Naufragando
“Andaba sola, no tenía donde ir... por las aceras; y yo cruzando el invierno sin sentir... naufragando por aquí.
Abrigo largo, pá taparse los fracasos, ojos perdidos que al mirarlos hacen daño.
Sólo tengo un saco roto de sueños, un alma en vela y un corazón indispuesto... alérgico a los desencuentros.
Se marchó con su prisa, no quiso despertarme, llevándose mi risa y el veneno de esos martes.
Rastreé todas las calles, la busqué en todos los bares, enredé por los cajones en busca de señales.
Me quedé si alimento pá mis noches de desvelo, me perdí el resto de besos, me perdí el final del cuento.”
Ahora ya sabía cual era la opción elegida, sabía que era lo que debía de hacer y no quería que Él me viera entrar, vencedor y vencido en una misma escena. Había ganado y yo debía entrar en la Caverna del Olvido y olvidar, para eso la habían creado. Dejar pasar el tiempo, gota a gota, grano a grano, en el reloj de arena, hasta que el Olvido, de nuevo, se anidara entre mis neuronas y olvidara lo que nunca debió de existir aquí abajo.
Simplemente le rogué que no quería que me viera entrar allí, no quería que viera mi sufrimiento más profundo, así que, con todo el coraje de que fui capaz en ese momento, me giré, le di la espalda y seguí mi camino hacía la Caverna. Él se quedó parado allí, mirando las huellas que mis pasos iban dejando en la roca, era como si mis lágrimas fuesen capaces de crear surcos en la fría Roca y dejar allí una señal indeleble.
Caminé sin rumbo, sabiendo donde iba, pero no queriendo ir. No quería terminar allí, los gritos de Ella y mi obligado Olvido, me iban a ser insoportables. Vagué por todo el Inframundo, miré el lugar de las Tres Puertas, que ahora era otro lugar árido como los demás. Fui al lugar donde estaba mi bella Flor y me tumbé en sus tierras, a su abrigo durante unos minutos y me abrigó con sus pétalos, me arrulló con el movimiento de su corola y oí el fluir de su savia por su tallo, como si ella también sintiera pena y quisiera que eso se volvieran lágrimas.
La abandoné de nuevo y me marché hacia algún lugar desconocido, caminé sin más. Me topé contigo, mi gran amigo Voland, y entonces el tiempo pasó volando. Realmente tú sentiste todo mi dolor, viste como brotaban las lágrimas que no supe verter ante Él (o quizá no quise verter delante suya) y escuchaste atentamente, sin decir en ningún momento lo cobarde que había sido al decir las cosas en el último momento. Simplemente, con tu mejor voz, dijiste que ahora era el momento de olvidar, que era el momento de seguir adelante, aunque para ello tuviera que estar un tiempo en esa dichosa Caverna.
Me encaminé, pues, hacia ella. No quedaba otra cosa que hacer. Había sido así elegido mi destino, o quizá era lo que yo había conseguido con mi desidia.
Franqueé la entrada con toda la congoja que ahora me abatía y traté de no ver el negro fondo de la Caverna. Ni siquiera, aunque parezca extraño, escuché los gritos que Ella había dejado allí, puesto que mis lamentos, quejidos y lloros eran aun más fuertes. Yo, el eterno carcelero, el que ha sufrido ya todo, estaba otra vez llorando por alguien que nunca estuvo del todo aquí abajo. Sufriendo por alguien que nunca quiso quedarse, por Él, que jamás fue un Fantasma del todo.
Era el absoluto silencio, el no sentir los quejidos de los demás Fantasmas, lo que me hacía ver que mi dolor era realmente intenso. ¿Cuán grande puede ser el dolor del Carcelero, cuando los Fantasmas no dicen nada a su paso y sufren con él en silencio? Mi rostro había permutado a una mueca de dolor. Era una especie de signo de interrogación en medio de un desierto de roca. Era el fin.
Ahora iba a encerrarme por un tiempo allí, el olvido era el fin último, la última derrota para un Inframundo que nunca debió de pisar, que nunca debió de visitar. Él había conseguido derruir, poco a poco y de nuevo, el pequeño silencio, el pequeño resquicio de paz que había conseguido crear día tras día, lustro tras lustro, en este Inframundo.
Sabía a ciencia cierta, que una vez pasada mi estancia en la Caverna, todo lo que viese fuera de ella habría cambiado. Había perdido tantos recodos de paz que ahora sólo quedaría dolor.
Al pensar esto dentro de la Caverna, deseé no salir nunca. Quizá lo haga. Quizá me quede.
“Todas las palabras que te quiero decir, se me rompen enseguida. Me di cuenta tarde que te perdí, por pensar que te tenía.
Y todas las noches me acuerdo de ti y te olvido cada día. Y vuelvo a ser un loco para sobrevivir a la locura de la vida (...).Déjate llevar, si el alma te lleva.
Duele el corazón cuando te lo dejas, cerca del final, donde todo empieza.
No me sale bien la cuenta de la vida; o me sobran noches o me faltan días. Todos los minutos que no he estado contigo, ahora son Demonios que viven conmigo.
Puedes encontrarme cerca del final, porque todo empieza cerca del final.”
Saludos desde el Inframundo.
Abrigo largo, pá taparse los fracasos, ojos perdidos que al mirarlos hacen daño.
Sólo tengo un saco roto de sueños, un alma en vela y un corazón indispuesto... alérgico a los desencuentros.
Se marchó con su prisa, no quiso despertarme, llevándose mi risa y el veneno de esos martes.
Rastreé todas las calles, la busqué en todos los bares, enredé por los cajones en busca de señales.
Me quedé si alimento pá mis noches de desvelo, me perdí el resto de besos, me perdí el final del cuento.”
Ahora ya sabía cual era la opción elegida, sabía que era lo que debía de hacer y no quería que Él me viera entrar, vencedor y vencido en una misma escena. Había ganado y yo debía entrar en la Caverna del Olvido y olvidar, para eso la habían creado. Dejar pasar el tiempo, gota a gota, grano a grano, en el reloj de arena, hasta que el Olvido, de nuevo, se anidara entre mis neuronas y olvidara lo que nunca debió de existir aquí abajo.
Simplemente le rogué que no quería que me viera entrar allí, no quería que viera mi sufrimiento más profundo, así que, con todo el coraje de que fui capaz en ese momento, me giré, le di la espalda y seguí mi camino hacía la Caverna. Él se quedó parado allí, mirando las huellas que mis pasos iban dejando en la roca, era como si mis lágrimas fuesen capaces de crear surcos en la fría Roca y dejar allí una señal indeleble.
Caminé sin rumbo, sabiendo donde iba, pero no queriendo ir. No quería terminar allí, los gritos de Ella y mi obligado Olvido, me iban a ser insoportables. Vagué por todo el Inframundo, miré el lugar de las Tres Puertas, que ahora era otro lugar árido como los demás. Fui al lugar donde estaba mi bella Flor y me tumbé en sus tierras, a su abrigo durante unos minutos y me abrigó con sus pétalos, me arrulló con el movimiento de su corola y oí el fluir de su savia por su tallo, como si ella también sintiera pena y quisiera que eso se volvieran lágrimas.
La abandoné de nuevo y me marché hacia algún lugar desconocido, caminé sin más. Me topé contigo, mi gran amigo Voland, y entonces el tiempo pasó volando. Realmente tú sentiste todo mi dolor, viste como brotaban las lágrimas que no supe verter ante Él (o quizá no quise verter delante suya) y escuchaste atentamente, sin decir en ningún momento lo cobarde que había sido al decir las cosas en el último momento. Simplemente, con tu mejor voz, dijiste que ahora era el momento de olvidar, que era el momento de seguir adelante, aunque para ello tuviera que estar un tiempo en esa dichosa Caverna.
Me encaminé, pues, hacia ella. No quedaba otra cosa que hacer. Había sido así elegido mi destino, o quizá era lo que yo había conseguido con mi desidia.
Franqueé la entrada con toda la congoja que ahora me abatía y traté de no ver el negro fondo de la Caverna. Ni siquiera, aunque parezca extraño, escuché los gritos que Ella había dejado allí, puesto que mis lamentos, quejidos y lloros eran aun más fuertes. Yo, el eterno carcelero, el que ha sufrido ya todo, estaba otra vez llorando por alguien que nunca estuvo del todo aquí abajo. Sufriendo por alguien que nunca quiso quedarse, por Él, que jamás fue un Fantasma del todo.
Era el absoluto silencio, el no sentir los quejidos de los demás Fantasmas, lo que me hacía ver que mi dolor era realmente intenso. ¿Cuán grande puede ser el dolor del Carcelero, cuando los Fantasmas no dicen nada a su paso y sufren con él en silencio? Mi rostro había permutado a una mueca de dolor. Era una especie de signo de interrogación en medio de un desierto de roca. Era el fin.
Ahora iba a encerrarme por un tiempo allí, el olvido era el fin último, la última derrota para un Inframundo que nunca debió de pisar, que nunca debió de visitar. Él había conseguido derruir, poco a poco y de nuevo, el pequeño silencio, el pequeño resquicio de paz que había conseguido crear día tras día, lustro tras lustro, en este Inframundo.
Sabía a ciencia cierta, que una vez pasada mi estancia en la Caverna, todo lo que viese fuera de ella habría cambiado. Había perdido tantos recodos de paz que ahora sólo quedaría dolor.
Al pensar esto dentro de la Caverna, deseé no salir nunca. Quizá lo haga. Quizá me quede.
“Todas las palabras que te quiero decir, se me rompen enseguida. Me di cuenta tarde que te perdí, por pensar que te tenía.
Y todas las noches me acuerdo de ti y te olvido cada día. Y vuelvo a ser un loco para sobrevivir a la locura de la vida (...).Déjate llevar, si el alma te lleva.
Duele el corazón cuando te lo dejas, cerca del final, donde todo empieza.
No me sale bien la cuenta de la vida; o me sobran noches o me faltan días. Todos los minutos que no he estado contigo, ahora son Demonios que viven conmigo.
Puedes encontrarme cerca del final, porque todo empieza cerca del final.”
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
Hay esencias que se pueden aplastar por momentos duros, pero no se borran, solo se readapatan a la realidad aprendida, a lo que nos enseñó la dura lección reciente que tuvimos que vivir, pero cuando vuelvo a sentirtme bien, seguro, adivina qué partes serán las que nuevamente saldrán a flote y se mostrarán?... las que siempre fueron mias. Nadie me las quita, ni siquiera los peores choques con la vida. Quizas queden opacadas, insisto, pero mi punto de vista es que se pueden recuperar, con un trabajo arduo.
Hay que tener la perseverancia a pesar de sentirnos por momentos casi perdidos... el arcoiris esta al final de cada tormenta, solo hay que saber pasarla... cree en ti...
Marcos
Hay que tener la perseverancia a pesar de sentirnos por momentos casi perdidos... el arcoiris esta al final de cada tormenta, solo hay que saber pasarla... cree en ti...
MarcosComentario:
"Pero, nunca, ante todo, es demasiado tarde para iniciar una batalla q nos lleve a la felicidad." Pues ya sabes, aplicate el cuento... Si vale, yo tambien me lo tengo que aplicar...
No serías tú, si no pones la puntilla, eh??? jajajajja, pero con el chocheo que tienen desde el verano con los planetas, cualquier día aceptan a la luna como tal, no?? jajajajja
Gracias por tus comentarios, y a ver si quitamos ya las telarañas!!! jajajajjaa
(no te pierdas tanto tiempo, eh??)
Un beso
No serías tú, si no pones la puntilla, eh??? jajajajja, pero con el chocheo que tienen desde el verano con los planetas, cualquier día aceptan a la luna como tal, no?? jajajajja
Gracias por tus comentarios, y a ver si quitamos ya las telarañas!!! jajajajjaa
(no te pierdas tanto tiempo, eh??)
Un beso
Comentario:
Se olvida realmente en esa caverna???
Si es así..quizá yo debería pasar una temporada allí..
Besitos.
Si es así..quizá yo debería pasar una temporada allí..
Besitos.
Comentario:
nunca se sabe, nunca se sabe, igual me monto en el dolar. Me ha encantado la frase, gracias.
Casi vengo a pedirte un huequito en tú inframundo, pero no creo que sea la alternativa. Yo quiero ver el sol, aunque no sonria para mi. Me llevas un año de adelanto???
Un beso
Casi vengo a pedirte un huequito en tú inframundo, pero no creo que sea la alternativa. Yo quiero ver el sol, aunque no sonria para mi. Me llevas un año de adelanto???
Un beso
Comentario:
Vaya por Dios, ya que tenÃa la esperanza de que salieras de la Caverna del Olvido. En fin, ya llegará el momento.
Saludos desde la Fortaleza
Saludos desde la Fortaleza
Comentario:
Entenderlo, quizá sólo tú puedas entenderlo. Quizá seas la única persona capaz de comprender en toda su immensidad y complejidad todo lo que ocurre hay abajo, pero de todos modos, sigo pensando que las llaves tambien las tienes tú.
Él te ha querido cerrar las puertas, Él quiso reirse en tu cara de tu situación, pero me parece que tú eres más fuerte que todo esto. Puedes superarlo.
Como dice Memnoch, quizá una temporada en la Caverna te ayuda a reflexionar, pero has de, efectivamente, olvidar algunas cosas que torturan esa existencia.
Piensa, entonces, porqué ha destruido lo que tu habías costruido previamente a tu alrededor en tu Inframundo? Es un juego tan simple como tu voluntad esté dispuesta a asumir.
En el fondo, tu vida sigue en la superficie, la visitas continuamente, y es en la reflexión cuando desciendes... no digo que no reflexiones, pero quizá si encuentras algún estímulo arriba o una explicación de los porqués de abajo, consiguieras abandonar ese mundo pronto.
Te deseo mucha suerte, y recuerda que estamos aquí
Besos!
Él te ha querido cerrar las puertas, Él quiso reirse en tu cara de tu situación, pero me parece que tú eres más fuerte que todo esto. Puedes superarlo.
Como dice Memnoch, quizá una temporada en la Caverna te ayuda a reflexionar, pero has de, efectivamente, olvidar algunas cosas que torturan esa existencia.
Piensa, entonces, porqué ha destruido lo que tu habías costruido previamente a tu alrededor en tu Inframundo? Es un juego tan simple como tu voluntad esté dispuesta a asumir.
En el fondo, tu vida sigue en la superficie, la visitas continuamente, y es en la reflexión cuando desciendes... no digo que no reflexiones, pero quizá si encuentras algún estímulo arriba o una explicación de los porqués de abajo, consiguieras abandonar ese mundo pronto.
Te deseo mucha suerte, y recuerda que estamos aquí
Besos!
Comentario:
He entrado a curiosear mi blog desde el principio y he visto que me has dejado comentarios a mis primeros escritos. Lamento no haberlo visto antes para entrar a saludarte.
Besos
Besos
Comentario:
Hola!
Sólo pasé a saludarte. Tienes ya muchas telarañas
Un beso
Sólo pasé a saludarte. Tienes ya muchas telarañas
Un beso
Comentario:
nafragando em nuetras memorias, hay que caminar mesmo que no inframundo...
e el final, que es el final? el principio ?
volveré
beijos do supra para la naufraga :)
e el final, que es el final? el principio ?
volveré
beijos do supra para la naufraga :)
Comentario:
se esta volviendo infinito tu inframundo..
saludos
saludos
Comentario:
"Pasa la vida y el tiempo no se queda quieto llevo un silencio de frío con la soledad
En qué lugar anidare mis sueños nuevos
Y quién me dará una mano cuando quiera despertar
Volver a empezar, aun no termina el juego volver a empezar, que no se apague el fuego queda mucho por andar
Y que mañana será una día nuevo bajo el sol volver a empezar
Se fueron los aplausos y algunos recuerdos y el eco de la gloria duerme en un placard
Yo seguiré adelante atravesando miedos
Sabe dios que nunca es tarde, para
Volver a empezar
Volver a empezar, aun no termina el juego volver a empezar, que no se apague el fuego queda mucho por andar
Y que mañana será una día nuevo bajo el sol volver a empezar, volver a intentar
Volver a empezar.
Volver a empezar, aun no termina el juego"
Acabo de descubrir esta canción y sorprendentemente dice todo lo que te quiero decir.
Un tiempo en la caverna te sentará bien, pues si es cierto que hay algo que debes olvidar.
Debes olvidar el dolor y el miedo para poder volver a empezar.
Después de un tiempo renaceras cual Ave Fenix inmortal y tu luz será tan intensa que hasta a los dioses del Olimpo deslumbrarás.
Olvida mi querida dama, olvida y volverás a disfrutar.
Petonets estimada
En qué lugar anidare mis sueños nuevos
Y quién me dará una mano cuando quiera despertar
Volver a empezar, aun no termina el juego volver a empezar, que no se apague el fuego queda mucho por andar
Y que mañana será una día nuevo bajo el sol volver a empezar
Se fueron los aplausos y algunos recuerdos y el eco de la gloria duerme en un placard
Yo seguiré adelante atravesando miedos
Sabe dios que nunca es tarde, para
Volver a empezar
Volver a empezar, aun no termina el juego volver a empezar, que no se apague el fuego queda mucho por andar
Y que mañana será una día nuevo bajo el sol volver a empezar, volver a intentar
Volver a empezar.
Volver a empezar, aun no termina el juego"
Acabo de descubrir esta canción y sorprendentemente dice todo lo que te quiero decir.
Un tiempo en la caverna te sentará bien, pues si es cierto que hay algo que debes olvidar.
Debes olvidar el dolor y el miedo para poder volver a empezar.
Después de un tiempo renaceras cual Ave Fenix inmortal y tu luz será tan intensa que hasta a los dioses del Olimpo deslumbrarás.
Olvida mi querida dama, olvida y volverás a disfrutar.
Petonets estimada
Comentario:
Espero y deseo q ese paso por el camino del olvido sea una fase mas, para volver a entrar en la fase d los recuerdos, porque q seriamos sin ellos, aunq solo te quedes con los buenos...
besines dulces!!
besines dulces!!
Comentario:
VOY A COTILLEAR
Comentario:
sabes????he pinchado en los arcivos para ver si pones algo ke me guie en lo ek escribes, y antes no scribias asi!!jeje, es kurisos deskubrirlo y...
Comentario:
bueno, esta vez m he enterado algo más...creo ke tu estancia en esa caverna será dura como tu comntas, pero sé ke tarde o tmprano saldrás, al emnso sabes ek debes hacerlo, por mucho ke kambie todo aunke salgas...Verás ke es al dcisión acertada...Tienes ke darte kuenta ek no está, ke se fue, y para ello debes pasar el duelo en la caverna del olvido...te he pillado ya casi???kreo ke algo mas...:)
Comentario:
Es tu decisión hacer de la caverna del olvido tu derrota o el inicio de tu victoria. Si decides olvidar yo conozco la fórmula: Tiempo, distancia y silencio, es duro, pero funciona. Elige tu victoria y no te hagas más daño tratando de recordar cuando te encuentras en tiempo de olvido. Cada cosa a su tiempo.
Comentario:
Mi obstrucción mental transitoria impide que pueda comprender con claridad lo que comentas... prometo leerlo con calma y entenderlo.
Suerte
Suerte
Comentario:
Me he cambiado de hogar.
Te dejo una invitación a mi nueva casa, donde siempre serás bienvenida.
Aún está en obras, pero poco a poco va tomando forma
Saludos desde la Fortaleza
Te dejo una invitación a mi nueva casa, donde siempre serás bienvenida.
Aún está en obras, pero poco a poco va tomando forma
Saludos desde la Fortaleza
Comentario:
Dichosos los ojos que te leen!!!!! Y sin telarañas!!!!!
Duele mucho, lo se, duele muchisimo. Pero esto es así. Yo también estoy en esa fase, es más pense hasta pedirte un huequito en tú infamundo. Pero sabes que, que a mi me gusta el sol, que yo quiero sol, y nadie, nunca, por daño que me haga, conseguira que me esconda en un lugar oscuro.
Yo no te pediré un hueco en tú inframundo, pero si te ofreceré un huequito bajo el sol, si lo quieres.
Un beso
Duele mucho, lo se, duele muchisimo. Pero esto es así. Yo también estoy en esa fase, es más pense hasta pedirte un huequito en tú infamundo. Pero sabes que, que a mi me gusta el sol, que yo quiero sol, y nadie, nunca, por daño que me haga, conseguira que me esconda en un lugar oscuro.
Yo no te pediré un hueco en tú inframundo, pero si te ofreceré un huequito bajo el sol, si lo quieres.
Un beso





