Far away
Hoy me he levantado con resaca. Tanta que apenas podía recordar que te habías ido.
Cerré los ojos y tomé aire, intentando respirar lo que queda de tu olor en nuestro cuarto.
Tengo un montón de cosas por hacer pero tengo que sacar la fuerza de donde no me queda.
¿Que cuantas cervezas? Creo que miles.
Y el portatil encendido recordándome que tengo toda una vida aparte de ti, aunque la niegue, aunque no la quiera. Aunque la prefiera contigo.
Hemos tenido mucho tiempo para prepararnos para esto. Hemos tenido largas conversaciones al respecto y nos hemos dicho todo solo desenterrando el sentimiento que se nos escondía en el fondo de las pupilas.
Pero no ha servido de mucho ¿verdad?
Supongo que es así, simplemente es algo que no puedes ensayar, que no lo sabes hasta que no lo sientes.
¿Y lo que nos enriquece la experiencia? ¿Y lo que nos une pasar por esto?
Lo siento, tenía que intentarlo, tenía que encontrarle un maldito sentido a esto. Ya sabes que de vez en cuando me gusta esconderme en mi burbuja de irrealidad colorista en la que todo, hasta lo que te duele en el estómago, te ayuda a seguir, te enseña alguna lección para hacer el resto de tu vida más completa, más feliz.
Y en esos momentos me quedo con lo bonito, con los te quiero susurrados, los te echo de menos entrecortados, el sentir que, en la otra punta del planeta, tú acabas de sentir el mismo vuelco en el estómago al imaginarnos juntos. Que has tendido la mano a la oscuridad de tu cuarto y has dibujado con ella mi cara, como si la estuvieras acariciando.
Y la ropa tirada por el suelo pidiendo a gritos un hueco en la lavadora.
Y sigo sin poder levantarme de la cama.
Me da exactamente igual qué hora sea en Méjico, necesito oirte.
Pero quizá estes soñando, estes aquí, vagueando entre las sábanas, perezoso, como aquellos domingos en que nos levantábamos tan tarde...
Antes de que sea consciente de lo que estoy haciedo oigo tu voz al otro lado del teléfono
- Te he despertado
- Te quiero
...
Y hablamos de todo, como si cada segundo haya sido importante, como si cada momento, todo lo que hacemos, necesitáramos compartirlo para hacerlo un poco más nuestro.
No te derrumbes ahora. No me hagas esto. Por lo que más quieras, no te caigas.
Recuérdalo.
Es lo que deseas, es tu oportunidad, tu momento.
Disfrútalo porque serás más feliz mañana, cuando vuelvas. Seremos más felices cuando nos veamos porque disfrutaremos todos y cada uno de los nanosegundos que pasemos juntos. Cada vez que tengamos vacaciones serán las mejores del mundo porque iré a verte, porque vendrás a verme y por fin podremos tocarnos, sentirnos. Por fin.
Para mi Yuni, no sé si te gustará...
Cerré los ojos y tomé aire, intentando respirar lo que queda de tu olor en nuestro cuarto.
Tengo un montón de cosas por hacer pero tengo que sacar la fuerza de donde no me queda.
¿Que cuantas cervezas? Creo que miles.
Y el portatil encendido recordándome que tengo toda una vida aparte de ti, aunque la niegue, aunque no la quiera. Aunque la prefiera contigo.
Hemos tenido mucho tiempo para prepararnos para esto. Hemos tenido largas conversaciones al respecto y nos hemos dicho todo solo desenterrando el sentimiento que se nos escondía en el fondo de las pupilas.
Pero no ha servido de mucho ¿verdad?
Supongo que es así, simplemente es algo que no puedes ensayar, que no lo sabes hasta que no lo sientes.
¿Y lo que nos enriquece la experiencia? ¿Y lo que nos une pasar por esto?
Lo siento, tenía que intentarlo, tenía que encontrarle un maldito sentido a esto. Ya sabes que de vez en cuando me gusta esconderme en mi burbuja de irrealidad colorista en la que todo, hasta lo que te duele en el estómago, te ayuda a seguir, te enseña alguna lección para hacer el resto de tu vida más completa, más feliz.
Y en esos momentos me quedo con lo bonito, con los te quiero susurrados, los te echo de menos entrecortados, el sentir que, en la otra punta del planeta, tú acabas de sentir el mismo vuelco en el estómago al imaginarnos juntos. Que has tendido la mano a la oscuridad de tu cuarto y has dibujado con ella mi cara, como si la estuvieras acariciando.
Y la ropa tirada por el suelo pidiendo a gritos un hueco en la lavadora.
Y sigo sin poder levantarme de la cama.
Me da exactamente igual qué hora sea en Méjico, necesito oirte.
Pero quizá estes soñando, estes aquí, vagueando entre las sábanas, perezoso, como aquellos domingos en que nos levantábamos tan tarde...
Antes de que sea consciente de lo que estoy haciedo oigo tu voz al otro lado del teléfono
- Te he despertado
- Te quiero
...
Y hablamos de todo, como si cada segundo haya sido importante, como si cada momento, todo lo que hacemos, necesitáramos compartirlo para hacerlo un poco más nuestro.
No te derrumbes ahora. No me hagas esto. Por lo que más quieras, no te caigas.
Recuérdalo.
Es lo que deseas, es tu oportunidad, tu momento.
Disfrútalo porque serás más feliz mañana, cuando vuelvas. Seremos más felices cuando nos veamos porque disfrutaremos todos y cada uno de los nanosegundos que pasemos juntos. Cada vez que tengamos vacaciones serán las mejores del mundo porque iré a verte, porque vendrás a verme y por fin podremos tocarnos, sentirnos. Por fin.
Para mi Yuni, no sé si te gustará...
Comentario:
Es duro estar separados...
Espero que no sea por mucho tiempo.
Yo con las relaciones a distancia, no puedo, necesito el contacto, tocar, piel, sentir...
Un beso
Espero que no sea por mucho tiempo.
Yo con las relaciones a distancia, no puedo, necesito el contacto, tocar, piel, sentir...
Un beso





