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Creer es poder?
Comentarios desde el inframundo
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No hay nada nuevo bajo el sol, pero cuántas cosas viejas hay que no conocemos
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Sindicación
 
Sin más.
Sin más, sin pensar en nada, estando allí, con la espalda contra el suelo, abrí los ojos.
Ya era tiempo, ya había yacido demasiado tiempo así, en esa postura tan estúpida y tan innecesaria al tiempo. ¿Qué creía, que el dolor se marcharía solo si yo no me levantaba? ¿Qué era como una enfermedad vírica, q con reposo se cura?
No era así, yo lo sabía. Sabía que en el mismo momento en el que volviera a poner los pies en el suelo, volvería a doler, e incluso más puesto que lo había dejado un poco olvidado (pero no apagado).
Así que decidí reincorporarme. Me costó abrir los ojos. Así, cerrados, en oscuridad, no sentía nada, sólo era dejar transcurrir el transcurrido tiempo.
Pero hube de abrirlos y levantarme. Todo fue uno, en cuanto mis pies volvieron a tocar el frío suelo, la Luz se intensificó y sentí su calor. Quise sonreír, pues pensaba que el dolor no era tal, sino todo lo contrario. Estaba bien, no me dolía nada y además sentía el calor desde lo alto.
Al final, todo fue un vano espejismo. En cuanto el calor que creí que me alegraba dejó de ser novedad, sentí las punzadas de dolor. Eran como lanzas atravesando la túnica, eran como aguijones de abejas clavándose constantemente en mi piel. No dejaban señal, no hacían salir sarpullidos ni grano alguno, pero sí hacían que mi cuerpo se fuera de nuevo doblando por su centro. Como si del ombligo alguien hubiese atado una cuerda y tuviera que doblarme a su antojo.
Seguí caminando a pesar o por el dolor, y decidí alejarme de esa Luz que iba a conseguir matarme de alegría y daño al tiempo, de darme el calor para hacerme ver que no llegaría a tocarlo nunca.
Los pasos eran pesados, sabía que tenía que salir. Los gritos de fuera ahora, eran (o son) más incesantes que los de dentro. Los Fantasmas siguen gritando y pululando por aquí como siempre, pero alguien, desde fuera alguien ha lanzado una escalinata con un fuerte amarre a la realidad, para que salga. No se da por vencido y trata de que tome esa escalera ahora y que deje atrás mi pequeño Inframundo, el lugar donde nada y todo duele, el lugar donde estoy bien y mal al tiempo, el lugar que me acogió cuando no pude con más cosas y que ahora debo de abandonar para ir al lugar que no debí abandonar pero que me dio tanto pesar…
No sabía que hacer. Seguía caminando, así, sin más. Deambular se ha vuelto una táctica muy buena para pensar y no pensar al mismo tiempo. Pasear se ha convertido en algo tan rutinario que parezca que mis pies hayan tomado como único trabajo caminar sin rumbo fijo.
Entonces, como siempre, llego donde no debo. Llego al lugar de las Tres Puertas. La Tercera nunca apareció y lo agradezco. La Primera está cerrada sin más, sigue allí, pero cerrada e inaccesible y la Segunda se abre de vez en cuando, como insinuándose, mostrándose presumida y sensual. No quiero tocar nada de Ella, ni su picaporte, ni el marco, ni nada. Pues sé que en el momento que lo haga será como caer en un torbellino. Me atrapará y volveré a caer en ese camino, para terminar en el Desconcierto.
Mejor aparta la vista. Sigue caminando. Sigo hacia la Roca Dura, donde ahora me encuentro con Ella. Ella que sigue allí, aunque yo me vaya. Seguirá allí cuando decida mi lugar, ya sea éste o el exterior. Porque Ella no puede salir, ella es el Alma rota de lo que pudo ser y no fue y Ella sabe que no hizo todo cuanto debía para salvarse de este lugar.
Continúa, no te pares. Todo te hará quedarte, todo te negará la salida. Parecía como si estuviera dando el último paseo, como si quisiera grabar en la retina todos y cada uno de los recovecos que había en este Inframundo.
Pero entonces, como siempre, cuando la decisión está tomada, aparece. No sabía que haría tanto daño cuando apareció. La primera vez que sus blancas alas batieron el aire en el Inframundo, creí que su luz sería buena para mí. Pero ahora, cuando aparece, sólo deja dolor. El Ángel de Luz sabe lo que irradia y deja un halo de luz cuando se marcha que hace desear más y nunca hay más. Sólo ofrece lo que él quiere. Es egoísta… Y de nuevo me paralizó. No mires!!! Me gritaba desde el interior, pero no tuve valor y miré.

Y ahora no sé que hacer, el mundo se me ha vuelto del revés. Solo en un rincón, el tiempo va cambiando en el reloj, pero yo no…

Saludos desde el Inframundo.
 
Comentario:
Si levantaste la cabeza y miraste puede que fuera por curiosidad... o por valentía. Sólo tú lo sabes.

Y si el mundo se ha vuelto del revés..., prueba con hacer el pino, que no tiene la vida por qué tocarte los ovarios.

Besos brujos!
 
Comentario:
la luz es buena, puede hacer dlor pero solo a principio...

abrazo serrano, amiga linda
 
Comentario:
ainsss que tia!!!! Dale una patá en el culo al angel ese de las narices que ya es hora!!!!!!!!!!!!

Y engancha la escalinata esa que te han lanzado, yo estoy aqui abajo, empujando tú culo gordo para que subas ya de una vez!!!!!! jajajajajajajajaja

Un beso guapa
No