Karnataka
Hola amig@s:
Tras una prolongada ausencia, que espero hayáis notado y sentido, retomo mi bitácora desde estas latitudes para contar lo vivido en esta semana de vacaciones que me he pasado por Karnataka, uno de los estados del sur de India.
El lunes tomamos un vuelo yo y cuatro compañeros y nos fuimos a Bangalore, la capital del estado, y capital además del desarrollo tecnológico y aeronaútico de la India. Ja.
Bangalore no ofrece nada interesante al viajero, ni siquiera se asemeja a lo que intenta ser, la Sillicon Valley india, ya que es una ciudad contaminada, que se ha quedado pequeña para su creciente población (tuvo que absorber 2 millones de inmigrantes en pocos años, debido a su rápido crecimiento en los 80), pero que cuenta con numerosas empresas internacionales implantadas y luminosos centros comerciales situados en mares de herrumbre, polvo y caos, además de alguna parque más o menos cuidado y un palacete del presente maharaja.
Lo interesante de ir a Bangalore es que uno se puede desplazar a interesantes puntos del estado desde allí, con distancias comprendidas entre 9 horas de traqueteante tren nocturno hasta 3-4 horas en autobús, en las cuales se recorren entre 70 y 150 km.
Karnataka se halla en la parte sur del sub-continente, y tiene tanto costa, como extensas llanuras y montañas. Viajar por el estado es una maravilla, la exuberancia de sus campos envuelve al viajero y le invita a relajarse en cualquier lugar donde no haya un pueblo, pues la pobreza es igual de dura que en cualquier otro lugar de India, y la suciedad y la miseria existen alí donde hay personas.
El paisaje predominante se presenta inundado por mares de verdes plataneros y un cielo azul claro, con un brillante e inclemente sol que ilumina los campos de un modo especial. Palmeras datileras rematan la obra de arte paisajística, y le dan al ambiente un toque tropical que se extiende hasta las costas del Mar Arábigo, que baña el estado. Existen innumerables lagos y marismas en la zona que permiten que el sol no abrase la región y que sea tan fértil y rica en verdores, admás de ofrecer una gran variedad de aves acuáticas que se ven por donde mires.
Hemos viajado en tren, en autobús y en coche, pero el medio de locomoción más habitual es el carro tirado por dos bueyes, cargados con productos del campo o con trabajadores que se desplazan con solemne tranquilidad por los caminos y las carreteras de la zona.
Los sitios visitados han sido muchos, volví anoche domingo, agotado por lo que ha sido una semana espectacular viendo templos, pueblos y palacios.
Mañana os hablo de Hampi, el lugar más interesante e increíble que he visto por ahora en India.
¡Salud!
Tras una prolongada ausencia, que espero hayáis notado y sentido, retomo mi bitácora desde estas latitudes para contar lo vivido en esta semana de vacaciones que me he pasado por Karnataka, uno de los estados del sur de India.
El lunes tomamos un vuelo yo y cuatro compañeros y nos fuimos a Bangalore, la capital del estado, y capital además del desarrollo tecnológico y aeronaútico de la India. Ja.
Bangalore no ofrece nada interesante al viajero, ni siquiera se asemeja a lo que intenta ser, la Sillicon Valley india, ya que es una ciudad contaminada, que se ha quedado pequeña para su creciente población (tuvo que absorber 2 millones de inmigrantes en pocos años, debido a su rápido crecimiento en los 80), pero que cuenta con numerosas empresas internacionales implantadas y luminosos centros comerciales situados en mares de herrumbre, polvo y caos, además de alguna parque más o menos cuidado y un palacete del presente maharaja.
Lo interesante de ir a Bangalore es que uno se puede desplazar a interesantes puntos del estado desde allí, con distancias comprendidas entre 9 horas de traqueteante tren nocturno hasta 3-4 horas en autobús, en las cuales se recorren entre 70 y 150 km.
Karnataka se halla en la parte sur del sub-continente, y tiene tanto costa, como extensas llanuras y montañas. Viajar por el estado es una maravilla, la exuberancia de sus campos envuelve al viajero y le invita a relajarse en cualquier lugar donde no haya un pueblo, pues la pobreza es igual de dura que en cualquier otro lugar de India, y la suciedad y la miseria existen alí donde hay personas.
El paisaje predominante se presenta inundado por mares de verdes plataneros y un cielo azul claro, con un brillante e inclemente sol que ilumina los campos de un modo especial. Palmeras datileras rematan la obra de arte paisajística, y le dan al ambiente un toque tropical que se extiende hasta las costas del Mar Arábigo, que baña el estado. Existen innumerables lagos y marismas en la zona que permiten que el sol no abrase la región y que sea tan fértil y rica en verdores, admás de ofrecer una gran variedad de aves acuáticas que se ven por donde mires.
Hemos viajado en tren, en autobús y en coche, pero el medio de locomoción más habitual es el carro tirado por dos bueyes, cargados con productos del campo o con trabajadores que se desplazan con solemne tranquilidad por los caminos y las carreteras de la zona.
Los sitios visitados han sido muchos, volví anoche domingo, agotado por lo que ha sido una semana espectacular viendo templos, pueblos y palacios.
Mañana os hablo de Hampi, el lugar más interesante e increíble que he visto por ahora en India.
¡Salud!
Comentario:
I´ve just been looking a photos of Hampi from Google. Its bloody incredible.Did you have a ride in that chariot and did you have a quick dip in the queens bath or stepped bathing tank.I wouldn´t mind those elephant stables on the terrece either. Handy to keep your bikes and flower pots in.Have you taken any photos? Still waiting for the camel fair. I´ve changed to date by the way, on my ticket. I will be over on 12th April instead of 13th.
Comentario:
pues la verdá es que si se echaba de menos las crónicas hindúes...
saludos
saludos






