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- Quique Porcar Garrett -
Aristócrata Indio convertido al Jainismo carnívoro y feroz. De estirpe anglosajona, destacó desde niño en la cria de flamencos paticortos haciendose muy famoso en bautizos y pasos a nivel. Ya de mayor se ganaba el jornal como sonámbulo en campos de golf, trabajo que le causó terribles dolores de cabeza.
Decidió entonces hacer carrera de periodista, y desde ese momento, junto con su amada Aga, no han parado de patearse medio mundo subidos a su burra famélica, hasta que esta se enamoró de un vendedor de naranjas de carretera y les abandonó justo a mitad de camino. Justo en el medio. En el oriente medio.

Atharva-Veda Syndicate
 
Pushkar y la feria de camellos
Salaam Namaste...
Es lunes 13 de noviembre, y mi vida vuelve a la "normalidad" tras un agotador fin de semana en Pushkar, una localidad al sureste de Delhi, en el estado de Rajasthán.
Partimos el viernes a las 22:30, y llegamos a Pushkar el sábado sobre las 5:00 de la mañana, momento en que los comerciantes de camellos se disponían a iniciar sus negocios.
Pushkar es una pequeña ciudad en medio de un semi-desierto, rodeado por unas colinas peladas por el duro clima de la zona, pero que cuenta con un enorme lago en el centro de la localidad que permite el cultivo de hortalizas y la existencia de huertos en los alrededores. Se supone que Brahma, el creador, arrojó su flor de loto a la tierra para matar un demonio. En los tres lugares donde cayeron los pétalos, brotó agua mágicamente en medio del desierto para formar tres lagos azules. Rodedado de templos blancos y ghats, uno de estos lagos es venerado como uno de los lugares más sagrados de la India, y en estas fechas, cuando hay luna llena, se supone que sus aguas purifican el alma, atrayendo a peregrinos de las cuatro puntas del sub-continente indio. Los comerciante aprovechan para hacer su agosto, y, con el paso del tiempo, se ha llegado a constituir el mercado de camellos más grande del mundo.
Lo cierto es que el tema está bastante explotado turísticamente, pues en una especie de hipódromo que hay, se reunen los turista y participan en sosos concursos de turbantes, de bigotes, hacen cabalgatas...
Lo verdaderamente interesante está detrás: hay una inmensa llanura donde cientos de tiendas de campaña se despliegan, y miles de camellos y caballos aguardan pacientemente su destino, mientras sus propietarios negocian por un buen precio, los compardores merodean en busca de una buena bestia y los no tantos turistas se pasean embelesados por la autenticidad del espectáculo que contemplan.
Un camello puede costar entre 10.000 y 20.000 rupias, (entre 30.000 y 60.000 pesetas), pero hay camellos que pueden alcanzar cifras más elevadas según su fuerza, resistencia y obediencia. La tentación fue grande, pues se podían conseguir camellos mediocres hasta por 5.000 rupias (15.000 pesetas), pero no me cabían en la mochila.
Adjunto un link sobre Pushkar, ver "Links of Shiva". Aquí veréis fotos y os contarán mejor que yo.
Lo que no os contarán es las ventajas y desventajas de vivir en una ciudad sagrada, como son Pushkar, Varanasi y Hardwar, de las cuales ya os he hablado.
Mañana vuelvo.
 
Comentario:

Jope yo quiero un camelloooo...
Pero sin mayonesa,o no salgo mas d vinaròs!Je,je.Por cierto;los camellos tienen dos jorobas?

Hello?
 
Comentario:
I am so pleased that you didnt buy a camel. I can imagine where it would have ended up. In my bloody living room or on my terrace among the roses. Sounds a nice place to visit Pushkar but this guy Brahma. What was he up to floating round a lake dropping lotus flowers willy nilly pretending to kill demons? I reckon by the sound of it that he was into flower power but not lotus flowers.
 
Comentario:
Juas, y yo me quejaba de lo raros que son los ingleses :)

Por aquí tenemos un batallón de indios trabajando, por no hablar de los que te llaman a casa para ofrecerte seguros de vida, teléfonos móviles y préstamos. Son amables y muy trabajadores, pero efectivamente, como les des cuerda no hay quién los haga callar ;P

Un abrazo de una asturianina en Inglaterra,
No