Rojo y Amarillo
Este pasado 4 de Agosto exactamente a las seis de la tarde se lanzó el chupinazo con el que se iniciaban las Fiestas de LA Virgen Blanca 2005. Como todos los años, nos encendimos el puro como manda la tradición pero hay personas que optaron por otra celebración que se viene dando también desde hace tiempo. Hubo gente que cambió el puro y la botella de champán por tomates, huevos rellenos de pintura roja y amarilla e incluso pelotas de golf. Los que nos encontrábamos en la balconada, recibimos la bienvenida no con sorpresa pero sí con dignidad entre saltos, risas y cantos a Celedón.Por alguna extraña razón que aún no llego a comprender estas personas lanzan año tras año pintura con los colores de la bandera española como si quisieran con ello insultar a los que la reciben.
Nada más lejos, no entienden que ser español no es ninguna vergüenza sino todo lo contrario, que es un orgullo ser español, el español que se alegró con la retirada de las tropas de Irak, el español que se alegró con la primera ley integral sobre violencia de género o el español que se enorgulleció de serlo con la equiparación de derechos de los homosexuales.
Pero no menos orgulloso estoy de ser el euskaldun que defiende la paz, el euskaldun que está orgullosísimo de su euskera, de su país natal.
Confío que algún día estas personas aprendan a disfrutar de las fiestas y acepten la diversidad. Por eso les doy las gracias por adelantado.
Eskerrik asko.
Michaello Portillo
Comentario:
TOda una lección has dado con este artículo, muchos de los abertzales de palo, que lo único que quieren es partirse la cara todos los días, deberían leerlo y aprender un poco.
Agur!!
Agur!!
Comentario:
El desprestigio de todo lo que suene a "español" es una parte vital de la estrategia nacionalista para captar nuevas generaciones. Los chavales lo asocian con algo "proscrito", y teniendo en cuenta la manipulabilidad de un crío de 12 años, no es de extrañar que a los 15 anden ya de manifas...
No soy nacionalista español (ni nacionalista de ninguna clase), pero sólo por ver la cara de esos payasos, me dan ganas de darme un paseo por plena Gran Vía de Bilbao con la camiseta de la Selección y una bandera de grandes dimensiones... y ¡ay! de quien ose increparme...
No soy nacionalista español (ni nacionalista de ninguna clase), pero sólo por ver la cara de esos payasos, me dan ganas de darme un paseo por plena Gran Vía de Bilbao con la camiseta de la Selección y una bandera de grandes dimensiones... y ¡ay! de quien ose increparme...

