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AVATARES DE UN ESCRITOR Y SUS PERSONAJES.
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Errores voluntarios

Gran pelea tengo conmigo mismo, porque eso de crear repeticiones, y anacolutos, y decir tonterías a propósito es algo que no resulta tan fácil como pudiera creerse.

Lo normal es soltar majaderías sin querer, y que las repeticiones o la sfrases mal construidas se deslicen ellas solas, por su cuenta, como serpientes de zarza. Pero cuando hay que cometerlas intenfionadamente no son tan fáciles de encontar ni de ellegir.

Y en la novela de corte psicológico, en la que el carácter del personaje es la piedra angular de todo el invento, un personaje que no dice tonterías ni entra en contradicciones es un personaje que malamente se sostiene.

Estamos aquí, por tanto, ante el desafío opuesto al de la novela negra, en la quetiene que encajar todo: en el personaje subjetivo, si todo encaja y condice, no es real. Porque un personaje es un trasunto de una persona, y las personas perfectamente lógicas no existen.

 

El monólogo

Lo que está de moda, o estuvo, es el monólogo interior, o conjunto de sandeces que se le ocurren al personaje tratando de convertirse en interesante desde su diversidad o diferencia.

Dije sandeces no de modo despectivo, sino porque esta técnica se usa sobre todo para la construcción del carácter desde la minucia, desde lo que aprentemente no cuenta. Cuando el personaje piensa para sus adentros y se expresa como Montaigne, entonces no resulta creíble.

Yo, con lo que ando a vueltas ahgora es con el monólogo exterior, tipo "Cinco Horas con Mario", para que os hagáis una idea. Y aunque parezca fácil no lo es tanto, porque hay que separar muy bien la objetividad autorial de la subjetividad, llena de repeticiones y errores, del personaje que habla en voz alta.

El autor debe cuidar su voz. En cambio, la voz del monólogo debe parecer descuidada. De lo contrario, en vez de una voz será una losa.

A ver lo que sale.