Regreso de Barcelona (I)
Escribo esto en el autobús, en el viaje de vuelta de Barcelona a Madrid.
He pasado el fin de semana en la Ciudad Condal, invitada por Quique Fernández a dar un par de charlas en la Parroquia de la Madre de Dios de la Medalla Milagrosa. Quique es laico, padre de dos hijas preciosas, está absolutamente volcado en la pastoral de su parroquia y es animador de varios grupos de estudio de la Biblia. El año pasado publicó un libro titulado "María Magdalena" en la editorial Edimat. Por cierto, comencé a leerlo anoche y me pareció espléndido y muy recomendable, sobre todo ahora, que tantas tontadas se escriben sobre la pobre María.

El grupo que asistió a las charlas se mostró fraterno, acogedor, haciendo gala de una exquisita hospitalidad, amén de un gran fervor y amor a la Escritura. Las charlas versaron sobre "Jesús, samaritano del mundo" y "Lugares e iconos bíblicos para la Cuaresma" (lugares físicos y existenciales: desierto, monte, pozos, esterilidad).
Disfruté muchísimo contando esas historias en las que yo encuentro gracia y salvación. Y disfruté de la compañía de tres de las cinco hermanas de nuestra comunidad de Barcelona: Teresita, Manoli y Begoña, cuyo cariño y amabilidad me han acompañado (sentí la ausencia de Milagros y Clara; aunque allí donde están, no podrán leerlo: ¡un saludito fraterno desde aquí!).
Saludos, y mi gratitud, desde nuestro cuaderno de Bitácora, a Quique, a Alicia Chartuniewicz, entrañable joven polaca que me acompañó a dar un paseo nocturno por el Montjuit, (dzien kuje, Alicia), a Javier, el sonriente párroco de La Milagrosa, a todos los que se han reído conmigo en este acercamiento a la Biblia, y a las que me han sostenido con un café solo doble riquísimo, para que no desfalleciera...

En la capilla del Santísimo de La Milagrosa, durante la Lectio Divina.

Quique y algunos de los jóvenes que participaron en el retiro y las charlas bíblicas
Hna. Conchi
He pasado el fin de semana en la Ciudad Condal, invitada por Quique Fernández a dar un par de charlas en la Parroquia de la Madre de Dios de la Medalla Milagrosa. Quique es laico, padre de dos hijas preciosas, está absolutamente volcado en la pastoral de su parroquia y es animador de varios grupos de estudio de la Biblia. El año pasado publicó un libro titulado "María Magdalena" en la editorial Edimat. Por cierto, comencé a leerlo anoche y me pareció espléndido y muy recomendable, sobre todo ahora, que tantas tontadas se escriben sobre la pobre María.

El grupo que asistió a las charlas se mostró fraterno, acogedor, haciendo gala de una exquisita hospitalidad, amén de un gran fervor y amor a la Escritura. Las charlas versaron sobre "Jesús, samaritano del mundo" y "Lugares e iconos bíblicos para la Cuaresma" (lugares físicos y existenciales: desierto, monte, pozos, esterilidad).
Disfruté muchísimo contando esas historias en las que yo encuentro gracia y salvación. Y disfruté de la compañía de tres de las cinco hermanas de nuestra comunidad de Barcelona: Teresita, Manoli y Begoña, cuyo cariño y amabilidad me han acompañado (sentí la ausencia de Milagros y Clara; aunque allí donde están, no podrán leerlo: ¡un saludito fraterno desde aquí!).
Saludos, y mi gratitud, desde nuestro cuaderno de Bitácora, a Quique, a Alicia Chartuniewicz, entrañable joven polaca que me acompañó a dar un paseo nocturno por el Montjuit, (dzien kuje, Alicia), a Javier, el sonriente párroco de La Milagrosa, a todos los que se han reído conmigo en este acercamiento a la Biblia, y a las que me han sostenido con un café solo doble riquísimo, para que no desfalleciera...

En la capilla del Santísimo de La Milagrosa, durante la Lectio Divina.

Quique y algunos de los jóvenes que participaron en el retiro y las charlas bíblicas
Hna. Conchi
Comentario:
Os esperamos con los brazos abiertos, dispuestas a hacer las veces de guías turísticas. Toledo, ciudad en otro tiempo multicultural, también os aguarda. Un abrazo
Comentario:
Como Marta y María, hemos acogido la Palabra en nuestra casa de la Milagrosa de Barcelona, y como ellas, de inicio ibamos a lo nuestro y poco a poco lo nuestro ha sido lo suyo.
Como los discípulos ante la multitud fatigada y hambrienta, contabamos sólo con nuestras fuerzas y Jesús ha multiplicado nuestra esperanza y el don de servir a los demás.
Como los caminantes de Emáus, vamos por las calles de Barcelona comentando lo que hemos vivido y gozado este fin de semana y en cada conversación Jesús y su Palabra se nos hace presentes, como presente ha estado en las charlas bíblicas, la lectura orante, el via crucis, sin olvidarme de las danzas davídicas y, por supuesto, de haber compartido la Eucaristía. Todo, todo gracia de Dios. Gracias Señor y gracias Conchi por haber sido altavoz de su Palabra. Un abrazo. Quique. (Nos vemos en Toledo)
Como los discípulos ante la multitud fatigada y hambrienta, contabamos sólo con nuestras fuerzas y Jesús ha multiplicado nuestra esperanza y el don de servir a los demás.
Como los caminantes de Emáus, vamos por las calles de Barcelona comentando lo que hemos vivido y gozado este fin de semana y en cada conversación Jesús y su Palabra se nos hace presentes, como presente ha estado en las charlas bíblicas, la lectura orante, el via crucis, sin olvidarme de las danzas davídicas y, por supuesto, de haber compartido la Eucaristía. Todo, todo gracia de Dios. Gracias Señor y gracias Conchi por haber sido altavoz de su Palabra. Un abrazo. Quique. (Nos vemos en Toledo)





