Aristóteles
Bueno, pues ahora si que si: es definitivo.
Nuestro último nene ha entrado en el bucle* Tiene cara, tiene nombre, y bueno, siempre ha tenido personalidad.
Nos enamoramos del tamaño peque en el salón del cómic, al ver a Shiva, de Atneirgnasala. O más bien, fue el Prizz el que dejó de pensar en otra cosa. Quisimos aumentar la familia una última vez, por tener un poco de todo, y porque los pequeñajos (oh, mis pescaditos) enganchan y son altamente adictivos.
El primer molde a la vista, y que estaba decidido, tenía nombre y era una realidad (aunque sin llegar a entrar en el bucle*), fue el Gun, de Bambicrony, la misma casa que Shiva. Son preciosos, pero el paso de los meses nos hizo ver cosas que no nos gustan en absoluto con respecto a esta casa. Los especiales de colores, pierden el tono quedando a manchas, y las rodillas se les van de vislais a todos. Por otro lado, nuestro nene debía ser muy infantil para hacer contraste con su aire de sabelotodo, y el cuerpo de los Bambicrony, es más como de elfito. Delgadito y proporcionado. Lo queremos regordete, cuan angelote de botticelli.
Así pues, señoras y señores, con ustedes, Aristóteles (Aris, para los amigos)

Aris será de sexo indefinido (que no se sabrá exactamente si es chico o chica, vamos, aunque vestirá lo que le pongan jijiji), pelo castaño rojizo, con un millón de pequitas, y unos ojazos verdes de impresión. Llevará una enciclopedia en una mano, y unas gafas en la otra, y hablará como un filósofo pedante las veinticuatro horas del día.
¿No es guapísimo?
¿No tiene una cara de pilluelo que tira de espaldas?
Ah, el molde es una BB Judy, de Dollzone.
*Bucle: estado en el que se entra antes de lanzarse de cabeza a comprar el muñeco en si. Una vez dentro del bucle, es imposible salir. Es el punto sin retorno.
Sonando: The Beatles - Hey Jude
Nuestro último nene ha entrado en el bucle* Tiene cara, tiene nombre, y bueno, siempre ha tenido personalidad.
Nos enamoramos del tamaño peque en el salón del cómic, al ver a Shiva, de Atneirgnasala. O más bien, fue el Prizz el que dejó de pensar en otra cosa. Quisimos aumentar la familia una última vez, por tener un poco de todo, y porque los pequeñajos (oh, mis pescaditos) enganchan y son altamente adictivos.
El primer molde a la vista, y que estaba decidido, tenía nombre y era una realidad (aunque sin llegar a entrar en el bucle*), fue el Gun, de Bambicrony, la misma casa que Shiva. Son preciosos, pero el paso de los meses nos hizo ver cosas que no nos gustan en absoluto con respecto a esta casa. Los especiales de colores, pierden el tono quedando a manchas, y las rodillas se les van de vislais a todos. Por otro lado, nuestro nene debía ser muy infantil para hacer contraste con su aire de sabelotodo, y el cuerpo de los Bambicrony, es más como de elfito. Delgadito y proporcionado. Lo queremos regordete, cuan angelote de botticelli.
Así pues, señoras y señores, con ustedes, Aristóteles (Aris, para los amigos)

Aris será de sexo indefinido (que no se sabrá exactamente si es chico o chica, vamos, aunque vestirá lo que le pongan jijiji), pelo castaño rojizo, con un millón de pequitas, y unos ojazos verdes de impresión. Llevará una enciclopedia en una mano, y unas gafas en la otra, y hablará como un filósofo pedante las veinticuatro horas del día.
¿No es guapísimo?
¿No tiene una cara de pilluelo que tira de espaldas?
Ah, el molde es una BB Judy, de Dollzone.
*Bucle: estado en el que se entra antes de lanzarse de cabeza a comprar el muñeco en si. Una vez dentro del bucle, es imposible salir. Es el punto sin retorno.
Sonando: The Beatles - Hey Jude





