Harry Potter
Hoy nos hemos dado un atracón de películas de Harry Potter. Las tres primeras, sin ir más lejos.
La cuestión es que Prizz se terminó el libro en un plis plas y me ha persuadido para que lo empiece, por aquello de poder comentarlo con alguien... Llevo algo menos de la mitad y me está gustando mucho. Engancha, la verdad. Me doy cuenta que con el poco tiempo libre que tengo no puedo perderlo releyendo, así que doy paso a la lectura nueva.
Total, que Prizz lleva malito unos días, y hoy, domingo, día de hacer el perro, hemos decidido hacer repaso. Está genial darles un vistazo y reparar en los detalles, o ver las cosas desde la perspectiva de la saga terminada (o a medias, en mi caso).
En el cine no todas nos gustaron por igual, aunque no puedo decir que haya ninguna que me haya horrorizado.
Para tal ocasión, nos hemos aprovisionado de múltiples cerdadas, como gominolas a toneladas y eso. No se puede ver Harry Potter sin tener a mano unas gominolas.
Las he ido a buscar yo sola, y he aprovechado para sorprender a Prizz con un huevo kinder. Yo no me he comprado ninguno, porque entonces él hubiese perdido la exclusividad y la sorpresa del enfermo y el huevo (a mi siempre me compraban uno cuando estaba enferma). También le he comprado una bola sorpresa de chupa chups. Con las gominolas he intentado ser fiel. Grageas de todos los sabores, ranas de chocolate, regalices y todo lo que he pillado a mano...
*Si no has visto todas las películas, ni leído todos los libros y piensas hacerlo, te advierto que a partir de aquí podría chafarte algo. He dicho.*
La primera es a la que tengo más cariño. Es la más especial... tiene una ambientación perfecta, y siempre me emociono al ver partir por primera vez el expreso a Hogwarts en el anden 9 y 3/4.
Las demás tienen sus momentos. La segunda es la que ni fú ni fá (hasta saber más detalles turbios del diario de Tom Ridley). La tercera me encantó, aunque tiene dos fallos imperdonables: omitir quienes son Cornamenta, Canuto, Lunático y Colagusano, y el detalle del porqué del patronus de Harry, el precioso ciervo.
La cuarta me gustó muchísimo, y la quinta... el libro ya fue el más espeso y el que se hizo más largo. Y además, la muerte de Sirius, como hablaba el otro día, creo que con Sonia, es absurda y sin sentido. ¿Se cae y muere sin más? Vamos hombre, podría haber sido mucho más melodramática... en duelo singular con su prima, por ejemplo. Yo aún estoy esperando que la Rowling me tenga guardada una sorpresa al final y que resurja.
Ay... que pedazo de saga. ¿Qué haremos ahora, que ya no habrá más? Aunque soy de las que opinan que todo tiene que tener un final, y espero que lo respete y que no haya más de verdad.
En fin. Mañana seguiremos re-visualizando.
La cuestión es que Prizz se terminó el libro en un plis plas y me ha persuadido para que lo empiece, por aquello de poder comentarlo con alguien... Llevo algo menos de la mitad y me está gustando mucho. Engancha, la verdad. Me doy cuenta que con el poco tiempo libre que tengo no puedo perderlo releyendo, así que doy paso a la lectura nueva.
Total, que Prizz lleva malito unos días, y hoy, domingo, día de hacer el perro, hemos decidido hacer repaso. Está genial darles un vistazo y reparar en los detalles, o ver las cosas desde la perspectiva de la saga terminada (o a medias, en mi caso).
En el cine no todas nos gustaron por igual, aunque no puedo decir que haya ninguna que me haya horrorizado.
Para tal ocasión, nos hemos aprovisionado de múltiples cerdadas, como gominolas a toneladas y eso. No se puede ver Harry Potter sin tener a mano unas gominolas.
Las he ido a buscar yo sola, y he aprovechado para sorprender a Prizz con un huevo kinder. Yo no me he comprado ninguno, porque entonces él hubiese perdido la exclusividad y la sorpresa del enfermo y el huevo (a mi siempre me compraban uno cuando estaba enferma). También le he comprado una bola sorpresa de chupa chups. Con las gominolas he intentado ser fiel. Grageas de todos los sabores, ranas de chocolate, regalices y todo lo que he pillado a mano...
*Si no has visto todas las películas, ni leído todos los libros y piensas hacerlo, te advierto que a partir de aquí podría chafarte algo. He dicho.*
La primera es a la que tengo más cariño. Es la más especial... tiene una ambientación perfecta, y siempre me emociono al ver partir por primera vez el expreso a Hogwarts en el anden 9 y 3/4.
Las demás tienen sus momentos. La segunda es la que ni fú ni fá (hasta saber más detalles turbios del diario de Tom Ridley). La tercera me encantó, aunque tiene dos fallos imperdonables: omitir quienes son Cornamenta, Canuto, Lunático y Colagusano, y el detalle del porqué del patronus de Harry, el precioso ciervo.
La cuarta me gustó muchísimo, y la quinta... el libro ya fue el más espeso y el que se hizo más largo. Y además, la muerte de Sirius, como hablaba el otro día, creo que con Sonia, es absurda y sin sentido. ¿Se cae y muere sin más? Vamos hombre, podría haber sido mucho más melodramática... en duelo singular con su prima, por ejemplo. Yo aún estoy esperando que la Rowling me tenga guardada una sorpresa al final y que resurja.
Ay... que pedazo de saga. ¿Qué haremos ahora, que ya no habrá más? Aunque soy de las que opinan que todo tiene que tener un final, y espero que lo respete y que no haya más de verdad.
En fin. Mañana seguiremos re-visualizando.
Comentario:
hola como estas me encantaron los munecos quiero saber si estan a la venta me gustaria tener algunos o auquesea un muñeco me fasinan sos un capo noce si lo fabricas vos¿¿¿??? pero igual me gustan
asiq porfavor contestame me gustaria conoce mas de lo que vi hoy bueno che te dejo me voy nos vemos cuidate
asiq porfavor contestame me gustaria conoce mas de lo que vi hoy bueno che te dejo me voy nos vemos cuidate





