<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Islandia, tierra de hielo y fuego]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Blog sobre un país espectacular y salvaje: Islandia]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[Canción tradicional islandesa]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/c_31.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/A_Sprengisandi.wma">A_Sprengisandi.wma</a>]]></description><author><![CDATA[Vio]]></author></item><item><title><![CDATA[Valoración del viaje]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/c_30.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/airplanewht.gif" alt="" border="0" width="110" height="75"/><br/><br/>Nuestro viaje a Islandia fue sin duda una de las experiencias más especiales que hemos vivido. Islandia no se parecía a nada de lo que conocíamos con anterioridad. Rasgos como la ausencia de árboles y la escasa densidad de población te provocan en ocasiones la sensación de que estás en otro planeta. Cada día descubres una cosa nueva, algo tan espectacular que no crees que pueda ser superado, pero, al día siguiente conoces algo todavía más espectacular. Nunca, en tan poco espacio y tan poco tiempo, habíamos visto tantos contrastes. Islandia es, sin duda, un lugar que te deja una profunda huella. <br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Vio]]></author></item><item><title><![CDATA[22/08/2002]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/c_29.htm]]></link><description><![CDATA[El viaje había llegado a su fin. Pero antes, aún nos quedaba algo por celebrar. Mi padre cumplía ese año los 50, y lo celebramos con un bizcocho al que le pusimos velas, y que tomamos para desayunar. Todos nos sentíamos tristes por tener que volver, pero no quedaba más remedio. Salimos pronto porque teníamos que recorrer bastantes kilómetros hasta el aeropuerto de Keflavik. Por suerte, no hubo ningún imprevisto. Dejamos el coche en el aeropuerto. Esta vez, el avión no salió con retraso, pero el vuelo fue bastante más ajetreado, debido a las numerosas turbulencias. <br/><br/>Barcelona nos recibió con una enorme tormenta, mucho peor que cualquiera de las de Islandia. Al menos, así el contraste no fue tan fuerte. Con un poco de imaginación, aún podíamos imaginar que seguíamos allí. <br/>]]></description><author><![CDATA[Vio]]></author></item><item><title><![CDATA[21/08/2002]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/c_28.htm]]></link><description><![CDATA[Nuestro viaje se acercaba al final y estábamos a punto de completar el círculo. Ésa mañana estuvimos recorriendo los acantilados de Arnastapi, donde había una enorme cantidad de pájaros. En ocasiones, cuando todos levantaban el vuelo a la vez, resultaba un tanto inquietante. <br/><br/>Por fin, llegábamos a Reykjavík. La verdad es que no había demasiado ambiente en la capital, pero, después de tanto tiempo sin ver prácticamente a nadie, no lo echábamos de menos. Tras pasear por sus calles, fuimos a visitar el zoo. Parecía que lo hubieran abierto especialmente para nosotros, porque éramos los únicos visitantes. Los encargados de alimentar a los animales, una chica y un perro muy juguetón, siguieron el mismo recorrido que nosotros, y así pudimos ver bien a todos los animales. La mayoría eran especies autóctonas de la isla, o al menos presentes en ella. Lo más curioso fue ver cómo el perro de la cuidadora jugaba con una pequeña cría de foca. Los pequeños zorros árticos también nos llamaron mucho la atención. Tras el zoo fuimos a parar, por casualidad, en un mercado de objetos de segunda mano, en el cual sí que había mucho movimiento. Por primera vez en todo el viaje, vimos aglomeraciones de gente, parecía que toda la ciudad estuviera allí.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/Reykjavik.jpg" alt="" border="0" width="496" height="336"/><br/>]]></description><author><![CDATA[Vio]]></author></item><item><title><![CDATA[20/08/2002]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/c_27.htm]]></link><description><![CDATA[Tras pasar la noche en unas cabañitas dobles muy bien equipadas, visitamos una granja tradicional típica islandesa. Lo que más llama la atención de estas construcciones de madera son sus tejados hechos a base de ramas, en apariencia muy frágiles, pero capaces de soportar las duras condiciones climáticas de la isla. <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/DSC00062.JPG" alt="" border="0" width="504" height="378"/><br/><br/>A continuación, visitamos las fumarolas de Hverir, en Namafjall, un paisaje formado por tonalidades ocre, y donde se daban distintos fenómenos volcánicos. Junto a las fumarolas por las que no dejaba de salir un vapor que impregnaba el ambiente de un olor característico, también había pozas de barro hirviendo, de un color grisáceo. Mi hermana y yo subimos hasta lo alto de una de las colinas de la zona, para poder contemplar una vista general de todo el conjunto.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/DSC00069.JPG" alt="" border="0" width="504" height="378"/><br/><br/>Cerca de Hverrir, estuvimos recorriendo el volcán de Krafla, que llama la atención porque en lugar de ser un volcán convencional, tiene un cráter de fisura. Es decir que la lava no es expulsada por una enorme montaña con forma de cono, sino por una grieta. Allí pudimos ver y tocar lava todavía humeante, a pesar de que la última erupción fue en 1984.<br/><br/>Muy cerca de estos fenómenos volcánicos se encuentra el lago Myvatn, también resultado de la actividad volcánica, aunque a simple vista no sea tan evidente como en los emplazamientos anteriores. En este lago, cuyo nombre se podría traducir por el de “lago de las moscas” por la abundancia de estos insectos, los antiguos cráteres están cubiertos por agua y vegetación.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/myvatn.jpg" alt="" border="0" width="504" height="307"/><br/><br/>Tras visitar la zona volcánica, paseamos por la segunda ciudad más importante de Islandia, Akureyri. En cualquier otro país, por sus dimensiones, no habría pasado de ser un pequeño pueblecito, pero en Islandia es la capital del norte. Destacan sus casas pintadas de vivos colores y, sobre todo, su pequeño aeropuerto para avionetas, construido en mitad de un fiordo. <br/><br/>Nuestro alojamiento de esa noche sería espectacular: una gran cabaña de madera con diversas habitaciones, en la que además había una sauna (en el interior) y un hot pot o jacuzzi (en el exterior). Nos hubiera gustado pasar más tiempo allí, pero, por desgracia, no estaba en una zona particularmente interesante, y a nosotros se nos estaba acabando el tiempo. Aún así, no dejamos de disfrutar de todos sus lujos. <br/>]]></description><author><![CDATA[Vio]]></author></item><item><title><![CDATA[19/08/2002]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/c_26.htm]]></link><description><![CDATA[Tras nuestra noche de cine español, conseguimos salir del desierto y llegar al norte, no sin algún que otro contratiempo. La primera parada del día fue en la cascada de Dettifoss, una cascada que alcanza un volumen gigantesco debido al agua de deshielo proveniente del glaciar Vatnajökull, esta vez por su vertiente norte. Después de ver esta cascada, y cuando estábamos a punto de dejar la pista forestal, tuvimos un pinchazo. Tuvimos que poner la rueda de repuesto hasta llegar a la ciudad de Húsavík, donde encontramos una casa de neumáticos. Llamamos a la empresa de alquiler y nos dijeron que teníamos que correr nosotros con los gastos. Cuando a mi padre le dijeron el precio de la rueda, casi le da un ataque. En Islandia es todo muy caro porque todo debe ser importado de Europa o de América, pero los neumáticos lo son especialmente. <br/><br/>Ese día hicimos otro gasto importante, pero esta vez al menos pagamos a gusto. Fuimos, a bordo de un pequeño barco, a ver ballenas en la bahía de Húsavík. En las aguas que rodean Islandia se pueden encontrar hasta 20 clases de ballenas distintas. Nosotros sólo vimos a una, pero fue bastante emocionante. El barco se alejaba durante unos 30 minutos de la costa. Después, paraba los motores, y esperaba a que su guía, una bióloga que iba subida en el mástil equipada con unos prismáticos, localizara a un ejemplar. Una vez localizado, el barco intentaba acercarse. El problema es que las ballenas permanecen uno o dos minutos en la superficie, y después se sumergen durante aproximadamente 10 minutos. Durante ese tiempo, se pueden desplazar considerablemente, y volver a salir a la superficie en un lugar completamente distinto al anterior. Por ello, es bastante difícil conseguir acercarse a ellas. A los que sí que les gusta acercarse es a los delfines, que, en ocasiones, parece incluso que estén llevando a cabo un espectáculo como el de los delfinarios. En su conjunto, fue una experiencia llena de emoción y tensión. Todos los que íbamos a bordo permanecíamos en silencio, mirando al horizonte, intentando averiguar por dónde saldría la ballena la próxima vez. Tras un par de horas, volvimos a la costa. Ya se estaba haciendo tarde, y hacía mucho frío, pero la tripulación nos ofreció chocolate caliente y bollos para que entrásemos en calor. <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/DSC00059.JPG" alt="" border="0" width="504" height="378"/><br/>]]></description><author><![CDATA[Vio]]></author></item><item><title><![CDATA[18/08/2002]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/c_25.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Hasta este momento, habíamos visto la parte sur de la isla. Para llegar al norte, teníamos que atravesar un gran desierto por una pista forestal llena de baches, por lo tanto, se trataba de un día de transición. Durante todo el trayecto no nos cruzamos con ningún coche ni con ninguna persona. Lo único que veíamos, ocasionalmente, eran ovejas junto a los riachuelos. Por suerte, encontramos, en medio del desierto, una pequeña granja, en la que tenían una casa para alojar a viajeros. Era una casa un tanto tenebrosa, pero la noche resultó bastante divertida. Había una antigua televisión en la que se veían las dos únicas cadenas de Islandia. Afortunadamente, la mayor parte de la programación era en inglés, ya que en Islandia no se pueden permitir doblar la producción extranjera porque no hay suficientes telespectadores. Para nuestro asombro, la película de esa noche no era americana, sino española. Así que, en mitad d eun desierto islandés tuvimos la oportunidad de ver Asfalto en castellano. Seguro que a un islandés nunca le pasaría eso en España. <br/>]]></description><author><![CDATA[Vio]]></author></item><item><title><![CDATA[17/08/2002]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/c_24.htm]]></link><description><![CDATA[Lo primero que atravesamos, tras dejar atrás la gasolinera, fue el desierto de Skeidarársandur, situado junto al glaciar de Vatnajökull. Este glaciar de 8.400 kilómetros cuadrados de extensión, lo cual lo convierte no sólo en la mayor masa de hielo nacional, sino también en la más grande de Europa, y en la tercera más grande del mundo, por detrás de los gigantescos bloques congelados de la Antártida y Groenlandia. Nos detuvimos en el Parque Natural de Skaftafell, y partimos, desde el centro excursionista donde había bastante gente (para tratarse de Islandia), en una excursión hasta la lengua del glaciar. No fue una excursión excesivamente larga, pero teniendo en cuenta que mi madre hizo el recorrido con muletas, estuvo bastante bien. <br/><br/>Por la tarde, tuvimos la oportunidad de ver otra de las maravillas naturales fruto de este glaciar: el lago de Jökulsárlón. Lugar predilecto para rodar películas y anuncios publicitarios (entre ellos, una película de James Bond), se trata de un lago formado por el deshielo del glaciar y conectado con el mar. En él se pueden contemplar enormes icebergs, que pudimos observar de cerca gracias al trayecto en un curioso medio de transporte anfibio, que era capaz de ir por tierra y mar. Jökulsárlón alcanza una profundidad media de 100 metros y una anchura de 500 metros. La longitud total comprendida dentro del área protegida del Parque Nacional se extiende a lo largo de 35 kilómetros, ocupando una superficie de 150 kilómetros cuadrados. En este lago sí que pudimos sentir el verdadero frío polar, a pesar de nuestra esforzada indumentaria, y de los enormes chalecos naranjas que debíamos llevar dentro del barco. <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/DSC00052.JPG" alt="" border="0" width="504" height="378"/><br/><br/>Nuestro alojamiento ese día fue una residencia escolar, acondicionadas en verano para recibir turistas. En ella coincidimos con unos alicantinos, hecho muy curioso, ya que éramos los únicos en la residencia. Ellos habían llegado hasta el país después de atravesar toda Europa por carretera hasta Noruega, donde habían cogido un ferry que hacía escala en las islas Feroe. Viajaban en dos todoterreno impresionantes, con los que incluso podían atravesar ríos. Tras contarnos su experiencia, decidimos que, la próxima vez que volviésemos a Islandia, lo haríamos en autocaravana, ya que, cuanto más conocíamos el país, más constatábamos que era el lugar ideal para un recorrido en autocaravana. <br/>]]></description><author><![CDATA[Vio]]></author></item><item><title><![CDATA[16/08/2002]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/c_23.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/cheval03.gif" alt="" border="0" width="127" height="82"/><br/><br/>Hella, el pueblecito en el que nos encontrábamos, era famoso por sus granjas de caballos. Por ello, decidimos visitar una, la granja Árbakki. Los caballos autóctonos o eqqus scandinavicus son una variedad del antiguo caballo nórdico, pero que, a diferencia de los que todavía subsisten en Noruega, en islanda permanece puro e invariable en su raza desde los tiempos de la colonización, debido a que nunca se han cruzado con otros caballos foráneos. Este tipo de caballo es de talla pequeña, llegando raramente al metro y medio de alzada. Sin embargo, es muy resistente y dócil, y está dotado de una adaptación formidable al terreno abrupto de la isla. En la granja nos enseñaron cómo adiestraban a los caballos, y también nos presentaron a un pequeño potro, de tan sólo cuatro días. Sin embargo, no nos animamos a montar. <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/DSC00024.JPG" alt="" border="0" width="504" height="378"/><br/><br/>Tras la granja, y de camino a Vik, nos detuvimos para contemplar la cascada Seljalandfoss, una de las pocas cascadas que permite pasar por detrás de la cortina de agua, sin llegar a mojarse. Después de hacer esta parada, nos ocurrió algo muy curioso: estábamos escuchando una emisora de radio islandesa, y, de repente, empezó a sonar una música familiar. Se trataba de la canción Valencia, como después dijo la locutora en perfecto islandés. Nos quedamos muy sorprendidos, pero, por extraño que parezca, este no fue el único incidente de este tipo durante el viaje. También por el camino pudimos ver una de las lenguas del glaciar Myrdalsjökull.<br/><br/>Por fin llegamos a Vik, la población más meridional de Islandia. Allí pudimos ver Reynisdraungur, un conjunto de tres grandes rocas de aspecto monolítico que surgen del océano a poca distancia de la costa y del imponente acantilado de Reynisfjall. El más alto de los peñascos alcanza los 66 metros sobre la superficie del mar. Cada uno tiene su propio nombre, Skessudrangar, Landdrangar y Langhamrar, y según la creencia local, son los cuerpos petrificados de tres trolls, personajes de la mitología escandinava que se transforman en piedra cuando ven la luz del sol.<br/><br/>Aquella noche, la primera que no teníamos el alojamiento reservado, tuvimos que dormir en una habitación que tenían acondicionada con literas en una gasolinera, en mitad de la nada. Nos empezamos a preocupar, porque no sólo fue un alojamiento precario, sino también bastante caro. Sin embargo, este fue el peor sitio donde dormimos. A partir de este momento, supimos elegir mejor.<br/><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Vio]]></author></item><item><title><![CDATA[15/08/2002]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/c_22.htm]]></link><description><![CDATA[Nuestro tercer día en Islandia vimos un fenómeno único: un géiser. Se trata de un pozo que expele regularmente columnas de agua hirviente a presión, es como un surtidor de casi 20 metros. Es un fenómeno propio de zonas volcánicas. El día era muy desapacible, no sólo por la temperatura, sino también por el fuerte viento, pero ello no nos impidió disfrutar de algo tan poco habitual. El llamado Gran Geysir entró súbitamente en actividad alrededor del siglo XIII, y su columna de agua llegaba a alcanzar los 60 metros. Esto atrajo a muchos visitantes a lo largo de los siglos, y pronto se normalizó la costumbre de provocar el fenómeno arrojando grandes cantidades de jabón, que conseguían provocar el gran chorro casi a voluntad. Sin embargo, esto tuvo graves consecuencias, y el Gran Geysir comenzó a perder su actividad a principios del siglo XX. El que nosotros vimos fue el de Stokkur, el más famoso y regular de los géiseres menores. Y a pesar de ser considerado menor, impresiona igualmente. <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/http://blogs.ya.com/tierradehieloyfuego/files/images.jpg" alt="" border="0" width="200" height="225"/><br/><br/>Después del géiser, visitamos la impresionante cascada de Gullfoss. Su nombre se traduce exactamente como catarata dorada, expresión poética que hace referencia a la belleza del salto de agua, sobrecogedor con sus casi 2,5 km de anchura, por el que el río Hvitá se precipita al vacío desde 32 m. de altura, generando una inmensa poza que, en algunos lugares, alcanza hasta 70 metros de profundidad.<br/><br/>De vuelta a nuestra cabañita en Hella, pudimos observar el volcán de Heckla, el mayor exponente del vulcanismo en Islandia. La rotundidad y cadencia de sus erupciones han convertido a este volcán en uno de los fenómenos geológicos más estudiados por los científicos durante el siglo XX. La última erupción fue en 1991, y su espectacularidad logró captar la atención de los medios de comunicación mundiales. Después de cada erupción, debido al asentamiento y solidificación del material eyectado por el cono, la montaña crece. Esto ha dado lugar a un aumento paulatino de su altura, que, en la actualidad es de 1491 metros.<br/>]]></description><author><![CDATA[Vio]]></author></item></channel></rss>
