La Mirilla
También aquí me han dejado escapar. Por unos días dejé de ser Thanatos, para subir a vuestra superficie y disfrutar del sol.
El período estuvo bien, no puedo ofrecer ninguna queja de cuanto vi y de cuanta gente me rodeó; pero la vuelta aquí abajo fue dura. Me costó recordar que el sol que había contemplado era prestado por unos días, que en realidad sólo tendría derecho a verlo, a partir de ese momento, por la Ventana que me deja ver el exterior.
También hubo cambios en el Inframundo mientras me alejé de él. Es curioso que necesario se hace alguien cuando falta de su rutina habitual.
Pensaba que mis Fantasmas serían felices sin que su carcelero los vigilara, pensaba que la Laguna estaría tranquila sin que vertiera mis penas en ellas; incluso creí que hasta Voland descansaría de mis sandeces.
Pero hete aquí que también ellos, a su manera, me echaron de menos.
En principio no noté diferencia al volver. La fría roca seguía en su sitio, la Flor había aumentado de color, pero sus raíces seguían fijas en el lugar que las dejé.
Pero los Fantasmas estaban callados cuando yo entré. No dijeron sus frases de horror ni me hicieron sentir mal. Simplemente estaban en el lugar que les correspondía, pues era allí donde habían de pasar su eternidad. No trataron de atormentarme y ni siquiera llegué a oír una voz desagradable suya. No pude pensar en ellos. Por un momento creí que al fin me merecía un poco de paz.
Visité la Laguna, que estaba en calma cuando me acerqué a ella. Parecía estar esperando algo y cuando sus aguas reflejaron mi imagen, se agitaron, surgieron olas de un lugar estancado, de un charco de agua que no está bajo la influencia de la luna, vuestra luna. Esas olas parecían querer tocar la túnica que me envolvía, parecían querer volver a sentir mis recuerdos descargándose en ellas. Y así lo hice, entré en esas tibias aguas y dejé que acogieran mis buenos momentos allá arriba, para que quedaran en la superficie y pudiera recordarlos en el mismo momento que todo volviera a la normalidad.
Incluso me atreví a ir a la Caverna del Olvido. Esta vez no quería entrar, pues no quería olvidar esos días en los que no recordé quien era aquí abajo, sino que sólo pensaba quien era allá arriba. En la puerta de la Caverna se seguían escuchando los lamentos de Ella, pues para Ella no hay descanso en su pérdida, pero no parecían tan lastimeros como siempre. Era como si los contuviera para no estropear mi llegada. Traté de gritarle y decirle que era hora de salir, que todos, incluso yo, tenemos un momento de descanso y que Ella nunca lo encontraría si permanecía allí encerrada durante toda la eternidad que le quedaba por vagar. Todo fue en vano, pero al menos, durante mi soliloquio, pareció parar de lamentarse y escuchar, parecía como si de verdad meditara el hecho de que algún día podría superar esa pérdida.
Tan agradecida estaba siendo mi llegada que opté por acercarme al lugar de las antiguas Tres Puertas. Allí hallé mi mayor sorpresa.
Esperaba encontrar la roca dura de lo que fue la número 2 y el espacio vacío de lo que fue la número 3, pero no esperaba encontrar completamente derruida, vacía y sin luz a la Puerta número 1. Ahora se hallaba sin ningún brillo y no era ya un lugar de tránsito, sino sólo un trozo de madera que colgaba de unas bisagras oxidadas y raídas. Era como si esa Puerta también hubiera decidido irse de vacaciones, pero ella eternamente. Había perdido mi camino, y ahora era cuando empezaba lo raro.
Al lado de ella, donde antaño estuvo la número 2, se había abierto un agujero. Un sencillo roto en la roca dura que hacía las veces de mirilla y me dejaba ver a través de él lo que estaba ocurriendo en el otro lado de esa antigua puerta. Podía ver como el Desconcierto había cambiado y podía ver como si quisiera que volviera a él. Pero no, ésta vez no iba a ceder. Esa Puerta la cerré del todo, la clausuré y ella solita desapareció así que esta nueva mirilla que me ofrecía no hacía más que hacerme desconfiar de ella. Dejé de mirar por ella y seguí mi camino. Al instante, en cuanto notó mi indiferencia y que mis pasos se alejaban de ella, adivinó que no había logrado su cometido (hacerme volver a pasear por allí) y desapareció de nuevo, se soldó la roca como si de bronce fundido se tratase.
Ahora había vuelto (casi) todo a la normalidad.
Ahora había regresado.
Ya estoy aquí.
Saludos desde el Inframundo.
El período estuvo bien, no puedo ofrecer ninguna queja de cuanto vi y de cuanta gente me rodeó; pero la vuelta aquí abajo fue dura. Me costó recordar que el sol que había contemplado era prestado por unos días, que en realidad sólo tendría derecho a verlo, a partir de ese momento, por la Ventana que me deja ver el exterior.
También hubo cambios en el Inframundo mientras me alejé de él. Es curioso que necesario se hace alguien cuando falta de su rutina habitual.
Pensaba que mis Fantasmas serían felices sin que su carcelero los vigilara, pensaba que la Laguna estaría tranquila sin que vertiera mis penas en ellas; incluso creí que hasta Voland descansaría de mis sandeces.
Pero hete aquí que también ellos, a su manera, me echaron de menos.
En principio no noté diferencia al volver. La fría roca seguía en su sitio, la Flor había aumentado de color, pero sus raíces seguían fijas en el lugar que las dejé.
Pero los Fantasmas estaban callados cuando yo entré. No dijeron sus frases de horror ni me hicieron sentir mal. Simplemente estaban en el lugar que les correspondía, pues era allí donde habían de pasar su eternidad. No trataron de atormentarme y ni siquiera llegué a oír una voz desagradable suya. No pude pensar en ellos. Por un momento creí que al fin me merecía un poco de paz.
Visité la Laguna, que estaba en calma cuando me acerqué a ella. Parecía estar esperando algo y cuando sus aguas reflejaron mi imagen, se agitaron, surgieron olas de un lugar estancado, de un charco de agua que no está bajo la influencia de la luna, vuestra luna. Esas olas parecían querer tocar la túnica que me envolvía, parecían querer volver a sentir mis recuerdos descargándose en ellas. Y así lo hice, entré en esas tibias aguas y dejé que acogieran mis buenos momentos allá arriba, para que quedaran en la superficie y pudiera recordarlos en el mismo momento que todo volviera a la normalidad.
Incluso me atreví a ir a la Caverna del Olvido. Esta vez no quería entrar, pues no quería olvidar esos días en los que no recordé quien era aquí abajo, sino que sólo pensaba quien era allá arriba. En la puerta de la Caverna se seguían escuchando los lamentos de Ella, pues para Ella no hay descanso en su pérdida, pero no parecían tan lastimeros como siempre. Era como si los contuviera para no estropear mi llegada. Traté de gritarle y decirle que era hora de salir, que todos, incluso yo, tenemos un momento de descanso y que Ella nunca lo encontraría si permanecía allí encerrada durante toda la eternidad que le quedaba por vagar. Todo fue en vano, pero al menos, durante mi soliloquio, pareció parar de lamentarse y escuchar, parecía como si de verdad meditara el hecho de que algún día podría superar esa pérdida.
Tan agradecida estaba siendo mi llegada que opté por acercarme al lugar de las antiguas Tres Puertas. Allí hallé mi mayor sorpresa.
Esperaba encontrar la roca dura de lo que fue la número 2 y el espacio vacío de lo que fue la número 3, pero no esperaba encontrar completamente derruida, vacía y sin luz a la Puerta número 1. Ahora se hallaba sin ningún brillo y no era ya un lugar de tránsito, sino sólo un trozo de madera que colgaba de unas bisagras oxidadas y raídas. Era como si esa Puerta también hubiera decidido irse de vacaciones, pero ella eternamente. Había perdido mi camino, y ahora era cuando empezaba lo raro.
Al lado de ella, donde antaño estuvo la número 2, se había abierto un agujero. Un sencillo roto en la roca dura que hacía las veces de mirilla y me dejaba ver a través de él lo que estaba ocurriendo en el otro lado de esa antigua puerta. Podía ver como el Desconcierto había cambiado y podía ver como si quisiera que volviera a él. Pero no, ésta vez no iba a ceder. Esa Puerta la cerré del todo, la clausuré y ella solita desapareció así que esta nueva mirilla que me ofrecía no hacía más que hacerme desconfiar de ella. Dejé de mirar por ella y seguí mi camino. Al instante, en cuanto notó mi indiferencia y que mis pasos se alejaban de ella, adivinó que no había logrado su cometido (hacerme volver a pasear por allí) y desapareció de nuevo, se soldó la roca como si de bronce fundido se tratase.
Ahora había vuelto (casi) todo a la normalidad.
Ahora había regresado.
Ya estoy aquí.
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
Gracias por tu comentario.
Si el recuerdo que guardas de esa ciudad no es bueno, quizá se deba a las personas que habitaban en su momento, más que a la ciudad en sí, que, sin gente, está muerta y yerma.
Conozco poco de tu vida pasada y los motivos de tu inframundo actual ya que hace poco que te conozco, pero ello no quita que piense que cualquier mal recuerdo hay que conseguir compensarlo con uno bueno, para equilibrar la balanza.
No podrás olvidar aquellos quienes te hicieron daño aquí, pero si podrías conocer a alguien que te hiciera sentir muy feliz, no crees? ;)
Saludos y un beso
Si el recuerdo que guardas de esa ciudad no es bueno, quizá se deba a las personas que habitaban en su momento, más que a la ciudad en sí, que, sin gente, está muerta y yerma.
Conozco poco de tu vida pasada y los motivos de tu inframundo actual ya que hace poco que te conozco, pero ello no quita que piense que cualquier mal recuerdo hay que conseguir compensarlo con uno bueno, para equilibrar la balanza.
No podrás olvidar aquellos quienes te hicieron daño aquí, pero si podrías conocer a alguien que te hiciera sentir muy feliz, no crees? ;)
Saludos y un beso
Comentario:
Gracias por tu visita. Yo tampoco ando muy bien de tiempo, y cogeré vacaciones la próxima semana, así que hasta septiembre no podré pasarme mucho por aquí, pero yo también te leeré con calma, e iré comentando lo que lea, porque como ya te dije, me ha encantado descubrirte.
Un beso desde donde soplan aires de libertad.
Un beso desde donde soplan aires de libertad.
Comentario:
Gracias por los ánimos y los comentarios ;) la verdad es que me ayudais mucho a seguir escribiendo y pensando cosillas pa' escribir, cada día ;)
Gracias y hasta pronto!
Un beso
Gracias y hasta pronto!
Un beso
Comentario:
Ah, muy bien, aprovechas que crees que no estoy por aqui para comentar eh???
pos aun toy por aqui, que lo sepas, jajajajajajaja
Mañana me voy por fin
Un beso
pos aun toy por aqui, que lo sepas, jajajajajajaja
Mañana me voy por fin
Un beso
Comentario:
Me gusta que estçes de vuelta y de que te des cuenta de que la gente te echa de menos...
Besitos.
Besitos.
Comentario:
amiga... hay que regressar à luz... jajaja
o es mejor que non...
molts petons
o es mejor que non...
molts petons
Comentario:
Si puedoooooooo :) VOLVERÉ :P
Nos vemos en Septiembre.
Besos
Nos vemos en Septiembre.
Besos
Comentario:
No puedo comentar :_(
Comentario:
Hummm como ves, nada es inmutable, todo cambia a poco que le quites de encima la vista un instante, puede que se reproduzcan situaciones... pero nada será igual... aprovechalo.
Bienvenida
Bienvenida
Comentario:
Ah y gracias por lo que me toca en tu comentario de los blogs que lees que dejaste en el blogs de Istharb.
Me sonrojo.
Me sonrojo.
Comentario:
Comentario malicioso:
Ahora que has visto la luz, me pregunto cuanto tiempo resistirás de nuevo en el Inframundo.
Saludos desde la Fortaleza
Ahora que has visto la luz, me pregunto cuanto tiempo resistirás de nuevo en el Inframundo.
Saludos desde la Fortaleza
Comentario:
He llegado a tu blog a través del de istharb. Me ha gustado mucho lo que escribes, sobre todo por la profundidad que hay en tus líneas y entre las entre líneas.
Interesante blog( aunque aún he leído muy poco)
Saludos desde donde soplan aires de libertad.
Interesante blog( aunque aún he leído muy poco)
Saludos desde donde soplan aires de libertad.
Comentario:
Mi niña como te echaba de menos, me alegro mucho hablar contigo, hacia ya tanto tiempo q no sabía nada de ti. Yo tb te espero aqui arriba para darte todos los abrazos y besitos q quieras. Tu diras q eres Thanatos pero para mi eres un sol.
DEW
MUAK
DEW
MUAK
Comentario:
Gracias por tu comentario, pero has hecho un poco de trampa eh?? Que seguro si sabrías a quien mandarselo.
Un beso
Un beso
Comentario:
Esos cambios que comentas parecen premonitorios en algunas de tus descripciones. Deseas tanto como tu inframundo que algo cambie en tu interior. Esos cambios quizá te indiquen otro camino a seguir. Quizá simplemente sean suspiros de un corazón atormentado que quiere ver las luces y los colores que dice Ishtarb...
Síguelo a él y a nadie más. Por mi parte y la de, supongo que muchos, te esperamos en la superfície.
Suerte con el camino!
Síguelo a él y a nadie más. Por mi parte y la de, supongo que muchos, te esperamos en la superfície.
Suerte con el camino!
Comentario:
Gracias por tú comentario. A mi tambien me pasa, pero lo intento, lo intento hasta que al final se escucha bien, igual es que no carga bien o yo no se. de todos modos si la quieres en mp3 enviame un correo y te lo envío (si es que se hacerlo, que esa es otra)
Me ha parecido entender qeu lo has pasado bien, y que te dan ganas de salir de ahí abajo para no volver. Aqui te esperamos hay un precioso mundo de colores esperandote, que va a ser que con el fondo ese tan negro y esas letras tan blancas, me cuesta leerlo. Así que ya sabes, haz un precioso oasis en algún lugar donde de el sol.
Un beso
Me ha parecido entender qeu lo has pasado bien, y que te dan ganas de salir de ahí abajo para no volver. Aqui te esperamos hay un precioso mundo de colores esperandote, que va a ser que con el fondo ese tan negro y esas letras tan blancas, me cuesta leerlo. Así que ya sabes, haz un precioso oasis en algún lugar donde de el sol.
Un beso





