Igual que un animal, sin pensar nada más…
Dicen que la belleza que atrae rara vez es la que enamora. Y eso es lo más cierto que he oído. No hará mucho (quizá sean horas de las vuestras) he leído en una revista de las que se dejan caer por La Ventana, que los humanos se enamoran por el olfato.
Pues es curioso, aquí abajo debe ser algo parecido. Pero los aromas no son dopaminas ni endorfinas y mucho menos feromonas. Los Fantasmas ya no emiten esos olores.
Aquí abajo lo que huelen, lo que los atrae, es el dolor y el sufrimiento. Deben dejar éstos unos aromas muy atractivos que hacen que vuelen rápido desde donde estén cuando se desprenden.
Yo, ahora entiendo, cuando paso a ver a mi Flor me impregno de sus aromas y es el momento en que ellos no me detectan, me dejan en paz pues las ricas esencias que libera mi Flor no dejan que huelan mi dolor y sufrimiento.
Pero también me he dado cuenta que al meterme en la Laguna del Olvido, tampoco me pueden oler, pues el agua elimina cualquier olor en mi túnica. Pero lo m alo es cuando salgo de ella. Entonces, recién limpio, perdido ya el aroma de mi Flor, vuelven a brotar los olores que ellos quieren
Y hoy, además de no poder pasar a ver a mi Flor, no he tenido valor para meterme en la Laguna, así que mis dolores y sufrimientos deben de emitir ondas tan amplias que podría decirse que hasta Ella las huele desde donde quiera que esté escondida.
Pero Ella no ha venido. No así todos los demás. Han hecho un aquelarre horrendo a mi alrededor, con ese atractivo que les he dejado a su disposición. Ni caminar he podido. Me he sentado en el círculo que ellos han hecho y allí he dejado que soltaran sus gritos, quejidos y risas estridentes que podrían ponerme el vello de punta, si algo me impresionase aún.
Podía salir corriendo, pero sabía que me seguirían allá donde fuese, así que no tenía fuerzas para correr hasta lo interminable y después dejarme caer con angustia, asfixia y de nuevo atrapado.
Así que me he quedado en el suelo. En principio sólo me senté, pero el peso de esos gritos me doblegaba la espalda, así que terminé cayendo al suelo cuan largo podía. El dolor era insufrible, dolía cada grito, cada risa, cada suspiro de su aire que se posaba en la túnica.
Entonces, no sé de donde, me vino el recuerdo de mi Flor. Mantuve ese recuerdo firmemente en mi cabeza, para no generar más dolor. Era imposible, el dolor supura aunque duerma, aunque no piense. Pero me aferré fuertemente a ese recuerdo para no perder la cordura, para no zozobrar en los grandes mares de mi memoria dolorida. No zozobré, no logré eliminarlos, pero pude sentir algo menos del dolor que ellos iban dejando en mí.
Cuando ellos se cansaron, cuando no era divertido ver un ser informe hecho un ovillo en el medio, acurrucándose y abrazándose como una bola, como un feto ya muy envejecido; se marcharon a correr por donde pudieran sentir más dolor. Sabía que la próxima sería Ella, pero no podía sentir ya nada. Todo era un grito incesante que tamborileaba en mis oídos. No podía no lamentarme por Ella.
Me quedé allí, en el suelo, notando la fría roca en la espalda y el ardiente dolor en el cuerpo. No veía nada, ni la Luz, ni la Laguna, ni la Caverna y menos aún a mi bella Flor.
Sólo me quedé igual que un animal, sin pensar en nada más que en el instinto de… de qué tengo yo instinto? En realidad no pensaba, sólo quería dejar de hacerlo.
Saludos desde el Inframundo.
Pues es curioso, aquí abajo debe ser algo parecido. Pero los aromas no son dopaminas ni endorfinas y mucho menos feromonas. Los Fantasmas ya no emiten esos olores.
Aquí abajo lo que huelen, lo que los atrae, es el dolor y el sufrimiento. Deben dejar éstos unos aromas muy atractivos que hacen que vuelen rápido desde donde estén cuando se desprenden.
Yo, ahora entiendo, cuando paso a ver a mi Flor me impregno de sus aromas y es el momento en que ellos no me detectan, me dejan en paz pues las ricas esencias que libera mi Flor no dejan que huelan mi dolor y sufrimiento.
Pero también me he dado cuenta que al meterme en la Laguna del Olvido, tampoco me pueden oler, pues el agua elimina cualquier olor en mi túnica. Pero lo m alo es cuando salgo de ella. Entonces, recién limpio, perdido ya el aroma de mi Flor, vuelven a brotar los olores que ellos quieren
Y hoy, además de no poder pasar a ver a mi Flor, no he tenido valor para meterme en la Laguna, así que mis dolores y sufrimientos deben de emitir ondas tan amplias que podría decirse que hasta Ella las huele desde donde quiera que esté escondida.
Pero Ella no ha venido. No así todos los demás. Han hecho un aquelarre horrendo a mi alrededor, con ese atractivo que les he dejado a su disposición. Ni caminar he podido. Me he sentado en el círculo que ellos han hecho y allí he dejado que soltaran sus gritos, quejidos y risas estridentes que podrían ponerme el vello de punta, si algo me impresionase aún.
Podía salir corriendo, pero sabía que me seguirían allá donde fuese, así que no tenía fuerzas para correr hasta lo interminable y después dejarme caer con angustia, asfixia y de nuevo atrapado.
Así que me he quedado en el suelo. En principio sólo me senté, pero el peso de esos gritos me doblegaba la espalda, así que terminé cayendo al suelo cuan largo podía. El dolor era insufrible, dolía cada grito, cada risa, cada suspiro de su aire que se posaba en la túnica.
Entonces, no sé de donde, me vino el recuerdo de mi Flor. Mantuve ese recuerdo firmemente en mi cabeza, para no generar más dolor. Era imposible, el dolor supura aunque duerma, aunque no piense. Pero me aferré fuertemente a ese recuerdo para no perder la cordura, para no zozobrar en los grandes mares de mi memoria dolorida. No zozobré, no logré eliminarlos, pero pude sentir algo menos del dolor que ellos iban dejando en mí.
Cuando ellos se cansaron, cuando no era divertido ver un ser informe hecho un ovillo en el medio, acurrucándose y abrazándose como una bola, como un feto ya muy envejecido; se marcharon a correr por donde pudieran sentir más dolor. Sabía que la próxima sería Ella, pero no podía sentir ya nada. Todo era un grito incesante que tamborileaba en mis oídos. No podía no lamentarme por Ella.
Me quedé allí, en el suelo, notando la fría roca en la espalda y el ardiente dolor en el cuerpo. No veía nada, ni la Luz, ni la Laguna, ni la Caverna y menos aún a mi bella Flor.
Sólo me quedé igual que un animal, sin pensar en nada más que en el instinto de… de qué tengo yo instinto? En realidad no pensaba, sólo quería dejar de hacerlo.
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
Que lindo lo que escribes,
Bueno amiga te dejo fuerza y música
Bueno amiga te dejo fuerza y música
Comentario:
Hacía tiempo que no pasaba por acá y una vez más me prendí de tu escrito que me encantaaaa, disfruto mucho leyéndote, mucho, te dejo un beso.
Comentario:
jajajajaja, se torció algo, pero por eso hay que esperar más y mejor!!!!!! tonterías mias, no me hagas caso!!
por cierto, aqui hay ya mucha telaraña!!!!
Un beso
por cierto, aqui hay ya mucha telaraña!!!!
Un beso
Comentario:
jajajjaaj, creo que aunque dejara definitivamente de escribir (que no lo creo) vendría igualmente ha regañarte de vez en cuando!!!!!!
Un beso
Un beso
Comentario:
Lo del olfato ya lo había escuchado antes.
Si quieres dejar de pensar no lo intentes, hazlo, como decía el maestro Yoda.
Muchos besos desde la susperficie.
Pd.- ¿Dónde tienes la ventana para dejar caer también algún libro además de las revistas?
Si quieres dejar de pensar no lo intentes, hazlo, como decía el maestro Yoda.
Muchos besos desde la susperficie.
Pd.- ¿Dónde tienes la ventana para dejar caer también algún libro además de las revistas?
Comentario:
Lo he leido tres veces, cada vez me pierdo más intentando divagar entre dolores, olores y una flor. cada vez que lo he leido me gustaba más y me conformo a mi mismo diciénmdome:
sufro? entonces sigo vivo!!
un lobo mortal
sufro? entonces sigo vivo!!
un lobo mortal
Comentario:
Ya está, como no lo había pensado yo antes???? Unos buenos tapones y una duchita de vez en cuando, y solucionado el problema!!!!!!!
Tú misma lo has dicho, si les dejas no hacen más que dar voces, si no les dejas y piensas en algo que no te hace sentir dolor, pasan de ti, pues ya está, una foto de la flor y a mirarla todo el día!!!
Un beso
Tú misma lo has dicho, si les dejas no hacen más que dar voces, si no les dejas y piensas en algo que no te hace sentir dolor, pasan de ti, pues ya está, una foto de la flor y a mirarla todo el día!!!
Un beso
Comentario:
Tu ves un feto acurrucado, yo veo el valor que tuviste a invocar a tu flor, ese es el mejor intento y es el buen intento. Recuerda todo pasa, aunque no lo parezca, tendras altas, tendras bajas, tendrás altibajos, pero venceras, yo lo sé y mi memoria es eterna
Un beso mariposita
Un beso mariposita





