Símbolos de la dictadura

En la actual legislatura, el 3 de noviembre de 2004 se aprobaron dos proposiciones no de Ley, una de ERC y otra de IU sobre la retirada de los símbolos de la dictadura franquista que aún persisten de los edificios públicos. El grupo socialista solicitó una enmienda para que se eliminara de las proposiciones el término “inmediata”. Todos los grupos votaron a favor, menos el PP, que se abstuvo, con el argumento de que “son cuestiones que a los españoles no les interesan”. En noviembre de 2002, todos los grupos, incluido el PP, aprobaron por unanimidad una condena de represión de la dictadura.
El mismo asunto en otras ciudades:
Berlín
El código penal prohíbe utilizar símbolos nazis, incluyendo retratos de Hitler. Hasta tres años de prisión por incumplimiento. No hay retrato alguno de Hitler en las calles.
Roma
No sólo no existen estatuas de Mussolini, sino que está prohibido expresamente el uso público de símbolos fascistas. En Roma sólo quedan dos inscripciones “Mussolini Dux”. En Madrid hay decenas de inscripciones de este tipo sobre Franco.
Lisboa
Nunca hubo estatuas de Salazar, porque el dictador era poco dado a los monumentos. La única comparable era una estatua de su antecesor, el presidente Carmona, considerado artífice del salazarismo. Fue retirada. También se retiró la estatua de Salazar en su pueblo natal.
Moscú
Aún subsisten estatuas de Lenin, pero la mayoría de ellas, y prácticamente todas las de Stalin y otros líderes soviéticos, fueron enviadas a museos o almacenes.
La posición del PP en otros asuntos relativos al franquismo:
Esa misma posición de “solitario” la ha mantenido el PP también en la actual legislatura, al abstenerse en otras tres proposiciones no de ley: reconocimiento de víctimas del franquismo, conservación de archivos de represaliados y anulación del juicio a Lluis Companys.
En la anterior legislatura, entre 2000 y 2004 se presentaron 45 iniciativas parlamentarias (3 proposiciones de Ley y 42 proposiciones no de ley). La mayoría absoluta del PP impidió que se debatiera la mitad de ellas. Del resto, de las que sí se debatieron, el PP rechazó en solitario el 80 por ciento. Entre las que rechazó, cuatro proposiciones no de ley muy destacadas: reparación moral y económica de los presos y represaliados, igualdad de prestaciones a los mutilados por la Guerra Civil, reconocimiento de los “niños de la Guerra” para la percepción de una pensión digna, y mejora de esas mismas pensiones.

