Alabanza y gratitud - 50 años de vida consagrada
“El Señor es mi Pastor, nada me falta, en verdes praderas me hace reposar…” (Sal 23)
Nos brota del corazón esta alabanza de agradecimiento a Dios Padre, en este aniversario de los 50 años de Profesión religiosa entre las Pías Discípulas del Divino Maestro.
50 años..., suficientes para constatar las sombras y las luces, las fragilidades y las abundantes misericordias del Señor, que nos ha acompañado toda la vida.
Le agradecemos el don de la vida y de la vocación religiosa.
Le agradecemos el don de la fidelidad y le entregamos nuestro deseo más profundo de pertenecerle y de continuar siguiéndole incondicionalmente.
Nuestro canto de alabanza es para Él, y nuestra gratitud, para las personas que han compartido con nosotras este largo camino.
Para el camino que el Señor todavía nos concederá, sólo deseamos y le pedimos que su Espíritu nos acompañe para ser testigos de su amor y de su paz, hasta llegar a contemplarle eternamente.

Hnas. Ascensión y Clara
Madrid
Nos brota del corazón esta alabanza de agradecimiento a Dios Padre, en este aniversario de los 50 años de Profesión religiosa entre las Pías Discípulas del Divino Maestro.
50 años..., suficientes para constatar las sombras y las luces, las fragilidades y las abundantes misericordias del Señor, que nos ha acompañado toda la vida.
Le agradecemos el don de la vida y de la vocación religiosa.
Le agradecemos el don de la fidelidad y le entregamos nuestro deseo más profundo de pertenecerle y de continuar siguiéndole incondicionalmente.
Nuestro canto de alabanza es para Él, y nuestra gratitud, para las personas que han compartido con nosotras este largo camino.
Para el camino que el Señor todavía nos concederá, sólo deseamos y le pedimos que su Espíritu nos acompañe para ser testigos de su amor y de su paz, hasta llegar a contemplarle eternamente.

Hnas. Ascensión y Clara
Madrid