Capítulo 2. Aislamiento
El sábado me corté el pelo. En principio nada especial, si no fuese porque lo hice en la sección de mujeres de la peluquería. A esas horas había demasiados hombres, y muy pocos peluqueros, así que nos iban derivando a la sección femenina. Pues bien, mientras estuve allí sólo escuche conversaciones sobre juguetes sexuales (autocomentario: podrías decir las cosas por su nombre: pollas de plástico, bolas chinas... fin del autocomentario), despedidas de soltera, y cosas por el estilo. La cuestión es que para evadirme de esas conversaciones, utilicé una de mis técnicas mentales de aislamiento sensorial y emocional, supongo que algo parecido a lo que utilizaban esos filósofos griegos, que de camino a sus orgías homosexuales se quedaban parados en medio de la calle inmersos en sus pensamientos, pasando horas y horas sin que nada externo les perturbara, acabando el día con un nuevo teorema y el culo intacto.
En mi caso estos viajes astrales son menos productivos desde el punto de vista científico – filosófico – artístico, vaya, para aclararnos, lo mío es más un estado cataléptico. Y lo peor de todo es que la vuelta al mundo real es más difusa. Todavía no sé si estoy o no estoy... Y tengo lagunas de memoria...
Para acabarlo de arreglar, estoy empezando a perder el control sobre estos episodios de autismo, y de vez en cuando me pillan conduciendo... Aún así, una persona que se salta semáforos en rojo a discreción, que no respeta pasos de peatones ni cedas el paso, que cambia de carril sin avisar, hoy en día pasa totalmente desapercibida. Yo antes me preguntaba: “¿Cómo puede ser posible que las mujeres, conduciendo como conducen, tengan tan pocos accidentes?”... Ahora a mí me pasa lo mismo.
Ea, ya que hoy no hay chicha, al menos que haya postre... musical, claro está:
En mi caso estos viajes astrales son menos productivos desde el punto de vista científico – filosófico – artístico, vaya, para aclararnos, lo mío es más un estado cataléptico. Y lo peor de todo es que la vuelta al mundo real es más difusa. Todavía no sé si estoy o no estoy... Y tengo lagunas de memoria...
Para acabarlo de arreglar, estoy empezando a perder el control sobre estos episodios de autismo, y de vez en cuando me pillan conduciendo... Aún así, una persona que se salta semáforos en rojo a discreción, que no respeta pasos de peatones ni cedas el paso, que cambia de carril sin avisar, hoy en día pasa totalmente desapercibida. Yo antes me preguntaba: “¿Cómo puede ser posible que las mujeres, conduciendo como conducen, tengan tan pocos accidentes?”... Ahora a mí me pasa lo mismo.
Ea, ya que hoy no hay chicha, al menos que haya postre... musical, claro está:
Quejas e insultos:
Ah, volviendo de estado cataléptico estoy yo, que de 4 dias de carnavales con sus respectivas parrandas, paso sin anestesia a la dura realidad de la monotonía, el estudio y el trabajo.
Bueno es verte de regreso.
Besos,
MëL!sSa
Bueno es verte de regreso.
Besos,
MëL!sSa
Quejas e insultos:
Y ¿cuáles son las conversaciones habituales en la parte masculina de la peluquería? Lo pregunto sin segunda intención, ¿eh? Es que nunca me han desviado hacia esa zona por overbooking.
Quejas e insultos:
Pero ... pero ... noooooooooooooo!!!
¿¡Cómo te has podido cortar el pelo!?
jajajajajaja
Bah, lo importante de los viajes astrales es que desaparezcas del lugar en el que te encuentras, nadie dice que deban ser productivos. Y el autismo es un método de auto-protección natural que solo tenemos las especies más fuertes (El rollo de la selección natural y eso ...).
Un abrazo, tío!!!
¿¡Cómo te has podido cortar el pelo!?
jajajajajaja
Bah, lo importante de los viajes astrales es que desaparezcas del lugar en el que te encuentras, nadie dice que deban ser productivos. Y el autismo es un método de auto-protección natural que solo tenemos las especies más fuertes (El rollo de la selección natural y eso ...).
Un abrazo, tío!!!





