Il Picolo Diavolo.
... Y entonces, cuando hayas llegado, te darás cuenta...
Sólo entonces sabes q ese sí es el reino del Diavolo rosso, del más imperante rey del Inframundo.
Todos los grandes museos y las obras de arte están dedicadas a su antagonista, por tanto, a Él también le dan un lugar en el q estar. Para ellos, Él tb existe; es la cara negativa de su bello Creador. Es el reverso de la Historia.
Pero traté de encontrarle y sólo encontré a pequeños súbditos. A pequeños demonios q raptaban Sabinas. A antiguos dioses arrancando cabezas. Pero, ¿dónde estaba Él?, ¿dónde se encontraba el gran Diavolo; ¿ese q siempre era representado con imágenes indescriptibles, absurdas, rocambolescas y totalmente abstractas?
Todos los lugares q pude visité para encontrarlo. Y en el trayecto vi cosas interesantes; comprendí q lo torcido no se puede enderezar, q la piedra dura puede llegar a dar calor y vida. Vi al dios de las aguas, rodeado de sus ninfas. Y pude ver curvas asesinas, lugares q generaron fantasmas, castillos en los q todos los llantos se hacían eco. Y por último, las aguas q retienen los suspiros, los lugares q se hunden y se llevan con ellos las obras de arte.
Es increíble todo lo q el Diablo se había adueñado para rodear sus territorios, pues así nadie era capaz de encontrarlo. Todo parecía tan bello, todo tenía imágenes de su rival, y por tanto, ratificaban q tb Él existía, pues no hay el blanco sin el negro, no hay el Bien sin el Mal. El mundo se compone de opuestos y el q el antagonista estuviera presente certificaba la presencia de, en mi búsqueda, el protagonista.
La búsqueda estaba llegando a su fin y empezaba a agotarme, el cansancio tb pesa en aquellas latitudes. El último recorrido me llevaba a la ciudad más pequeña q me quedaba por ver, me quedaba ver la amistad entre humanos, los abrazos, risas y alegrías de antaño. Pude sonreír. No hace mucho, alguien me preguntó: “¿y, dime, sonreíste mucho?”. Sí, querido Memnoch, sonreí. Era algo q no había hecho en mucho tiempo y los músculos de la cara no querían responder a la primer, pero finalmente lo conseguí.
La sonrisa, por una vez, se situó en mi cara e iluminó el día. Y, quizá esa luz extraña, no común en esos lugares, hizo q apareciese Él.
Paseando por el viacolo del’ Inferno, apareció. Me saludó como si fuese uno más de los hombres q paseaban por esa pequeña travesía. Pero sabía, se intuía en su forma de estar, q no era uno de ellos. Y fue entonces cuando me habló.
“Thanatos, tú me has buscado, aquí me hallo. Siempre, durante eones, te has considera el dios de la Muerte. Ciertamente lo eres, así se decidió en el mismo día en q el hombre tuvo q morir. En el mismo día q su Creador quisiera q sufrieran y tras un largo período de vida, murieran. El día q una fruta cambió su destino, apareció la Muerte. Y tú, por tanto, debías q tener una existencia.
Cada uno, en su época y su lugar, te denominó de una forma. Pero, Yo, quien decidió q aparecieras en este juego de Vida/Muerte, nunca te otorgué un nombre. Eres tú, el cuidador de almas errantes, el q siempre llevará el peso de los Fantasmas. Sé q esta pregunta rondaba en tu mente.
Pero no hay forma de cambiarlo, por mucho q tu existencia sea antigua, recuerda q Yo, estoy aquí desde siempre. No recuerdo nada en este planeta y de repente surgió todo. Es cierto, q ellos lo han ido cambiando poco a poco; pero la base está ahí desde antaño.
Así q no creas Thanatos q eres el más antiguo. Sí en el Inframundo, pues ningún Fantasma llegará a tu edad (si es q se puede medir con ese término los siglos q tienes encima); pero tb es cierto q siempre estaré a tu lado, para q no decaigas, para q no tengas las tentaciones a las q su Creador te quiera llevar, como tratar de salir por esa Ventana o tratar de pensar q puedes quedarte tras la Puerta, en le Desconcierto, eternamente.
Yo vigilaré tus pasos, pues eres un Hijo mío y, como padre egoísta, siempre te llevaré a mi lado.”
Ahora no sabía q hacer, pareció q todas y cada una de las preguntas q quería hacerle las había leído en mi mente. Así q no pude hacer más, saludé de nuevo la esbelta figura q había adquirido y en parte, me sonreí, pues ahora sabía cual era mi destino por siempre jamás.
Pero al menos su búsqueda me dejó bellos paisajes en la retina q siempre quedarán allí y podré evocar siempre q mi memoria me permita.
Ahora, de nuevo aquí abajo, veo los Fantasmas y no pienso en ellos, serán siempre así. Sólo pienso en cuando mi Flor me abandone, pues ella no es eterna, ¿quién vendrá aquí a aliviarme el dolor? ¿qué ser vivo se dignará a ser la mascota del Dios de la Muerte?
Ante mí el vacío y alrededor el silencio. Y es más fácil morirse de Nada que de dolor; pues puedes rebelarte ante el dolor; ante la Nada, no.
Saludos desde el Inframundo.
Sólo entonces sabes q ese sí es el reino del Diavolo rosso, del más imperante rey del Inframundo.
Todos los grandes museos y las obras de arte están dedicadas a su antagonista, por tanto, a Él también le dan un lugar en el q estar. Para ellos, Él tb existe; es la cara negativa de su bello Creador. Es el reverso de la Historia.
Pero traté de encontrarle y sólo encontré a pequeños súbditos. A pequeños demonios q raptaban Sabinas. A antiguos dioses arrancando cabezas. Pero, ¿dónde estaba Él?, ¿dónde se encontraba el gran Diavolo; ¿ese q siempre era representado con imágenes indescriptibles, absurdas, rocambolescas y totalmente abstractas?
Todos los lugares q pude visité para encontrarlo. Y en el trayecto vi cosas interesantes; comprendí q lo torcido no se puede enderezar, q la piedra dura puede llegar a dar calor y vida. Vi al dios de las aguas, rodeado de sus ninfas. Y pude ver curvas asesinas, lugares q generaron fantasmas, castillos en los q todos los llantos se hacían eco. Y por último, las aguas q retienen los suspiros, los lugares q se hunden y se llevan con ellos las obras de arte.
Es increíble todo lo q el Diablo se había adueñado para rodear sus territorios, pues así nadie era capaz de encontrarlo. Todo parecía tan bello, todo tenía imágenes de su rival, y por tanto, ratificaban q tb Él existía, pues no hay el blanco sin el negro, no hay el Bien sin el Mal. El mundo se compone de opuestos y el q el antagonista estuviera presente certificaba la presencia de, en mi búsqueda, el protagonista.
La búsqueda estaba llegando a su fin y empezaba a agotarme, el cansancio tb pesa en aquellas latitudes. El último recorrido me llevaba a la ciudad más pequeña q me quedaba por ver, me quedaba ver la amistad entre humanos, los abrazos, risas y alegrías de antaño. Pude sonreír. No hace mucho, alguien me preguntó: “¿y, dime, sonreíste mucho?”. Sí, querido Memnoch, sonreí. Era algo q no había hecho en mucho tiempo y los músculos de la cara no querían responder a la primer, pero finalmente lo conseguí.
La sonrisa, por una vez, se situó en mi cara e iluminó el día. Y, quizá esa luz extraña, no común en esos lugares, hizo q apareciese Él.
Paseando por el viacolo del’ Inferno, apareció. Me saludó como si fuese uno más de los hombres q paseaban por esa pequeña travesía. Pero sabía, se intuía en su forma de estar, q no era uno de ellos. Y fue entonces cuando me habló.
“Thanatos, tú me has buscado, aquí me hallo. Siempre, durante eones, te has considera el dios de la Muerte. Ciertamente lo eres, así se decidió en el mismo día en q el hombre tuvo q morir. En el mismo día q su Creador quisiera q sufrieran y tras un largo período de vida, murieran. El día q una fruta cambió su destino, apareció la Muerte. Y tú, por tanto, debías q tener una existencia.
Cada uno, en su época y su lugar, te denominó de una forma. Pero, Yo, quien decidió q aparecieras en este juego de Vida/Muerte, nunca te otorgué un nombre. Eres tú, el cuidador de almas errantes, el q siempre llevará el peso de los Fantasmas. Sé q esta pregunta rondaba en tu mente.
Pero no hay forma de cambiarlo, por mucho q tu existencia sea antigua, recuerda q Yo, estoy aquí desde siempre. No recuerdo nada en este planeta y de repente surgió todo. Es cierto, q ellos lo han ido cambiando poco a poco; pero la base está ahí desde antaño.
Así q no creas Thanatos q eres el más antiguo. Sí en el Inframundo, pues ningún Fantasma llegará a tu edad (si es q se puede medir con ese término los siglos q tienes encima); pero tb es cierto q siempre estaré a tu lado, para q no decaigas, para q no tengas las tentaciones a las q su Creador te quiera llevar, como tratar de salir por esa Ventana o tratar de pensar q puedes quedarte tras la Puerta, en le Desconcierto, eternamente.
Yo vigilaré tus pasos, pues eres un Hijo mío y, como padre egoísta, siempre te llevaré a mi lado.”
Ahora no sabía q hacer, pareció q todas y cada una de las preguntas q quería hacerle las había leído en mi mente. Así q no pude hacer más, saludé de nuevo la esbelta figura q había adquirido y en parte, me sonreí, pues ahora sabía cual era mi destino por siempre jamás.
Pero al menos su búsqueda me dejó bellos paisajes en la retina q siempre quedarán allí y podré evocar siempre q mi memoria me permita.
Ahora, de nuevo aquí abajo, veo los Fantasmas y no pienso en ellos, serán siempre así. Sólo pienso en cuando mi Flor me abandone, pues ella no es eterna, ¿quién vendrá aquí a aliviarme el dolor? ¿qué ser vivo se dignará a ser la mascota del Dios de la Muerte?
Ante mí el vacío y alrededor el silencio. Y es más fácil morirse de Nada que de dolor; pues puedes rebelarte ante el dolor; ante la Nada, no.
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
"Ante mí el vacío y alrededor el silencio. Y es más fácil morirse de Nada que de dolor; pues puedes rebelarte ante el dolor; ante la Nada, no"
Digno de un maestro zen
Digno de un maestro zen
Comentario:
Si ya lo dice ese dicho: "el diablo existe desde que el mundo es mundo" (creo que es dios en vez del diablo, pero bueno, para el caso, los cambio).
Tu sino es no librarte de los fantasmas, allá donde vayas, allá están ellos.
Vaya sabias palabras de aliento que te dedicó el diablo, no son propias de él, por lo visto lo pillaste "mimoso", jajajaa.
Besos.
Tu sino es no librarte de los fantasmas, allá donde vayas, allá están ellos.
Vaya sabias palabras de aliento que te dedicó el diablo, no son propias de él, por lo visto lo pillaste "mimoso", jajajaa.
Besos.
Comentario:
Con cada primavera una flor, sabes lo afortunado que eres al poder contemplar cada estación un nuevo nacimiento de la belleza... ¿quién es el amo y quien la mascota?
Comentario:
hola...
Ante mí el vacío y alrededor el silencio. Y es más fácil morirse de Nada que de dolor; pues puedes rebelarte ante el dolor; ante la Nada, no.
enternecedora frase de vedad ..
besos y buen finde semana
Ante mí el vacío y alrededor el silencio. Y es más fácil morirse de Nada que de dolor; pues puedes rebelarte ante el dolor; ante la Nada, no.
enternecedora frase de vedad ..
besos y buen finde semana
Comentario:
Mon Amour, Ma Petite et Douce Mort... ¿Que le voy a hacer si en ocasiones soy egoista? Comprendeme, ambos somos seres inmortales, que permaneceros por toda la eternidad sumidos en la oscuridad de las profundidades del mundo, y del alma. Pero como tu misma has dicho, puedes sonreir, puedes sentir el calor, el amor, la pasión.
Eres una criatura de las tinieblas, un ser creado para cuidar de las almas y guiarlas en su camino hacia mis dominios o los de mi adversario, según sea su voluntad. Pero eso no te hace menos "humana", menos capaz de sentir, pues tu con toda tu "frialdad" guardas dentro de ti la más candente lava y el volcán más pasional.
Algún día esa lava se desbordará y entonces Ma Chérè... me avandonaras. Deberé buscar otro Dios de la Muerte, otra Dama Blanca a la que encargar la ardua y e ingrata tarea de ser el morador de las puertas del Hades. Pero sabes una cosa Mon Amour, el día que eso ocurra saldrás del inframundo con todas mis bendiciones, pues El Diablo también es capaz de bendecir pequeña.
Gracias por tu sonrisas, las antiguas, las nuevas y las que están por venir. Gracias por tus palabras y sobretodo, gracias por existir Ma Petite.
Sempre il vostro, Memnoch... Il Diavolo
Eres una criatura de las tinieblas, un ser creado para cuidar de las almas y guiarlas en su camino hacia mis dominios o los de mi adversario, según sea su voluntad. Pero eso no te hace menos "humana", menos capaz de sentir, pues tu con toda tu "frialdad" guardas dentro de ti la más candente lava y el volcán más pasional.
Algún día esa lava se desbordará y entonces Ma Chérè... me avandonaras. Deberé buscar otro Dios de la Muerte, otra Dama Blanca a la que encargar la ardua y e ingrata tarea de ser el morador de las puertas del Hades. Pero sabes una cosa Mon Amour, el día que eso ocurra saldrás del inframundo con todas mis bendiciones, pues El Diablo también es capaz de bendecir pequeña.
Gracias por tu sonrisas, las antiguas, las nuevas y las que están por venir. Gracias por tus palabras y sobretodo, gracias por existir Ma Petite.
Sempre il vostro, Memnoch... Il Diavolo
Comentario:
Hola, muy bonita esta historia, me gustó.
Me recuerda mucho a historias de un cómic muy interesante (The Sandman) en el que uno de los personajes protagonistas son Muerte (los demás: Destrucción, Deseo, Delirio, Destino, Sueño y Desespero), y lo que escribiste me recordó a Muerte, que por cierto, era una chica muy maja.
En fin, me entretuve leyendote.
Saúdos.
Comentario:
se lo queiras, yo vou aí el inframundo para ayudar
abrazos do supra mundo
abrazos do supra mundo
Comentario:
Esta bien sonreir..
Pero déjame decirte ante todo que me ha encantado lo que has escrito y la forma en que lo has hecho..
Besitos.
Pero déjame decirte ante todo que me ha encantado lo que has escrito y la forma en que lo has hecho..
Besitos.





