Traté de fugarme.
Lo intenté, traté de fugarme, de hacer cosas q no debía, de olvidar todo lo q Ella me había contado.
Traté de dejar a un lado su súplica, pero no me fue posible. No dejaban de resonar en mi cabeza sus súplicas, sus lágrimas brillaban en mis retinas como oro líquido.
No pude negarme, y traté de gritar. Sí, por una vez, traté de q alguien saliera de este horrible lugar. Pero no creo q mi grito fuese tal; sólo fue una voz alzada por encima de las de los Fantasmas, pues sólo se oyó un segundo, un eterno segundo q hizo q sintiera dicha. Hacía tanto tiempo q mi voz no se alzaba, q mi voz no se oía por encima de los gritos de los demás, q me sentí bien.
Y entonces ocurrió algo extraño. La Ventana pareció querer abrirse, pude ver algo de luz a través de los cristales. Alguien se acercó, y entonces pensé q lo había logrado; por fin, iba a conseguir q alguien saliera de aquí. Por una vez no iba a ser el Carcelero de nadie, Thanatos iba a reconciliarse con su par, Eros, para q el Amor triunfara.
Pero no todo es alegría aquí abajo, de hecho nada lo es. Mi grito consiguió q su él se acercase a la Ventana, pero no la vio. No vio sus lágrimas, ni sospecho todos los suspiros q por él flotaban en este aire denso. Él no vio q Ella estaba consumida por su amor; él ni siquiera intuyó q Ella había bajado aquí abajo por él y por la cobardía de ambos.
Y volvió a marcharse de la Ventana. Ella sólo llegó a ver su reflejo en el último cristal, pero eso sirvió para q el llanto brotase de sus ojos como si alguien hubiese licuado su alma y después hubiese abierto las compuertas, para q lo perdiera de golpe por esos ojos oscuros como el abismo.
Lloró amargamente largo rato. Después, como si el dolor hubiese sido expulsado en cada una de esas saladas gotas, paró de llorar. Me miró y dijo, “ahora ya es el fin ...; yo no luché por lo q podía haber sido mío, y no puedo obligar a nadie a q lo haga por mí; no dejaré q mi lucha se convierta en la tuya. Yo le perdí, yo sufriré eternamente el dolor. Pero yo no seré uno más de estos Fantasmas; yo no te gritaré. Sé q has tratado de volver a conocer el amor por mí, y eso te hace menos duro, menos malo, menos Thanatos. Ahora es el momento de dejarme desaparecer. Iré a la Caverna del Olvido y me sentaré a esperar; quizá el tiempo me convierta también en roca dura.
Ahora ve a hablar con Él. Sigues sin conocer su historia y seguro q también es interesante.”
Él, Él, Él. Si Ella me daba miedo, Él me aterraba. Pues no era tristeza, ni miedo, ni desolación lo q mostraban sus ojos. Sólo mostraban desconcierto, extrañeza; pues no sabía bien el motivo por el q estaba allí. Y eso era lo q quería preguntarme. ¿Lo sabría yo una vez oída su historia?
Pero no tenía valor y las fuerzas me habían abandonado después de ver los ojos de su él buscándola por la Ventana; después de ver llorar todo un amor, de ver como se expulsa el amor del corazón a través de incansables lágrimas.
Así q, de nuevo, decidí fugarme. Esta vez lo hice bien. Fui a la Caverna del Olvido y allí, por fin, encontré paz. Oía, por fin, los ecos de antiguos momentos felices de alguien q los dejó para mí. Oí por fin las risas de viejos amigos q todos tuvieron en sus vidas. Oí la paz, oí la Balada del Despertador.
Y eso me hizo encaminarme a mi Laguna. Esta vez sí q iba a zambullirme pues debía olvidar todas aquellas malos momentos, para poder seguir acumulando otros, no obstante.
Sus aguas estaban cálidas y me abrazaron como si hubiesen deseado el tacto de mi ajado cuerpo todo este tiempo. Mojaban cada harapiento extremo de la túnica y era placentero. Olvidé donde estaba, cerré los ojos y volví, por un momento, a lo q fui. Volví a sonreír y, esta vez, los músculos de la cara no se contuvieron. Allí quedó, para siempre, flotando en las aguas, mi sonrisa.
Al salir de la Laguna, la vi flotar. Y también debió de percibirla mi Flor, puesto q alzó la corola para verla mejor, para sonreír como ella podía, para hacerme ver q le gustaba mi sonrisa y q la había echado tanto de menos.
Pero siempre se echan de menos las cosas q no se podrán ver muy a menudo o q se han perdido para siempre. Por eso, yo también me acordé de q te echo de menos, mi ayudante de Arqueólogo.
Y se acabó la paz.
Me acerqué a Él para escuchar su historia...
Saludos desde el Inframundo.
Traté de dejar a un lado su súplica, pero no me fue posible. No dejaban de resonar en mi cabeza sus súplicas, sus lágrimas brillaban en mis retinas como oro líquido.
No pude negarme, y traté de gritar. Sí, por una vez, traté de q alguien saliera de este horrible lugar. Pero no creo q mi grito fuese tal; sólo fue una voz alzada por encima de las de los Fantasmas, pues sólo se oyó un segundo, un eterno segundo q hizo q sintiera dicha. Hacía tanto tiempo q mi voz no se alzaba, q mi voz no se oía por encima de los gritos de los demás, q me sentí bien.
Y entonces ocurrió algo extraño. La Ventana pareció querer abrirse, pude ver algo de luz a través de los cristales. Alguien se acercó, y entonces pensé q lo había logrado; por fin, iba a conseguir q alguien saliera de aquí. Por una vez no iba a ser el Carcelero de nadie, Thanatos iba a reconciliarse con su par, Eros, para q el Amor triunfara.
Pero no todo es alegría aquí abajo, de hecho nada lo es. Mi grito consiguió q su él se acercase a la Ventana, pero no la vio. No vio sus lágrimas, ni sospecho todos los suspiros q por él flotaban en este aire denso. Él no vio q Ella estaba consumida por su amor; él ni siquiera intuyó q Ella había bajado aquí abajo por él y por la cobardía de ambos.
Y volvió a marcharse de la Ventana. Ella sólo llegó a ver su reflejo en el último cristal, pero eso sirvió para q el llanto brotase de sus ojos como si alguien hubiese licuado su alma y después hubiese abierto las compuertas, para q lo perdiera de golpe por esos ojos oscuros como el abismo.
Lloró amargamente largo rato. Después, como si el dolor hubiese sido expulsado en cada una de esas saladas gotas, paró de llorar. Me miró y dijo, “ahora ya es el fin ...; yo no luché por lo q podía haber sido mío, y no puedo obligar a nadie a q lo haga por mí; no dejaré q mi lucha se convierta en la tuya. Yo le perdí, yo sufriré eternamente el dolor. Pero yo no seré uno más de estos Fantasmas; yo no te gritaré. Sé q has tratado de volver a conocer el amor por mí, y eso te hace menos duro, menos malo, menos Thanatos. Ahora es el momento de dejarme desaparecer. Iré a la Caverna del Olvido y me sentaré a esperar; quizá el tiempo me convierta también en roca dura.
Ahora ve a hablar con Él. Sigues sin conocer su historia y seguro q también es interesante.”
Él, Él, Él. Si Ella me daba miedo, Él me aterraba. Pues no era tristeza, ni miedo, ni desolación lo q mostraban sus ojos. Sólo mostraban desconcierto, extrañeza; pues no sabía bien el motivo por el q estaba allí. Y eso era lo q quería preguntarme. ¿Lo sabría yo una vez oída su historia?
Pero no tenía valor y las fuerzas me habían abandonado después de ver los ojos de su él buscándola por la Ventana; después de ver llorar todo un amor, de ver como se expulsa el amor del corazón a través de incansables lágrimas.
Así q, de nuevo, decidí fugarme. Esta vez lo hice bien. Fui a la Caverna del Olvido y allí, por fin, encontré paz. Oía, por fin, los ecos de antiguos momentos felices de alguien q los dejó para mí. Oí por fin las risas de viejos amigos q todos tuvieron en sus vidas. Oí la paz, oí la Balada del Despertador.
Y eso me hizo encaminarme a mi Laguna. Esta vez sí q iba a zambullirme pues debía olvidar todas aquellas malos momentos, para poder seguir acumulando otros, no obstante.
Sus aguas estaban cálidas y me abrazaron como si hubiesen deseado el tacto de mi ajado cuerpo todo este tiempo. Mojaban cada harapiento extremo de la túnica y era placentero. Olvidé donde estaba, cerré los ojos y volví, por un momento, a lo q fui. Volví a sonreír y, esta vez, los músculos de la cara no se contuvieron. Allí quedó, para siempre, flotando en las aguas, mi sonrisa.
Al salir de la Laguna, la vi flotar. Y también debió de percibirla mi Flor, puesto q alzó la corola para verla mejor, para sonreír como ella podía, para hacerme ver q le gustaba mi sonrisa y q la había echado tanto de menos.
Pero siempre se echan de menos las cosas q no se podrán ver muy a menudo o q se han perdido para siempre. Por eso, yo también me acordé de q te echo de menos, mi ayudante de Arqueólogo.
Y se acabó la paz.
Me acerqué a Él para escuchar su historia...
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
Despues de mil millones de intentonas, por fin creo que podré dejarte un mensaje!!!
Creo que diste un gran paso al amor y a la luz...
Quizás un buen dia te sorprendas saliendo de dónde quieras...
Creo que diste un gran paso al amor y a la luz...
Quizás un buen dia te sorprendas saliendo de dónde quieras...
Comentario:
Ma Chérè... ¿Qué decirte que no te haya dicho mil veces? Me gustaría poseer el don de hacer tus sueños realidad y abrir la puerta que te entregue la libertad que tanto anhelas... mas no está en mi mano pues solo tu posees esa llave. Con el paso del tiempo te has convertido en tu propia carcelera, creando unos fantasmas a partir de los jirones de tus recuerdos y vivencias. Unos fantasmas que viven para atormentarte pues tus les encomendaste tal misión.
Abre la ventana cariño, abrela y sube al mundo. Quitate la negra túnica de la melancolía y empieza a disfrutar de una nueva y merecida vida.
La ventana está cerrada porque tu deseas que así sea, pues no hay más obstaculos que los que genera nuestro propio miedo.
Petons Ma Petite et Douce Modemoiselle
Abre la ventana cariño, abrela y sube al mundo. Quitate la negra túnica de la melancolía y empieza a disfrutar de una nueva y merecida vida.
La ventana está cerrada porque tu deseas que así sea, pues no hay más obstaculos que los que genera nuestro propio miedo.
Petons Ma Petite et Douce Modemoiselle
Comentario:
tus palabras hacen q se le salten las lagrimas incluso al ser mas insensible..pues es tan real lo q dices..es tan cierto el sentimiento de soledad.. olvidar es recordar en silencio...y creo q no habrian palabras mejor expresadas como las tuyas.. gracias..por escribir de esa manera..por cada lagrima q derramo al leer tu historia..pues yo a veces tambien me siento en mi cuarto.. sola.. en un abismo oscuro alejado de la sociedad y del mundo en si..miles de gracias..besos
Comentario:
Enhora buena por tu grito, por tu intento, por tu victoria, tu refresco y la sonrisa que imortaliza este momento. Has dado el primer paso. Es algo tan importante que merece celebrarse Bravo!!!
Comentario:
Llevo días intentando comentar en tu blog, y creo que hoy al fin podré!!!
Es tan dificil el olvido. Recuerdos y más recuerdos que aparecen en el momento menos oportuno evocados por un olor, una canción, un color, una frase...
besotes
Es tan dificil el olvido. Recuerdos y más recuerdos que aparecen en el momento menos oportuno evocados por un olor, una canción, un color, una frase...
besotes
Comentario:
si pues, a veces no sabemos lo que tenemos hasta que se nos va...
pero tambièn es comprensible que nadie pueda resistirse a una cara llorosa.. con los hermosos que se ven unos ojos llenos de làgrimas.
Por cierto, muchas gracias por tus lindas palabras en mi blog :)





