y amor, que es Él quien nos lleva, nos carga, perdona todas nuestras culpas y sana todas nuestras enfermedades... (cf. Sal 103).



A las lecturas bíblicas han acompañado hermosas palabras de meditación y oración, y los cantos de siempre, que hemos cantado con voz y corazón unánime. A nuestro paso siempre hay algún curioso que se asoma al balcón o a la ventana iluminada, entrada ya la noche. No sabemos si comparten o no esta fe que confesamos hoy. Pero, al menos nos respetan, que no es poco. Toledo es aún una ciudad mayoritariamente creyente y, en general, tolerante.

Pero, aunque no lo fuera, aunque nos insultaran y despreciaran, creo que igualmente saldríamos, con los ojos puestos en "El que atravesaron", a confesarle como el Dios y Señor de nuestras vidas.

Hna. Conchi
La noche tiene algo especial. "La noche es tiempo de salvación", dice un himno de la Liturgia de las Horas. El cielo, estos días nublado y lluvioso, quedó despejado y radiante, como si se confabulara con nosotros para que pudiéramos recordar la Pasión del Señor, no encerrados en el templo, sino ante las gentes de nuestro barrio. La luna, casi llena, nos iluminaba el camino.

Y así, ancianos y niños, hombres y mujeres, hemos salido portando al Crucificado, recordando y agradeciendo, con fe y amor, que es Él quien nos lleva, nos carga, perdona todas nuestras culpas y sana todas nuestras enfermedades... (cf. Sal 103).



A las lecturas bíblicas han acompañado hermosas palabras de meditación y oración, y los cantos de siempre, que hemos cantado con voz y corazón unánime. A nuestro paso siempre hay algún curioso que se asoma al balcón o a la ventana iluminada, entrada ya la noche. No sabemos si comparten o no esta fe que confesamos hoy. Pero, al menos nos respetan, que no es poco. Toledo es aún una ciudad mayoritariamente creyente y, en general, tolerante.

Pero, aunque no lo fuera, aunque nos insultaran y despreciaran, creo que igualmente saldríamos, con los ojos puestos en "El que atravesaron", a confesarle como el Dios y Señor de nuestras vidas.

Hna. Conchi
Etiquetas: viacrucis
Comentario:
La verdad es que este Via Crucis por las calles del barrio es muy emotivo y, para mí, muy significativo. Me veo trasportada en el tiempo: s.I.d.C., calles de Jerusalén, contemplando a Jesús de lejos...
¿Véis ese niño que sostiene la vela en la última foto? Se llama Andrés. En otro mensaje os contaré algo que vi y que me conmovió y dio que pensar.
Un saludo en el Señor.
¿Véis ese niño que sostiene la vela en la última foto? Se llama Andrés. En otro mensaje os contaré algo que vi y que me conmovió y dio que pensar.
Un saludo en el Señor.
Comentario:
Hemos visto las fotos del Via Crucis que hemos celebrado. Que seamos capaces siempre de testimoniar nuestra fe en Jesucristo. Ánimo a las Discípulas.





