¿Chica o monstruo?
Hoy os pongo uno de esos efectos ópticos que me ha dejado realmente intrigada. No sé por qué funciona, pero funciona. Son dos imágenes, una de un monstruo y otra de una chica. Bueno, pues para ver el efecto óptico tenéis que alejaros del monitor (yo tuve que alejarme un par de metros). Luego os vais acercando y cada una de las fotos se va transformando en la otra. Haced la prueba:

A mí me ha parecido curiosísimo.

A mí me ha parecido curiosísimo.
¿Y tu perro de qué se ríe?
No, no es coña. Los perros se ríen, según revela un estudio realizado por el Spokane County Regional Animal Protection Service de Washington. Al parecer, se trata de un sonido que hacen cuando están emocionados persiguiendo una liebre o cuando van a salir de paseo, que es como una especie de largo jadeo o argo asín. 
Además, según otro estudio (¿quién subvenciona estos proyectos?), la risa de un perro calma y relaja a los demás en menos de un minuto. Todo sería tener una grabación de un perro partiéndose de la risa y si el tuyo se pone pesado a las tantas de la mañana, pues en vez de chill out le pones eso. Al parecer funciona.
Parece que cada día los perros se parecen más a nosotros (o al menos espero que no sea al revés, aunque hay cada caso...). El otro día decían en la tele que el ADN de los humanos y el de los perros se parece muchísimo, y es que todo se pega menos la hermosura. Y me ha venido a la cabeza este chiste:
Un ingeniero, un contable, un químico, un informático y un funcionario se vanaglorian por tener cada uno un maravilloso perro.
El ingeniero llama a su can:
- ¡Raíz Cuadrada, enséñanos tu talento!
La perra avanza hasta una pizarra y dibuja rápidamente un cuadrado, un círculo y un triángulo.
El contable dice a su perro :
- ¡Balance, enséñanos lo que puedes hacer!
El perro va hasta la cocina, vuelve con una docena de galletas, y las apila en 3 montones iguales de 4 galletas.
El químico dice que su perro puede hacerlo mejor:
- ¡Termómetro, haz tu número!
El perro abre la nevera, coge un litro de leche, va al armario a conseguir un vaso de 10 cl. y vierte exactamente 8 cl. en el vaso sin derramar una gota.
El informático piensa que se va a quedar con todos :
- ¡Disco duro, impresiónales!.
El perro se instala delante del ordenador, lo arranca, inicia el programa antivirus, envía un mail e instala un nuevo juego.
Los 4 hombres se vuelven hacia el funcionario y le preguntan :
-¿Y tu perro, qué puede hacer?
- ¡Cafelito, enséñanos los talentos del funcionariado!
El perro se levanta, hace un crucigrama en la pizarra, se come las galletas, se bebe la leche, juega un solitario en el ordenador, se monta a la perra del ingeniero y simula haberse lesionado la espalda en la labor, por lo que rellena un formulario de accidente laboral y coge una baja de seis meses.
- ¡Ole mi perro!
Ahora una duda que me inquieta: ¿los perros se reirán con nosotros o de nosotros?

Además, según otro estudio (¿quién subvenciona estos proyectos?), la risa de un perro calma y relaja a los demás en menos de un minuto. Todo sería tener una grabación de un perro partiéndose de la risa y si el tuyo se pone pesado a las tantas de la mañana, pues en vez de chill out le pones eso. Al parecer funciona.
Parece que cada día los perros se parecen más a nosotros (o al menos espero que no sea al revés, aunque hay cada caso...). El otro día decían en la tele que el ADN de los humanos y el de los perros se parece muchísimo, y es que todo se pega menos la hermosura. Y me ha venido a la cabeza este chiste:
Un ingeniero, un contable, un químico, un informático y un funcionario se vanaglorian por tener cada uno un maravilloso perro.
El ingeniero llama a su can:
- ¡Raíz Cuadrada, enséñanos tu talento!
La perra avanza hasta una pizarra y dibuja rápidamente un cuadrado, un círculo y un triángulo.
El contable dice a su perro :
- ¡Balance, enséñanos lo que puedes hacer!
El perro va hasta la cocina, vuelve con una docena de galletas, y las apila en 3 montones iguales de 4 galletas.
El químico dice que su perro puede hacerlo mejor:
- ¡Termómetro, haz tu número!
El perro abre la nevera, coge un litro de leche, va al armario a conseguir un vaso de 10 cl. y vierte exactamente 8 cl. en el vaso sin derramar una gota.
El informático piensa que se va a quedar con todos :
- ¡Disco duro, impresiónales!.
El perro se instala delante del ordenador, lo arranca, inicia el programa antivirus, envía un mail e instala un nuevo juego.
Los 4 hombres se vuelven hacia el funcionario y le preguntan :
-¿Y tu perro, qué puede hacer?
- ¡Cafelito, enséñanos los talentos del funcionariado!
El perro se levanta, hace un crucigrama en la pizarra, se come las galletas, se bebe la leche, juega un solitario en el ordenador, se monta a la perra del ingeniero y simula haberse lesionado la espalda en la labor, por lo que rellena un formulario de accidente laboral y coge una baja de seis meses.
- ¡Ole mi perro!
Ahora una duda que me inquieta: ¿los perros se reirán con nosotros o de nosotros?
Exámenes de inglés
Disparar: to pim, pam, pum.
Ole, chaval.
Ole, chaval.





