Madrugada del Viernes Santo: "Velad y orad"

Señor, tus discípulos y discípulas venimos aquí,
junto a Ti, esta noche,
para velar contigo, para acompañarte,
para recibir del Padre la fuerza y la esperanza
para lo que vendrá mañana.
Acepta nuestra pobre compañía, en esta noche de Getsemaní.
Queremos orar contigo, Maestro y Señor nuestro,
y aprender de Ti a ser Eucaristía,
a ser como un pan bendecido, partido y entregado
para que todos coman de nosotros
hasta saciarse.
Hace pocas horas, hemos participado en tu Cena, Señor.
Hemos escuchado, una vez más,
tus palabras llenas de amor hacia toda la humanidad perdida:
“Esto es mi Cuerpo, que se entrega por vosotros”.
Te hemos visto arrodillado,
lavando y besando los pies de tus discípulos.
Queremos volver a recordar lo que hemos visto y oído,
lo que hemos contemplado y han tocado nuestras manos:
a Ti, Señor Eucaristía, hecho nuestro alimento,
nuestro servidor, nuestro esclavo,
para que todos tengamos vida y vida abundante.
Maestro y Señor, velamos contigo porque deseamos parecernos a Ti,
ser una sola cosa contigo,
y aprender de Ti a pensar, sentir, obrar y amar
como el Padre quiere, como a Él le parece bien.
Sí, Maestro, envuélvenos como nos envuelve la noche,
y llénanos de Ti;
cambia nuestra noche en Luz,
y enséñanos el difícil y dichoso abandono en la voluntad del Padre,
sin reservas.
Etiquetas: oracion





