logotipo

img_google
Do you ever...?
Acerca de
Do you?
Sindicación
 
Far away
Hoy me he levantado con resaca. Tanta que apenas podía recordar que te habías ido.
Cerré los ojos y tomé aire, intentando respirar lo que queda de tu olor en nuestro cuarto.
Tengo un montón de cosas por hacer pero tengo que sacar la fuerza de donde no me queda.
¿Que cuantas cervezas? Creo que miles.
Y el portatil encendido recordándome que tengo toda una vida aparte de ti, aunque la niegue, aunque no la quiera. Aunque la prefiera contigo.
Hemos tenido mucho tiempo para prepararnos para esto. Hemos tenido largas conversaciones al respecto y nos hemos dicho todo solo desenterrando el sentimiento que se nos escondía en el fondo de las pupilas.
Pero no ha servido de mucho ¿verdad?
Supongo que es así, simplemente es algo que no puedes ensayar, que no lo sabes hasta que no lo sientes.
¿Y lo que nos enriquece la experiencia? ¿Y lo que nos une pasar por esto?
Lo siento, tenía que intentarlo, tenía que encontrarle un maldito sentido a esto. Ya sabes que de vez en cuando me gusta esconderme en mi burbuja de irrealidad colorista en la que todo, hasta lo que te duele en el estómago, te ayuda a seguir, te enseña alguna lección para hacer el resto de tu vida más completa, más feliz.
Y en esos momentos me quedo con lo bonito, con los te quiero susurrados, los te echo de menos entrecortados, el sentir que, en la otra punta del planeta, tú acabas de sentir el mismo vuelco en el estómago al imaginarnos juntos. Que has tendido la mano a la oscuridad de tu cuarto y has dibujado con ella mi cara, como si la estuvieras acariciando.
Y la ropa tirada por el suelo pidiendo a gritos un hueco en la lavadora.
Y sigo sin poder levantarme de la cama.
Me da exactamente igual qué hora sea en Méjico, necesito oirte.
Pero quizá estes soñando, estes aquí, vagueando entre las sábanas, perezoso, como aquellos domingos en que nos levantábamos tan tarde...
Antes de que sea consciente de lo que estoy haciedo oigo tu voz al otro lado del teléfono
- Te he despertado
- Te quiero
...
Y hablamos de todo, como si cada segundo haya sido importante, como si cada momento, todo lo que hacemos, necesitáramos compartirlo para hacerlo un poco más nuestro.
No te derrumbes ahora. No me hagas esto. Por lo que más quieras, no te caigas.
Recuérdalo.
Es lo que deseas, es tu oportunidad, tu momento.
Disfrútalo porque serás más feliz mañana, cuando vuelvas. Seremos más felices cuando nos veamos porque disfrutaremos todos y cada uno de los nanosegundos que pasemos juntos. Cada vez que tengamos vacaciones serán las mejores del mundo porque iré a verte, porque vendrás a verme y por fin podremos tocarnos, sentirnos. Por fin.
Para mi Yuni, no sé si te gustará...
 
I love you

Ni siquiera me he quitado los zapatos.
Como siempre he arrojado las llaves sobre la mesa. Me gusta el sonido que hacen contra la madera al caer, es casi un quejido.
He encendido la música antes que la luz y me he alumbrado con un cigarro. Como siempre.
Y en la oscuridad he bailado contigo.
Sé que el momento acabará pronto.
Puede que suene un teléfono, puede que tu gato se enrede en mis piernas y me haga tropezar. Puede que el maldito disco de Amy Winehouse acabe antes de lo previsto. Quizá el sonido de un coche en la calle...
Pero no pasa nada.
Solo el ruido de mis tacones sobre el suelo y tu respiración.
- Ya he llegado a casa
Y me susurras al oído que no diga nada, quitas el cigarro de mi mano y lo posas con suavidad en un cenicero sin separarte de mi ni por un solo segundo.
Y yo me quedo sin aliento.
Sujetas mi cabeza entre tus manos y me besas. Me besas como se besaba antes, en blanco y negro, cuando un beso significaba mucho más de lo que volverá a significar jamás.
Te separas despacio, avisando de cada movimiento, mientras yo quedo paralizada, sin ser capaz siquiera de pedir más.
Vas hacia la cocina y cuando regresas tienes dos Chivas en la mano.
Me ofreces uno con un gesto y sigues sin hablar cuando mueves el tuyo y brindas conmigo.
Bebo y me acerco y tú me acaricias el cuello y me miras. Con esos ojos que han debido de serte cedidos por algún tipo de ente superior.
- No pienses que eso va a hacer que me detenga.
Tuerces la boca en una mueca, como la sonrisa del que se sabe ganador mientras yo sigo avanzando con el ritmo de la música
Y bajas tu mano hasta alcanzar la mía. Sin separarla de mi, recorriéndome. Y con mi mano agarrada pasas por delante y me guías hasta la habitación.
Y me desnudas y me besas y me acaricias.
Y me haces el amor.
Y cuando vuelvo a vestirme te acercas desde la cama y apoyas tu frente en mi espalda.
- Feliz San Valentín.
- Feliz San Valentín.
Me giro buscando de nuevo tus labios. Quiero tenerlo una vez más, quiero sentirlos míos una vez más. Y cuando el beso acaba, cuando consigues liberarlos de la trampa de mi boca, un gemido se escapa de lo más hondo de mis entrañas
- Hasta el año que viene
- Hasta el año que viene.