Fragmentos continuos
El peor momento de sentarse a contar una historia es hacerlo cuando todavía no tienes historia.
Por mucho que se alabe la improvisación, el impulso, y todos esos valores enemigos de la reflexión y el pensamiento, el caso es que yo encuentro que cuando te pones a construir algo tienes que saber por lo menos lo que quieres contar. Y después, sí, se puede ir dejando que los detalles se busquen a sí mismos, o los personajes se comporten libremente sobre el escenario, pero si dejas que también la historia vaya a su aire, al final no consigues más que un fragmento continuo.
O sea, un pegote
Comentario:
ah,coño: a lo mejor lo del collage y los pegotes era por esto :-)))
Es que hace como 5 meses que lo escribí, entiéndelo...
salud
Es que hace como 5 meses que lo escribí, entiéndelo...
salud
Comentario:
Buena idea, Juan Carlos Viernes :) Por costumbre sólo empiezo a escribir cuando tengo claro el final. Buscaba yo formas de descongestionar la mente de datos de vez en cuando, escribir divertimentos, como los buenos pintores sueltan la mano haciendo bosquejos... Y eso de escribir en clave subrealista es la solución.
Comentario:
Precisamente ahí nace el miedo a la página en blanco: a que, si no hay idea, ¿qué vas a escribir?
Comentario:
Yo, cuando escribo en clave realista, prefiero saber siempre hacia donde voy, aunque a veces me desvíe un poco, o mucho, o del todo.
En cambio, si escribo en clave surrealista, me dejo llevar por la historia y es el final el que aparece, es el quien me encuentra a mí.
Qué jodido y maravilloso es esto de escribir: nunca hay una única receta para nada.
En cambio, si escribo en clave surrealista, me dejo llevar por la historia y es el final el que aparece, es el quien me encuentra a mí.
Qué jodido y maravilloso es esto de escribir: nunca hay una única receta para nada.





