Aquellos maravillosos años
Hace cosa de dos años, llegó a mi correo este mail. Me hizo gracia, porque aún contado en tono humorístico es completamente verídico. Lo colgué en el antiguo foro de Cyberdark, del que ahora sólo queda la tienda, cojonuda, por cierto. Fue tremendamente cómico. Lo más jóvenes se sintieron ofendidísimos con semejantes barbaridades, llegándome a decir que no podía burlarme de algo tan serio como esto, que realmente había gente que vivía así... Ay. Ingenuos. Pues claro que sí. Nosotros mismos.
Los gritos de protesta de la generación de niños de moqueta (calificativo que nació allí mismo) en defensa de “la pobre gente sin recursos”, se vieron ahogados entre las carcajadas de nosotros, los “abueletes” y después de algún pescozón amistoso, todo quedó en unas risas. Es una de esas cosas que me llama la atención. Siendo pocos los años que nos separan, hay una diferencia abismal entre nosotros y ellos.
Es probable que en su momento vosotros también lo leyeseis. En cualquier caso, volví a encontrarme con él el otro día y me hacía ilusión subirlo ;)
Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h con cinco personas en un 600 o en un Renault 4 y no sufríamos el síndrome de la clase turista.
No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos.
Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y jugábamos a "lo que hace la madre hacen los hijos", esto es a ver quien era el mas bestia.
Pasábamos horas construyendo nuestros "vehículos" con trozos de rodamientos para bajar por las cuestas y sólo entonces descubríamos que nos habíamos olvidado de los frenos. Después de chocar con algún árbol, aprendimos a resolver el problema.
Jugábamos a "churro va" y al pañuelo y nadie sufrió hernias ni dislocaciones vertebrales.
Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces de la calle. Nadie podía localizarnos.
Eso si nos buscábamos maderas en los contenedores o donde fuera y hacíamos una caseta para pasar alli el rato.
No había móviles.
Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables.
Nos abríamos la cabeza jugando a guerra de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos contentos.
La mitad de los compañeros de clase tenía la barbilla rota o algún diente mellado, o alguna pedrada en la cabeza...
Tuvimos peleas y nos partíamos la cara unos a otros y aprendimos a superarlo.
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!!
Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto.
Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando.
Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente.
No tuvimos Playstations, Nintendo 64, vídeo juegos, 99 canales de televisión, películas en vídeo, sonido surround, móviles, ordenadores e Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos llenos de agua y arrastrandonos por los suelos destrozando la ropa.
Nosotros si tuvimos amigos. Quedábamos con ellos y salíamos. O ni siquiera quedábamos, salíamos a la calle y allí nos encontrábamos y jugábamos a las chapas, a la peonza, a las canicas, a la lima, al rescate...,en fin tecnología punta...
Íbamos en bici o andando hasta su casa y llamábamos a la puerta. ¡Imagínense!, sin pedir permiso a los padres, ¡nosotros solos, allá fuera, en el mundo cruel! !Sin ningún responsable! ¿Cómo lo conseguimos?
Hicimos juegos con palos, botellas y balones de fútbol improvisados, y comimos pipas y, aunque nos dijeron que pasaría, nunca nos crecieron en la tripa ni tuvieron que operarnos para sacarlas.
Bebíamos agua directamente del grifo de las fuentes de los parques, agua sin embotellar, donde chupaban los perros!!!
Íbamos a cazar lagartijas y pájaros con la ,escopeta de perdigones o con el tirawebos, antes de ser mayores de edad y sin adultos, DIOS MÍO!!
En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos.
Los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción.
Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repitieron curso.
¡Que horror, no inventaban exámenes extra!
Y ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarles el culo y jugando a "verdad, acción o beso", no en un chat diciendo :) :D :P
Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaban un guantazo o un zapatillazo y te callabas.
Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
Sonando: Pink Floyd - Hey You
Los gritos de protesta de la generación de niños de moqueta (calificativo que nació allí mismo) en defensa de “la pobre gente sin recursos”, se vieron ahogados entre las carcajadas de nosotros, los “abueletes” y después de algún pescozón amistoso, todo quedó en unas risas. Es una de esas cosas que me llama la atención. Siendo pocos los años que nos separan, hay una diferencia abismal entre nosotros y ellos.
Es probable que en su momento vosotros también lo leyeseis. En cualquier caso, volví a encontrarme con él el otro día y me hacía ilusión subirlo ;)
Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h con cinco personas en un 600 o en un Renault 4 y no sufríamos el síndrome de la clase turista.
No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos.
Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y jugábamos a "lo que hace la madre hacen los hijos", esto es a ver quien era el mas bestia.
Pasábamos horas construyendo nuestros "vehículos" con trozos de rodamientos para bajar por las cuestas y sólo entonces descubríamos que nos habíamos olvidado de los frenos. Después de chocar con algún árbol, aprendimos a resolver el problema.
Jugábamos a "churro va" y al pañuelo y nadie sufrió hernias ni dislocaciones vertebrales.
Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces de la calle. Nadie podía localizarnos.
Eso si nos buscábamos maderas en los contenedores o donde fuera y hacíamos una caseta para pasar alli el rato.
No había móviles.
Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables.
Nos abríamos la cabeza jugando a guerra de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos contentos.
La mitad de los compañeros de clase tenía la barbilla rota o algún diente mellado, o alguna pedrada en la cabeza...
Tuvimos peleas y nos partíamos la cara unos a otros y aprendimos a superarlo.
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!!
Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto.
Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando.
Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente.
No tuvimos Playstations, Nintendo 64, vídeo juegos, 99 canales de televisión, películas en vídeo, sonido surround, móviles, ordenadores e Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos llenos de agua y arrastrandonos por los suelos destrozando la ropa.
Nosotros si tuvimos amigos. Quedábamos con ellos y salíamos. O ni siquiera quedábamos, salíamos a la calle y allí nos encontrábamos y jugábamos a las chapas, a la peonza, a las canicas, a la lima, al rescate...,en fin tecnología punta...
Íbamos en bici o andando hasta su casa y llamábamos a la puerta. ¡Imagínense!, sin pedir permiso a los padres, ¡nosotros solos, allá fuera, en el mundo cruel! !Sin ningún responsable! ¿Cómo lo conseguimos?
Hicimos juegos con palos, botellas y balones de fútbol improvisados, y comimos pipas y, aunque nos dijeron que pasaría, nunca nos crecieron en la tripa ni tuvieron que operarnos para sacarlas.
Bebíamos agua directamente del grifo de las fuentes de los parques, agua sin embotellar, donde chupaban los perros!!!
Íbamos a cazar lagartijas y pájaros con la ,escopeta de perdigones o con el tirawebos, antes de ser mayores de edad y sin adultos, DIOS MÍO!!
En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos.
Los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción.
Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repitieron curso.
¡Que horror, no inventaban exámenes extra!
Y ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarles el culo y jugando a "verdad, acción o beso", no en un chat diciendo :) :D :P
Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaban un guantazo o un zapatillazo y te callabas.
Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
Sonando: Pink Floyd - Hey You
Comentario:
OLE, OLE Y OLE!!! no tengo palabras... ciencia es lo que acabas de decir... qué verdades por favor!!
chapó, me quito el sombrero.
chapó, me quito el sombrero.
Comentario:
Atneir, nada de sentir el rollo. Me encanta que me contéis vuestras cosas y que los comentarios se conviertan en un pequeño foro donde cada una desvaríe a gusto. Así parece que no soy yo la única que habla jajaja
Rebe, yo también tengo una marca del Puchu juaaaaaassss esa historia dará para otro fascinante bloque de “haciendo memoria”
Rebe, yo también tengo una marca del Puchu juaaaaaassss esa historia dará para otro fascinante bloque de “haciendo memoria”
Comentario:
ya no me acordaba de esas cosas...
todavia no me ha salido pelo donde me tiro el ladrillo el puchu en la cabeza jajaja.
aquellos años... como lo hecho de menos
todavia no me ha salido pelo donde me tiro el ladrillo el puchu en la cabeza jajaja.
aquellos años... como lo hecho de menos
Comentario:
Lo lei hace años cuando una prima mia, mayor q yo me lo mando al mail.
Realmente me arranco varias sonrisas recordando con ese texto cosas veridicas q nos pasaban de pequeños a mi hermano y a mi..
No se, por una parte miras al presente y piensas en las comodidades q tienen hoy en dia la juventud y te das cuenta de lo fuerte q realmente eramos los de nuestra generación. Y luego cosas q dices "q exageración!!" pero no lo son... Yo misma he tenido en mis manos una escopeta de cartuchos con solo 8 años de edad: me levantaba a las 6 de la mañana en el terreno de mi tio con mi hermano 2 años menor q yo, y junto a mi primo (q tenia 12 años) cogiamos las escopetas y nos ibamos a cazar conejos, sin ningun adulto con nosotros!! Y no volviamos hasta la hora de comer!! (conejos ninguno, esparragos para comer y cenar toda la familia JAJAJA) Uff... ahora lo pienso y me da un sincope imaginarme a mis futuros hijos haciendo eso JAJAJA
Tambien son estas cosas las q me hacen sentir cada dia más mayor (por no decir vieja).. como pasan los años, verdad?.. las cosas cambian a una velocidad deslumbrante...
"Ayer" tenia 8 años y hoy tengo 30... -__-
Jorl.. q deprimente JAJAJAJA
Siento el rollo XDD
Realmente me arranco varias sonrisas recordando con ese texto cosas veridicas q nos pasaban de pequeños a mi hermano y a mi..
No se, por una parte miras al presente y piensas en las comodidades q tienen hoy en dia la juventud y te das cuenta de lo fuerte q realmente eramos los de nuestra generación. Y luego cosas q dices "q exageración!!" pero no lo son... Yo misma he tenido en mis manos una escopeta de cartuchos con solo 8 años de edad: me levantaba a las 6 de la mañana en el terreno de mi tio con mi hermano 2 años menor q yo, y junto a mi primo (q tenia 12 años) cogiamos las escopetas y nos ibamos a cazar conejos, sin ningun adulto con nosotros!! Y no volviamos hasta la hora de comer!! (conejos ninguno, esparragos para comer y cenar toda la familia JAJAJA) Uff... ahora lo pienso y me da un sincope imaginarme a mis futuros hijos haciendo eso JAJAJA
Tambien son estas cosas las q me hacen sentir cada dia más mayor (por no decir vieja).. como pasan los años, verdad?.. las cosas cambian a una velocidad deslumbrante...
"Ayer" tenia 8 años y hoy tengo 30... -__-
Jorl.. q deprimente JAJAJAJA
Siento el rollo XDD