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Creer es poder?
Comentarios desde el inframundo
Acerca de
No hay nada nuevo bajo el sol, pero cuántas cosas viejas hay que no conocemos
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Sindicación
 
Una de cal y otra de arena.
Recibir para luego tener q dar, tener para luego perderlo…
En la vida todo es un tira y afloja. Hay momentos en los q nada podría impedirte ser feliz y momentos en los que no reconoces esa palabra entre tu vocabulario.
Pues en la muerte es lo mismo. Aquí también, a veces la de cal se vuelve de arena y viceversa.
Es más complicado aquí, puesto que a veces no sabes cuando acaba la cal y empieza la arena, puesto que ésta termina siendo tan gruesa q parezcan piedras…
Pero Ellos, los Fantasmas, a veces saben desaparecerse para no tener q aguantar siempre cal.
La cal…Los muchos gritos, los momentos de vacío, la ausencia de la nada o la nada siempre ausente. El sentimiento de querer huir, gritar a través de la Ventana, el querer pensar que todo va a pasar y no pasa nunca; el único todo q pasa es el tiempo.
Solo el momento de sentarte en La Laguna ayuda, pero, por un momento, la cal fue tan inmensa q las aguas de la Laguna se quedaron tan opacas q no me permitieron olvidar. Sólo sentí vacío, sólo no sentí nada (si se me permite esa expresión). Una inmensa rabia se abatió sobre mí, sin saber de donde procedía. ¿Venía de la ausencia de olvido? ¿Procedía de la oscuridad q presentaban sus aguas?
No podía ir a ellas, así q me encaminé hacia La Caverna del Olvido. Tampoco ella, en este momento, estaba franqueable. No podía traspasar su umbral, no sabía porque…
Estaba en medio del Inframundo sin una balsa de calma, sin una salida de emergencia. Grité, salió de tan profundo q ni yo llegué a reconocer el grito. Era un grito de desesperación, puesto q de ayuda no sirve de nada. Ellos reían alegres, habían visto desencajarse mi cara cientos de veces, pero ahora sabían q no tenía escapatoria. Estaba en ningún sitio atrapado por todos los pensamientos, míos, suyos, de todos…
No sé como fue, pero el Diablo, q a veces atiende mis llamadas, se acercó a ayudarme. Me tendió sin dudar su mano y trató de remover las aguas, trató de quitar la gran telaraña q impedía el paso a la Caverna. Algo hizo, pero era tanta la cal q no pudo hacer mucho más. Aún así su ayuda me sirvió de algo. Volví a tener una charla con él. Volví a oír a hablar al Diablo, en el Hades también tienen voz.
Pasé el resto de horas, hasta q comenzase un nuevo día allá arriba, otras horas más aquí (donde no se diferencia día de noche, salvo por las estrellas q tachonan la Ventana) y desde el mismo comienzo de vuestro día traté de retirar la opacidad de las aguas. Traté de limpiar las telarañas.
Me llevó tres días, con vuestras tres noches, quitar todo aquello q me impedía, por unos momentos, dejar atrás los recuerdos. Al tercer día, de nuevo las aguas se veían cristalinas y, sin pensar, me zambullí en ellas.

La arena… llegó sin buscarla. Llegó como llegan las buenas cosas, los buenos amigos, los buenos momentos, sin llamarlos, sin saber cuando será el momento. Al salir de la Laguna, no sé porqué, recordé q mi Flor siempre hubiera estado allí aunque el resto de cosas me dieran la espalda. Caminé, con prisa, sin pensar en nada más, hacía ella. Me tumbé a su vera y pude sentir calma. Algo me había hecho sentir bien a su lado. Era, por un segundo, un momento de felicidad y reí. No sé porque, pero reí. Reí como hacía tiempo q no lo hacía, no sé el motivo, ni la razón (quizá la locura ya esté llamando a las puertas del Inframundo) y, de tan extraña q era esa situación, los ojos comenzaron a extrañarse y se manifestaron. De los lacrimales surgieron lágrimas, tan escasas ellas, q salían negras; recorrían las mejillas y morían en el hueco del cuello, donde no tenían más camino q seguir y morían. Pero, aun siendo lágrimas negras, eran de risa.
Supe entonces, q el aroma de mi bella Flor me había enardecido. Ella había oído mi grito de desesperación y durante los tres días trató de sintetizar un aroma q pudiera hacerme reír por un momento. Sabía q, tarde o temprano, me acercaría a ella y nunca me echaría en cara q no me acordé de ella cuando estaba mal. Esa fragancia me hizo reír.
Espero q algún día la vuelva a emanar para q pueda, por un segundo, volver a sentir esos granos de arena q, aunque mis Fantasmas no lo piensen, creo q me merezco de vez en cuando tras tener q aguantar sacos y sacos de cal.

“Algo mejor sin comprender porque coño amanece”.

Saludos desde el Inframundo.
 
Comentario:
envio-te granos de arena, amiga...

amiga, um abraço num trem que liga o supra ao infra...
:)
 
Comentario:
Por que vas a merecer sacos y sacos de cal?


Pero de todos modos, para construir algo con un buen mortero, son necesarias ambas, la cal y la arena. Pero en su justa proporción.

Zambullete de nuevo y vuelve a la arena.

Un abrazo
 
Comentario:
Cuando determinadas personas de nuestra historia pasan a formar parte del grupo de nuestros fantasmas, es seguramente porque ya sobrecargamos esas figuras con contenidos más nuestros que suyos, hay emociones nuestras que aún no superamos puestas en ellos, y cada vez que sabemos de ellos, o que nos cruzamos con ellos el pasado toma fuerza presente, y aquello que esa persona nos movilizó adentro nuestro, en nuestros afectos, o en nuestra integridad psícológica, se sacude con la misma frescura que si el tiempo no hubiera pasado, vemos a esa persona cargada de afectos que creíamos realmente haber superado.
Mi postura frente a esas apariciones no es otra que : cortar el cordón, cerrar el círculo, volverlos reales, humanos, ponerles en la categoría que se merecen en base a cómo actuaron con migo, y a lo que aprendì de esas relaciones
El trabajo que me cuesta va en relación directa a la profundidad con que esas personas marcaron en mis sentimientos.
Gracias por tus palabras amigo mio
No