2046
Los recuerdos son el surco de las lágrimas
Wong-Khar-Way

Wong-Khar-Way

Resurgir de las cenizas
Hola amigos del tiempo, la melancolía y el amor en cólera,
retorno al mundo de los blogs vivos, del que me extinguí merced a un principio de amnesia que he sufrido con respecto a mi nick y contraseña en cuanto al bloc se refiere... vamos, que se me olvidó por completo cómo entrar, después de dos semanas sin acceder.
Ojalá fueran causas más románticas y misteriosas las que me hubiesen apartado de vuestra compañía, pero no fue así: el olvido y la dejadez se fundieron en un sólo elemento creando como consecuencia mi inexistencia virtual.
Os he echado mucho de menos, aunque para que negarlo, ha sido muy gratificante seguir recibiendo vuestros comentarios, demostrándome que aunque no estuviera pensabais en mi. Supongo qeu os ocurría al pasar el cursor distraidamente sobre vuestros enlaces agregados a vuestra bitácora y observabais "tiempos del cólera", repasabais mentalmente los esporádicos datos que sobre mí os habeis creado en la mente y, tras una leve sonrisa, moviais vuestro índice hacía mí, sumergiéndoos en mi pequeño universo... deshabitado, como comprobabais después.
Gracias a todos por vuestras palabras de aliento, sonrisas y esa sensación de que no estaba sola, aunque no estuviera...
retorno al mundo de los blogs vivos, del que me extinguí merced a un principio de amnesia que he sufrido con respecto a mi nick y contraseña en cuanto al bloc se refiere... vamos, que se me olvidó por completo cómo entrar, después de dos semanas sin acceder.
Ojalá fueran causas más románticas y misteriosas las que me hubiesen apartado de vuestra compañía, pero no fue así: el olvido y la dejadez se fundieron en un sólo elemento creando como consecuencia mi inexistencia virtual.
Os he echado mucho de menos, aunque para que negarlo, ha sido muy gratificante seguir recibiendo vuestros comentarios, demostrándome que aunque no estuviera pensabais en mi. Supongo qeu os ocurría al pasar el cursor distraidamente sobre vuestros enlaces agregados a vuestra bitácora y observabais "tiempos del cólera", repasabais mentalmente los esporádicos datos que sobre mí os habeis creado en la mente y, tras una leve sonrisa, moviais vuestro índice hacía mí, sumergiéndoos en mi pequeño universo... deshabitado, como comprobabais después.
Gracias a todos por vuestras palabras de aliento, sonrisas y esa sensación de que no estaba sola, aunque no estuviera...