no tengo ganas de nada
Tengo un examen el próximo viernes del que no sé nada, y no entiendo nada, así que... Me está saliendo bastante mal esta segunda ronda de exámenes, no contaba con ello.
Al final quedé con Javi, un miércoles, pero se retrasó en llegar, más de media hora, y no me cogía el teléfono. Mientras tanto llegó por casualidad el archienemigo de Javi, y estuvo conmigo. Javi llegó, nos vio juntos, y pensó que lo había hecho a drede para joder, y tal como llegó, se fue.
A P. ya le estoy olvidando, con todo lo de Javi, se me estaba yendo de la cabeza. La última semana de facultad no quedé con él ningún día. Los emails ya cesó del todo. Pero ahora que Javi vuelve a no hacerme caso -no vino a verme, y yo me fui de la ciudad una semana, durante la cual no dio señales de vida; anoche le escribí un sms y le dije que si quería quedar, tenía que ser pronto porque yo me iba, y que dijera él cuándo y cómo, que si no quería, tampoco pasaba nada-, no sé, me siento más vacía, y a veces vuelvo a pensar en P. Ayer le vi, me tenía que dar unas cosas y pasé a por su casa a recogerlas. Pensé que tal vez me invitaría a cenar, ya que era muy tarde, y que luego, por no volver a casa en taxi, me diría de quedarme a dormir, pero nada de eso pasó (como es lógico). P. para mí a muerto.
Estoy en el messenger, hace mucho que no estoy porque en exámenes procuro no conectarme, pero aprovecho que estoy escribiendo esto y comprobando que nadie me ha escrito ningún email. Javi está conectado, pero aparece como ausente. Estoy esperando a ver si me habla, aunque no es demasiado probable, parece que vuelve a ser el Javi evasivo de siempre.
No tengo ganas de estudiar, me apetecería salir o algo, pero todo el mundo está ocupado, y yo no tengo muchos amigos. Estoy triste, tengo ganas de llorar, en parte por el examen, en parte por P., en parte por Javi, en parte porque me doy cuenta que apenas tengo amigos y que si me voy a Londres este verano es porque no tengo otras opciones, si me quedara en España, no vería a mis amigos de toda la vida, porque no tengo amigos de toda la vida. Siempre estoy huyendo.
Tengo ansiedad, y lo único que tengo para combatirla son un montón de valerianas... Yo quería ansiolíticos, mi madre se olvidó de darme la última vez que estuve en casa. Dice que vaya al médico y pida Idalprem, pero no creo que le den Idalpren a una piba de 22 años que va y dice que está nerviosa y quiere ansiolíticos para poder dormir.... como mucho me mandan al sicólogo -que no me vendría mal-. Me los darían? Me recetaría el médico Idalprem? Y si me suicido? No pensaría que igual me quiero suicidar. De vez en cuando fantaseo con eso. Ya no es como antes, como hace un año, o poco más, que realmente pensaba en suicidarme, ahora pienso que antes de morir hay muchas cosas que hacer, pero no se.... Si consiguiera varias cajas de ansiolíticos... Es que es muy placentero dormir, tener sueño, caer en la cama drogada y ya está. A mi me encanta drogarme para dormir, de hecho creo que es mejor que dormir porque realmente puedes dormir y vas y lo consigues, como si nada -para mi nunca ha sido fácil dormir, es como a quien le cuesta cagar, a mi me cuesta dormir-. Tal vez algún día, cansada de todo, consiga muchas cajas de ansiolíticos y una botella de Malibú, y a base de chupitos me vaya metiendo entre pecho y espalda las cajas. El problema es si no lo consigo y no muero, el gran ridículo que haría. Para lograrlo no tendría que encontrarme nadie en varios días, podría decir que me voy de viaje, y hacerlo en un hotel. No me da miedo dejar de vivir cosas, porque la gente dice que hay tantas cosas que puedes hacer, y no sé, yo, antes de morir, viajaría, dejaría mi vida totalmente, me iría bien lejos e intentaría ganar dinero de cualquier forma, buscar una nueva forma de vida.... Puede que sea feliz, pero por muy feliz que pudiera llegar a ser yendome a cualquier lado, el dormir es mucho mejor, porque es la paz, la paz total. Es dejar de sufrir, porque viviendo se sufre mucho. Si quieres ser feliz, tienes que haber sido infeliz, para valorar tu nuevo estado y creerte que eres feliz -en comparación con la infeliciada anterior-. Si no te pasa nada malo, entonces lo que te pase, penserás que es malo, y no serás feliz.... Concluyendo, que no creo que el médico me de ansiolíticos, y por si acaso, no lo voy a intentar.
Al final quedé con Javi, un miércoles, pero se retrasó en llegar, más de media hora, y no me cogía el teléfono. Mientras tanto llegó por casualidad el archienemigo de Javi, y estuvo conmigo. Javi llegó, nos vio juntos, y pensó que lo había hecho a drede para joder, y tal como llegó, se fue.
A P. ya le estoy olvidando, con todo lo de Javi, se me estaba yendo de la cabeza. La última semana de facultad no quedé con él ningún día. Los emails ya cesó del todo. Pero ahora que Javi vuelve a no hacerme caso -no vino a verme, y yo me fui de la ciudad una semana, durante la cual no dio señales de vida; anoche le escribí un sms y le dije que si quería quedar, tenía que ser pronto porque yo me iba, y que dijera él cuándo y cómo, que si no quería, tampoco pasaba nada-, no sé, me siento más vacía, y a veces vuelvo a pensar en P. Ayer le vi, me tenía que dar unas cosas y pasé a por su casa a recogerlas. Pensé que tal vez me invitaría a cenar, ya que era muy tarde, y que luego, por no volver a casa en taxi, me diría de quedarme a dormir, pero nada de eso pasó (como es lógico). P. para mí a muerto.
Estoy en el messenger, hace mucho que no estoy porque en exámenes procuro no conectarme, pero aprovecho que estoy escribiendo esto y comprobando que nadie me ha escrito ningún email. Javi está conectado, pero aparece como ausente. Estoy esperando a ver si me habla, aunque no es demasiado probable, parece que vuelve a ser el Javi evasivo de siempre.
No tengo ganas de estudiar, me apetecería salir o algo, pero todo el mundo está ocupado, y yo no tengo muchos amigos. Estoy triste, tengo ganas de llorar, en parte por el examen, en parte por P., en parte por Javi, en parte porque me doy cuenta que apenas tengo amigos y que si me voy a Londres este verano es porque no tengo otras opciones, si me quedara en España, no vería a mis amigos de toda la vida, porque no tengo amigos de toda la vida. Siempre estoy huyendo.
Tengo ansiedad, y lo único que tengo para combatirla son un montón de valerianas... Yo quería ansiolíticos, mi madre se olvidó de darme la última vez que estuve en casa. Dice que vaya al médico y pida Idalprem, pero no creo que le den Idalpren a una piba de 22 años que va y dice que está nerviosa y quiere ansiolíticos para poder dormir.... como mucho me mandan al sicólogo -que no me vendría mal-. Me los darían? Me recetaría el médico Idalprem? Y si me suicido? No pensaría que igual me quiero suicidar. De vez en cuando fantaseo con eso. Ya no es como antes, como hace un año, o poco más, que realmente pensaba en suicidarme, ahora pienso que antes de morir hay muchas cosas que hacer, pero no se.... Si consiguiera varias cajas de ansiolíticos... Es que es muy placentero dormir, tener sueño, caer en la cama drogada y ya está. A mi me encanta drogarme para dormir, de hecho creo que es mejor que dormir porque realmente puedes dormir y vas y lo consigues, como si nada -para mi nunca ha sido fácil dormir, es como a quien le cuesta cagar, a mi me cuesta dormir-. Tal vez algún día, cansada de todo, consiga muchas cajas de ansiolíticos y una botella de Malibú, y a base de chupitos me vaya metiendo entre pecho y espalda las cajas. El problema es si no lo consigo y no muero, el gran ridículo que haría. Para lograrlo no tendría que encontrarme nadie en varios días, podría decir que me voy de viaje, y hacerlo en un hotel. No me da miedo dejar de vivir cosas, porque la gente dice que hay tantas cosas que puedes hacer, y no sé, yo, antes de morir, viajaría, dejaría mi vida totalmente, me iría bien lejos e intentaría ganar dinero de cualquier forma, buscar una nueva forma de vida.... Puede que sea feliz, pero por muy feliz que pudiera llegar a ser yendome a cualquier lado, el dormir es mucho mejor, porque es la paz, la paz total. Es dejar de sufrir, porque viviendo se sufre mucho. Si quieres ser feliz, tienes que haber sido infeliz, para valorar tu nuevo estado y creerte que eres feliz -en comparación con la infeliciada anterior-. Si no te pasa nada malo, entonces lo que te pase, penserás que es malo, y no serás feliz.... Concluyendo, que no creo que el médico me de ansiolíticos, y por si acaso, no lo voy a intentar.
Ayer estuve hablando con Javi
por el Messenger. Desde hace un par de semanas, solemos hablar, pero esta semana no habíamos coincidido. Hablando, hablando, me dijo que no quería perder la relación conmigo. Como era de esperar le respondí, que entonces, por qué lo había hecho, por qué me había tratado tan mal, me había ignorado y se había deshecho de mi de tan malas formas. No supo qué contestarme (es decir, su respuesta fue "no sé qué contestar"), me pidió disculpas, y me dijo (aún tendrá morro) que yo debí haberle dicho que se estaba portando muy mal conmgo (como si no fuera evidente, como si no se lo hubiese dicho, como si parte de la responsabilidad fuese mía). La conversación siguió adelante, y me dijo que desde junio (conmigo) no había vuelto a mojar la churra, que no había tenido ni novias ni rollos, que estaba en una fase "filosófica" de la vida. Qué pena, le dije, ahora que te iba a proponer echar un par de kikis en mi piso... No se lo creyó, porque después de todo el daño que me ha hecho, lo que debo buscar es la venganza, según él. Sin embargo, no sé, no le odio, ni estoy rabiosa, ni enfadada (a P. sí le odio, estoy rabiosa y enfadada con él). Tal vez quiera a Javi como las madres quieren a sus hijos (o deberían), incondicionalmente. Le quiero a pesar de que lleve seis meses sin verle, casi un año sin charlar cara a cara con él, a pesar de lo mal que me ha tratado.
La verdad, es que se ha portado fatal, eh? Lo he pasado muy mal este curso, ha sido una mierda, desde que empezó hasta ahora que está acabando. Javi podriá haber intentado estar. Le he echado de menos, le he echado tanto de menos. He estado muy sola hasta ahora, que ha aparecido Pop, y siento que tengo a alguien a quien poder recurrir en cualquier momento para lo que necesite.
P. también se ha portado tan mal, y yo he dejado que me afectara, le he dado la importancia que no debía haberle dado, he dejado que pasara un año de mierda mientras esperaba que pasara algo que nunca va a pasar. Le iba a dejar mis bártulos a P. en el piso, durante todo un año, para no tener que llevármelos y volver a traerlos, pero creo que no lo voy a hacer, que me los voy a llevar a casa de mis padres, porque no quiero tener que verle a la vuelta (tan enfadada estoy). Desde el miércoles P. no da señales de vida, no me dijo si se quedaba a comer o no el jueves, y el viernes, que debería hacerlo -según la costumbre- no me dijo que no se quedaba hasta que me lo crucé por un pasillo. Según él, tenía un examen a las tres y tenía que estudiar, pero poco después lo vi sentado en unos bancos de la facultad, charlando con dos chicas. Estuvo en ese mismo banco con ellas como una hora y media, no tenía que estudiar? Pasé por delante de ellos tres veces. La primera y la segunda le saludé pero pasé de largo (nunca lo hago, lo de pasar de largo), la tercera no les saludé (él tampoco me miró). Sigo sin saber nada de él, pero ahora es que ya ni quiero. Y ayer, al hablar con Javi, me di cuenta de lo poco que valía P.. Javi sabía pedir disculpas, decir te quiero, Javi no miente, no intenta aparentar, no me da falsas esperanzas, no me manipula, no se siente inseguro ni es un cobarde.
La verdad, es que se ha portado fatal, eh? Lo he pasado muy mal este curso, ha sido una mierda, desde que empezó hasta ahora que está acabando. Javi podriá haber intentado estar. Le he echado de menos, le he echado tanto de menos. He estado muy sola hasta ahora, que ha aparecido Pop, y siento que tengo a alguien a quien poder recurrir en cualquier momento para lo que necesite.
P. también se ha portado tan mal, y yo he dejado que me afectara, le he dado la importancia que no debía haberle dado, he dejado que pasara un año de mierda mientras esperaba que pasara algo que nunca va a pasar. Le iba a dejar mis bártulos a P. en el piso, durante todo un año, para no tener que llevármelos y volver a traerlos, pero creo que no lo voy a hacer, que me los voy a llevar a casa de mis padres, porque no quiero tener que verle a la vuelta (tan enfadada estoy). Desde el miércoles P. no da señales de vida, no me dijo si se quedaba a comer o no el jueves, y el viernes, que debería hacerlo -según la costumbre- no me dijo que no se quedaba hasta que me lo crucé por un pasillo. Según él, tenía un examen a las tres y tenía que estudiar, pero poco después lo vi sentado en unos bancos de la facultad, charlando con dos chicas. Estuvo en ese mismo banco con ellas como una hora y media, no tenía que estudiar? Pasé por delante de ellos tres veces. La primera y la segunda le saludé pero pasé de largo (nunca lo hago, lo de pasar de largo), la tercera no les saludé (él tampoco me miró). Sigo sin saber nada de él, pero ahora es que ya ni quiero. Y ayer, al hablar con Javi, me di cuenta de lo poco que valía P.. Javi sabía pedir disculpas, decir te quiero, Javi no miente, no intenta aparentar, no me da falsas esperanzas, no me manipula, no se siente inseguro ni es un cobarde.
LENGUAS VIVAS
A Armando Minguzzi y
Adriana Imperatore, mis lectores.
- Todo nos une, le había dicho su madre, hija de españoles, no te preocupes, hablamos el mismo idioma.
Pero no fue así. Desde que había llegado de Buenos Aires vivía en dos planos, en dos idiomas. Tuvo que aprender que aparcar era estacionar, prolijo quería decir detallado, un grifo no era un monstruo mitológico sin una canilla, pararse no era ponerse de pie sino detenerse, estar constipado no tenía nada que ver con los intestinos sino más bien con los pulmones y que la amiga Conchita Boluda se llamaba así, de verdad, de verdad.
Pero los peores problemas venían en la cama. Meterse en la cama con alguien en Madrid, ¿qué era? ¿Coger, follar, fornicar, joder? Coger, tan íntimo antes, tan incomprensible de este lado del Atlántico. Se coge el autobús, se coge desprevenido, se coge un resfriado. En la cama no se coge, a ver si aprendés. En la cama se jo-de.
Quiero joderte, había dicho él, a quien apenas conocía, acompañando su reclamo de un vaho alcohólico y había cazado su mano que reptaba sobre el mármol de la mesa del bar como una araña, intentando esconderse en el regazo. E insistió: jo-der-te. Ella, concentrada, cerró los ojos y tradujo: co-ger-te. Fatal, le sonaba pésimo. Prefería la palabra follar. Pero follar, que le sonaba pastoril, revolcarse sobre las hojas, vestirse de pastorcita, triscar, hollar acaso, súper Marqués de Santillana, a sus partenaires les resultaba muy fuerte y lo de fornicar, un cultismo absurdo con ecos de confesionario, una mezcla de latín y francés, ese fric-fric como de hormigas copulando (las formicas fornican en el fornicario): "sí, padre, he formicado ayer también".
Este no era más que el primer inconveniente. Más tarde vendrían las sorpresas en el momento menos indicado, cuando ya no está la cosa como para pedir intérprete, por ejemplo: "estoy salido, qué salido que estoy" y ella, traduciendo, inquietísima, ¿qué sale, y de dónde?, o "me has puesto cachondo, con esa "ch" tan poco digna, o "correrse", por ejemplo. "Me voy a correr, guapa, me voy a correr" ¿Hacia dónde? ¿Justo ahora? (cómo, cómo se diría aquello en su castellano natal). Y luego, cuando todo se relajaba, con el pitillo/cigarrillo encendido/prendido en la oscuridad de la habitación/pieza él la acariciaba, agradecido, mimoso, y le decía "Guapa", tan de arrabal, o "maja", puro Goya, y ella imaginándose vestida o desnuda, exhibiéndose en el museo sobre los almohadones/cojines.
Ni qué hablar de la polla y de la pollera. "Polla", aquel mito masculino, aquél galardón, para ella no era más que la lotería o una gallina pequeña y correrse quitarse del medio, joder algo muy agresivo y así sucesivamente. En el vórtice de tal torbellino lingüístico, ¿quién es capaz de meterse en la cama con alguien?
Todo nos une, pensó. Todo, menos el idioma.
Fragmento de Las otras vidas (Páginas de Espuma, 2006)
© Clara Obligado
Adriana Imperatore, mis lectores.
- Todo nos une, le había dicho su madre, hija de españoles, no te preocupes, hablamos el mismo idioma.
Pero no fue así. Desde que había llegado de Buenos Aires vivía en dos planos, en dos idiomas. Tuvo que aprender que aparcar era estacionar, prolijo quería decir detallado, un grifo no era un monstruo mitológico sin una canilla, pararse no era ponerse de pie sino detenerse, estar constipado no tenía nada que ver con los intestinos sino más bien con los pulmones y que la amiga Conchita Boluda se llamaba así, de verdad, de verdad.
Pero los peores problemas venían en la cama. Meterse en la cama con alguien en Madrid, ¿qué era? ¿Coger, follar, fornicar, joder? Coger, tan íntimo antes, tan incomprensible de este lado del Atlántico. Se coge el autobús, se coge desprevenido, se coge un resfriado. En la cama no se coge, a ver si aprendés. En la cama se jo-de.
Quiero joderte, había dicho él, a quien apenas conocía, acompañando su reclamo de un vaho alcohólico y había cazado su mano que reptaba sobre el mármol de la mesa del bar como una araña, intentando esconderse en el regazo. E insistió: jo-der-te. Ella, concentrada, cerró los ojos y tradujo: co-ger-te. Fatal, le sonaba pésimo. Prefería la palabra follar. Pero follar, que le sonaba pastoril, revolcarse sobre las hojas, vestirse de pastorcita, triscar, hollar acaso, súper Marqués de Santillana, a sus partenaires les resultaba muy fuerte y lo de fornicar, un cultismo absurdo con ecos de confesionario, una mezcla de latín y francés, ese fric-fric como de hormigas copulando (las formicas fornican en el fornicario): "sí, padre, he formicado ayer también".
Este no era más que el primer inconveniente. Más tarde vendrían las sorpresas en el momento menos indicado, cuando ya no está la cosa como para pedir intérprete, por ejemplo: "estoy salido, qué salido que estoy" y ella, traduciendo, inquietísima, ¿qué sale, y de dónde?, o "me has puesto cachondo, con esa "ch" tan poco digna, o "correrse", por ejemplo. "Me voy a correr, guapa, me voy a correr" ¿Hacia dónde? ¿Justo ahora? (cómo, cómo se diría aquello en su castellano natal). Y luego, cuando todo se relajaba, con el pitillo/cigarrillo encendido/prendido en la oscuridad de la habitación/pieza él la acariciaba, agradecido, mimoso, y le decía "Guapa", tan de arrabal, o "maja", puro Goya, y ella imaginándose vestida o desnuda, exhibiéndose en el museo sobre los almohadones/cojines.
Ni qué hablar de la polla y de la pollera. "Polla", aquel mito masculino, aquél galardón, para ella no era más que la lotería o una gallina pequeña y correrse quitarse del medio, joder algo muy agresivo y así sucesivamente. En el vórtice de tal torbellino lingüístico, ¿quién es capaz de meterse en la cama con alguien?
Todo nos une, pensó. Todo, menos el idioma.
Fragmento de Las otras vidas (Páginas de Espuma, 2006)
© Clara Obligado
organización, por favor
Estoy distanciándome de P. Es cierto que hoy he comido con él, pero la semana pasado sólo comimos juntos un día (porque él no podía más, bueno, el viernes fui yo quien se fue a comer a un oriental con unos amigos), y este fin de semana no hemos hablado por el messenger apenas... y lo de los emails se acabó! Le pedí que no me escribiera, y yo intento controlarme, si sufro mucho, me meto aquí, a escribir cuatro chorradas. Si yo me escribiese con P., me gustaría comentarle el último post de Lucía Etxebarría, el de la tortuga de Allegra, y comentarle cuánta razón tiene Lucía. También le hablaría de cómo de bien le estoy medio-superando, y que tal vez decida no dejarle mis cosas en su piso durante todo el curso que viene (me voy de Erasmus) porque a la vuelta no quiero tener que verlo para pedírselo todo. Le hablaría de Facebook, le explicaría en qué consiste, que yo he colgado fotos allí, y que es lo que usan en USA para comunicarse (no el Messenger como aquí). Si es que no tengo nada que contar, sólo que tengo mucho trabajo para la universidad, y que me atasco, y no sigo. En estos momentos debería tomar otra asignatura para avanzar, lo sé. Creo que voy a hacerlo, y a apagar el ordenador por hoy.
No... no me he cansado (tan pronto) de mi blog... voy a intentar ser algo constante... en algo... por una vez
Es que se trata de escribir a la nada, bueno, de vez en cuando alguien escribe un comentario y parece que escribo a alguien, pero me motivaba más escribir a P., porque él me conoce y me contesta, y me habla de él, y... no sé, le puedo decir cualquier burrada y no se va a asustar... bueno, eso también puedo hacerlo aquí, claro, con mayor libertad incluso... pero no puedo decir nombres... en realidad lo de ir por internet escondiendo tu identidad... bueno, no sé, tampoco tiene tanto sentido... bueno, sí, en tanto en cuanto que alguien que te conoce, si por casualidad cae en tu página, te va a identificar enseguida, y va a saber qué piensas, cómo sientes... pero eso es difícil al final, no? y mucho más difícil que haya locos por la web que decidan perseguirte luego en la vida real para espiarte y creer que te controlan y pueden hacer contigo lo que quieran en cualquier momento... en fin.... Es que mi madre es un poco sobreprotectora (bastante sobreprotectora) y siempre estaba con eso de que no volviera sola a casa por la noche nunca, y desde hace unos tres años lo hago cuando me da la gana (lo paso mal, porque mi madre está en mi cabeza diciéndome que me van a violar, pegar y/o matar a la vuelta de la esquina) y todavía no me ha pasado nada... Pero vaaaale, voy a escribir, voy a escribir, voy a escribir.
El domingo no escribí porque como me puse tan histérica, tuve que apagar el ordenador para descargar mi furia contra algo que no necesitara como herramienta de trabajo para la universidad. Por la noche, cuando ya estaba tranquila, había bebido un poco en una barbacoa y la vida volvía a ser perfecta sin ansiolíticos o P. hablándome (y yo pensando que entre líneas me está diciendo que me quiere), me encontré con Víctor (iba a poner V., pero como empiecen a aparecer nombres que empiecen por uve, os vais a liar (hablando de liar, una vez escuché que el abuso de los paréntesis tenía algo que ver con una enfermedad sicológica, tengo que encontrar cual, para así creermelo y serlo (es que soy un poco hipocondriaca, por mi madre, ella también lo es))) y le dije que ahora que no iba a poder escribir más a P. por eso de superarle, que si le podría escribir a él. Me dijo que sí, y yo pensé que genial, que así no tenía que recurrir a publicar mi vida para que años más tarde alguien que me importa se encuentre con una web dedicada a mi vida, cuando lo que escriba ahora me avergüence entonces. Es que P. se encontró con un viejo blog mío. Fue mi culpa, porque después de ese primer blog que no me duró casi nada, inicié otro. En el segundo tuve muchísimo cuidado de no poner ninguna referencia a mi misma, y cuando le dije a P. "pues yo escribí un blog durante un año y medio, pero ya puedes buscar, que no lo vas a encontrar", buscó, y encontró. En Google aquel primer blog del que ni me acordaba, no aparecía, pero en Yahoo sí!! Bueno, pues eso, que me dio vergüenza, que no es que hubiese algo escrito que no quisiese que leyera, es que, no sé, me leía y me veía tonta, ñoña, ridícula... me entendeis? Hay textos que no me dan esa sensación, y que los releo y pienso "mira qué salá", pero otros que son un poco más en plan "de qué vas? quién te crees? intentas impresionarme?", y otros muchos que piensas inmediatamente "mira, para no decir nada, no escribas", como este.
Bueno, que intenté escribir a Víctor, pero no me salió, no he tenido ocasión desde entonces, porque más o menos, todo me ha ido bien, y Javi (ya ocultaré nombres más adelante joder, seguro que a Javi no se le ocurre en la vida que Tissla soy yo, ni se va a parar a leer esto, ni a buscar blogs, y si alguien me conoce, probablemente no conozca a Javi, o no sepa a qué Javi me refiero, porque Javi es un nombre muy común, o no? Así que yo puedo ser Rosa, pero también María, o Raquel, o Susana o Beatriz, puedo ser cualquiera!! Deja de pensar, querido conocido de Marta, que Marta soy yo, porque no, no soy yo! Ni Javi eres tú, si te llamar Javi, te enteras? Oh my God, estoy desvariando. Decía que Javi últimamente me ha dicho cosas bonitas, como que soy inteligente, que sus amigos le han dicho que no deje de hablarme ni de ser mi amigo, porque soy una chica guapa, buena persona e inteligente. Sí, eso me dijo, y yo me lo repito, y os lo repito a vosotros, porque que me digan estas cosas no suele ser demasiado frecuente, y que me lo diga Javi! Eso es excepcionalísimo! Pero lo de Javi no pasa de cruzarnos cuatro palabras por el messenger, ni siquiera le veo por la facultad, y en julio se va a Dublin y acabará allí la carrera, así que puede que no le vaya a volver a ver. No puedo decir que eche de menos a Javi, porque ya dejé de hacerlo, hacía tanto que no sabía nada de él...
Pues eso, que entre que estaba contenta por lo de Javi y alguna chorrada más que me ha pasado, pues que no me decidía a escribir a Víctor, y hoy por fin lo hice, pero, que quereis que os diga, es que ya no me sale escribirle. A Víctor le he escrito durante años, pero él perdió interés, dejó de contestarme los emails, si acaso me comentaba algo por el messenger, pero ya. Fue cuando empecé a escribir blogs. El último blog lo dejé porque empezaba a fracasar en todo, y vale que lo del perdedor ahora tiene su punto, está un poco de moda y esas cosas, pero me cansaba de decir "pues no, las cosas no me salieron como esperaba", "no, con este chico tampoco pasó nada", "sí, pues continúo con el italiano aquel, que es que al menos me da besitos...". Después de dejar el blog, las cosas empezaron a ir bien, fue cuando apareció Javi.
Más tarde llegó el verano, y me escribí con P., hasta ahora, que escribo a quien me quiera leer.
El domingo no escribí porque como me puse tan histérica, tuve que apagar el ordenador para descargar mi furia contra algo que no necesitara como herramienta de trabajo para la universidad. Por la noche, cuando ya estaba tranquila, había bebido un poco en una barbacoa y la vida volvía a ser perfecta sin ansiolíticos o P. hablándome (y yo pensando que entre líneas me está diciendo que me quiere), me encontré con Víctor (iba a poner V., pero como empiecen a aparecer nombres que empiecen por uve, os vais a liar (hablando de liar, una vez escuché que el abuso de los paréntesis tenía algo que ver con una enfermedad sicológica, tengo que encontrar cual, para así creermelo y serlo (es que soy un poco hipocondriaca, por mi madre, ella también lo es))) y le dije que ahora que no iba a poder escribir más a P. por eso de superarle, que si le podría escribir a él. Me dijo que sí, y yo pensé que genial, que así no tenía que recurrir a publicar mi vida para que años más tarde alguien que me importa se encuentre con una web dedicada a mi vida, cuando lo que escriba ahora me avergüence entonces. Es que P. se encontró con un viejo blog mío. Fue mi culpa, porque después de ese primer blog que no me duró casi nada, inicié otro. En el segundo tuve muchísimo cuidado de no poner ninguna referencia a mi misma, y cuando le dije a P. "pues yo escribí un blog durante un año y medio, pero ya puedes buscar, que no lo vas a encontrar", buscó, y encontró. En Google aquel primer blog del que ni me acordaba, no aparecía, pero en Yahoo sí!! Bueno, pues eso, que me dio vergüenza, que no es que hubiese algo escrito que no quisiese que leyera, es que, no sé, me leía y me veía tonta, ñoña, ridícula... me entendeis? Hay textos que no me dan esa sensación, y que los releo y pienso "mira qué salá", pero otros que son un poco más en plan "de qué vas? quién te crees? intentas impresionarme?", y otros muchos que piensas inmediatamente "mira, para no decir nada, no escribas", como este.
Bueno, que intenté escribir a Víctor, pero no me salió, no he tenido ocasión desde entonces, porque más o menos, todo me ha ido bien, y Javi (ya ocultaré nombres más adelante joder, seguro que a Javi no se le ocurre en la vida que Tissla soy yo, ni se va a parar a leer esto, ni a buscar blogs, y si alguien me conoce, probablemente no conozca a Javi, o no sepa a qué Javi me refiero, porque Javi es un nombre muy común, o no? Así que yo puedo ser Rosa, pero también María, o Raquel, o Susana o Beatriz, puedo ser cualquiera!! Deja de pensar, querido conocido de Marta, que Marta soy yo, porque no, no soy yo! Ni Javi eres tú, si te llamar Javi, te enteras? Oh my God, estoy desvariando. Decía que Javi últimamente me ha dicho cosas bonitas, como que soy inteligente, que sus amigos le han dicho que no deje de hablarme ni de ser mi amigo, porque soy una chica guapa, buena persona e inteligente. Sí, eso me dijo, y yo me lo repito, y os lo repito a vosotros, porque que me digan estas cosas no suele ser demasiado frecuente, y que me lo diga Javi! Eso es excepcionalísimo! Pero lo de Javi no pasa de cruzarnos cuatro palabras por el messenger, ni siquiera le veo por la facultad, y en julio se va a Dublin y acabará allí la carrera, así que puede que no le vaya a volver a ver. No puedo decir que eche de menos a Javi, porque ya dejé de hacerlo, hacía tanto que no sabía nada de él...
Pues eso, que entre que estaba contenta por lo de Javi y alguna chorrada más que me ha pasado, pues que no me decidía a escribir a Víctor, y hoy por fin lo hice, pero, que quereis que os diga, es que ya no me sale escribirle. A Víctor le he escrito durante años, pero él perdió interés, dejó de contestarme los emails, si acaso me comentaba algo por el messenger, pero ya. Fue cuando empecé a escribir blogs. El último blog lo dejé porque empezaba a fracasar en todo, y vale que lo del perdedor ahora tiene su punto, está un poco de moda y esas cosas, pero me cansaba de decir "pues no, las cosas no me salieron como esperaba", "no, con este chico tampoco pasó nada", "sí, pues continúo con el italiano aquel, que es que al menos me da besitos...". Después de dejar el blog, las cosas empezaron a ir bien, fue cuando apareció Javi.
Más tarde llegó el verano, y me escribí con P., hasta ahora, que escribo a quien me quiera leer.
No me sale nada
Llevo todo el día delante del ordenador, pero no me sale nada de nada, no consigo ordenar el colegio que estoy proyectando, ni la zona de urbanismo. No estoy inspirada, se pasan las horas, se pasa el día, y no he avanzado nada. He decidido salir a dar una vuelta, a ver si me pasaba algo (que me pase algo es, por ejemplo, que una persona super-interesante con un super-planazo para ahora me diga "quieres ser mi amiga y venir conmigo?"), claro que luego me hubiese sentido culpabilísima por no estar haciendo ni proyectos ni urbanismo.
Y además no tengo dinero, soy pobre, qué digo pobre, soy paupérrima, no sé ni cómo voy a acabar el mes, si todavía es día 12!!! Mi madre no se explica cómo me gasto así el dinero, yo tampoco, pero de que me ingrese, o no me ingrese el lunes 35 euros, depende que coma, o deje de comer la próxima semana.
Necesito un ansiolítico. Hubo una preciosa época en la que mi madre me dio un par de cajas de ansiolíticos, que administradas según mi parecer, me han durado todo el curso. Eran utilísimas! Suelo tener dificultades para dormir, obsesiones que me ponen extremadamente nerviosa, como P. No puedo parar de pensar dónde estará ahora P. y por qué el imbécil no me dice de quedar ahora (no íbamos a quedar este fin de semana? ya es sábado por la tarde!), ni por qué no me escribe un email para contarme algo, cualquier cosa, me da igual, pero quiero unas migajas de su vida para tranquilizarme. Me imagino que se lo estará pasando de fábula sin mi. SIN MI. Por qué tiene que hacer cosas en las que yo no participo? Por qué? Por qué? Por qué soy tan idiota de haber perdido el curso entero lamentándome por no estar a su lado, esperando emails, mensajes... Por qué sigo haciéndolo? Por qué no cumplo lo que me propongo? Por qué no tengo suficiente fuerza o no soy lo suficientemente independiente como para preocuparme de mis cosas y dejar de sufrir? Por qué me acabé todos los ansiolíticos?? Los quiero, quiero los ansiolíticos, por Diosssss, estoy nerviosísima, no voy a poder hacer nada, quiero que acabe este día, quiero dormir, quiero dormir, quiero tomar algo.
Y además no tengo dinero, soy pobre, qué digo pobre, soy paupérrima, no sé ni cómo voy a acabar el mes, si todavía es día 12!!! Mi madre no se explica cómo me gasto así el dinero, yo tampoco, pero de que me ingrese, o no me ingrese el lunes 35 euros, depende que coma, o deje de comer la próxima semana.
Necesito un ansiolítico. Hubo una preciosa época en la que mi madre me dio un par de cajas de ansiolíticos, que administradas según mi parecer, me han durado todo el curso. Eran utilísimas! Suelo tener dificultades para dormir, obsesiones que me ponen extremadamente nerviosa, como P. No puedo parar de pensar dónde estará ahora P. y por qué el imbécil no me dice de quedar ahora (no íbamos a quedar este fin de semana? ya es sábado por la tarde!), ni por qué no me escribe un email para contarme algo, cualquier cosa, me da igual, pero quiero unas migajas de su vida para tranquilizarme. Me imagino que se lo estará pasando de fábula sin mi. SIN MI. Por qué tiene que hacer cosas en las que yo no participo? Por qué? Por qué? Por qué soy tan idiota de haber perdido el curso entero lamentándome por no estar a su lado, esperando emails, mensajes... Por qué sigo haciéndolo? Por qué no cumplo lo que me propongo? Por qué no tengo suficiente fuerza o no soy lo suficientemente independiente como para preocuparme de mis cosas y dejar de sufrir? Por qué me acabé todos los ansiolíticos?? Los quiero, quiero los ansiolíticos, por Diosssss, estoy nerviosísima, no voy a poder hacer nada, quiero que acabe este día, quiero dormir, quiero dormir, quiero tomar algo.
No puedo trabajar!!
Tengo que diseñar una escuela de primaria e infantil, me he propuesto dedicarle todo el fin de semana... se supone que es fácil, pero no me concentro!! P. me ha escrito, solo para darme la referencia de una web divertida (www.jorgejuanalcalde.com), y ya he tenido la excusa perfecta para escribirle algo, cualquier cosa, eso daba igual. He entrado en el Messenger para ver si estaba, y me he puesto a hablar con la gente olvidándome de la escuela... Voy a salir del Messenger, no voy a escribir tampoco posts...
El cuaderno
P. no me ha escrito ningún email. Ayer en la facultad comí con él, y le dije que le había escrito un email (un email chiquitín, antes de comer juntos, de esos de "te quedas a comer? por lo visto te has olvidado el móvil en casa"), pero él no lo vio, así que me dijo que me contestaría algo. También dijo, cuando me iba, que igual este fin de semana venía a mi casa a traerme mis cosas. Lo de "mis cosas" suena a cuando rompes con alguien y te trae una caja con tu cepillo de dientes, ropa interior, fotos y artilugios varios que te dejaste en casa de tu ex, pero para nada, porque P. nunca ha sido mi novio, ahora no puede ser mi ex. Son unos cuantos libros, CDs, y un cactus que me va a regalar por mi cumpleaños.
Desde que nos despedimos, estoy esperando alguna señal de vida, y cada mensaje que recibo, pienso que es suyo, para decirme de quedar, o que me ama (no necesariamente por ese orden), pero no, ni siquiera son mensajes de amigos, son de Movistar!! Para informarme de mi saldo, de ofertas, de alguna discoteca... Esto es el colmo, ahora spam en el móvil. Pero nunca él. Tampoco ningún email.
Iba a escribirle, porque, bueno, es evidente que yo quiero que me escriba para decirme "oh Tissla, te quiero, perdón por no haberte hecho caso, perdóname por no haberme dado cuenta de que somos tal para cual, sin ti no voy a poder vivir". Estaba en la habitación, pensando qué hacer (porque cosas para la facultad tengo que hacer, muchas) cuando he visto un cuaderno monísimo que me regaló una compañera de clase hace poco. Pensé en el cuaderno, y en qué cosas debería anotar allí, y qué cosas no, y que el curso próximo podría llevar mi cuaderno siempre conmigo, a todas partes, y anotar recetas que me gusten, o citas, o teléfonos, o ideas, o dibujos, o direcciones.... podría ser un cuaderno de todo un poco, y el cuaderno debería ir conmigo siempre, porque sería el sustituto de un montón de cosas: diario, agenda, recetario... Porque hay que viajar con poco equipaje (no porque con mucho equipaje no se pueda despegar -como decía aquel anuncio de compresas-, que se puede, pero pagando un sobrepeso de la leche! Y llevando lo del sobrepeso al plano afectivo-emocional... no puedo arrastrar a P. conmigo, no puedo llevarle, quiero decir, en mi mente, debo de borrarle para que me pueda llevar muchas más cosas y traerme muchas otras. Bueno, `pues todo esto iba a ser un email para P., omitiendo la parte en la que hablo de él. Es absurdo, lo del cuaderno, pero encuentro temas para emails mire donde mire. Ahora sí, me voy a poner con lo mío, y a ver si soy capaz de no volver a entrar en el correo para comprobar, nuevamente, que no me ha escrito nada, y que este fin de semana no piensa quedar conmigo, que le conozco.
Desde que nos despedimos, estoy esperando alguna señal de vida, y cada mensaje que recibo, pienso que es suyo, para decirme de quedar, o que me ama (no necesariamente por ese orden), pero no, ni siquiera son mensajes de amigos, son de Movistar!! Para informarme de mi saldo, de ofertas, de alguna discoteca... Esto es el colmo, ahora spam en el móvil. Pero nunca él. Tampoco ningún email.
Iba a escribirle, porque, bueno, es evidente que yo quiero que me escriba para decirme "oh Tissla, te quiero, perdón por no haberte hecho caso, perdóname por no haberme dado cuenta de que somos tal para cual, sin ti no voy a poder vivir". Estaba en la habitación, pensando qué hacer (porque cosas para la facultad tengo que hacer, muchas) cuando he visto un cuaderno monísimo que me regaló una compañera de clase hace poco. Pensé en el cuaderno, y en qué cosas debería anotar allí, y qué cosas no, y que el curso próximo podría llevar mi cuaderno siempre conmigo, a todas partes, y anotar recetas que me gusten, o citas, o teléfonos, o ideas, o dibujos, o direcciones.... podría ser un cuaderno de todo un poco, y el cuaderno debería ir conmigo siempre, porque sería el sustituto de un montón de cosas: diario, agenda, recetario... Porque hay que viajar con poco equipaje (no porque con mucho equipaje no se pueda despegar -como decía aquel anuncio de compresas-, que se puede, pero pagando un sobrepeso de la leche! Y llevando lo del sobrepeso al plano afectivo-emocional... no puedo arrastrar a P. conmigo, no puedo llevarle, quiero decir, en mi mente, debo de borrarle para que me pueda llevar muchas más cosas y traerme muchas otras. Bueno, `pues todo esto iba a ser un email para P., omitiendo la parte en la que hablo de él. Es absurdo, lo del cuaderno, pero encuentro temas para emails mire donde mire. Ahora sí, me voy a poner con lo mío, y a ver si soy capaz de no volver a entrar en el correo para comprobar, nuevamente, que no me ha escrito nada, y que este fin de semana no piensa quedar conmigo, que le conozco.
Para empezar...
Este blog nace con la intención de no escribir más a P. El tal P. es un chico, que me gusta, y que además es mi mejor amigo. En realidad lo de "mejor amigo"... bueno, sobre eso podré divagar más adelante, pero vamos, para haceros una idea, a él se lo cuento todo, le veo casi a diario en la universidad, y le peto el correo a emails diariamente... (exagero). EN FIN, que como él no me quiere (aunque yo crea que sí, porque soy muy muy optimista, porque veo "señales" donde no hay nada, porque la esperanza es lo último que se pierde, y porque "por qué no iba a hacerlo si somos tal para cual?"), no puedo ser su amiga. Lo he intentado, de verdad, me he esforzado muchísimo, pero NO PUEDO ser su amiga. Así que, para conseguir mi meta, que es perder el contacto con él, empiezo por no escribirle más, pero me encanta escribir, y necesito escribir para desahogarme, para darle un poco de trascendencia a mi vida, para nunca olvidarme de lo que me ha pasado, para ordenar mis pensamientos... Así que por eso vine.





