Favor personal.
Una amiga, antes de irse unos días de vacaciones, me pidió un favor muy personal: que regase sus geranios "cuando tuviese un ratito".

Lo que no me dijo fue qué había de hacer para que no se mojasen las mujeres que hacen la tertulia en su patio...
Lo que no me dijo fue qué había de hacer para que no se mojasen las mujeres que hacen la tertulia en su patio...
Esos lugares...
esas cosas, esas ideas... que producen cosquilleo con sólo nombrarlas...
Bora-Bora...Machu-Pichu...Katmandú...Baden-Baden...Orient Express...Cataratas del Niágara...Samarkanda...Arcadia...El Dorado...Shangri-La...Lago Titicaca...La Fenice...El Nilo...Tibet...
¿Alguien puede, por favor, ofrecerme alguna más...?
Esto lo escribo más tarde. ¿Cómo he podido olvidar París? Las neuronas, que se olvidan de visitar mi cerebro de vez en cuando...
Bora-Bora...Machu-Pichu...Katmandú...Baden-Baden...Orient Express...Cataratas del Niágara...Samarkanda...Arcadia...El Dorado...Shangri-La...Lago Titicaca...La Fenice...El Nilo...Tibet...
¿Alguien puede, por favor, ofrecerme alguna más...?
Esto lo escribo más tarde. ¿Cómo he podido olvidar París? Las neuronas, que se olvidan de visitar mi cerebro de vez en cuando...
Ahora no.
A veces, una, por la razón que sea, tiene ganas de viajar. Por que sí. O porque no. Porque puede necesitar cambiar de aires.
Otras veces, la perspectiva de viajar se le antoja a una inoportuna y desalentadora. Porque una se ve yendo a otra parte, y el mundo va a seguir siendo el mismo, porque es la misma el que lo mira. Y encima, lejos de casa. Ni siquiera puede tener el consuelo de las pequeñas cosas tan familiares que le ayudan a una, por regla general, a construir la ficción de que sabe dónde está, y lo más importante, de que sabe por qué está.
Otras veces, la perspectiva de viajar se le antoja a una inoportuna y desalentadora. Porque una se ve yendo a otra parte, y el mundo va a seguir siendo el mismo, porque es la misma el que lo mira. Y encima, lejos de casa. Ni siquiera puede tener el consuelo de las pequeñas cosas tan familiares que le ayudan a una, por regla general, a construir la ficción de que sabe dónde está, y lo más importante, de que sabe por qué está.
Desvelando misterios...
El exorcista (qüisqui de malta, 12 años) está haciendo bien su trabajo.
Me temo que en Cadaqués no van a tener el placer de verme...
Me temo que en Cadaqués no van a tener el placer de verme...
Vuelo 605.
Quería escribir algo sobre Angel Alvarez. Me lo han dado hecho.
En la muerte de Angel Alvarez
La radio musical ha perdido a una de sus voces más enblemáticas. Con Angel Alvarez conocimos en profundidad a grupos y compositores que conformarían nuestra cultura musical. Sintonizar su programa Vuelo 605 era escuchar canciones de los clásicos, Bob Dylan, Van Morrison, Elvis Costello, The Beatles, Rolling Stones, The Carpenters o Eurithmics, quienes fueron los últimos invitados del jet, como denominada Angel Alvarez a su programa en M-80 Radio. Los viajeros del jet, sus oyentes más fieles, le recordamos como comunicador de las sensaciones de la música pop y rock, con la lectura emocionada de la letra de las canciones y la biografía de artistas que descubrió para la audiencia española.
José Molinero Artajona. Zaragoza. Carta publicada en El País. 25-08-2004.
En la muerte de Angel Alvarez
La radio musical ha perdido a una de sus voces más enblemáticas. Con Angel Alvarez conocimos en profundidad a grupos y compositores que conformarían nuestra cultura musical. Sintonizar su programa Vuelo 605 era escuchar canciones de los clásicos, Bob Dylan, Van Morrison, Elvis Costello, The Beatles, Rolling Stones, The Carpenters o Eurithmics, quienes fueron los últimos invitados del jet, como denominada Angel Alvarez a su programa en M-80 Radio. Los viajeros del jet, sus oyentes más fieles, le recordamos como comunicador de las sensaciones de la música pop y rock, con la lectura emocionada de la letra de las canciones y la biografía de artistas que descubrió para la audiencia española.
José Molinero Artajona. Zaragoza. Carta publicada en El País. 25-08-2004.
Siempre nos quedará París.
Hoy nombran a ésta mi segunda casa en la prensa de todo el mundo.
60 años son muchos años, pero todavía hay ejércitos invasores en otros países que quizá nunca puedan celebrar su liberación...
60 años son muchos años, pero todavía hay ejércitos invasores en otros países que quizá nunca puedan celebrar su liberación...
No es una broma.
Podría seguir narrando fenómenos paranormales que están ocurriendo estos días a mi alrededor, pero este blog no es Milenio 3, ni siquiera es Magonia, y como nadie se cree nada, a menos que lo esté viviendo, de momento voy a dejar la experiencia aparcada. Volveré sobre ello, estoy casi convencida, porque me está afectando bastante, no es una broma, incluso está empezando a preocuparme, pero creo que voy a dedicar todos mis esfuerzos a intentar comprenderlo antes de que me supere.
El viaje de "sol y playa" tiene itinerario decidido y reserva de hotel. Nos vamos a Cadaqués-Port Lligat, y quizá saquemos un viaje cultural de esta experiencia.

Esta es la casa de Dalí en Port Lligat. Nuestro hotel está justo al lado.
El viaje de "sol y playa" tiene itinerario decidido y reserva de hotel. Nos vamos a Cadaqués-Port Lligat, y quizá saquemos un viaje cultural de esta experiencia.

Esta es la casa de Dalí en Port Lligat. Nuestro hotel está justo al lado.
Exorcismo.
Han ocurrido cosas extrañas en casa durante esa semana en la que la nena y yo hemos estado fuera. Me voy dando cuenta poco a poco. Esta mañana, al ir a vestirme, he visto que encima de mi mesilla de noche no había absolutamente nada. La foto de mis padres, la foto de la nena, la caja de los pendientes, la colonia, el desodorante...Mi ropa interior, así como mi armario, están ordenados, demasiado ordenados...Mis zapatos...Mi cepillo de dientes estaba un poco viejo, pero yo no lo he tirado...Un portarretratos familiar tiene huecos en blanco, justo los que contenían las fotos de mi cari...Los últimos libros que he comprado, los dejo aparte hasta que los leo, no sé, han cambiado de sitio...Mis cuadernos, mis carpetas, mis agendas...
Ayer no me enteré de nada, bastante sorpresa me llevé con lo del viaje, que ni siquiera deshice la maleta. Y hoy voy comprobando todas esas "rarezas" según me acerco a algún rincón a buscar alguna cosa...
No quiero darle importancia, la nena no ha echado nada en falta, yo iré encontrando y recolocando todo, no creo que haya ido a parar a la basura, y mejor por el momento pasar del tema.
Pero algo está ocurriendo. No sé si me gusta. En cualquier caso, es extraño. ¿Habrá que buscar un exorcista?
Ayer no me enteré de nada, bastante sorpresa me llevé con lo del viaje, que ni siquiera deshice la maleta. Y hoy voy comprobando todas esas "rarezas" según me acerco a algún rincón a buscar alguna cosa...
No quiero darle importancia, la nena no ha echado nada en falta, yo iré encontrando y recolocando todo, no creo que haya ido a parar a la basura, y mejor por el momento pasar del tema.
Pero algo está ocurriendo. No sé si me gusta. En cualquier caso, es extraño. ¿Habrá que buscar un exorcista?
De momento, no sé...
Ahora hay que enfrentarse a las dos últimas semanas de vacaciones, otra vez los tres juntos, pero esta vez con grandes planes...
Ha debido de echarnos de menos mi cari porque, aunque no nos ha llamado ni una sola vez en todos estos días que hemos estado fuera (para ser sincera, si se le hubiese ocurrido llamarnos, yo me habría preocupado, porque no es costumbre de la casa), hoy estaba esperándonos, sin saber siquiera a qué hora llegábamos, esa es otra cosa de la que no hay que ocuparse nunca, creo que nos ha sonreído y puede que hasta incluso nos haya besado.
Pues se le ha ocurrido que, como hemos tenido un año muy duro ¿?, como estamos los tres tan cansados ¿?, hay que tomarse unas vacaciones en serio. Y unas vacaciones en serio es una cosa muy seria para él.
Así que me ha propuesto tres alternativas: Formentera, Costa Brava, Cabo de Gata. Sol y playa. Hotel. Comidas en restaurantes.
Esta noche voy a tener pesadillas.
Ha debido de echarnos de menos mi cari porque, aunque no nos ha llamado ni una sola vez en todos estos días que hemos estado fuera (para ser sincera, si se le hubiese ocurrido llamarnos, yo me habría preocupado, porque no es costumbre de la casa), hoy estaba esperándonos, sin saber siquiera a qué hora llegábamos, esa es otra cosa de la que no hay que ocuparse nunca, creo que nos ha sonreído y puede que hasta incluso nos haya besado.
Pues se le ha ocurrido que, como hemos tenido un año muy duro ¿?, como estamos los tres tan cansados ¿?, hay que tomarse unas vacaciones en serio. Y unas vacaciones en serio es una cosa muy seria para él.
Así que me ha propuesto tres alternativas: Formentera, Costa Brava, Cabo de Gata. Sol y playa. Hotel. Comidas en restaurantes.
Esta noche voy a tener pesadillas.
Hola.
He vuelto a casa. Y desde que estoy aquí, no he parado de sudar. ¡Qué bueno es tener calor!
Pensaba que jamás lo diría, pero me encantan estos 30º, esta humedad, este llevar la ropa pegada al cuerpo todo el día... ¡Cómo lo echaba de menos! En un par de días volveré a quejarme, pero hoy, ahora, estoy en la gloria...
Pensaba que jamás lo diría, pero me encantan estos 30º, esta humedad, este llevar la ropa pegada al cuerpo todo el día... ¡Cómo lo echaba de menos! En un par de días volveré a quejarme, pero hoy, ahora, estoy en la gloria...
Suben las temperaturas
Anoche ya hubo cine. Fuimos a ver Shrek 2 y disfrutamos como enanos. Se van cumpliendo las expectativas.
Nos vamos el lunes, así que todavía quedan dos días (y medio) para ver cumplido ese guión que más o menos llevábamos escrito: piscina, paseos al atardecer, cenas en el jardín...
Los niños (la nena y el nieto) están aburridos, es muy duro estar metidos en casa, por grande que sea, por muchos juguetes que se tengan, dos, tres días, no poder asomarse apenas a la calle porque llueve, porque hace mucho viento, porque hace frío y no hemos traído la ropa adecuada. Los mayores nos vamos distrayendo, en la tele dan juegos olímpicos todo el día, que a mis dos cuñados les está sirviendo para pasar el día juntos, yo estoy poniéndome al día en cuanto a lecturas se refiere, L. duerme, duerme, duerme, y M. es la que se está haciendo cargo, casi exclusivamente, de los niños. Que están un poco burros, un poco cansinos, no quieren jugar a las mismas cosas, se pegan, se gritan, y caen rendidos de vez en cuando en el sofá, a base de aburrirse, lo que les hace trasnochar, y no hay manera de que nos los quitemos de encima hasta las once de la noche, hora en la que todos estamos tan cansados de haber pasado el día entero viéndonos las caras, que nos vamos a dormir, alguna noche incluso sin cenar.
Pero ayer ya pudimos ir al cine, hoy ya nos hemos vestido con sólo una capa de ropa, hemos salido a una terraza a tomar el aperitivo, y les he dejado en el jardín tomando el sol cuando he venido para acá. La temperatura está subiendo, el verano va volviendo a la normalidad y puede que todavía disfrutemos de un par de días de paz, porque con la subida de la temperatura metereológica sube también la anímica, y de esa ya nos estaba haciendo un poco de falta a todos, que ya empezaban a verse caras agrias entre tanto nubarrón.
Nos vamos el lunes, así que todavía quedan dos días (y medio) para ver cumplido ese guión que más o menos llevábamos escrito: piscina, paseos al atardecer, cenas en el jardín...
Los niños (la nena y el nieto) están aburridos, es muy duro estar metidos en casa, por grande que sea, por muchos juguetes que se tengan, dos, tres días, no poder asomarse apenas a la calle porque llueve, porque hace mucho viento, porque hace frío y no hemos traído la ropa adecuada. Los mayores nos vamos distrayendo, en la tele dan juegos olímpicos todo el día, que a mis dos cuñados les está sirviendo para pasar el día juntos, yo estoy poniéndome al día en cuanto a lecturas se refiere, L. duerme, duerme, duerme, y M. es la que se está haciendo cargo, casi exclusivamente, de los niños. Que están un poco burros, un poco cansinos, no quieren jugar a las mismas cosas, se pegan, se gritan, y caen rendidos de vez en cuando en el sofá, a base de aburrirse, lo que les hace trasnochar, y no hay manera de que nos los quitemos de encima hasta las once de la noche, hora en la que todos estamos tan cansados de haber pasado el día entero viéndonos las caras, que nos vamos a dormir, alguna noche incluso sin cenar.
Pero ayer ya pudimos ir al cine, hoy ya nos hemos vestido con sólo una capa de ropa, hemos salido a una terraza a tomar el aperitivo, y les he dejado en el jardín tomando el sol cuando he venido para acá. La temperatura está subiendo, el verano va volviendo a la normalidad y puede que todavía disfrutemos de un par de días de paz, porque con la subida de la temperatura metereológica sube también la anímica, y de esa ya nos estaba haciendo un poco de falta a todos, que ya empezaban a verse caras agrias entre tanto nubarrón.
Desde La Adrada.
Y aquí estamos, mi hermana mayor, M., su pareja, P. y el nieto; mi hermana pequeña L. y su marido, V.; la nena y yo. ¿Mi cari?. No, mi cari está trabajando, estas vacaciones familiares no son muy de su agrado, él se queda ejerciendo el papel de "padre proveedor" que es el último título con el que ha tenido a bien condecorarse.
Llegamos el lunes a media mañana, después de sobrevivir sin daños aparentes al madrugón ( 5 de la mañana), un aburrido viaje en coche con mi hermana pequeña y su marido, un desayuno infame en una zona de servicio que a la nena y a mí nos sentó mal, unos kilómetros de retenciones por un accidente y el bajón de temperatura que nos estuvo acompañando durante todo el viaje.
Y por fin, ya a punto de irme, he encontrado una maravillosa biblioteca municipal con veinte ordenadores conectados a internet y en el que, después de haberme hecho socia y haber pagado una cuota simbólica, me dejan navegar todo el tiempo que quiera, siempre dentro de su horario de apertura, que no es demasiado amplio, pero ya me vale.
De piscina, nada. De paseos, nada tampoco. De cine de verano, nada. Hemos llegado al invierno desde los treinta grados que traíamos de nuestras tierras valencianas. Así que sólo queda leer, y ver el paisaje desde el ventanal, lo poco que se ve a través de la lluvia y la niebla que nos acompaña desde que hemos llegado. Sabemos que la sierra está ahí, oímos los cencerros de las vacas, pero no vemos ni una cosa ni otra.
En cualquier caso, yo estoy a gusto aquí. Me levanto muy temprano, desayuno sola y en silencio, aquí los silencios son diferentes, escribo un rato, y espero a que se vaya levantando el resto de los personajes que habitamos la casa estos días. Y ya se acabó la paz hasta que los niños se acuestan por la noche. Entonces vuelve el silencio. Y se valora...
Llegamos el lunes a media mañana, después de sobrevivir sin daños aparentes al madrugón ( 5 de la mañana), un aburrido viaje en coche con mi hermana pequeña y su marido, un desayuno infame en una zona de servicio que a la nena y a mí nos sentó mal, unos kilómetros de retenciones por un accidente y el bajón de temperatura que nos estuvo acompañando durante todo el viaje.
Y por fin, ya a punto de irme, he encontrado una maravillosa biblioteca municipal con veinte ordenadores conectados a internet y en el que, después de haberme hecho socia y haber pagado una cuota simbólica, me dejan navegar todo el tiempo que quiera, siempre dentro de su horario de apertura, que no es demasiado amplio, pero ya me vale.
De piscina, nada. De paseos, nada tampoco. De cine de verano, nada. Hemos llegado al invierno desde los treinta grados que traíamos de nuestras tierras valencianas. Así que sólo queda leer, y ver el paisaje desde el ventanal, lo poco que se ve a través de la lluvia y la niebla que nos acompaña desde que hemos llegado. Sabemos que la sierra está ahí, oímos los cencerros de las vacas, pero no vemos ni una cosa ni otra.
En cualquier caso, yo estoy a gusto aquí. Me levanto muy temprano, desayuno sola y en silencio, aquí los silencios son diferentes, escribo un rato, y espero a que se vaya levantando el resto de los personajes que habitamos la casa estos días. Y ya se acabó la paz hasta que los niños se acuestan por la noche. Entonces vuelve el silencio. Y se valora...
Hasta luego...
Esta es lo primero sensato que hago después dos días de frenesí.
Amigos, amigas, me voy de vacaciones. Sin ordenador, sin teléfono (el móvil sí lo llevo, por si alguien se anima a llamar), la pregunta es ¿podré soportar tanta incomunicación? Dejen que lo piense un segundo... La respuesta es, definitivamente, no lo sé.
Camarada, tú que vives en Castilla, ¿sabes si en La Adrada habrá un ciber-cerveza-muy-fría? En cualquier caso, lo buscaré y, si lo encuentro, os leeré de reojo, no me falléis y ponedme un saludito.
Despedidas largas, no. La propietaria descansa, pero este blog queda

Amigos, amigas, me voy de vacaciones. Sin ordenador, sin teléfono (el móvil sí lo llevo, por si alguien se anima a llamar), la pregunta es ¿podré soportar tanta incomunicación? Dejen que lo piense un segundo... La respuesta es, definitivamente, no lo sé.
Camarada, tú que vives en Castilla, ¿sabes si en La Adrada habrá un ciber-cerveza-muy-fría? En cualquier caso, lo buscaré y, si lo encuentro, os leeré de reojo, no me falléis y ponedme un saludito.
Despedidas largas, no. La propietaria descansa, pero este blog queda

...una mujer que corre contra sí misma.
Por eliminación de las otras mujeres y las otras definiciones, ésa me tocaba a mí.
He intentado darle una imagen, y Google me ha proporcionado ésta

y ésta

incluso ésta

Aunque no me aclaraban mucho el concepto, decidí quedarme con una (mi inaginación es muy visual, siempre necesita ponerle rostro a todo, incluso a los conceptos). He perdido toda la tarde en la decisión, hasta que en un último intento, he encontrado ésta. Definitivamente me quedo con ella.

He intentado darle una imagen, y Google me ha proporcionado ésta

y ésta

incluso ésta

Aunque no me aclaraban mucho el concepto, decidí quedarme con una (mi inaginación es muy visual, siempre necesita ponerle rostro a todo, incluso a los conceptos). He perdido toda la tarde en la decisión, hasta que en un último intento, he encontrado ésta. Definitivamente me quedo con ella.

Otro de Maitena.

moleskines para todos
Os lo dije. Dije que compraría para todos. Ayer lo hice. Quería guardar la sorpresa para mi vuelta, pero resulta que yo quiero estrenarlo en el viaje, estoy preparando las maletas, y he de abrir el paquete. Empiezo a repartir:
*Uno de bolsillo, liso, para manuti. Vas a necesitarlo para tus cuentas de la hipoteca y otros gastos.
*Otro de bolsillo, rayado, para Camarada. Para las puntuaciones a las películas cuando vayas al cine y a los libros cuando los leas.
*Uno grande para Gonzalo,muchas páginas, porque te queda mucho todavía por escribir.
*Una grande también para albanta, que las mujeres llevamos bolso y nos cabe bien.
*Otro grande para mí, claro, que para eso soy la que reparte.
Y me queda uno pequeño, liso también. Para la primera persona que lo pida.
Sé que no puedo enviarlos vía correo electrónico, así que vosotros me diréis...
*Uno de bolsillo, liso, para manuti. Vas a necesitarlo para tus cuentas de la hipoteca y otros gastos.
*Otro de bolsillo, rayado, para Camarada. Para las puntuaciones a las películas cuando vayas al cine y a los libros cuando los leas.
*Uno grande para Gonzalo,muchas páginas, porque te queda mucho todavía por escribir.
*Una grande también para albanta, que las mujeres llevamos bolso y nos cabe bien.
*Otro grande para mí, claro, que para eso soy la que reparte.
Y me queda uno pequeño, liso también. Para la primera persona que lo pida.
Sé que no puedo enviarlos vía correo electrónico, así que vosotros me diréis...
Estoy sola
Llevé ayer a la nena a pasar unos días con mi hermana R., que veranea cerca de aquí, en la playa, delante del mar. La recogeré el domingo por la tarde, de camino a casa de mis padres, donde dormiremos las dos. Primera etapa de nuestro viaje.
Echo de menos su manera de reclamar mi atención cada poco tiempo, cuando estamos las dos en casa...
Echo de menos su manera de reclamar mi atención cada poco tiempo, cuando estamos las dos en casa...
¡¡Cómo me divierto!!
Hace un par de días, enmedio del caos, Albanta, mi tan semejante Albanta, casi sin decirlo, me propuso algo así como que le diera ideas para una cena especial. Nadie hubiese podido hacerme tan, tan feliz en aquel momento. Necesitaba desesperadamente agarrarme a algo que realmente me gustase, que me ocupase, que me distrajese, pero con algún propósito en concreto, no era momento ni de ponerse a leer para no enterarse de nada, ni de salir a pasear con la que estaba cayendo. Y ahí estaba ella con su proposición, y ahí estaba yo saltando de alegría.
Desde ese momento, me olvidé de fontaneros, carpinteros, electricistas y fontaneros, les prohibí el paso por esta zona de la casa, y me puse a ello.
Aquí, en el pueblo, donde no existe más distración colectiva que salir al bar a tomarse cervezas, hemos aterrizado entre un grupo de gente, más veterano en estos asuntos de vivir casi aislados, que nos abrieron las puertas de sus reuniones, por temporadas, esporádicas, por temporadas, continuas, en las que cada uno de nosotros intenta poner lo mejor de sí mismo. Y como los fines de semana son largos, y hay tanto de qué hablar, normalmente esas reuniones se hacen delante de una buena mesa. Somos un grupo variable en número (entre diez y quince adultos y los chiquillos que cada uno aporta), variable en sexos y variable también en gustos y aficiones. Hay algo, sin embargo, que nos hermana: el gusto por el buen comer. Así que, casi sin darnos cuenta, y por el afán que solemos sentir los humanos de inscribirnos en alguna secta, de ponerle normas a las cosas más cotidianas, hemos constituido una peña. Una peña lúdico gastronómica (ése es su nombre exacto), que , de momento, ha tenido tres memorables sesiones.
Los miembros "cocinillas" de la peña buscamos, investigamos, nos reunimos, bebemos, nos reímos, compramos, volvemos a reunirnos, decidimos y comunicamos al resto del personal el menú (temático) del que vamos a disfrutar, para que el comité de decoración decore, el comité musical prepare la música, el comité literario busque los textos, y todos en general nos vayamos mentalizando, buscando casa donde dejar a los niños (que esa noche no vienen), y preparando para degustar un menú, por lo general, exquisito y original.
Las sesiones se interrumpieron en marzo por razones varias de cada uno de los peñistas, así que llevaba una larga temporada sin bucear en libros de cocina, en cuadernos de recetas, en revistas especializadas, aunque lo cierto es que nunca lo dejo del todo, porque , aun sin tantas formalidades, seguimos saliendo a cenar , y yo suelo preparar algo diferente cada vez,
Pero la oportunidad de investigar, planear y comunicar otra vez un menú diferente, atrevido, me ha ocupado horas divertidas, me ha hecho reír a solas y me ha proporcionado la satisfacción de disfrutar poniéndolo en el correo como si me jugara algo en ello. Y ni siquiera voy a cocinar...
La secretaria de la peña, claro, soy yo, y las actas, por supuesto, las escribo en un moleskine.
Desde ese momento, me olvidé de fontaneros, carpinteros, electricistas y fontaneros, les prohibí el paso por esta zona de la casa, y me puse a ello.
Aquí, en el pueblo, donde no existe más distración colectiva que salir al bar a tomarse cervezas, hemos aterrizado entre un grupo de gente, más veterano en estos asuntos de vivir casi aislados, que nos abrieron las puertas de sus reuniones, por temporadas, esporádicas, por temporadas, continuas, en las que cada uno de nosotros intenta poner lo mejor de sí mismo. Y como los fines de semana son largos, y hay tanto de qué hablar, normalmente esas reuniones se hacen delante de una buena mesa. Somos un grupo variable en número (entre diez y quince adultos y los chiquillos que cada uno aporta), variable en sexos y variable también en gustos y aficiones. Hay algo, sin embargo, que nos hermana: el gusto por el buen comer. Así que, casi sin darnos cuenta, y por el afán que solemos sentir los humanos de inscribirnos en alguna secta, de ponerle normas a las cosas más cotidianas, hemos constituido una peña. Una peña lúdico gastronómica (ése es su nombre exacto), que , de momento, ha tenido tres memorables sesiones.
Los miembros "cocinillas" de la peña buscamos, investigamos, nos reunimos, bebemos, nos reímos, compramos, volvemos a reunirnos, decidimos y comunicamos al resto del personal el menú (temático) del que vamos a disfrutar, para que el comité de decoración decore, el comité musical prepare la música, el comité literario busque los textos, y todos en general nos vayamos mentalizando, buscando casa donde dejar a los niños (que esa noche no vienen), y preparando para degustar un menú, por lo general, exquisito y original.
Las sesiones se interrumpieron en marzo por razones varias de cada uno de los peñistas, así que llevaba una larga temporada sin bucear en libros de cocina, en cuadernos de recetas, en revistas especializadas, aunque lo cierto es que nunca lo dejo del todo, porque , aun sin tantas formalidades, seguimos saliendo a cenar , y yo suelo preparar algo diferente cada vez,
Pero la oportunidad de investigar, planear y comunicar otra vez un menú diferente, atrevido, me ha ocupado horas divertidas, me ha hecho reír a solas y me ha proporcionado la satisfacción de disfrutar poniéndolo en el correo como si me jugara algo en ello. Y ni siquiera voy a cocinar...
La secretaria de la peña, claro, soy yo, y las actas, por supuesto, las escribo en un moleskine.
Comentarios.
En estos últimos días he sido testigo, involuntariamente y en un muy retirado tercer plano, de una polémica acerca de las visitas y los comentarios en los blogs. Entre personas que tienen blogs y personas que no lo tienen. Personas que lo han tenido, y abandonaron.
No sé muy bien cómo empezó, porque no conozco la historia completa, pero hubo una crítica, y así creo que se desencadenó la tormenta.
Oídas todas las partes, creo que todos tienen su pequeña parcela de razón.
Pero si escribes en la red, te expones a que te lean en la red. Y si te leen en la red, te expones a que te digan lo primero que se les ocurra en la red. Que para eso está la red, para poder expresar libremente opiniones, y hay mucha gente a la que le gusta participar en los blogs personales, (personales de otros, claro) porque lee cosas que quisiera haber escrito, porque lee cosas que nunca habría escrito, porque se emociona con determinadas palabras, porque no se emociona con esas palabras, porque le molesta emocionarse, porque le molesta no emocionarse, porque está de acuerdo con lo que ve escrito, porque no está de acuerdo con lo que ve escrito...
El exhibicionismo es una de nuestras mejores virtudes, a la par que uno de nuestros peores vicios.Y en la red está el más grande escenario, la mayor de las ventanas, por la que no sólo nos asomamos hacia fuera, sino que nos da la posiblidad de dejar que otros miren hacia dentro.
Había perdido el final por el camino. Este rinconcito lo empecé para mí. Me asusté cuando comprendí la posibilidad de que fuese leído por personas que no conocía. Me asusté más al pensar que incluso podía leerlo gente a la que conocía. Empezaron a llegar los comentarios y también me asusté. Ahora creo que he perdido todos esos miedos. Porque he encontrado otra manera de expresarme. Este rinconcito sigue siendo para mí, pero también para todos los que alguna vez habéis pasado por aquí y lo habéis enriquecido. Me gusta que la gente que pasa deje un comentario. Así que...
¡¡volved, volved. malditos!!
No sé muy bien cómo empezó, porque no conozco la historia completa, pero hubo una crítica, y así creo que se desencadenó la tormenta.
Oídas todas las partes, creo que todos tienen su pequeña parcela de razón.
Pero si escribes en la red, te expones a que te lean en la red. Y si te leen en la red, te expones a que te digan lo primero que se les ocurra en la red. Que para eso está la red, para poder expresar libremente opiniones, y hay mucha gente a la que le gusta participar en los blogs personales, (personales de otros, claro) porque lee cosas que quisiera haber escrito, porque lee cosas que nunca habría escrito, porque se emociona con determinadas palabras, porque no se emociona con esas palabras, porque le molesta emocionarse, porque le molesta no emocionarse, porque está de acuerdo con lo que ve escrito, porque no está de acuerdo con lo que ve escrito...
El exhibicionismo es una de nuestras mejores virtudes, a la par que uno de nuestros peores vicios.Y en la red está el más grande escenario, la mayor de las ventanas, por la que no sólo nos asomamos hacia fuera, sino que nos da la posiblidad de dejar que otros miren hacia dentro.
Había perdido el final por el camino. Este rinconcito lo empecé para mí. Me asusté cuando comprendí la posibilidad de que fuese leído por personas que no conocía. Me asusté más al pensar que incluso podía leerlo gente a la que conocía. Empezaron a llegar los comentarios y también me asusté. Ahora creo que he perdido todos esos miedos. Porque he encontrado otra manera de expresarme. Este rinconcito sigue siendo para mí, pero también para todos los que alguna vez habéis pasado por aquí y lo habéis enriquecido. Me gusta que la gente que pasa deje un comentario. Así que...
¡¡volved, volved. malditos!!
Viaje
Empieza la cuenta atrás.
Me cuesta moverme así que, cuando tengo un viaje planeado, he de comenzar con mucha, mucha antelación, a hacer listas de las cosas que debo llevarme, para irlas luego tachando, las que finalmente no van a entrar a la maleta, por inútiles, por molestas, o simplemente, porque no caben. No, mi maleta no es pequeña. Es enorme, creo, compré el tamaño más grande que encontré, porque nunca tengo suficiente sitio. Prefiero que sobre, es la mentalidad de los simples.
Lo de la ropa no es problema, de la nena me llevo todo el armario, y yo, pues no tengo tanta, las cuatro cosas con las que me siento realmente cómoda. Esto no es del todo cierto. Tengo mucha, muchísima ropa, pero no me la pongo. También tengo muchos, muchísimos libros, pero no los he leído todos.
Otra lista es la de cosas que he de hacer antes de irme. Todavía queda una semana, y ya estoy agobiada.
Y ya el colmo de los colmos. Parece que todo, repito todo en esta casa ha tenido que estropearse (fallar) el mismo día y casi a la misma hora. Así que pronto empezará el desfile de electricistas, fontaneros, albañiles, carpinteros y otras especies a las que tanto temo.
Me he quedado sin saldo en el móvil con tantas llamadas, porque nunca te dicen que sí a la primera. Ni siquiera a la segunda...
Así que, con la casa convertida en un caos, la ropa encima de las camas, las listas encima de la ropa, los grifos y los desagües desmontados, la electricidad que viene y va a su antojo, y yo con estos pelos, casi prefiero salir de casa y volver cuando todo esté ya en su sitio. Que puede ser...uuuuuuuuuuhhhhhhhh que diría el lobo.
Me cuesta moverme así que, cuando tengo un viaje planeado, he de comenzar con mucha, mucha antelación, a hacer listas de las cosas que debo llevarme, para irlas luego tachando, las que finalmente no van a entrar a la maleta, por inútiles, por molestas, o simplemente, porque no caben. No, mi maleta no es pequeña. Es enorme, creo, compré el tamaño más grande que encontré, porque nunca tengo suficiente sitio. Prefiero que sobre, es la mentalidad de los simples.
Lo de la ropa no es problema, de la nena me llevo todo el armario, y yo, pues no tengo tanta, las cuatro cosas con las que me siento realmente cómoda. Esto no es del todo cierto. Tengo mucha, muchísima ropa, pero no me la pongo. También tengo muchos, muchísimos libros, pero no los he leído todos.
Otra lista es la de cosas que he de hacer antes de irme. Todavía queda una semana, y ya estoy agobiada.
Y ya el colmo de los colmos. Parece que todo, repito todo en esta casa ha tenido que estropearse (fallar) el mismo día y casi a la misma hora. Así que pronto empezará el desfile de electricistas, fontaneros, albañiles, carpinteros y otras especies a las que tanto temo.
Me he quedado sin saldo en el móvil con tantas llamadas, porque nunca te dicen que sí a la primera. Ni siquiera a la segunda...
Así que, con la casa convertida en un caos, la ropa encima de las camas, las listas encima de la ropa, los grifos y los desagües desmontados, la electricidad que viene y va a su antojo, y yo con estos pelos, casi prefiero salir de casa y volver cuando todo esté ya en su sitio. Que puede ser...uuuuuuuuuuhhhhhhhh que diría el lobo.
Superado el ataque de pánico
puedo decir que he vuelto.
Y lo escribo porque igual escribí que estaba asustada.
Porque escribiendo me ayudo a comprender, espanto a mis demonios, nombrándolos, me deshago del vértigo volviendo a poner los pies en la tierra, hago huir a mis fantasmas dándome de nuevo de bruces con la realidad , apoyándome en esa rutina que es muchas veces la que me salva, muy a pesar mío, ya que quisiera tener la capacidad de adaptarme con facilidad y rapidez a los cambios.
Hoy he metido la pata en casi todo lo que he hecho o dicho, incluso en lo que no he hecho ni dicho. En este pequeño ejercicio de autocrítica, no puedo dejar de reconocer que las cosas no han ido mejor porque ni siquiera les he dado la oportunidad. Me he encerrado en mi cabezonería, y sólo me he dado cuenta cuando ya no he podido evitarlo, cuando me he visto con la cabeza escondida, encerrada en mi cuarto, rodeada de mis peores pesadillas. Ha sido entonces cuando he empezado a reaccionar. La vida estaba fuera y yo me la estaba perdiendo.
Y lo escribo porque igual escribí que estaba asustada.
Porque escribiendo me ayudo a comprender, espanto a mis demonios, nombrándolos, me deshago del vértigo volviendo a poner los pies en la tierra, hago huir a mis fantasmas dándome de nuevo de bruces con la realidad , apoyándome en esa rutina que es muchas veces la que me salva, muy a pesar mío, ya que quisiera tener la capacidad de adaptarme con facilidad y rapidez a los cambios.
Hoy he metido la pata en casi todo lo que he hecho o dicho, incluso en lo que no he hecho ni dicho. En este pequeño ejercicio de autocrítica, no puedo dejar de reconocer que las cosas no han ido mejor porque ni siquiera les he dado la oportunidad. Me he encerrado en mi cabezonería, y sólo me he dado cuenta cuando ya no he podido evitarlo, cuando me he visto con la cabeza escondida, encerrada en mi cuarto, rodeada de mis peores pesadillas. Ha sido entonces cuando he empezado a reaccionar. La vida estaba fuera y yo me la estaba perdiendo.
Perdonen que me esconda.
Una sucesión de acontecimientos, una cadena de despropósitos, hacen que en este momento me encuentre acobardada de una manera anormal. Suelo enfrentarme a los inconvenientes, aunque sepa que son más fuertes que yo. Hoy no puedo.
No sé si es el tremendo calor, que me ha ido debilitando, la apatía que siento desde que me he levantado esta mañana, el no haber comido, o esta cabecita que a veces me juega malas pasadas.
Lo único que sé que la única estrategia que soy capaz de adoptar ahora es la del avestruz. Esconder la cabeza y esperar que pase el peligro.

En ello estoy.
No sé si es el tremendo calor, que me ha ido debilitando, la apatía que siento desde que me he levantado esta mañana, el no haber comido, o esta cabecita que a veces me juega malas pasadas.
Lo único que sé que la única estrategia que soy capaz de adoptar ahora es la del avestruz. Esconder la cabeza y esperar que pase el peligro.

En ello estoy.
Bendito domingo.
Estas son las cosas con las que me quedo después de una (frívola) lectura del diario de hoy:
- La mesa de trabajo de Elvira Lindo.
- Unos pendientes personalizados diseñados por Felipe González.
- La definición (en su particular diccionario) que hace Ferran Adrià de "cocinero": el que cocina, nada más y nada menos. En un momento en que nos ponen todos los adjetivos y símiles posibles, sólo quiero decir una cosa: un cocinero es alguien que cocina, bien o mal. Como en todos los oficios. ¿O es que todos los astronautas son buenos?.
- El horóscopo de la semana para los sagitario:El estado de bienestar por el que atraviesan les hará concebir historias o romances quijotescos. Los vivirán si lo desean y luego les será útil sacar sus conclusiones. En algunos casos, sus ensoñaciones pueden convertirse en realidad. Habrá que actuar con prudencia.
En ese orden.
- La mesa de trabajo de Elvira Lindo.
- Unos pendientes personalizados diseñados por Felipe González.
- La definición (en su particular diccionario) que hace Ferran Adrià de "cocinero": el que cocina, nada más y nada menos. En un momento en que nos ponen todos los adjetivos y símiles posibles, sólo quiero decir una cosa: un cocinero es alguien que cocina, bien o mal. Como en todos los oficios. ¿O es que todos los astronautas son buenos?.
- El horóscopo de la semana para los sagitario:El estado de bienestar por el que atraviesan les hará concebir historias o romances quijotescos. Los vivirán si lo desean y luego les será útil sacar sus conclusiones. En algunos casos, sus ensoñaciones pueden convertirse en realidad. Habrá que actuar con prudencia.
En ese orden.
senza ritorno...
Manejo las riendas de mi caravana
pero mis caballos corren desbocaos
cabalgando juntos por la misma senda
viaja mi carreta veloz y directa
cruzando el desierto. Atravieso la
selva de mi propio caos.
Retumban los cascos.
Salpican las piedras
acelera el carro con mucha más
fuerza.
No puedo pararlo, no quieren las
bestias
aprieto las manos. Se inclina la cuesta.
Sudor animal en la verde pradera
Rojo amapola. Que pende. De un hilo.
Es la flor de mi vida que se quema en
verano...
Con el sol que acaricia suave... suave
va quemando...mi flor.
Manejo las riendas de mi caravana.
Pero mis caballos corren desbocaos.
La Caravana Música y letra de Tonino Carotone.
pero mis caballos corren desbocaos
cabalgando juntos por la misma senda
viaja mi carreta veloz y directa
cruzando el desierto. Atravieso la
selva de mi propio caos.
Retumban los cascos.
Salpican las piedras
acelera el carro con mucha más
fuerza.
No puedo pararlo, no quieren las
bestias
aprieto las manos. Se inclina la cuesta.
Sudor animal en la verde pradera
Rojo amapola. Que pende. De un hilo.
Es la flor de mi vida que se quema en
verano...
Con el sol que acaricia suave... suave
va quemando...mi flor.
Manejo las riendas de mi caravana.
Pero mis caballos corren desbocaos.
La Caravana Música y letra de Tonino Carotone.
Girasoles.

Al llegar a casa he encontrado tres preciosos y amarillos girasoles atados a la verja de la calle. Gracias a quien los haya traído.
Me he enamorado
de una voz que se ha colado en mi buzón de voz y ha dejado un mensaje absurdo.

Un jueves sin concentración.
El grupo de mujeres y hombres que nos concentramos los primeros jueves de mes en contra de la violencia nos damos un respiro y no salimos en el mes de Agosto.
Los maltratadores no dan respiro a sus víctimas y siguen maltratando y matando. Todos los días.

.
Démonos la mano y manifestémonos hoy aquí. Pásalo.
Los maltratadores no dan respiro a sus víctimas y siguen maltratando y matando. Todos los días.

Démonos la mano y manifestémonos hoy aquí. Pásalo.
Esos eurillos que devuelve Hacienda.
Mañana es viernes. Visita semanal al médico. Bolso grande para ir a la ciudad. Cartera repleta de euros que Hacienda ha tenido a bien devolverme de todo lo que durante el año pasado me había cobrado de más. Así que mañana me voy de compras. Suelo invertir "ese" dinero en cosas inútiles, y para esta ocasión tengo ya una lista muy larga...
Me voy a comprar un bañador, que luego no me pongo, porque voy sólo a playas nudistas.
Un vestido largo y vaporoso de tirantes muy finos, que pasará a acompañar en el armario a esa colección de vestidos largos y vaporosos de tirantes finos con la etiqueta colgando , que año tras año me voy comprando y nunca me atrevo a ponerme. Suelen ser demasiado largos y demasiado vaporosos para mi rechoncha figura, y yo cuido mi imagen.
Un conjunto de braguita y sujetador a juego, mucha seda, mucho color. A mí me gusta la ropa interior blanca y de algodón, así que también acaban almacenados en el cajón donde guardo mis tesoros.
Y unos zapatos. Los zapatos me pierden. Los colecciono, no son para usar. Entre otras cosas porque, los que de verdad me gustan (de tacón de aguja, con lentejuelas, sólo cintas, los dedos al descubierto, estampados imposibles...) los compro tres o cuatro números por debajo del mío, sé que nunca me los voy a poner.
Lo mío ya está. Con lo que sobra (siempre sobra, yo procuro comprar sólo gangas), me meto en un todo a cien, donde encuentro los productos más inútiles y necesarios del mundo mundial. Una gran taza con una vaca, cada año me compro una. La vaca no es siempre la misma. Herméticos de todos los tamaños para conservar en el frigorífico restos de todos los tamaños. En el mío incluso tengo alguno vacío, para esas veces en las que no te apetece nada, pero abres el frigorífico una y otra vez en busca de algo...Productos de limpieza que no limpian, ambientadores que no ambientan, pañuelos de papel que se deshacen con sólo mirarlos, imagínate si los usas, marcos para fotos que vas amontonando en la caja de al lado de la que almacena las fotos, esas fotos que siempre vas a ordenar mañana, blisters con lápices (para cuando empiece el curso) que duran menos que un donut en el recreo, globos de agua llenos de agujeros, cuchillos que no cortan, cucharillas para sustituir las que vas echando a la basura sin querer (¿o queriendo?), vasos y platos de plástico para cuando vas a cenar a la playa, aunque acabas llevando los de loza, y los vasos de cristal, no es lo mismo, y cuestan igual de fregar, contenedores para guardar esas "cosas" que siempre andan por enmedio, y las cosas siguen en el suelo, pero además están los contenedores vacíos apilados uno encima del otro, con lo que ocupan, clavos, tornillos, tacos, cinta aislante, destornilladores, martillos, por si algún día los necesito, aunque ese día no me acuerde de dónde los dejé, en fin, eso, las cosas más inútiles y más necesarias del mundo mundial...
Me voy a comprar un bañador, que luego no me pongo, porque voy sólo a playas nudistas.
Un vestido largo y vaporoso de tirantes muy finos, que pasará a acompañar en el armario a esa colección de vestidos largos y vaporosos de tirantes finos con la etiqueta colgando , que año tras año me voy comprando y nunca me atrevo a ponerme. Suelen ser demasiado largos y demasiado vaporosos para mi rechoncha figura, y yo cuido mi imagen.
Un conjunto de braguita y sujetador a juego, mucha seda, mucho color. A mí me gusta la ropa interior blanca y de algodón, así que también acaban almacenados en el cajón donde guardo mis tesoros.
Y unos zapatos. Los zapatos me pierden. Los colecciono, no son para usar. Entre otras cosas porque, los que de verdad me gustan (de tacón de aguja, con lentejuelas, sólo cintas, los dedos al descubierto, estampados imposibles...) los compro tres o cuatro números por debajo del mío, sé que nunca me los voy a poner.
Lo mío ya está. Con lo que sobra (siempre sobra, yo procuro comprar sólo gangas), me meto en un todo a cien, donde encuentro los productos más inútiles y necesarios del mundo mundial. Una gran taza con una vaca, cada año me compro una. La vaca no es siempre la misma. Herméticos de todos los tamaños para conservar en el frigorífico restos de todos los tamaños. En el mío incluso tengo alguno vacío, para esas veces en las que no te apetece nada, pero abres el frigorífico una y otra vez en busca de algo...Productos de limpieza que no limpian, ambientadores que no ambientan, pañuelos de papel que se deshacen con sólo mirarlos, imagínate si los usas, marcos para fotos que vas amontonando en la caja de al lado de la que almacena las fotos, esas fotos que siempre vas a ordenar mañana, blisters con lápices (para cuando empiece el curso) que duran menos que un donut en el recreo, globos de agua llenos de agujeros, cuchillos que no cortan, cucharillas para sustituir las que vas echando a la basura sin querer (¿o queriendo?), vasos y platos de plástico para cuando vas a cenar a la playa, aunque acabas llevando los de loza, y los vasos de cristal, no es lo mismo, y cuestan igual de fregar, contenedores para guardar esas "cosas" que siempre andan por enmedio, y las cosas siguen en el suelo, pero además están los contenedores vacíos apilados uno encima del otro, con lo que ocupan, clavos, tornillos, tacos, cinta aislante, destornilladores, martillos, por si algún día los necesito, aunque ese día no me acuerde de dónde los dejé, en fin, eso, las cosas más inútiles y más necesarias del mundo mundial...
¿Se puede decir "aniversario"?
Dentro de tres días, tres, este insignificante diario cumple tres meses. Por tal motivo, y porque me apetecía darme un homenaje, reunida conmigo misma, he decidido concederme, aunque un poco fuera de plazo, un Oscar ( a los mejores efectos especiales, por supuesto). Para no ser menos que nadie,

y con la "preciada estatutilla" ya en las manos, saco mi propia chuleta para el tema de los "agradecimientos".
¿Puedo hacer antes un poco de historia, o me van a desconectar el sistema operativo? Realización me dice que adelante, porque han leído antes mi guión, y además, ahora ya se puede decir NO A LA GUERRA.

He aprendido mucho en estos tres meses de navegación. He aprendido de todos vosostros. Llegué aquí con el cuerpo y el alma en tan nefastas condiciones que no hubiesen pasado ni la más permisiva de las ITV's para personas humanas. Y bla bla bla bla bla bla, que no quiero romper la solemne promesa que me he hecho a mí misma de no llorar sobre este post (qué poco me gusta el palabro!!! ¿alguien tiene un sinónimo para prestarme?), porque se corre la tinta.
Así que paso directamente a dar las gracias a:
- blogs.ya.com por el espacio y las herramientas básicas.
- Manuti por su ayuda desinteresada cuando necesité limpiar, por su paciencia con todos los "comentarios" que he soltado en su blog, por sus enlaces, que me han enseñado muchas cosas técnicas de las que ni siquiera había oído hablar, porque me visita casi todos los días, y me lo dice... en fin, él ya lo sabe.
- Camarada Bakunin, porque me ha descubierto otro mundo, el de "la verdad está ahí afuera" y no dejes que te digan lo contrario. Por sus visitas, sus comentarios, por sus enlaces... creo que él también lo sabe.
- todos los blogs que me emocionan éste especialmente, todos los que me divierten del que éste es sólo una muestra, los que me seducen, los que me embriagan, los que me mantienen informada (además hay otros), y todas las páginas a las que enlazan todos ellos, y a los enlaces de esos enlaces, porque la red es inmensa y alguien ha de ir marcando el camino.
Hay mucho más, pero no puedo seguir. Amigos y amigas, todos y todas, hoy, y sin que sirva de precedente, yo pongo el enlace. Si os gusta la música, como si no, si queréis visitar una página curiosa como si no, pinchad aquí y dejad que corra el ratón por la pantalla.

y con la "preciada estatutilla" ya en las manos, saco mi propia chuleta para el tema de los "agradecimientos".
¿Puedo hacer antes un poco de historia, o me van a desconectar el sistema operativo? Realización me dice que adelante, porque han leído antes mi guión, y además, ahora ya se puede decir NO A LA GUERRA.

He aprendido mucho en estos tres meses de navegación. He aprendido de todos vosostros. Llegué aquí con el cuerpo y el alma en tan nefastas condiciones que no hubiesen pasado ni la más permisiva de las ITV's para personas humanas. Y bla bla bla bla bla bla, que no quiero romper la solemne promesa que me he hecho a mí misma de no llorar sobre este post (qué poco me gusta el palabro!!! ¿alguien tiene un sinónimo para prestarme?), porque se corre la tinta.
Así que paso directamente a dar las gracias a:
- blogs.ya.com por el espacio y las herramientas básicas.
- Manuti por su ayuda desinteresada cuando necesité limpiar, por su paciencia con todos los "comentarios" que he soltado en su blog, por sus enlaces, que me han enseñado muchas cosas técnicas de las que ni siquiera había oído hablar, porque me visita casi todos los días, y me lo dice... en fin, él ya lo sabe.
- Camarada Bakunin, porque me ha descubierto otro mundo, el de "la verdad está ahí afuera" y no dejes que te digan lo contrario. Por sus visitas, sus comentarios, por sus enlaces... creo que él también lo sabe.
- todos los blogs que me emocionan éste especialmente, todos los que me divierten del que éste es sólo una muestra, los que me seducen, los que me embriagan, los que me mantienen informada (además hay otros), y todas las páginas a las que enlazan todos ellos, y a los enlaces de esos enlaces, porque la red es inmensa y alguien ha de ir marcando el camino.
Hay mucho más, pero no puedo seguir. Amigos y amigas, todos y todas, hoy, y sin que sirva de precedente, yo pongo el enlace. Si os gusta la música, como si no, si queréis visitar una página curiosa como si no, pinchad aquí y dejad que corra el ratón por la pantalla.
Blogtiquette.
Algunas preguntas para las que no encuentro respuesta:
- ¿Hay que pedir permiso a la persona/entidad propietaria de una página para enlazarla?
- ¿Hay que responder a todos los comentarios?
- ¿Hay que visitar las páginas (por cortesía) de las personas que sabes que te han visitado PORQUE TE LO DICEN?
- ¿Hay que responder a los comentarios en tu página o en la mía?
- ¿Hay que enfadarse si esperas un comentario de alguien y ese alguien insiste en pasar desapercibido?
- ¿Hay que acostumbrarse a comunicar a la persona/entidad propietaria de una página que has estado de visita, aunque no venga a cuento?
Hay más ¿Hay qué...?, pero ahora no tengo más tiempo.
- ¿Hay que pedir permiso a la persona/entidad propietaria de una página para enlazarla?
- ¿Hay que responder a todos los comentarios?
- ¿Hay que visitar las páginas (por cortesía) de las personas que sabes que te han visitado PORQUE TE LO DICEN?
- ¿Hay que responder a los comentarios en tu página o en la mía?
- ¿Hay que enfadarse si esperas un comentario de alguien y ese alguien insiste en pasar desapercibido?
- ¿Hay que acostumbrarse a comunicar a la persona/entidad propietaria de una página que has estado de visita, aunque no venga a cuento?
Hay más ¿Hay qué...?, pero ahora no tengo más tiempo.
Floración.
Anoche, como todos los veranos, asistimos, en la casa de unos amigos, aquí, en el pueblo, al espectáculo de la floración (siempre nocturna, y por una sola noche), de un impresionante cactus que, por no tener, no tiene ni raíces en el suelo.

Esta es la flor cerrada.
Así es como estaba, cuando llegamos a las nueve y media, cada un@ con nuestra bandeja de comida, a la casa de los amigos.
Pusimos la mesa, cenamos, un poco de sobremesa, y de pronto

veinte flores como ésta se abrieron sin apenas darnos cuenta.

Esta es la flor cerrada.
Así es como estaba, cuando llegamos a las nueve y media, cada un@ con nuestra bandeja de comida, a la casa de los amigos.
Pusimos la mesa, cenamos, un poco de sobremesa, y de pronto

veinte flores como ésta se abrieron sin apenas darnos cuenta.
Salir del armario.
Fotoblog.

Esta es mi casa. O puede que no.

Esta soy yo. O puede que no.

Este es mi cari. O puede que no.

Esta es la nena. O puede que no.
.
Esta es mi perra pequeña. O puede que no.

Este es mi perro grande. O puede que no.

Este es mi gato. O puede que no.

Esta es mi casa. O puede que no.
Esta soy yo. O puede que no.

Este es mi cari. O puede que no.

Esta es la nena. O puede que no.
.Esta es mi perra pequeña. O puede que no.

Este es mi perro grande. O puede que no.

Este es mi gato. O puede que no.
Día 87 y tres picos.
No hay como pararse a pensar un poco.Todo lo que hagas a partir de ese momento ha de ser fruto de la reflexión.
Reflexionar me hace fumar. Fumar me da sed. La sed me empuja a beber cerveza. El círculo se cierra cuando he fumado tanto y he bebido tanto que ya no soy capaz de reflexionar.
Reflexionar me hace fumar. Fumar me da sed. La sed me empuja a beber cerveza. El círculo se cierra cuando he fumado tanto y he bebido tanto que ya no soy capaz de reflexionar.
Día 87 y pico y pico.
Hoy toca reflexión. Sobre ésto, sobre lo otro, sobre lo de más allá..
Albanta ha reflexionado también, y parece que nos hubiésemos leído el pensamiento.
Es cierto que te cortas cuando escribes un diario, porque, por muy moderna que seas, y ésto de publicarlo en la red no me negaréis que es "moderno", por muy consciente que creas ser de que no lo lee nadie conocido, queda el gusanillo de no saber quién está del otro lado. Por eso no se dice (escribe) todo -yo, al menos, no lo hago-, por eso incluso a veces se siente la irrefrenable necesidad de borrar lo que acabas de publicar -yo sólo he borrado una vez-, porque una cosa es intentar contar cosas divertidas, cosas que a quien escribe le parecen interesantes, curiosas, y otra muy diferente es hablar (escribir) claramente, sin metáforas, sin complejos, de lo que a una le ocurre cada día, de lo que una siente cada día, de lo que una realmente quisiera que le ocurriese cada día...
A eso yo no he llegado todavía. Ah, y mi nombre real no es amanda, pero me gusta como si lo fuese.
¿Continuará...?
Albanta ha reflexionado también, y parece que nos hubiésemos leído el pensamiento.
Es cierto que te cortas cuando escribes un diario, porque, por muy moderna que seas, y ésto de publicarlo en la red no me negaréis que es "moderno", por muy consciente que creas ser de que no lo lee nadie conocido, queda el gusanillo de no saber quién está del otro lado. Por eso no se dice (escribe) todo -yo, al menos, no lo hago-, por eso incluso a veces se siente la irrefrenable necesidad de borrar lo que acabas de publicar -yo sólo he borrado una vez-, porque una cosa es intentar contar cosas divertidas, cosas que a quien escribe le parecen interesantes, curiosas, y otra muy diferente es hablar (escribir) claramente, sin metáforas, sin complejos, de lo que a una le ocurre cada día, de lo que una siente cada día, de lo que una realmente quisiera que le ocurriese cada día...
A eso yo no he llegado todavía. Ah, y mi nombre real no es amanda, pero me gusta como si lo fuese.
¿Continuará...?
Día 87 y pico.
Al fin encontré lo que me faltó ayer. Pero ya no me sirve. Hoy es otro día.
Día 87.
Anoche me costaba coger el sueño. Algo le había faltado al día. A estas horas de la mañana, todavía sigo preguntándome el qué.
Semana blanca.
En los colegios de la zona hay una tradición, instituida hace varios años, que consiste en dedicar una semana del curso escolar a actividades que l@s niñ@s no suelen tener a su alcance el resto del año. La llaman "semana blanca" porque era costumbre llevarlos a esquiar.
Yo, de las tradiciones, en mi afán investigador voy descubriéndolas poco a poco, pillo las que me sirven y las acoplo a mis intereses. Y ésta me venía como anillo al dedo. Así que la he incluido en mi "repertorio" de excusas para hacer algo, que de otro modo quizá no haría. Necesito justificarme, no puedo remediarlo. Así que me cojo mi "semana blanca" en agosto, y, aunque no me voy a esquiar, me acerco a la sierra. A la de Gredos, exactamente. Mi hermana M. tiene una gran casa a unos cien kilómetros de Madrid a la que se escapan en cuanto pueden, y en la que yo me refugio en esa mi semana especial. Allí dimito de mi condición de madre babosa que alguien me ha llamado últimamente, dejo a la nena a cargo de mi hermana, y me dedico a ¡nada!. Baños en la piscina, paseos al anochecer, cine de verano, cerveza muy fría, horas y horas y horas de lectura, nada de televisión, mercadillo los martes y los viernes...en fin, lo que se puede decir ¡¡vacaciones!!
Yo, de las tradiciones, en mi afán investigador voy descubriéndolas poco a poco, pillo las que me sirven y las acoplo a mis intereses. Y ésta me venía como anillo al dedo. Así que la he incluido en mi "repertorio" de excusas para hacer algo, que de otro modo quizá no haría. Necesito justificarme, no puedo remediarlo. Así que me cojo mi "semana blanca" en agosto, y, aunque no me voy a esquiar, me acerco a la sierra. A la de Gredos, exactamente. Mi hermana M. tiene una gran casa a unos cien kilómetros de Madrid a la que se escapan en cuanto pueden, y en la que yo me refugio en esa mi semana especial. Allí dimito de mi condición de madre babosa que alguien me ha llamado últimamente, dejo a la nena a cargo de mi hermana, y me dedico a ¡nada!. Baños en la piscina, paseos al anochecer, cine de verano, cerveza muy fría, horas y horas y horas de lectura, nada de televisión, mercadillo los martes y los viernes...en fin, lo que se puede decir ¡¡vacaciones!!
Puntocom dice no.
Ante mi inminente vuelta al trabajo (en breve me darán el alta, aunque enseguida pediré las vacaciones, que este año ya me estoy retrasando), hoy le he pedido al informático (en adelante puntocom) de mi Administración (ya sabéis, esa cosa pública) que ponga en mi mesa un PC con conexión a Internet y me ha dicho, sencillamente, que NO. Así que tendremos que dejar de vernos a estas horas. O puede que no vuelva a trabajar tan pronto como creía. Al fin y al cabo, esto forma parte de la terapia.
Yo soy fumadora, y, al pedir en el trabajo un cuartito donde fumar, me dijeron que era una adicta, que estaba enferma, que me pusiese en tratamiento, que cogiese una baja...todo menos el cuartito, claro.
Van a decirme lo mismo cuando declare mi blogadicción y pida un cuartito donde poder practicar mi "vicio" cada hora, al menos, lo mismo que pedía para fumar?
Yo soy fumadora, y, al pedir en el trabajo un cuartito donde fumar, me dijeron que era una adicta, que estaba enferma, que me pusiese en tratamiento, que cogiese una baja...todo menos el cuartito, claro.
Van a decirme lo mismo cuando declare mi blogadicción y pida un cuartito donde poder practicar mi "vicio" cada hora, al menos, lo mismo que pedía para fumar?
Amanda y sus hermanas.
Somos cuatro hermanas. M., la mayor, vive en Madrid, con su pareja, una de sus hijas (de las dos que tiene), y su nieto (sólo tiene un año más que yo, y ya con un nieto). Las otras tres nos hemos quedado en las raíces, en distintas comarcas del País Valenciano.
Aunque nos vemos muy pocas veces a lo largo del año, nuestra relación es fluida, nada fraternal, amistosa, entrañable. Más desde que ha nacido el pequeño. Yo suelo ir a pasar unos días a Madrid en cuanto tengo ocasión, poniendo casi siempre como excusa algún espectáculo que quiero que vea la nena (el último fue Cats, pero antes fueron El Circo del Sol, incluso el Parque de Atracciones y Faunia),
Con las dos más pequeñas, R. y L., la relación es diferente, mucho teléfono y comidas familiares algunos domingos. Estamos más cerca, nos resulta menos complicado desplazarnos, y además, les gusta mucho venir a mi casa, aquí en el campo. También les gusta mi cocina. Así que no se cortan nada, y continuamente les tengo por aquí. Traen a mis padres, y disfrutamos mucho con esas visitas, con esas reuniones. Sobre todo yo, porque me dan la oportunidad de hablar, hablar, hablar, cosa que no suelo hacer mucho los días "normales" de mi vida. R. también tiene dos hijos, el mayor ya no les acompaña, pero la niña, que tiene ahora catorce años, se lleva muy bien con la nena, y todavía "consiente" en venir a esas comidas familiares. Nuestros temas de conversación son muy simples, muy convencionales, muy de sobremesa de domingo, entre cabezadas, pocas veces de asuntos personales (eso lo solventamos por teléfono o con visitas privadas), pero aun así, al despedirnos, a todas nos brillan un poco los ojos. Hemos pasado unas horas juntas, y eso nos recarga las baterías hasta el próximo domingo que podamos coincidir. ¿Será eso ser hermanas?

Aunque nos vemos muy pocas veces a lo largo del año, nuestra relación es fluida, nada fraternal, amistosa, entrañable. Más desde que ha nacido el pequeño. Yo suelo ir a pasar unos días a Madrid en cuanto tengo ocasión, poniendo casi siempre como excusa algún espectáculo que quiero que vea la nena (el último fue Cats, pero antes fueron El Circo del Sol, incluso el Parque de Atracciones y Faunia),
Con las dos más pequeñas, R. y L., la relación es diferente, mucho teléfono y comidas familiares algunos domingos. Estamos más cerca, nos resulta menos complicado desplazarnos, y además, les gusta mucho venir a mi casa, aquí en el campo. También les gusta mi cocina. Así que no se cortan nada, y continuamente les tengo por aquí. Traen a mis padres, y disfrutamos mucho con esas visitas, con esas reuniones. Sobre todo yo, porque me dan la oportunidad de hablar, hablar, hablar, cosa que no suelo hacer mucho los días "normales" de mi vida. R. también tiene dos hijos, el mayor ya no les acompaña, pero la niña, que tiene ahora catorce años, se lleva muy bien con la nena, y todavía "consiente" en venir a esas comidas familiares. Nuestros temas de conversación son muy simples, muy convencionales, muy de sobremesa de domingo, entre cabezadas, pocas veces de asuntos personales (eso lo solventamos por teléfono o con visitas privadas), pero aun así, al despedirnos, a todas nos brillan un poco los ojos. Hemos pasado unas horas juntas, y eso nos recarga las baterías hasta el próximo domingo que podamos coincidir. ¿Será eso ser hermanas?