logotipo

img_google
Do you ever...?
Acerca de
Do you?
Sindicación
 
En resumen
Mientras realizo una de mis actividades ilegales favoritas, tras haber leído mucho, durante horas, a mucha gente...
A mujeres dolidas, a hombres derrotados, a los que les va todo bien y a quien no da pie con bola.
Tras haberme pasado un día de absoluto descanso comiendo pizza fría y bebiendo cocacola.
Ahora que me doy cuenta de que me quedan tres cigarros en la cajetilla y que debería estar durmiendo plácidamente en mi cama, que tanto he extrañado estos días...
Cuando el Brain training me ha dicho (por fin) que mi cuerpo y mi mente tienen la misma edad...
Justo ahora me asaltais.
Viejos y nuevos fantasmas que reducen mi vida a un conjunto de nombres.
He intentado recordar en qué momento empecé a amar y en qué momento dejé el amor eterno a otras para entregarme al placer del amor efímero. En qué momento abandoné la estabilidad.
Puede que siga buscando lo mismo pero con peor suerte. Puede que solo recoja lo que me dejan.
La cercanía de los 30 tiene esas cosas, hay demasiado pasado y muy poco futuro en los haceres sentimentales.
Y lo echo de menos.
Echo de menos los cariños, la manta, los domingos por la tarde, los te quiero.
Hace más de cuatro años que no lo digo.
Hace más de cuatro años que no lo oigo.
Desde entonces tengo una amplia colección de frases alagadoras y vacías.
Sexo.
No son malos recuerdos.
Y me he enamorado de todos y cada uno de ellos. He besado de verdad, he tocado con todo el sentimiento y me he quedado sin aire cuando era preciso.
Y al día siguiente me he marchado con esa sensación de tocar el cielo con la palma de la mano.
Y cuando se pasa la resaca vuelvo a calzarme los tacones, tocando tierra firme ,aún algo mareada por el vuelo, con los oidos aún taponados por las delicias y el estómago revuelto pero completamente grávida y consciente.
He cambiado Serrat por Placebo y Love Actually por Closer.
Y el 2007, si ha de definirse, ha sido el paso último hacia ese estilo de vida.
Hacia la fachada de mujer liberal e independiente, hacia esa máscara carnavalesca que me he empeñado en mostrar al mundo.
Y el 2008 se presenta sin cambios, con ángeles y demonios que tentar y por los que ser tentada, con un hastío sentimental y psicológico.
Y ya soy demasiado vieja para creer en el amor a la vuelta de la esquina, para esperar el "cuando menos te lo esperas"...
Solo me queda ser quien me he empeñado en ser u optar por la abstinencia o la comodidad, por querer a alguien por el mero hecho de que me quiera y empezar una compañía por no estar sola. Porque en este mundo coincidir es demasiado dificil y que te ame quien tú estás dispuesta a amar me resulta cada vez más imposible. Pero yo no soy capaz de conformarme. It's got to be perfect.
Y aunque en el fondo sigo esperando envejecer de la mano de alguien lo más probable es que cuando tenga 80 años y haga memoria (si Dios me lo permite y yo dejo de fumar) mi vida siga siendo un conjunto de nombres...
... en resumen.
 
Turn me on


Será que es Navidad y el frío ha empezado a congelarme las entrañas, será la resaca o este maldito dolor de cabeza que hace días que no me quito de encima.
Puede que sea la maldita canción que no dejo de escuchar acordándome de ti.
De esa noche, de esa historia que duró lo que tenía que durar, de cómo me tocabas, de cada beso, cada respiración, de cómo me hacías sentir...
Quizá debería llamarte.
Quizá deberíamos repetirlo...

¿Qué te parece?
 
Club Nightology
Esta noche he soñado.
Ha sido bastante extraño, muy años treinta, en blanco y negro. Y yo con mi vestido y mis guantes y mi micrófono y mi "Deed I do" (inconcluencia de fechas quizás). Llevaba ondas en el pelo y tocaban jazz y había humo. Mucho humo.
Y ahí estaban todos y cada uno de aquellos con los que alguna vez he compartido la cama para calmar algo más que el sueño
Y por supuesto estabas tú, clavando en mi tu mirada, atento a cada palabra que salía de mi boca, a cada rima y a cada gesto.
Con el abrigo colocado sobre los hombros, como un video de Alejandro Sanz, como una película cualquiera en la que una mujer fuma con boquilla un cigarro interminable.
Y yo no paraba de cantar. Una canción tras otra hablando de amores prohibidos, de celos, de corazones destrozados, de la mala vida y del deseo.
Creo que es la primera vez en mi vida que sueño en inglés.
Y entre canción y canción todos mirabais con aprobación y yo soltaba una frase malintencionada, de las mías, de las que sé que te gustan, con doble sentido. Y tú carcajeabas y veía al fondo sonrisas torcidas, con arrugas en la frente. Rodeada de galanes con el mechero a mano por si en algún momento fuera necesario.
Mi propio harén privado repletito de Bogarts.
Y cuando termino y bajo las escaleras es tu mano la que encuentro para salvar con los tacones intactos el último escalón.
Y me invitas a una copa y yo muestro indiferencia.
Y al salir me tapas con tu abrigo y me acompañas hasta casa.
Y me besas y te abofeteo.
Y me sujetas con fuerza de los hombros, me dominas, me miras a los ojos... Y me ganas.
Y cuando hoy te he visto llegar me he sonrojado como si hubiera sido nuestro y has sonreído como si lo supieras, preguntandome con tu mirada si realmente ha sido la mejor primera cita de mi vida.
Sí gracias, me encantaría repetir