LA BURBUJA POLÍTICA
Boo.com, Ernst Malmsten y su novia ex-modelo personifican aquello que se denominó como la burbuja tecnológica de finales de siglo pasado. Dos treandys lograron convencer no sólo a los irresponsables fondos de inversión de capital de riesgo, sino a las más exclusivas firmas de moda del planeta para que invirtieran en su página web 137 millones de dólares de la época (más de 25.000 millones de pesetas). Fortuna empleada para poner en marcha la primera tienda de moda exclusiva y de alta gama on-line. Un proyecto moderno e innovador en el que el comprador podía probar la prenda que desease desde su casa mediante los movimientos rotatorios en 3-D de cada producto; con una asesora personal virtual de imagen; que contaba con una distribución logística pionera y con un impresionante despliegue publicitario.
Pero debajo de la luz, el color y el glamour de una meteórica irrupción en el Nasdaq no había nada. Bueno sí, un escaso nicho de potenciales compradores y una web tan tecnológica que pocos usuarios podían tener acceso a ella. La web se bloqueaba, las zapatillas no podían girarse y el programa flash todavía no era usual ni tenía un buen plug-in de descarga. Es decir, debajo de la publicidad había un descomunal error de cálculo: la conceptualización tecnológica del proyecto era muy superior a la capacidad técnica a la que podían optar los usuarios. Era como pretender vender un automóvil en la España de la Reconquista. El oropel de las gafas de pasta provocó que se olvidara que para que una empresa vaya bien tiene que tener algo que vender. El resultado fue aleccionador: de toda la inversión realizada sólo se recuperó el millón de dólares recibido por subastar el dominio en la liquidación final.
A esto se le llamó burbuja tecnológica: el valor de marca de las empresas era infinitamente superior al valor productivo. Traigo esto a colación por una inquietud que últimamente padezco.¿Y si el gobierno de Zapatero está inflándose como fruto de una burbuja política? Se retiraron las tropas, se han aprobado leyes que ponen a España en la vanguardia de la defensa y promoción de derechos civiles, se ha dado un importante pero aún insuficiente impulso al salario mínimo y a las pensiones… efectivamente, hay un catálogo de medidas que realzan el valor de estos 15 meses de gobierno pero también una serie de carencias como consecuencia de la puesta en práctica de un “talante” a veces ingenuo, a veces laxo.
Reconociendo que el periplo del gobierno es corto y que es imposible vislumbrar las consecuencias de las futuras iniciativas, creo que existen algunos signos inquietantes que me llevan a pensar que la propia autopercepción de los socialistas sobre lo que está pasando en España es muy superior al valor añadido de su política.
Guste o no, Cataluña (socavones, olimpiadas, ocurrencias, perpiñadas) ha provocado más quebraderos de cabeza que confianza en un gobierno de izquierda. Ya no puede ser el modelo. La política autonómica cada vez se parece más a un “sálvese quien pueda”. No hay una definición unitaria desde el gobierno de, no ya qué queremos hacer, sino de cómo ha de ser el modo de llevar a cabo la reforma de los estatutos y de la Constitución: las pretensiones de las autonomías (gobernadas por el PSOE) van mucho más allá que eso de revocar la Ley Sálica, reformar el Senado y mencionar las 19 autonomías en la Constitución. No existe una agenda de reformas, con lo que la se produce la sensación de que el registro del Congreso parece una charcutería (“quién da la vez?”). Creo que el “talante ZP” no puede aplicarse a la reforma constitucional y territorial. No se debía haber dejado que cada autonomía eligiese su modelo estatutario: Cataluña quiere el Cupo, Euskadi no sabe lo que quiere pero asegura el lío de siempre, Valencia apunta un estilo más sosegado en una convulsa autonomía, las regiones pobres piden más dinero –como las ricas, pero vía transferencia-, Andalucía quiere organizar a sus pescadores y la asistencia a las pateras… Falta una decisión firme desde el gobierno para organizar lo que llegará un punto que será incontrolable. No habría que olvidar que una de las causas de la fragmentación del gobierno Suárez fue la eclosión de 17 autonomías sin que el gobierno tuviera una respuesta clara (si exceptuamos la fracasada LOAPA) a lo que se le vino encima.
Otro problema es el de las conversaciones (si existieran) con ETA. La cotización de bolsa del proceso de pacificación es muy alta y es cierto que todos los datos sobre lo que está pasando con el grupo terrorista no los controlan más de 10 personas en todo el país, pero es evidente de que las cosas no pintan tan sosegada y oportunamente como nos dicen. EHAK tarde o temprano será un problema. Seguramente, el valor de mercado de este proceso esté ahora sobrevalorado, pero ese no es el mayor inconveniente. Un desplome de todo el castillo (de naipes u hormigón, eso no lo sabemos) tendría unas consecuencias pavorosas para el gobierno.
La política exterior, a pesar de contar con un excelente ministro y cierta valentía en algunas decisiones no está definida y en algunos asuntos España se ha quedado colgada de la brocha: Constitución Europea, relaciones con el eje franco-británico, retirada de tropas de Irak, relaciones con los países de la ampliación y, sobre todo, la política de apaciguamiento con Marruecos en el Sahara. Tampoco genera confianza la política de comunicación del gobierno, en la que la mayor beneficiaria es el grupo mediático por el que todos hubieran apostado previamente que iba a ser beneficiado. Se presenta un plan de infraestructuras tan ambicioso, moderno y “financiado” como los anteriores, es decir, no hay diferencias en la sensaciones que generan Álvarez Cascos y Magdalena Álvarez.
El efecto ZP todavía arrastra y la derecha carcomida que se manifiesta contra derechos apuntala un gobierno con unos apoyos muy poco fiables. Las encuestas son positivas y se gana elecciones pero no nos pueden ocultar que existen ciertos desequilibrios. Boo.com fracasó por las expectativas generadas y porque no se paró a repensar su proyecto, su dimensión y su alcance. Desde luego no hay todavía suficientes motivos para replantear todo el proyecto de gobierno pero no estaría mal recolocarse en los temas con “carencias”, no vaya a ser que el valor en bolsa del PSOE se quede como un saldo de rebajas y se mantenga fuera del Ibex-35 otra temporada.
Vandeweghe
Pero debajo de la luz, el color y el glamour de una meteórica irrupción en el Nasdaq no había nada. Bueno sí, un escaso nicho de potenciales compradores y una web tan tecnológica que pocos usuarios podían tener acceso a ella. La web se bloqueaba, las zapatillas no podían girarse y el programa flash todavía no era usual ni tenía un buen plug-in de descarga. Es decir, debajo de la publicidad había un descomunal error de cálculo: la conceptualización tecnológica del proyecto era muy superior a la capacidad técnica a la que podían optar los usuarios. Era como pretender vender un automóvil en la España de la Reconquista. El oropel de las gafas de pasta provocó que se olvidara que para que una empresa vaya bien tiene que tener algo que vender. El resultado fue aleccionador: de toda la inversión realizada sólo se recuperó el millón de dólares recibido por subastar el dominio en la liquidación final.A esto se le llamó burbuja tecnológica: el valor de marca de las empresas era infinitamente superior al valor productivo. Traigo esto a colación por una inquietud que últimamente padezco.¿Y si el gobierno de Zapatero está inflándose como fruto de una burbuja política? Se retiraron las tropas, se han aprobado leyes que ponen a España en la vanguardia de la defensa y promoción de derechos civiles, se ha dado un importante pero aún insuficiente impulso al salario mínimo y a las pensiones… efectivamente, hay un catálogo de medidas que realzan el valor de estos 15 meses de gobierno pero también una serie de carencias como consecuencia de la puesta en práctica de un “talante” a veces ingenuo, a veces laxo.
Reconociendo que el periplo del gobierno es corto y que es imposible vislumbrar las consecuencias de las futuras iniciativas, creo que existen algunos signos inquietantes que me llevan a pensar que la propia autopercepción de los socialistas sobre lo que está pasando en España es muy superior al valor añadido de su política.
Guste o no, Cataluña (socavones, olimpiadas, ocurrencias, perpiñadas) ha provocado más quebraderos de cabeza que confianza en un gobierno de izquierda. Ya no puede ser el modelo. La política autonómica cada vez se parece más a un “sálvese quien pueda”. No hay una definición unitaria desde el gobierno de, no ya qué queremos hacer, sino de cómo ha de ser el modo de llevar a cabo la reforma de los estatutos y de la Constitución: las pretensiones de las autonomías (gobernadas por el PSOE) van mucho más allá que eso de revocar la Ley Sálica, reformar el Senado y mencionar las 19 autonomías en la Constitución. No existe una agenda de reformas, con lo que la se produce la sensación de que el registro del Congreso parece una charcutería (“quién da la vez?”). Creo que el “talante ZP” no puede aplicarse a la reforma constitucional y territorial. No se debía haber dejado que cada autonomía eligiese su modelo estatutario: Cataluña quiere el Cupo, Euskadi no sabe lo que quiere pero asegura el lío de siempre, Valencia apunta un estilo más sosegado en una convulsa autonomía, las regiones pobres piden más dinero –como las ricas, pero vía transferencia-, Andalucía quiere organizar a sus pescadores y la asistencia a las pateras… Falta una decisión firme desde el gobierno para organizar lo que llegará un punto que será incontrolable. No habría que olvidar que una de las causas de la fragmentación del gobierno Suárez fue la eclosión de 17 autonomías sin que el gobierno tuviera una respuesta clara (si exceptuamos la fracasada LOAPA) a lo que se le vino encima.
Otro problema es el de las conversaciones (si existieran) con ETA. La cotización de bolsa del proceso de pacificación es muy alta y es cierto que todos los datos sobre lo que está pasando con el grupo terrorista no los controlan más de 10 personas en todo el país, pero es evidente de que las cosas no pintan tan sosegada y oportunamente como nos dicen. EHAK tarde o temprano será un problema. Seguramente, el valor de mercado de este proceso esté ahora sobrevalorado, pero ese no es el mayor inconveniente. Un desplome de todo el castillo (de naipes u hormigón, eso no lo sabemos) tendría unas consecuencias pavorosas para el gobierno.La política exterior, a pesar de contar con un excelente ministro y cierta valentía en algunas decisiones no está definida y en algunos asuntos España se ha quedado colgada de la brocha: Constitución Europea, relaciones con el eje franco-británico, retirada de tropas de Irak, relaciones con los países de la ampliación y, sobre todo, la política de apaciguamiento con Marruecos en el Sahara. Tampoco genera confianza la política de comunicación del gobierno, en la que la mayor beneficiaria es el grupo mediático por el que todos hubieran apostado previamente que iba a ser beneficiado. Se presenta un plan de infraestructuras tan ambicioso, moderno y “financiado” como los anteriores, es decir, no hay diferencias en la sensaciones que generan Álvarez Cascos y Magdalena Álvarez.
El efecto ZP todavía arrastra y la derecha carcomida que se manifiesta contra derechos apuntala un gobierno con unos apoyos muy poco fiables. Las encuestas son positivas y se gana elecciones pero no nos pueden ocultar que existen ciertos desequilibrios. Boo.com fracasó por las expectativas generadas y porque no se paró a repensar su proyecto, su dimensión y su alcance. Desde luego no hay todavía suficientes motivos para replantear todo el proyecto de gobierno pero no estaría mal recolocarse en los temas con “carencias”, no vaya a ser que el valor en bolsa del PSOE se quede como un saldo de rebajas y se mantenga fuera del Ibex-35 otra temporada.
Vandeweghe
Comentario:
No nos engañenmos, Zapatero es mucho más que talante y su equipo de gobierno aún más. Es cierto que hay sombras en varios de los proyectos futuros pero es algo normal que dentro de un programa electoral no se haya pensoado en todo a pesar de que los socialistas nos caractericemos por ello. Lo que suceda ya lo veremos tengo confianza en el gobierno que ha optado por hacer una política social necesaria aun teniendo que enfre3ntarse a parte de la sociedad. Esto sí es un Gobierno de Izquierdas.
Comentario:
¡Chapeau!
Has clavado lo que yo también pienso.
Has clavado lo que yo también pienso.
Comentario:
que mas se puede agregar a una radiografía tan nítida?. Este artículo sirve para no perder el rumbo, para no desorientarnos y mantener nuestras ideas limpias y descontaminadas.
excelente
te felicito
excelente
te felicito

