logotipo

img_google
Creer es poder?
Comentarios desde el inframundo
Acerca de
No hay nada nuevo bajo el sol, pero cuántas cosas viejas hay que no conocemos
Free counter and web stats
Sindicación
 
Nunca debí preguntarme dónde estás.
“Una mañana inoportuna
se me ha cruzado
en esta vida de perro,
y no recuerdo lo que quiero,
recuerdo lo que puedo.

Por llamarte perdí los dedos,
por no verte, ahora estoy ciego,
y ahora no tengo lo que quiero,
porque ahora quiero lo que no tengo.

Ahora que quiero besar tus labios,
me deja el vino un sabor amargo,
ahora que quiero estrechar
tus nalgas junto a mi cara,
me quedan lejos tus llamadas,
ahora que quiero
los caramelos que tu me dabas,
veo las fotos y me da rabia

¿Dónde estás que no te veo
en los bares que frecuento,
donde estás que no apareces
en los libros que me leo?

Aunque paso páginas y páginas
yo seguiré leyendo,
y aparece que al final te doy encuentro.”

Mientras caminaba, es arduo el trabajo de un celador, nada más pasear y ver q todo sigue igual. Pues digo, mientras caminaba, arriba y abajo en mi Inframundo, arrastrando los pies por los lugares me decía q tenía un puñado de palabras escritas pensándole, que si apagara todas las luces se las diría.
Quería pensar q todo es como era. Quería zambullirme de nuevo en la Laguna y poder así calmar mis dolores.
Pero esta vez no iba a ser posible. Cuando mis pasos, tan acostumbrados a hacer el mismo camino, iban a dirigirse hacía la Laguna, algo me impidió continuar.
La Ventana se había abierto de par en par, y esta vez no fue una bocanada de aire lo q entró. NO. Esta vez lo q entró fue un reflejo. Una risa me llegó de allí.
Las voces de mis Fantasmas callaron por un momento para escuchar también ellos esas risas. Eran risas del exterior, pero sabían q algo habían hecho en mi interior. La dura coraza había hecho un amago de romperse, de requebrajarse... pero sólo fue un amago. Es dura, como ya he dicho, y no creo q nunca se rompa por una simple risa, por una triste caricia. Tan dura dejé q se fuese formando que ya no hay nada q la rompa; las cosas pasan de largo, sin más. Ya nada duele.
Pero esas risas q oía, esas risas aún escocían. Por ello todos los Fantasmas callaron; querían q las oyese perfectamente.
Y entonces las reconocí. Eran las risas de Él. Era su carcajada final, la risa de victoria q soltó cuando se marchó. Pero ahora no eran dirigidas a mí, iban dirigidas a quien había conseguido sacarlo del Inframundo.
Incluso Ella fue capaz de alzar la cabeza y verlo. Ella q tanto había sufrido y q no quería volver a sufrir, lo vio y sufrió por mí. Sabía mi dolor por haberlo dejado escapar y leía en mis ojos ese dolor ahora.
Vi q se acercaba a la Ventana y entonces mi vista se nubló. Todas las lágrimas q nunca vertí por su partida se agolparon en mi lacrimal. Parecía q fuese a desbordar. Pero todos estaban pendientes de mi y nunca, nunca, les iba a permitir ver q puedo llorar. Así q no dejé q salieran.
Entonces, como si alguien se apiadase de mi allá arriba, su camino se desvió de mi Ventana. Del lugar donde está mi Ventana pero q Él no veía desde arriba. Aquí abajo es una Ventana, allá arriba no es nada, es un trozo de un muro q sólo da la sensación de ladrillos. ¿Qué le iban a importar a Él unos ladrillos si al otro lado tenía una sonrisa que lo miraba embelesada?
Ahora estaba tan cerca q casi podía acariciar sus pies. Sus andares dejaron arrastras los pasos por mi Ventana. Eran sus andares, los q durante tanto y tan poco al mismo tiempo pude disfrutar.
Y, de repente, un rayo surcó el cielo y comenzó a llover.
Gracias, debí decir en alto, y de pronto llueve sin parar y entonces lloro tanto, pero las gotas de la lluvia, sin querer, se confunde con mi llanto. Así ellos no sabrán q lloro, lloro por su partida, lloro por mi cobardía, por mi poco valor a retenerlo, porque tanto las lágrimas como la lluvia están recordándome su cara y le estoy viendo en cada gota y no sabe como empapan estas gotas.
Pero tenía q seguir hacia el lugar q buscaba. Tenía q zambullirme en la Laguna y descansar el corazón q late debajo de la coraza.
Ya estaba tan cansado de tantos altibajos q a veces quería pararse.
Continué caminando y sólo pensaba q me había equivocado tantas veces que esta vez me había pillado a contrapié, pero q quería decirle, por si le servía, q no lo dejaba de querer. Pero no pude, de nuevo el miedo y mi eterno trabajo de Cancerbero ganarón la batalla.
Solamente dejé q la Ventana se cerrara tras de mi y seguí mi camino hacia la Laguna...

Saludos desde el Inframundo.
 
Comentario:
Hola de nuevo. Unos lo consideran un oráculo, otros una manera de explorar el inconsciente.
A mi me ayuda a pensar (sin abusar)

mira esto, si quieres:
http://forum.e-ching.com/

Un abrazo muy fuerte.
 
Comentario:
Ains no estas mejor arriba del inframundo?
Por que cerrar la ventana?

Ya te dije siempre hay un corazón debajo de una coraza...
Besos!!Cuidate!!
 
Comentario:
Muchas veces no queremos llorar, pero en el fondo sabemos que es bueno.
 
Comentario:
No vayas a la laguna...por mucho que quieras olvidar.
Tenemos que vivir los recuerdos de otro modo.

Un abrazo muy fuerte.

P.D. : Quieres saber lo que es el ICHING? Seguro que te gustaría. A veces leyéndote me lo recuerdas
 
Comentario:
saludos com palmas, yo que tieno dos manos...

abraço, yo tambien tieno dos brazos

yaya
 
Comentario:
Eeeeooooo!!!

Pasé a saludarte, jo, no me puedo parar a leerte, aún incomunicada

Un beso
 
Comentario:
texto intenso...
preguntas, solo haces quien pretende saber respuetas, me parece que tu non lo pretendes, o hay receo en saber las respuestas...
hoy, estoy filósofo, o psicólogo
jejejejeje
amiga, miro que estais con problemas en poner tu nick en mi blog, ok, yo a entrado pelo Google

abrazo fuerte, siempre fuerte
vai un trago?
No