Iniciativa Blog A Sueldo de Moscú
Iniciativa ciudadana por la retirada de Federico Jiménez Losantos de La Mañana de la COPE
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Nosotros, ciudadanos libres y preocupados por el clima político en que se está sumiendo poco a poco la sociedad española; demócratas convencidos; afines a diversas ideologías políticas a derecha e izquierda; creyentes y no creyentes, ateos y agnósticos, católicos y fieles de otras confesiones, nos dirigimos a la Conferencia Episcopal española para realizar las siguientes reflexiones:
1. El derecho a la información corresponde a todos y a cada uno de los ciudadanos y a la sociedad en su conjunto. La prensa, la radio y la televisión, así como quienes en ellos desarrollan su labor profesional son los mediadores de este derecho de la sociedad y tienen por ello una importantísima responsabilidad: contribuir a la formación de la opinión pública desde el ejercicio de la información.
2. La libertad de información es el contrapunto del derecho a la información. Si éste corresponde a los ciudadanos, la primera pertenece a los medios y a los periodistas. La correcta combinación de ambas es lo que da lugar a la una información realmente libre y eficaz. Sin el adecuado ejercicio de las libertades de información y expresión por parte de los periodistas y de los medios, la opinión pública queda secuestrada.
3. Sin renunciar en ningún caso a la libre expresión de sus ideas –que es derecho inalienable, pero también obligación ineludible, de los periodistas y de los medios de comunicación- los informadores deben tomar cierta distancia del objeto de la información para evitar implicaciones personales que les impidan realizar su trabajo con honestidad. Si la objetividad es inexigible por imposible, los ciudadanos sí podemos reclamar a quienes administran nuestro derecho a la información que lo hagan desde la honestidad y con veracidad, y que nos proporcionen todos los datos que necesitamos para formarnos libremente una opinión y poder comprender la actualidad.
Igualmente, estamos en situación de reclamar a los medios de comunicación y a los periodistas que no oculten los legítimos intereses que les mueven; que no utilicen prácticas propagandísticas para condicionar la formación de la opinión pública; que separen claramente la información de la opinión; que no empleen los medios de comunicación como instrumento meramente político; que no contribuyan a la división de la sociedad y al enfrentamiento entre los ciudadanos, y que no caigan en la difamación de las personas.
4. El Catecismo de la Iglesia Católica, entre su párrafos 2.493 a 2.499 se refiere al "uso de los medios de Comunicación Social". En el párrafo 2.494, hablando del derecho de la sociedad a una información "fundada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad" recuerda que "el recto ejercicio de este derecho exige que, en cuanto a su contenido la comunicación siempre sea verdadera e íntegra, salvadas la justicia y la caridad; además, en cuanto al modo, ha de ser honesta y conveniente, es decir, debe respetar escrupulosamente las leyes morales, los derechos legítimos y la dignidad del hombre, tanto en la búsqueda de la noticia, como en su divulgación". Un poco más adelante, en el párrafo 2.497, el Catecismo señala que los responsables de los medios de comunicación "tienen la obligación, en su difusión de la información, de servir a la verdad y de no ofender a la caridad. Han de esforzarse por respetar con una delicadeza igual, la naturaleza de los hechos y los límites y el juicio crítico respecto a las personas. Deben evitar ceder a la difamación". Más adelante, en el párrafo 2.498 se señala que "nada puede justificar el recurso a falsas informaciones para manipular a la opinión pública mediante los mass-media", mandato que si bien se dirige a la "autoridad civil" es trasladable, sin duda, a los responsables de los medios de comunicación.
5. El programa La Mañana de la cadena COPE, dirigido por Federico Jiménez Losantos, se caracteriza por el insulto y la bronca permanente contra todo aquel que no sea adepto a sus posiciones, así como por su tono siempre crispado y tenso. Además, el periodista utiliza todos los días un programa de carácter informativo como su tribuna política personal. Cualquiera que escuche habitualmente La Mañana de la COPE reconoce sin dificultad el ánimo de crispar a la sociedad y de crear enfrentamientos, calificando permanentemente de cómplices del terrorismo y de enemigos de las víctimas a los partidos democráticos que apoyan al Gobierno de la Nación y a todas las organizaciones y personas que no coinciden con sus postulados. Rectores universitarios, cargos públicos, organizaciones políticas y sindicales, y últimamente hasta el filósofo Fernando Savater, icono de la resistencia cívica contra ETA, son cada mañana blanco del periodista.
6. Entre el legítimo derecho a la libertad de expresión –que no lo olvidemos, no pertenece en exclusiva a los periodistas, sino que es patrimonio de todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas- y el abuso de este derecho poniéndolo al servicio de sus intereses ideológicos y políticos personales, aprovechando para ello una tribuna a la que tiene acceso para cumplir con las obligaciones profesionales que, como periodista, tiene contraídas con la sociedad, hay un trecho muy largo, y Federico Jiménez Losantos lo ha recorrido con creces. Por otra parte, la práctica diaria que Jiménez Losantos hace del periodismo contradice todos los principios que sobre la comunicación social están recogidos en el catecismo de la Iglesia Católica y que hemos reseñado más arriba.
Por todas estas razones, los firmantes de esta petición solicitamos a la Conferencia Episcopal Española que, sin necesidad de variar la línea editorial de la cadena COPE, y sin tener por qué renunciar a la realización todas aquellas críticas que crea necesarias al Gobierno de la Nación, a los partidos políticos que lo apoyan o a otras instancias o instituciones que considere criticables, desautorice la práctica profesional de Federico Jiménez Losantos y le retire de la dirección del principal programa informativo de la cadena COPE.
Mientras esto no ocurra, quienes firmamos esta petición, pertenecientes al más amplio abanico de sensibilidades políticas, culturales y religiosas y conscientes de que una parte muy importante de la audiencia de La mañana de la COPE procede de quienes, con curiosidad morbosa, sintonizamos la emisora de los obispos para escuchar los exabruptos y las andanadas matinales de Jiménez Losantos, procuraremos no hacerlo en el futuro, lo que ponemos en público conocimiento para que tomen buena nota de ello los anunciantes de su cadena.
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Nosotros, ciudadanos libres y preocupados por el clima político en que se está sumiendo poco a poco la sociedad española; demócratas convencidos; afines a diversas ideologías políticas a derecha e izquierda; creyentes y no creyentes, ateos y agnósticos, católicos y fieles de otras confesiones, nos dirigimos a la Conferencia Episcopal española para realizar las siguientes reflexiones: 1. El derecho a la información corresponde a todos y a cada uno de los ciudadanos y a la sociedad en su conjunto. La prensa, la radio y la televisión, así como quienes en ellos desarrollan su labor profesional son los mediadores de este derecho de la sociedad y tienen por ello una importantísima responsabilidad: contribuir a la formación de la opinión pública desde el ejercicio de la información.
2. La libertad de información es el contrapunto del derecho a la información. Si éste corresponde a los ciudadanos, la primera pertenece a los medios y a los periodistas. La correcta combinación de ambas es lo que da lugar a la una información realmente libre y eficaz. Sin el adecuado ejercicio de las libertades de información y expresión por parte de los periodistas y de los medios, la opinión pública queda secuestrada.
3. Sin renunciar en ningún caso a la libre expresión de sus ideas –que es derecho inalienable, pero también obligación ineludible, de los periodistas y de los medios de comunicación- los informadores deben tomar cierta distancia del objeto de la información para evitar implicaciones personales que les impidan realizar su trabajo con honestidad. Si la objetividad es inexigible por imposible, los ciudadanos sí podemos reclamar a quienes administran nuestro derecho a la información que lo hagan desde la honestidad y con veracidad, y que nos proporcionen todos los datos que necesitamos para formarnos libremente una opinión y poder comprender la actualidad.
Igualmente, estamos en situación de reclamar a los medios de comunicación y a los periodistas que no oculten los legítimos intereses que les mueven; que no utilicen prácticas propagandísticas para condicionar la formación de la opinión pública; que separen claramente la información de la opinión; que no empleen los medios de comunicación como instrumento meramente político; que no contribuyan a la división de la sociedad y al enfrentamiento entre los ciudadanos, y que no caigan en la difamación de las personas.
4. El Catecismo de la Iglesia Católica, entre su párrafos 2.493 a 2.499 se refiere al "uso de los medios de Comunicación Social". En el párrafo 2.494, hablando del derecho de la sociedad a una información "fundada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad" recuerda que "el recto ejercicio de este derecho exige que, en cuanto a su contenido la comunicación siempre sea verdadera e íntegra, salvadas la justicia y la caridad; además, en cuanto al modo, ha de ser honesta y conveniente, es decir, debe respetar escrupulosamente las leyes morales, los derechos legítimos y la dignidad del hombre, tanto en la búsqueda de la noticia, como en su divulgación". Un poco más adelante, en el párrafo 2.497, el Catecismo señala que los responsables de los medios de comunicación "tienen la obligación, en su difusión de la información, de servir a la verdad y de no ofender a la caridad. Han de esforzarse por respetar con una delicadeza igual, la naturaleza de los hechos y los límites y el juicio crítico respecto a las personas. Deben evitar ceder a la difamación". Más adelante, en el párrafo 2.498 se señala que "nada puede justificar el recurso a falsas informaciones para manipular a la opinión pública mediante los mass-media", mandato que si bien se dirige a la "autoridad civil" es trasladable, sin duda, a los responsables de los medios de comunicación.
5. El programa La Mañana de la cadena COPE, dirigido por Federico Jiménez Losantos, se caracteriza por el insulto y la bronca permanente contra todo aquel que no sea adepto a sus posiciones, así como por su tono siempre crispado y tenso. Además, el periodista utiliza todos los días un programa de carácter informativo como su tribuna política personal. Cualquiera que escuche habitualmente La Mañana de la COPE reconoce sin dificultad el ánimo de crispar a la sociedad y de crear enfrentamientos, calificando permanentemente de cómplices del terrorismo y de enemigos de las víctimas a los partidos democráticos que apoyan al Gobierno de la Nación y a todas las organizaciones y personas que no coinciden con sus postulados. Rectores universitarios, cargos públicos, organizaciones políticas y sindicales, y últimamente hasta el filósofo Fernando Savater, icono de la resistencia cívica contra ETA, son cada mañana blanco del periodista.
6. Entre el legítimo derecho a la libertad de expresión –que no lo olvidemos, no pertenece en exclusiva a los periodistas, sino que es patrimonio de todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas- y el abuso de este derecho poniéndolo al servicio de sus intereses ideológicos y políticos personales, aprovechando para ello una tribuna a la que tiene acceso para cumplir con las obligaciones profesionales que, como periodista, tiene contraídas con la sociedad, hay un trecho muy largo, y Federico Jiménez Losantos lo ha recorrido con creces. Por otra parte, la práctica diaria que Jiménez Losantos hace del periodismo contradice todos los principios que sobre la comunicación social están recogidos en el catecismo de la Iglesia Católica y que hemos reseñado más arriba.
Por todas estas razones, los firmantes de esta petición solicitamos a la Conferencia Episcopal Española que, sin necesidad de variar la línea editorial de la cadena COPE, y sin tener por qué renunciar a la realización todas aquellas críticas que crea necesarias al Gobierno de la Nación, a los partidos políticos que lo apoyan o a otras instancias o instituciones que considere criticables, desautorice la práctica profesional de Federico Jiménez Losantos y le retire de la dirección del principal programa informativo de la cadena COPE.
Mientras esto no ocurra, quienes firmamos esta petición, pertenecientes al más amplio abanico de sensibilidades políticas, culturales y religiosas y conscientes de que una parte muy importante de la audiencia de La mañana de la COPE procede de quienes, con curiosidad morbosa, sintonizamos la emisora de los obispos para escuchar los exabruptos y las andanadas matinales de Jiménez Losantos, procuraremos no hacerlo en el futuro, lo que ponemos en público conocimiento para que tomen buena nota de ello los anunciantes de su cadena.
Comentario:
> El espíritu chequista os sale por los poros de vuestra piel por más que lo queráis disimular.
Señor De Derechas, no sé lo que saldrá por los poros de la suya, pero la colección fotográfica injuriosa y vejatoria que exhibe en su weblog me hacen presagiar que no será algo muy democrático...
Señor De Derechas, no sé lo que saldrá por los poros de la suya, pero la colección fotográfica injuriosa y vejatoria que exhibe en su weblog me hacen presagiar que no será algo muy democrático...
Comentario:
Pues yo creo que no e spositiva esta iniciativa porque no va a conseguir nada y por otra razón,que es podemos empezar a ver cruces de inciativas de este pelo que no nos van a lelbar a ninguna parte,y si nos lleban es para crisparnos ...
Comentario:
Espresar diferencias en las opiniones no es malo,al contrario,es bueno,por eso me parece positiva la irrupción de comentarios como el De derechas que difiera de la opinión de la gente que cree un debate enriquecedor para todos así que no se porque espresas tu disconformidad con esto VANDEWEGHE .
Es más difiero contigo en que no se pueda espresar una disconformidad con un periodista,no porque exprese ideas que no las comparta sino por la manera de hacerlas.Eso sí,el que uno firme una iniciativa de estas,no excluye el hecho de que este señor tiene un contrato con una empresa privada,y que será esta quien decida su continuidad,aunque sea la cadena de la iglesia y haya mucha gente que se sienta parte de esta y se sienta herida por sus comentarios.Por lo tanto no hay por que reprochar esta iniciativa.El que quiera se sumará y el que quiera no.Y el que quiera podrá hacer una propuesta contraria (apoyearle..).
Creo que has perdido un poco el norte VANDEWEGHE , que me habías demostrado en otros comentarios y artículos anteriores a este.
Es más difiero contigo en que no se pueda espresar una disconformidad con un periodista,no porque exprese ideas que no las comparta sino por la manera de hacerlas.Eso sí,el que uno firme una iniciativa de estas,no excluye el hecho de que este señor tiene un contrato con una empresa privada,y que será esta quien decida su continuidad,aunque sea la cadena de la iglesia y haya mucha gente que se sienta parte de esta y se sienta herida por sus comentarios.Por lo tanto no hay por que reprochar esta iniciativa.El que quiera se sumará y el que quiera no.Y el que quiera podrá hacer una propuesta contraria (apoyearle..).
Creo que has perdido un poco el norte VANDEWEGHE , que me habías demostrado en otros comentarios y artículos anteriores a este.
Comentario:
Jo¡¡ Más que un blog parece un chat... De verdad, un poco de más hondura discursiva y sobre todo cordialidad y respeto con el que piensa diferente. No seais (más) endogámicos.
A quién en su sano juicio se le puede ocurrir pedir que echen a un locutor radiofónico? Podemos teorizar y escribir sobre el derecho de expresión y el derecho a ser informado. La conclusión de dichas teorizaciones no puede ser otra que el absolutamente inalienable derecho a que un periodista (si le deja su empresa) haga y diga lo que quiera siempre y cuando con sus exaltaciones e insultos no incumpla el Código Penal (porque el Código deontólogico creo que está en completo desuso).
De esta manera, D. Federico debe y puede decir lo que le venga en gana, allá él con su conciencia y allá su empresa. Excepto al PP, él ilegarizaría a todo el arco parlamentario y a Gallardón. A la Izquierda no se le puede ocurrir hacer lo mismo que haría este acomplejado. Él es un neo-fascista, nosotros no. Él cerraría partidos, nosotors no apagamos micrófonos.
Por cierto, cada vez que le oigo más tranquilo me quedo. Sus seguidores son los que más ruido meten pero eso no significa que sus votos valgan doble... más concienciados pero cada vez son menos... La sociedad española se lavanta y funciona cada día, y no toma en serio a aquellos que vociferan que "Se acaba España, PSOE cómplice de ETA, Roviretxe...¡¡¡¡"
Si la ciudadanía no le da importancia, nosotros tampoco. De hecho Rajoy y su equipo ya han manifestado el riesgo de perder apoyos con tanta radicalización (sólo hay que leer los periódicos). Que sigan así.
Por último agradecer siceramente el comentario del señor de derechas que escribe en el blog. Gracias y te pido que continues, es muy intersante una visión contrapuesta. Pero no menciones el 34, que la Sanjurjada fue tres años antes y la Guerra que arruinó al país durante 20 años la originaron otros. Pero de nuevo, gracias.
COn afecto
A quién en su sano juicio se le puede ocurrir pedir que echen a un locutor radiofónico? Podemos teorizar y escribir sobre el derecho de expresión y el derecho a ser informado. La conclusión de dichas teorizaciones no puede ser otra que el absolutamente inalienable derecho a que un periodista (si le deja su empresa) haga y diga lo que quiera siempre y cuando con sus exaltaciones e insultos no incumpla el Código Penal (porque el Código deontólogico creo que está en completo desuso).
De esta manera, D. Federico debe y puede decir lo que le venga en gana, allá él con su conciencia y allá su empresa. Excepto al PP, él ilegarizaría a todo el arco parlamentario y a Gallardón. A la Izquierda no se le puede ocurrir hacer lo mismo que haría este acomplejado. Él es un neo-fascista, nosotros no. Él cerraría partidos, nosotors no apagamos micrófonos.
Por cierto, cada vez que le oigo más tranquilo me quedo. Sus seguidores son los que más ruido meten pero eso no significa que sus votos valgan doble... más concienciados pero cada vez son menos... La sociedad española se lavanta y funciona cada día, y no toma en serio a aquellos que vociferan que "Se acaba España, PSOE cómplice de ETA, Roviretxe...¡¡¡¡"
Si la ciudadanía no le da importancia, nosotros tampoco. De hecho Rajoy y su equipo ya han manifestado el riesgo de perder apoyos con tanta radicalización (sólo hay que leer los periódicos). Que sigan así.
Por último agradecer siceramente el comentario del señor de derechas que escribe en el blog. Gracias y te pido que continues, es muy intersante una visión contrapuesta. Pero no menciones el 34, que la Sanjurjada fue tres años antes y la Guerra que arruinó al país durante 20 años la originaron otros. Pero de nuevo, gracias.
COn afecto
Comentario:
Jajaja,Espera,perdona,se me había olvidado el por qué debería firmar eso,pero tu me lo has recordado,gracias.
Ah supongo que consideraras que es tan lícito querer escucharle como la propuesta de recogida de firmas esta,o es que ahora vais a pedir la dimisión de zp por no ilegalizar esta propuesta??? bueno,a lo de gobierno por accidente no entraré a contestar..
Ah supongo que consideraras que es tan lícito querer escucharle como la propuesta de recogida de firmas esta,o es que ahora vais a pedir la dimisión de zp por no ilegalizar esta propuesta??? bueno,a lo de gobierno por accidente no entraré a contestar..
Comentario:
La verdad es que no entraré en ningún tipo de disputa con alguien de derechas. Para estar a nuestro nivel intelectual y de diálogo como poco hay que ser de centro. Aunque estos señores lo quieran parecer no nos engañemos están a la derecha de la derrecha, que por cierto en un país como es España es una vergüenza.
Ahora entiendo por qué la izquierda tenemos tan buena prensa.
Ahora entiendo por qué la izquierda tenemos tan buena prensa.
Comentario:
De derechas: bajo tu misma mala y precaria teoría comunicacional, te podría decir que no leyeras mas este blog, pero como me da mucho gusto que leas este post, y dejes tu comentario solo me queda felicitarte por tu talante!!!
Comentario:
El espíritu chequista os sale por los poros de vuestra piel por más que lo queráis disimular.
Que un ex-presidiario comunista rancio como Royo-Villanova quiera hacer desaparecer del mapa mediático a Federico Jiménez Losantos me causa profunda risa, y aún más cuando a éste le acaban de renovar el contrato por dos años más. Pero que un blog de LAS JUVENTUDES SOCIALISTAS y que se identifica con el PSOE se sume a la iniciativa me causa cuanto menos preocupación al ser el PSOE el partido que, por accidente, nos gobierna. ¿Y a vosotros se os llena la boca hablando de pluralidad y tolerancia? Pluralidad sí, pero unicamente la vuestra.
Si queréis boicotear, callar, dictaminar, censurar, expulsar, tachar y eliminar a Federico Jiménez Losantos sólo podéis hacer una cosa: NO SINTONIZAR LA COPE. El dial es bastante amplio, aunque éste esté copado por vuestro camarada Polanco.
Desde 1934 hasta la fecha no habéis cambiado. ¿Cuál será la próxima? ¿Eliminar a la COPE?
Os aseguro que cuando en la Conferencia Episcopal lean la sesuda iniciativa de Royo-Villanova no harán otra cosa más que reafirmar en su puesto a Federico; después de partirse de risa eso sí.
Que un ex-presidiario comunista rancio como Royo-Villanova quiera hacer desaparecer del mapa mediático a Federico Jiménez Losantos me causa profunda risa, y aún más cuando a éste le acaban de renovar el contrato por dos años más. Pero que un blog de LAS JUVENTUDES SOCIALISTAS y que se identifica con el PSOE se sume a la iniciativa me causa cuanto menos preocupación al ser el PSOE el partido que, por accidente, nos gobierna. ¿Y a vosotros se os llena la boca hablando de pluralidad y tolerancia? Pluralidad sí, pero unicamente la vuestra.
Si queréis boicotear, callar, dictaminar, censurar, expulsar, tachar y eliminar a Federico Jiménez Losantos sólo podéis hacer una cosa: NO SINTONIZAR LA COPE. El dial es bastante amplio, aunque éste esté copado por vuestro camarada Polanco.
Desde 1934 hasta la fecha no habéis cambiado. ¿Cuál será la próxima? ¿Eliminar a la COPE?
Os aseguro que cuando en la Conferencia Episcopal lean la sesuda iniciativa de Royo-Villanova no harán otra cosa más que reafirmar en su puesto a Federico; después de partirse de risa eso sí.

