Extraño no seguir desando los deseos
Hoy no hablaré del Inframundo, o no directamente. Hoy, no sé porque motivo, causa o razón, me apetece hablar sin más. Hacer un soliloquio egocéntrico que hable de mí. Algo que no es habitual en mí y algo que espero disculpéis.
Es extraño. Hace tiempo que caí aquí abajo, ya hace un año (como pasa el tiempo cuando no lo miras, pero cuando te das cuenta has visto pasar demasiadas noches, demasiados momentos oscuros que no has contado en conjunto; pero cuanto pesan todos unidos); y sé perfectamente porqué caí. Sé quien abrió el agujero; apenas si vi como cavaba el agujero, apenas noté sus obras de ingeniería; pero cuando ya era lo suficientemente grande para que me deslizara por él, lo dejó al descubierto y yo me dejé caer. Tampoco opuse resistencia.
Y ahora es extraño, no hay rencor, no hay reproches, no hay nada. Es extraño no seguir deseando los deseos. Pues durante muchas oscuridades (las noches que antes tenía arriba, en el mundo) pedía que vinieras, que volvieras a hacer de Arquitecto y me hicieras una escalera que me elevara de nuevo al mundo. Durante muchos resplandores ilusorios (mis anteriores días), esperaba tu visita a mi ventana que daba al mundo exterior. Y nunca pasó. Sólo pasó el tiempo. Pasé tanto tiempo esperando que pasase algo, que no me di cuenta que lo único que pasaba era mi vida.
Pero ahora, es ahora, cuando ya no hay ningún sentimiento hacía ti. No siento dolor, se ha entumecido todo dentro de este pecho dolorido. Ya no siento reproche, no. Nunca te odié, así que no existe odio. Y ahora, que ya no tengo deseos de esa escalera es cuando me la tiendes, es cuando la has construido en perfecto mármol de Carrara, en caracol, estupenda. No muy firme, bien es cierto, pero escalera al fin.
Y ahora que te has vuelto a asomar a esta mi ventana del exterior, sólo quiero saludarte, pero no quiero salir por ella. No quiero y eso es lo que me duele ahora.
Estoy aquí abajo y, triste Thanatos, te has acostumbrado tanto a tus fantasmas, tus oscuridades, tus cuevas del Olvido, los lagos misteriosos y las 3 (¿?) puertas que ya no deseas nada.
No hay rencor, insisto, pero no hay nada.
No debo salir, no ahora. ¿O quizá no quiero? ¿Quién te entiende a ti?
Trate de alzar la cabeza por un momento por aquella ventana y el aire me hinchó los pulmones. Aire fresco, límpido, sin fantasmas ni falsos recuerdos. Pues todavía hay falsos recuerdos que añoran lo que no pasó, todavía guardas mis secretos y los tuyos guardo yo.
Pero no debí sacar la cabeza, pues todo me pareció irreal. Ese mundo no lo había visto yo, o no lo recordaba yo. Sólo deseaba volver a mi Inframundo; a esa oscuridad que tú creaste y que ahora quieres hacer desaparecer.
Ahora, Arquitecto-Constructor, es tarde. Gracias por tu escalera, pero llega muy tarde. No es rencor, no es odio; el problema es que no es nada. No deseo nada. No quiero nada.
Saludos desde el Inframundo.
Es extraño. Hace tiempo que caí aquí abajo, ya hace un año (como pasa el tiempo cuando no lo miras, pero cuando te das cuenta has visto pasar demasiadas noches, demasiados momentos oscuros que no has contado en conjunto; pero cuanto pesan todos unidos); y sé perfectamente porqué caí. Sé quien abrió el agujero; apenas si vi como cavaba el agujero, apenas noté sus obras de ingeniería; pero cuando ya era lo suficientemente grande para que me deslizara por él, lo dejó al descubierto y yo me dejé caer. Tampoco opuse resistencia.
Y ahora es extraño, no hay rencor, no hay reproches, no hay nada. Es extraño no seguir deseando los deseos. Pues durante muchas oscuridades (las noches que antes tenía arriba, en el mundo) pedía que vinieras, que volvieras a hacer de Arquitecto y me hicieras una escalera que me elevara de nuevo al mundo. Durante muchos resplandores ilusorios (mis anteriores días), esperaba tu visita a mi ventana que daba al mundo exterior. Y nunca pasó. Sólo pasó el tiempo. Pasé tanto tiempo esperando que pasase algo, que no me di cuenta que lo único que pasaba era mi vida.
Pero ahora, es ahora, cuando ya no hay ningún sentimiento hacía ti. No siento dolor, se ha entumecido todo dentro de este pecho dolorido. Ya no siento reproche, no. Nunca te odié, así que no existe odio. Y ahora, que ya no tengo deseos de esa escalera es cuando me la tiendes, es cuando la has construido en perfecto mármol de Carrara, en caracol, estupenda. No muy firme, bien es cierto, pero escalera al fin.
Y ahora que te has vuelto a asomar a esta mi ventana del exterior, sólo quiero saludarte, pero no quiero salir por ella. No quiero y eso es lo que me duele ahora.
Estoy aquí abajo y, triste Thanatos, te has acostumbrado tanto a tus fantasmas, tus oscuridades, tus cuevas del Olvido, los lagos misteriosos y las 3 (¿?) puertas que ya no deseas nada.
No hay rencor, insisto, pero no hay nada.
No debo salir, no ahora. ¿O quizá no quiero? ¿Quién te entiende a ti?
Trate de alzar la cabeza por un momento por aquella ventana y el aire me hinchó los pulmones. Aire fresco, límpido, sin fantasmas ni falsos recuerdos. Pues todavía hay falsos recuerdos que añoran lo que no pasó, todavía guardas mis secretos y los tuyos guardo yo.
Pero no debí sacar la cabeza, pues todo me pareció irreal. Ese mundo no lo había visto yo, o no lo recordaba yo. Sólo deseaba volver a mi Inframundo; a esa oscuridad que tú creaste y que ahora quieres hacer desaparecer.
Ahora, Arquitecto-Constructor, es tarde. Gracias por tu escalera, pero llega muy tarde. No es rencor, no es odio; el problema es que no es nada. No deseo nada. No quiero nada.
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
Sube por una escalera q construyas tu,no subas por esa q ahora llega demasiado tarde.Ha pasado el tiempo,se han calmado las heridas,pq no sales por ti misma???Supongo q será miedo a ke algun dia vuelvas a caer,pero no lo haras.Estoy segura q ahora eres mas fuerte q nadie.Saca tu fuerza y ven con nosotros...
besitos dulces desde mi nube
besitos dulces desde mi nube
Comentario:
Ciudado con el inframundo... cuidado con "esa oscuridad" que es peligrosa si uno se apega demasiado a ella...
Besosssssss
Besosssssss
Comentario:
Realmente no quieres salir?..hay mucha vida aqui arriba..podrias volver a vivir...
Besitos.
Besitos.
Comentario:
Buenos días mi Queridisima Dama Blanca. Es una lastima que ahora que tienes una escalera para subit no desees hacerlo, pero te entiendo. ¿Para que subir si no lo deseas realmente?. ¿Para que vivir unas ilusiones que no existen en un mundo que en estos momentos para ti no es real?
Pero espero que llegue el día en que decidas subir por esa escalera para no volver a bajar, pues mi querida dama, tu tambien mereces ser feliz y que alguien devuelva el calor a tu pecho enfermo de dolor.
Un beso muy grande mi queridisima Pálida Dama.
P.d.: No has llegado tarde para las postales, no salgo de viaje hasta el día 22, así que puedes mandarme la dirección del inframundo para que pueda mandarte a ella un pedacito de mi solo para ti. Para mi sera un honor y un placer.
Pero espero que llegue el día en que decidas subir por esa escalera para no volver a bajar, pues mi querida dama, tu tambien mereces ser feliz y que alguien devuelva el calor a tu pecho enfermo de dolor.
Un beso muy grande mi queridisima Pálida Dama.
P.d.: No has llegado tarde para las postales, no salgo de viaje hasta el día 22, así que puedes mandarme la dirección del inframundo para que pueda mandarte a ella un pedacito de mi solo para ti. Para mi sera un honor y un placer.





