Tu tristeza.
“Todo brillaba bajo el sol, hasta q un lunes se nubló...
No quise ser tu dueño, sólo vigilar tus sueños. Ser el guardián de tu sonrisa, pero tú tenías prisa. Y poco a poco te cansabas, hasta cambió el color de tu mirada; entonces supe q todo queda en nada.
Un mes de mayo, un mes de abril, no sé q tren fue el q perdí. Y no te supe hacer feliz pero estas cosas son así.
Luego llegó la despedida, te pregunté ¿porqué me dejas? Y sólo contestó: por tú tristeza”
Me pides (o me pedís) q escriba algo más alegre, q sólo entonces dejarás algo aquí; pero q pongo alegre?
También tú estás cansado de repetirme las cosas, verdad Memnoch; ten en cuenta q las oigo, las leo y las pienso, pero soy así.
Habréis de acostumbraros a mi mirada perdida, a mi forma de ser, porque es simplemente mi extraña forma de querer.
La vida aquí se complica. Ella se ha hecho con mi puerta y Él ha vuelto a desaparecer. Me ha dejado aquí abajo, con mi tristeza; ahora ha podido escapar para siempre.
Desde q descubrí que podía salir a su antojo por mi Ventana, lo vigilé a menudo. Pero no podía perder todo mi tiempo en Él, puesto q aquí abajo son muchos los q necesitan q los mire, q escuche sus quejidos, sus lamentos y sus penas, q ahora son mías también.
Y, en este despiste mío, lo vi salir por última vez por ese espacio al exterior. Sonrió con picardía, como si ya supiera a ciencia cierta q no iba a volver. Sólo mostraba su superioridad frente a mí, puesto q él sí podía salir por esa Ventana.
Pero, simplemente en ese momento, le grité. Le pregunté que porque esa ansia de abandonar el lugar donde la habían relegado, porque esa obsesión por abandonarme, a su cuidador. Y Él simplemente me dijo q no podía más con mi tristeza, mis ojos tristes le habían asustado desde el primer día q me vio, pero ahora no era miedo lo q sentía por ellos, sino simplemente apatía. No quería verlos todos los días, no quería q le vieran a él y por eso huyó.
Además, fuera, en el exterior, sí q había alguien q lo ayudaba. En su caso, alguien terminó de construir la Escalera hacia la buena vida. Ahora Él se había marchado y me había dejado más hundidos en la tristeza los ojos.
Hace ya días q salió por esa Ventana; y no ha regresado, sé q no regresará. Ahora es feliz arriba, puesto q allí es fácil serlo.
Y yo echo de menos todas esas cosas q no hice con Él aquí abajo. Esos paseos q suelo dar con ellos en sus primeras etapas para q asuman donde están, viajando a mucha velocidad para q sientan viento en sus túnicas y crean q aun pueden sentir la brisa en sus (no) caras. Todavía hay falsos recuerdos, q añoran lo q no pasó. Aún deseaba enseñarle, desde la orilla, mi pequeña Laguna, mi Caverna del Olvido y mi bella Flor.
Pero no quiso conocerlo. Y a Ella no puedo enseñárselo tampoco. Ha decidido encerrarse en el q antes era mi único acceso al Desconcierto; y no tengo fuerzas para sacarla. Está tan triste, tan desvalida, q en el mismo momento en q trate de sacarla se me deshará entre las manos.
Ves ahora porqué no ponía nada? Ves ahora porqué no puedo seguir escribiendo? Creo q no hay nada alegre aquí abajo, por eso no puedo seguir escribiendo.
Quizá sea la hora de decir adiós o quizá sea la hora de dejar q no tengáis q leer mis retazos de tristeza.
Quizá sea la hora de algo, pero de qué?
Saludos desde el Inframundo.
No quise ser tu dueño, sólo vigilar tus sueños. Ser el guardián de tu sonrisa, pero tú tenías prisa. Y poco a poco te cansabas, hasta cambió el color de tu mirada; entonces supe q todo queda en nada.
Un mes de mayo, un mes de abril, no sé q tren fue el q perdí. Y no te supe hacer feliz pero estas cosas son así.
Luego llegó la despedida, te pregunté ¿porqué me dejas? Y sólo contestó: por tú tristeza”
Me pides (o me pedís) q escriba algo más alegre, q sólo entonces dejarás algo aquí; pero q pongo alegre?
También tú estás cansado de repetirme las cosas, verdad Memnoch; ten en cuenta q las oigo, las leo y las pienso, pero soy así.
Habréis de acostumbraros a mi mirada perdida, a mi forma de ser, porque es simplemente mi extraña forma de querer.
La vida aquí se complica. Ella se ha hecho con mi puerta y Él ha vuelto a desaparecer. Me ha dejado aquí abajo, con mi tristeza; ahora ha podido escapar para siempre.
Desde q descubrí que podía salir a su antojo por mi Ventana, lo vigilé a menudo. Pero no podía perder todo mi tiempo en Él, puesto q aquí abajo son muchos los q necesitan q los mire, q escuche sus quejidos, sus lamentos y sus penas, q ahora son mías también.
Y, en este despiste mío, lo vi salir por última vez por ese espacio al exterior. Sonrió con picardía, como si ya supiera a ciencia cierta q no iba a volver. Sólo mostraba su superioridad frente a mí, puesto q él sí podía salir por esa Ventana.
Pero, simplemente en ese momento, le grité. Le pregunté que porque esa ansia de abandonar el lugar donde la habían relegado, porque esa obsesión por abandonarme, a su cuidador. Y Él simplemente me dijo q no podía más con mi tristeza, mis ojos tristes le habían asustado desde el primer día q me vio, pero ahora no era miedo lo q sentía por ellos, sino simplemente apatía. No quería verlos todos los días, no quería q le vieran a él y por eso huyó.
Además, fuera, en el exterior, sí q había alguien q lo ayudaba. En su caso, alguien terminó de construir la Escalera hacia la buena vida. Ahora Él se había marchado y me había dejado más hundidos en la tristeza los ojos.
Hace ya días q salió por esa Ventana; y no ha regresado, sé q no regresará. Ahora es feliz arriba, puesto q allí es fácil serlo.
Y yo echo de menos todas esas cosas q no hice con Él aquí abajo. Esos paseos q suelo dar con ellos en sus primeras etapas para q asuman donde están, viajando a mucha velocidad para q sientan viento en sus túnicas y crean q aun pueden sentir la brisa en sus (no) caras. Todavía hay falsos recuerdos, q añoran lo q no pasó. Aún deseaba enseñarle, desde la orilla, mi pequeña Laguna, mi Caverna del Olvido y mi bella Flor.
Pero no quiso conocerlo. Y a Ella no puedo enseñárselo tampoco. Ha decidido encerrarse en el q antes era mi único acceso al Desconcierto; y no tengo fuerzas para sacarla. Está tan triste, tan desvalida, q en el mismo momento en q trate de sacarla se me deshará entre las manos.
Ves ahora porqué no ponía nada? Ves ahora porqué no puedo seguir escribiendo? Creo q no hay nada alegre aquí abajo, por eso no puedo seguir escribiendo.
Quizá sea la hora de decir adiós o quizá sea la hora de dejar q no tengáis q leer mis retazos de tristeza.
Quizá sea la hora de algo, pero de qué?
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
Es dificil, todos lo sabemos, pero de una forma u otra, como decía alguien, por muy oscuro que esté el cielo, siempre acaba saliendo la luz...
Es cuestión de recuperar los caminos originales? De encontrar nuevos caminos? El tiempo lo dice, tampoco hay que forzar los cambios, que normalmente se dan de una forma natural.
Suerte!
Es cuestión de recuperar los caminos originales? De encontrar nuevos caminos? El tiempo lo dice, tampoco hay que forzar los cambios, que normalmente se dan de una forma natural.
Suerte!
Comentario:
Besos y abrazos del Vampiro Lestat. He encotrado trabajo en una optica i la sele es un tema del que ya hablaremos:
tengo ganas de verte pronto y comenzar a estudiar una visita a tu preciosa ciudad
xao Bella
escuchando... Keane "Atlantic"
tengo ganas de verte pronto y comenzar a estudiar una visita a tu preciosa ciudad
xao Bella
escuchando... Keane "Atlantic"
Comentario:
Un abrazo de fin d semana...
salu2!
(será que es jueves y ya quiero qe llegue el fin d semana?)
Comentario:
por ke no subes arriba???por ke no olvidas???por ke no intentas algo nuevo???de verdad!!un bso grande
Comentario:
Quizá hablar de tu dolor..lo alivia..
No dejes nunca de escribir..por muy triste que sea lo que escribas..
Besitos.
No dejes nunca de escribir..por muy triste que sea lo que escribas..
Besitos.
Comentario:
Pequeña, no me he cansado, jamás me cansaré, pero si me duele tu dolor.
Lo siento como mío, siento tus lágrimas en tu voz temblorosa cuando tengo el placer de oir tu voz. Siento tus ganas de escapar, tus intentos por no dejar salir todo el dolor que hace tiempo ví.
Recuerdo las primeras lágrimas que vertiste sobre mis negras alas, aún las conservo en ellas pegadas, recuerdo como luchabas por impedir que viese todo tu dolor, como deseabas que tu corazón fuese la piedra que decias poseer.
También recuerdo las noches compartidas en el inframundo, el paseo por el muro del recuerdo, en el que encontre un retrato de tu antiguo aspecto.
Creeme que daría mi alma, mi negra alma, porque volvieras a sonreir como entonces. Por borrar de un plumazo todo el dolor de tu corazón, por evitarte tanto sufrimiento y decepción... pero no puedo.
Tu vida no ha sido fácil y te has cansado de luchar, de sentir, de vivir. Hace tiempo que caminabas por el mundo casi sin hacer ruido, sin dejar apenas un leve rastro de tu presencia aquí. Solo Él sabía de tus verdaderas sonrisas, aquellas que no estavan veladas por la tristeza de la melancolía. Y Él se ha marchado, su puerta se ha cerrado y ha colgado el cartel de ocupado.
Eso duele, pero creeme cariño... no es el fin del camino.
Es dificil superar todo lo que tu has vivido, tanto dolor siempre deja huella y tu corazón ha quedado malherido, pero no está muerto, no aún.
Tampoco ha mirado a los ojos de Medusa para convertirse en piedra y dejar de sentir, y aunque lo revistas con mil y una corazas no lograrás impedir que alguien logre alcanzarlo y hacerle sentir.
Tienes miedo a levantarte y caminar, a vivir una vida plena, feliz.
Tienes miedo de sufrir y lo entiendo, aunque no lo acepto.
Creeme cuando te digo que vendería mi alma... por verte sonreir.
Sabes que siempre estaré a tu lado, a pesar de la distancia que nos separa, y sabes que siempre me tendrás para todo lo que necesites.
Nunca me cansaré de escucharte cariño, nunca.
Un beso y un abrazo mi Querida Dama Blanca, os echo de menos.
Lo siento como mío, siento tus lágrimas en tu voz temblorosa cuando tengo el placer de oir tu voz. Siento tus ganas de escapar, tus intentos por no dejar salir todo el dolor que hace tiempo ví.
Recuerdo las primeras lágrimas que vertiste sobre mis negras alas, aún las conservo en ellas pegadas, recuerdo como luchabas por impedir que viese todo tu dolor, como deseabas que tu corazón fuese la piedra que decias poseer.
También recuerdo las noches compartidas en el inframundo, el paseo por el muro del recuerdo, en el que encontre un retrato de tu antiguo aspecto.
Creeme que daría mi alma, mi negra alma, porque volvieras a sonreir como entonces. Por borrar de un plumazo todo el dolor de tu corazón, por evitarte tanto sufrimiento y decepción... pero no puedo.
Tu vida no ha sido fácil y te has cansado de luchar, de sentir, de vivir. Hace tiempo que caminabas por el mundo casi sin hacer ruido, sin dejar apenas un leve rastro de tu presencia aquí. Solo Él sabía de tus verdaderas sonrisas, aquellas que no estavan veladas por la tristeza de la melancolía. Y Él se ha marchado, su puerta se ha cerrado y ha colgado el cartel de ocupado.
Eso duele, pero creeme cariño... no es el fin del camino.
Es dificil superar todo lo que tu has vivido, tanto dolor siempre deja huella y tu corazón ha quedado malherido, pero no está muerto, no aún.
Tampoco ha mirado a los ojos de Medusa para convertirse en piedra y dejar de sentir, y aunque lo revistas con mil y una corazas no lograrás impedir que alguien logre alcanzarlo y hacerle sentir.
Tienes miedo a levantarte y caminar, a vivir una vida plena, feliz.
Tienes miedo de sufrir y lo entiendo, aunque no lo acepto.
Creeme cuando te digo que vendería mi alma... por verte sonreir.
Sabes que siempre estaré a tu lado, a pesar de la distancia que nos separa, y sabes que siempre me tendrás para todo lo que necesites.
Nunca me cansaré de escucharte cariño, nunca.
Un beso y un abrazo mi Querida Dama Blanca, os echo de menos.
Comentario:
Vuelvete nómada si así lo quieres, pero no recorras siempre los mismos caminos, toma uno y otro, hasta que de verdad sepas que es el tuyo.
Comentario:
el tiempo curara las heridas
Comentario:
gracias por tu comentario
un beso
un beso
Comentario:
No se, yo no veo nada malo en escribir cosas tristes si te sientes triste. En todo caso vería "malo" que no luchases por ser feliz.
"Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes."
Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.
un beso
"Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes."
Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.
un beso
Comentario:
Te acompaño en tu tristeza, pues en el fondo de mi ánima yo siento añoranza cuando hablas de ella. No pienses, sigue escribiendo mientras la tengas, tu camino algún día cambiará, ¿qué hay en el mundo que no deje de cambiar?, y acuerdate de seguir escribiendo cuando cambie, nunca lo olvides... o lo sentirás.
Comentario:
Si siempre recorres los mismos caminos llegaras a los mismos lugares. Cambia tu camino, una pauta, algo, cambia de dirección, de rumbo.
Asume que lo que es, es, pero no asumas lo que aun no ha sido.
Un rayito blanco de luz en tu ventana para que aumente la magia
Asume que lo que es, es, pero no asumas lo que aun no ha sido.
Un rayito blanco de luz en tu ventana para que aumente la magia
Comentario:
Quizás sea el moemento de olvidar y de seguir caminando que siempre la vida nos depara sorpresas lindas, mañana todo será mejor.
Te envío un abrazo.
Te envío un abrazo.





