Nueva Delhi
Namaste!
Han pasado unos días desde mi llegada a Delhi, y lo cierto es que no sabría por dónde empezar a contar qué es lo que sucede a mi alrededor.
Todo lo que cuentan de la ciudad es cierto. Ruido, caos, suciedad, polución, miseria, caos... Pero también colores, luz, sonrisas, naturaleza, lujo...
Lo primero que a uno le impacta es el olor, que va variando a medida que se avanza por la ciudad. Humo, seguido de especias, seguido de basura... Luego de repente algunos trabajadores están cocinando algo en una calle, y por un momento uno se olvidaría de las recomendaciones médicas y se sentaría con ellos en el suelo a compartir la comida. Cuando uno ve el suelo, desecha la idea rápidamente, sin embargo.
He alquilado una preciosa casa en un barrio muy interesante. Los diplomáticos (entre los que me incluyo...) en general viven en barrios cerrados, en grandes pisos o casas junto con indios adinerados, guardias de seguridad, etc. Yo he optado por un buen piso en un barrio más indio, enfrente tengo unos sucios talleres de reparación y un pequeño mercado local. Hablaré de ello más adelante.
Quería comentar que el terremoto se ha sentido hasta aquí, a mí me despertó la vibración. Al principio pensé que era yo, pero cuando vi que los cristales de las ventanas también lo hacían, supe que no era un súbito ataque de fiebre amarilla. La verdad es que fue una situación rara, porque uno no sabe cómo actuar. Duró unos 30 segundos, y como me acababa de despertar y en realidad parecían las vibraciones de un metro pasando bajo la casa, no me asusté.
Dentro de poco publicaré unas fotos y os hablaré de más cosas.
Hasta pronto.
Han pasado unos días desde mi llegada a Delhi, y lo cierto es que no sabría por dónde empezar a contar qué es lo que sucede a mi alrededor.
Todo lo que cuentan de la ciudad es cierto. Ruido, caos, suciedad, polución, miseria, caos... Pero también colores, luz, sonrisas, naturaleza, lujo...
Lo primero que a uno le impacta es el olor, que va variando a medida que se avanza por la ciudad. Humo, seguido de especias, seguido de basura... Luego de repente algunos trabajadores están cocinando algo en una calle, y por un momento uno se olvidaría de las recomendaciones médicas y se sentaría con ellos en el suelo a compartir la comida. Cuando uno ve el suelo, desecha la idea rápidamente, sin embargo.
He alquilado una preciosa casa en un barrio muy interesante. Los diplomáticos (entre los que me incluyo...) en general viven en barrios cerrados, en grandes pisos o casas junto con indios adinerados, guardias de seguridad, etc. Yo he optado por un buen piso en un barrio más indio, enfrente tengo unos sucios talleres de reparación y un pequeño mercado local. Hablaré de ello más adelante.
Quería comentar que el terremoto se ha sentido hasta aquí, a mí me despertó la vibración. Al principio pensé que era yo, pero cuando vi que los cristales de las ventanas también lo hacían, supe que no era un súbito ataque de fiebre amarilla. La verdad es que fue una situación rara, porque uno no sabe cómo actuar. Duró unos 30 segundos, y como me acababa de despertar y en realidad parecían las vibraciones de un metro pasando bajo la casa, no me asusté.
Dentro de poco publicaré unas fotos y os hablaré de más cosas.
Hasta pronto.






