Fiesta Dusshera en Delhi
Ayer fue un día de esos que no se olvidan fácilmente.
Tras pasar la mañana con mi asistente doméstico (cualquier otro eufemismo sirve) comprando artículos y enseres para casa, fuimos a tomar una cerveza al Connaught Place, una enorme plaza n el centro de Nueva Delhi que, como no, está toda en obras para la construcción del metro.
Tras la birra, nos subimos un rickshaw que nos llevó un lugar al lado de Old Delhi, donde nos habían dicho que habría una celebración de la festividad Dusshera, que celebra la legendaria victoria de Lord Rama sobre e rey-demonio Ravana. Llegamos al lugar en cuestión, y para nuestra desgracia, el festival en sí había concluído, pues hacen una serie de representaciones con actores famosos de Delhi de la leyenda y luego queman unas figuras de los dioses. De todo esto, quedaban unas brasas humeantes y un escenario a medio desmontar cuando llegamos. Abatidos, sin saber que pronto las estrellas del show seríamos nosotros, decidimos acercarnos a una feria cercana a echar un vistazo, y así hicimos. Miles de personas se habían congregado en una enorme plaza y tomaban helados, subían a las tres o cuatro atracciones feriales que había, o simplemente estaban allí. Cada vez más, la multitud se apelotonaba en masas ingentes de personas que empezaban a observarnos con alegría, extrañeza y curiosidad, y algunos grupos de jóvenes nos seguían en la medida de lo posible. Hay que decir que en India, aún en las circunstancia más inverosímiles, en calles osuras llenas de pobres y mendios, uno se siente seguro. Sin embargo, en esta ocasión, había dos elementos del grupo que empezaron a agobiarse bastante: Elena y Sonia, las dos chicas. Con tanta gente, muchos oscuros escualos aprovechaban para frotar, tocar u oprimir alguna parte de sus jóvenes y blancos cuerpos, hasta que tuvimos que ponernos serios y gritar que "No touch my wife!!". Los indios son muy respetuosos en general y muchos nos pedían perdón y nos advertían sobre carteristas.
La experiencia era cada vez de lo más sublime: todos querían que les sacaramos fotos, nos preguntaban de dónde éramos, si eran nuestras mujeres, etc...
Tras echar fotos a unos músicos y a unos vendedores de helado que más bien parecían gurús, vimos una enorme tienda de campaña donde asomaban chicos maquillados y vestidos con trajes típicos indios, que al vernos nos invitaron a entrar... era la sala VIP!! Al fondo, tres actores vestidos de dioses indios nos miraban con orgullo, como si a ellos no les importara que estuviésemos allí. Todos nos señalaban que fuéramos a verlos, y resultaron ser tres actorzuelos famosos en Delhi que todos trataban con gran veneración.
De ahí, un innumerable grupo de jóvenes nos acompañaron, escoltados por dos vigilantes espontáneos, hasta la salida, dónde cogimos un rickshaw de vuelta y empezamos a alucinar con lo que nos había pasado. Las fotos se publicarán próximamente.
Tras pasar la mañana con mi asistente doméstico (cualquier otro eufemismo sirve) comprando artículos y enseres para casa, fuimos a tomar una cerveza al Connaught Place, una enorme plaza n el centro de Nueva Delhi que, como no, está toda en obras para la construcción del metro.
Tras la birra, nos subimos un rickshaw que nos llevó un lugar al lado de Old Delhi, donde nos habían dicho que habría una celebración de la festividad Dusshera, que celebra la legendaria victoria de Lord Rama sobre e rey-demonio Ravana. Llegamos al lugar en cuestión, y para nuestra desgracia, el festival en sí había concluído, pues hacen una serie de representaciones con actores famosos de Delhi de la leyenda y luego queman unas figuras de los dioses. De todo esto, quedaban unas brasas humeantes y un escenario a medio desmontar cuando llegamos. Abatidos, sin saber que pronto las estrellas del show seríamos nosotros, decidimos acercarnos a una feria cercana a echar un vistazo, y así hicimos. Miles de personas se habían congregado en una enorme plaza y tomaban helados, subían a las tres o cuatro atracciones feriales que había, o simplemente estaban allí. Cada vez más, la multitud se apelotonaba en masas ingentes de personas que empezaban a observarnos con alegría, extrañeza y curiosidad, y algunos grupos de jóvenes nos seguían en la medida de lo posible. Hay que decir que en India, aún en las circunstancia más inverosímiles, en calles osuras llenas de pobres y mendios, uno se siente seguro. Sin embargo, en esta ocasión, había dos elementos del grupo que empezaron a agobiarse bastante: Elena y Sonia, las dos chicas. Con tanta gente, muchos oscuros escualos aprovechaban para frotar, tocar u oprimir alguna parte de sus jóvenes y blancos cuerpos, hasta que tuvimos que ponernos serios y gritar que "No touch my wife!!". Los indios son muy respetuosos en general y muchos nos pedían perdón y nos advertían sobre carteristas.
La experiencia era cada vez de lo más sublime: todos querían que les sacaramos fotos, nos preguntaban de dónde éramos, si eran nuestras mujeres, etc...
Tras echar fotos a unos músicos y a unos vendedores de helado que más bien parecían gurús, vimos una enorme tienda de campaña donde asomaban chicos maquillados y vestidos con trajes típicos indios, que al vernos nos invitaron a entrar... era la sala VIP!! Al fondo, tres actores vestidos de dioses indios nos miraban con orgullo, como si a ellos no les importara que estuviésemos allí. Todos nos señalaban que fuéramos a verlos, y resultaron ser tres actorzuelos famosos en Delhi que todos trataban con gran veneración.
De ahí, un innumerable grupo de jóvenes nos acompañaron, escoltados por dos vigilantes espontáneos, hasta la salida, dónde cogimos un rickshaw de vuelta y empezamos a alucinar con lo que nos había pasado. Las fotos se publicarán próximamente.
Comentario:
444 MUY HERMOSO
Comentario:
Hola,
Soy un amigo de Barto. Me llamo Raúl y me parece increible la experiencia que estas viviendo y la oportunidad que nos brindas escribiendola en la web.
Un saludo y de verdad, sigue escribiendo porque animas muy mucho las semanas, sobre todo a la gente que nos gusta viajar.
Ps: estoy deseando ver las fotos
Soy un amigo de Barto. Me llamo Raúl y me parece increible la experiencia que estas viviendo y la oportunidad que nos brindas escribiendola en la web.
Un saludo y de verdad, sigue escribiendo porque animas muy mucho las semanas, sobre todo a la gente que nos gusta viajar.
Ps: estoy deseando ver las fotos
Comentario:
Por cierto ya he escrito un articulo en mi web para que todos te coñoscan
Alive n´kiken!!!
Alive n´kiken!!!
Comentario:
Mi querido marsupial de mandibulas sebosas.. en menudos lios te metes tio, a ver cuando publicas esas fotos que me muero por verte de Dr. Livingstone en el rickshaw ese.
Un saludo perro!!
Un saludo perro!!






