Todo sobre la tele
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Este es el blog de Concepción Cascajosa Virino, Profesora Ayudante en el Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid y autora de "Prime Time: Las mejores series americanas, de CSI a Los Soprano", "El espejo deformado: Versiones, secuelas y adaptaciones en Hollywood" y "De la TV a Hollywood: Un repaso a las películas basadas en series".
Sindicación
 
Un balance de los estrenos USA
FórmulaTV acaba de publicar un artículo mío en el que hago balance de los estrenos de la nueva temporada de series norteamericanas. Este año está siendo un poco raro, sin grandes éxitos pero muchas series que están logrando una acogida buena o aceptable, por lo que está habiendo muchas renovaciones. Curiosamente la serie que está dando el pelotazo es NCIS (sobre la agencia de policias civiles que investigan los casos de la Marina USA), que en su tercera temporada ha explotado en los índices de audiencia y ya ha llegado a los 17 millones de espectadores. Habrá que esperar a mayo para ver qué estrenos llegan a una segunda temporada.
 
JACK HA VUELTO
Y no sabes lo que te hemos echado de menos, Jack. Primer aperitivo de la quinta temporada de 24 aquí: Para el mundo está muerto, pero pronto se convertirá en el hombre vivo más buscado.
 
Una reflexión sobre "Abducidos"
El cuarto capítulo de Abducidos me desconcertó un poco la primera vez que lo vi y me ha dejado un sabor agridulce en la segunda visión. Por un lado resume lo mejor que tiene que ofrecer la miniserie, pero también es un perfecto ejemplo de sus limitaciones. Voy primero con lo negativo, que no puede ser si no la excesivamente extensa sección dedicada a los híbridos extraterrestres que aterrorizan una pequeña localidad de Alaska. Con Abducidos Spielberg quiso tomar toda la mitología relacionada con los extraterrestres y fusionarla en un único argumento, con lo cual a nadie debe extrañar que en este aspecto no haya una sola idea original en la miniserie y que muchas de ellas estén tomadas precisamente de películas de Spielberg como Encuentros en la tercera fase. En este aspecto las aventuras del joven Crawford comienzan como un capítulo de Expediente X, continúan como El proyecto de la bruja de Blair y finalizan con un momentazo Frankenstein. Como capítulo aislado funciona a modo de homenaje al género del terror (jóvenes de ciudad bastante estúpidos descubren que la vida rural es más peligrosa que tener una cita con Jack Bauer), pero en el conjunto de la miniserie existe una falta de lógica de fundamental: Si los extraterrestres han cuidado tanto de Jacob y Jesse, ¿cómo que han dejado a sus dos híbridos defectuosos de la mano de Dios?. Es una pregunta que en algún momento se debería haber realizado, aunque la respuesta no fuera completamente convincente.

Pero este cuarto capítulo también toma forma el tema central de la serie: la herencia vital que va pasando de padres a hijos. El peso de la tradición y el pasado es un tema muy judío y rara vez lo he visto explorado con tanta riqueza y precisión en un programa de televisión (ni que decir que en una película es si cabe más difícil, aunque por ahí están gravitando las películas de Spielberg La guerra de los mundos y Munich). La segunda generación de los Keys y los Crawford llegan a la vida adulta y descubrimos que su destino está irremediablemente ligado al de sus padres. Los Keys son hombres fuertes pero también atormentados. La herencia de los Crawford es la mentira, la infelicidad y la muerte. En el capítulo anterior un personaje había preguntado a un joven Jesse Keys si quería probar la vida militar como su padre. Jesse regresa de Vietnam convertido en un héroe que utiliza el paraíso artificial de las drogas para huir de su infelicidad. Sin embargo, no toca fondo hasta que no está a punto de renunciar a su única herencia tangible (las medallas de su padre) por una dosis. Va a despreciar sus propias medallas de guerra, pero su padre ausente sigue siendo su guía: de joven quería ser mecánico como él, pero acabó siendo un soldado convertido en un vagabundo tras la guerra. Me fascina pensar la impotencia que debían sentir los extraterrestres viendo que eran capaces de salvar a Jesse del Vietcong, pero no de sí mismo. Y sobre todo me parece brillante la manera en la que Abducidos vive su momento cumbre como miniserie histórica convirtiendo a Jesse en un veterano de Vietnam fuertemente traumatizado e incapaz de adaptarse a la vida civil. No es mi guerra le contesta un hombre al que ataca en un parque en un ataque de paranoia buscando respuestas a sus experiencias en la jungla.
Por otro lado, para Owen Crawford la herencia que debe pasar a sus hijos es la Organización. Crawford ha sido el villano de la serie desde el primer momento, pero hasta capítulo no se atisba cómo su putrefacción moral va a contaminar a todos los que tiene a su alrededor. Las palabras legado y herencia son utilizadas media docena de veces en los diálogos de los Crawford a lo largo de este capítulo. El idealista Sam muere buscando respuestas devorado por el fuego junto al híbrido extraterrestre, el destino fingido que se dio a Jacob Clarke después de que Owen destrozara su existencia y la de su madre. Sam no sólo no estropea el legado de su padre, sino que lo vive en carne propia. Su cínico y manipulador hermano Eric recogerá su testigo y acabará pagando por los pecados de su padre. No hay que ser Nostradamus para anticipar el destino que aguarda a Jesse y Eric (unos magníficos Desmond Harrington y Andy Powers). Adoro a Dakota Fanning, pero en mi opinión el alma de Abducidos se encuentra en este capítulo y los dos siguientes, justo antes de que ella haga acto de presencia y robe la (bastante menos compleja) función. Para acabar, mis dos citas favoritas del capítulo:
Jesse Keys: No sé cuál fue mi experiencia, solo que mi vida entera ha sido así: avanzar por una jungla esperando algo que no puedo impedir que me pase.
Colega: No te ofendas, ¿pero en qué te diferencia eso de los demás?.
(...)
Amelia (futura señora Keys): Cuentámelo, soy enfermera por Dios. También sé lo que es el sufrimiento.
 
La sexta de "Buffy"
El canal Fox ha comenzado a emitir de nuevo la sexta temporada de Buffy, cazavampiros, la temporada más polémica, discutible y, en mi opinión, memorable de la serie. Podría estar días y días hablando sobre Buffy, cazavampiros (de hecho ahora mismo estoy escribiendo un par de escritos académicos), así que me voy a limitar a lo básico. En la sexta temporada Buffy, cazavampiros se mudó de WB, el canal donde comenzó, a UPN, su principal rival. Joss Whedon estaba centrado en Ángel y su nueva Firefly, así que los guionistas que se formaron a su sombra en la serie, como Marti Noxon, tomaron las riendas. La temporada muestra a Buffy regresando de los muertos con un doble problema: le ha dejado de ver sentido a la vida (la metáfora de la depresión es obvia) y es incapaz de asumir la responsabilidad de cuidar de su hermana y cumplir su misión como cazadora. Esta vez los Scoobies no se enfrentar a un enemigo exterior como Glory o el Alcalde, sino a uno interior. Al fin y al cabo, la Troika, los patéticos villanos que tienen en su furgoneta pintada la Estrella de la Muerte de Star wars, son muy parecidos a los Scoobies y hasta podrían formar parte del grupo (uno de ellos llega a serlo en el futuro). Y lo que es peor, va a ser la propia Willow, despeñada de la realidad tras un lento declive moral, la que va a estar a punto de acabar con el mundo. El instituto sería el infierno (el punto de partida de la serie), pero el mundo real de los adultos es si cabe mucho peor. La sexta temporada es especial para mi porque también cuenta con un buen puñado de capítulos con planteamientos fascinantes:
Negociación (1/2): La vida sin Buffy es insoportable, lo que lleva a sus amigos a resucitarla. Los vampiros moteros son lo más guay que ha pasado por la serie.
El serial de la vida (5): Buffy intenta encontrar un trabajo y todo se complica. Uno de los actos muestra a Buffy reviviendo la misma situación una y otra vez.
Una vez más, con sentimiento (7): El magistral capítulo musical. Qué puedo decir, IMPRESIONANTE.
Tabula rasa (8): Por culpa de un conjuro todos olvidan quienes son, lo que da lugar a un ilustrativo juego de equívocos.
Invisible (11): Buffy se vuelve invisible y en principio no le parece mala idea.
Cosas muertas (13): Buffy cree que ha matado a una persona inocente y su mundo se derrumba.
Mayor y lejana (14): No está del todo lograda, pero esta versión de El angel exterminador tiene sus momentos.
Normal otra vez (17): ¿Y si Buffy estuviera en un hospital psiquiátrico y todo lo que cree que es su vida fuera una fantasía? Brillante análisis de lo que es la propia serie, al fin y al cabo una fantasía.
Entropía (18): El grupo se descompone cuando varios secretos salen a la luz.
Dos para la tumba (21): Tras su primer crímen, para Willow no hay vuelta atrás. Para sus amigos, tampoco.

Adoro esta serie.
 
Para los fans de "Perdidos"
Los fanáticos de Perdidos no se pueden perder este hilarante vídeo que circula por la red (una direción alternativa por si se estropea la anterior), en donde se resume la primera temporada de la serie a ritmo del Bohemian Rhapsody de Queen. No solamente es tronchante (me he estado a punto de caer de la sillas las cinco veces que lo he visto), sino es que realmente está bien hecho, emparejando las diferentes tramas de la serie con la letra de la canción. Aquí se pueden encontrar la letra de la canción en inglés y aquí una traducción al español.
 
John Waters se pasa a la tele
Otro canal de cable norteamericano que apuesta por la ficción. Court TV, especializado en la retrasmisión de juicios, ha dado luz verde al piloto de su primera serie de televisión después de unos años produciendo telefilmes de tema judicial (algunos muy notable, como The exonerated) y programando repeticiones de series como Policías de Nueva York. Para ello ha fichado al delirante director John Waters, encargado de producir y presentar una antología de media hora sobre crímenes domésticos con un punto de ironía. Cada capítulo comenzará con la feliz boda de la pareja sin desvelar hasta bien avanzado el relato quién va a ser la víctima y quién el verdugo. El cable sigue fiel a apostar por el género de la antología. Los aficionados al terror esperamos con expectación el estreno en Showtime de Masters of horror, con Carpenter, Hooper, Argento y gloriosa compañía. Respecto al proyecto de Waters, me encantó Los asesinatos de mamá y en general disfruto con películas que toman este tipo de material de derribo y lo transforman en una delirante reflexión sobre la sociedad moderna, como Todo por un sueño y Freeway.
En tiempos como los actuales necesitamos a Waters y su incorrección política más que nunca.
 
El futuro de la tele
En este excelente artículo Adam Penenberg reflexiona sobre cuál puede ser el rumbo de la televisión en los años futuros. Una palabra lo resume todo: Internet. Particularmente no me gustan las profecías rimbombantes con la que algunos pretenden arrancar titulares de prensa (la televisión será el ordenador, la telerrealidad va a acabar con los informativos y la ficción), pero las nuevas tecnologías han alterado de forma tan radical el consumo de televisión que es imposible no pensar que las fórmulas de explotación van a tener que cambiar. Disney ha sido la primera en lanzarse llegando a un acuerdo con Apple para vender capítulos de Perdidos, Mujeres desesperadas y The night stalker para el nuevo iPod. Los capítulos de estreno de series como Galactica: Estrella de combate (en su web oficial), Supernatural (en Yahoo) y Everybody hates Chris (en Google Video) han sido ofrecidos legal y gratuitamente a través de la Red, pero más temprano que tarde debe llegar el momento de dejar de utilizar Internet exclusivamente como medio de promoción para convertirlo en un medio de explotación. Se trata de seguir la senda de los informativos multimedia, en los que se está apostando fuerte tanto en España como en Estados Unidos.

Y lógicamente eso también debe afectar a cómo la televisión se distribuye internacionalmente. Cuando la segunda temporada de Perdidos llegue a España dentro de unos meses, una buena parte de sus seguidores entre 14 y 35 años ya habrán visto los capítulos descargados en Internet con subtítulos o en la versión doblada al castellano para el público hispano de Estados Unidos. Muchos quizás vuelvan a verlo en televisión, pero otros esperarán a la edición en DVD hartos de pausas publicitarias intreminables, que no se respete el formato original de la imagen, de que los capítulos se den en orden incorrecto, de que rótulos absurdos manchen la imagen y un largo etcétera de afrentas. En la era del espectador, las esperas interminables y el maltrato deberán llegar a su fin.

En el artículo Penenberg realiza una interesante comparación con la actitud de la industria discográfica y su espectacular harakiri económico. Lógicamente habrá que llegar a acuerdos con las emisoras y los sindicatos profesionales. Pero no hay que olvidar que ya hubo una encrucijada similar hace cincuenta años cuando los estudios cinematográficos se negaban a vender su catálogo de películas para su emisión en televisión, sólo que entonces eran los dueños de los cines los más hostiles a ello. Hace dos décadas fue el turno del vídeo y hace unos años el del DVD. Cuando por fin se dio el paso de aprovechar el negocio, todo el mundo se hizo rico. No se hundió el mundo, sólo comenzó a funcionar de otra forma.
 
CSI y el masoquismo
La semana pasada descubrí, a través de un enlace en TVTattle.com, que CSI: Miami es la exportanción norteamericana más popular de Europa. Tengo muy mala opinión de la serie pero, en un arrebato de masoquismo, soy una fiel seguidora (pongo el vídeo a grabar Medium y Abducidos, así que nadie dude de su salud mental). Anoche me dispuse a consumir mi ración semanal de CSI con el proyecto de analizar por qué detesto CSI: Miami y CSI: Nueva York.
CSI: Miami
Qué suerte tuve, justo anoche se emitió el infame capítulo del tsunami, del que sólo había leído cosas negativas. Fue un magnífico ejemplo del estilo Bruckheimer, todo forma y nada de contenido. Mis momentos favoritos: el tsunami que arrasa todo pero que no provoca apenas daños, Horatio entrando en el edicifio a punto de ser demolido y la mitad de los vehículos costeros de Florida tras el psicópata ladrón de bancos. Una pensaría que teniendo que recorrer la costa para encontrar los lingotes de oro tan originalmente robados (lección de CSI: los malos son unos chapuzas, pero tienen formas muy creativas de cometer los crímenes) el villano del capítulo no se iba a entretener en llevar al testigo a un edificio a punto de ser demolido y dejarlo atado allí. Un tiro en la cabeza sería más rápido. Y si le gustaban tanto los explosivos, ¿por qué no se quedó a la demolición?. Y si Horatio es policía, ¿por qué no paró la demolición?. Y si está tan pirado como para entrar en un edificio a punto de ser demolido, ¿qué demonios hace con un arma y una placa?. Ya hay demasiadas muertes en esa ciudad. Pero qué bonito fue ver la demolición y qué espectacular la llegada de los siete barcos simultaneos que iban a abordar la lancha del villano con Horatio al frente. Qué playas, que iluminación más bonita, qué planos, qué montaje más creativo. Y alguien se pregunta cómo es que Rory Cochrane prefirió la muerte más absurda que recuerdo en una serie de televisión a seguir trabajando allí.

CSI: Nueva York
El hecho de que fuera un capítulo escrito por Anthony Zuiker, el creador de la franquicia y productor principal de la serie, me llenó de esperanzas primero y, después, me hizo darme cuenta de que, con este capitán, no me extraña que la nave de CSI: Nueva York vaya a la deriva. En el caso principal un policía del parque es tiroteado, pero todo el drama en la historia es el debate entre si operar o no inmediatamente a su caballo que tiene la bala alojada en una zona crítica. Asistimos a la despedida de la niñita huerfana cuya madre donó el caballo en honor a su marido policía asesinado y, justo cuando parece que por fin hay drama, resulta que el caballo sobrevive. Qué anticlimático.
El asesino era un psicópata superdotado que quería matar al policía para vengarse de otro policía que incriminó sin pruebas a un familiar, que murió en la carcel. Dudas trascedentales:
Si ya que había que elaborar un plan tan sofisticado, ¿por qué utilizarlo para matar a alguien que ni siquiera tuvo nada que ver en esa historia?
Y si era tan inteligente, ¿cómo que se dejó el arma del crímen en el coche donde mató a su primo? ¿y por qué ni apagó el movil desechable que había utilizado para el crimen incluso cuando ya estaba montado en el avión para huir?. DESECHABLE significa que SE USA Y SE TIRA. Esa es su utilidad. Y no voy a entrar en la trama de la pobre CSI que se deja asustar por el chuleta de Mike Novick con bigote. Tía, TÚ eres la poli. Yo pensaba que los policías de Nueva York se comían a la gente y esta a la primera de cambio sale corriendo a pedir ayuda a papá Gary Sinise, que ya tiene bastante en estar todo el día pensando en cómo ha acabado en una serie tan mediocre.

Yo siempre he pensado que CSI es una fantasía que apuesta por la idea de que si se hiciera buen uso de la ciencia no habría crimen sin resolver. Pero en los dos capítulos eran casos de cajón que no necesitan un ápice de la ciencia. En CSI Miami tenemos a un hombre que aparece asesinado en el mismo cementerio en el que está enterrada su mujer. Es cuestión de segundos pensar en el hijastro. En CSI: NY, un apostador aparece muerto. Seguro que su muerte violenta no tiene nada que ver con que le debe un montón de dinero a un simulacro de mafioso.
Sencillamente, las tramas no tienen sentido. Así que supongo que parte del atractivo de ver CSI es recordarme que, aunque haya tantas series de calidad, no puedo olvidar el mérito que tiene hacer buena televisión. Realmente es muy difícil.
 
El obligatorio mensaje sobre la final de OT
Pues sí, aunque parecía difícil OT renació de sus cenizas y yo, con el video grabando Sin rastro, no me podía perder la final. Así que ahí van mis ideas sobre los tres finalistas:
Víctor: Qué mal perder tiene tuvo este chico. Le puedo perdonar que sea un graciosillo, un poco pelota de los profesores y que más que cantar las canciones imite a los artistas que las hicieron famosas. Pero la deportividad es algo básico. Tras su sorprendente tercer puesto, estoy convencida de que la eliminación la semana pasada de Idaira por más del 70% huele a chumasquina.
Soraya: Anoche estuvo brillante en sus canciones, con una fuerza y una confianza en sí misma que me dejó pasmada. Supongo que trabajar de azafata de vuelo tiene que ayudar a desarrollar unos nervios de acero. Por favor, que alguien localice a Andrew Lloyd Weber y le convenza de escribir un musical para Soraya. Ha nacido una estrella.
Sergio: Su rostro añiñado me hace imposible ser una fan (la palabra asaltacunas viene a mi mente), pero fue un justo vencedor. En mi casa se hizo un silencio sepulcrar mientras ofrecía una interpretación memorable de "Oye mar" y reconozco que ha sido una de las experiencias estéticas más profundas que he tenido en mucho tiempo. Después de tantas cancioncitas pop, fue toda una revelación. Se le notó muy nervioso en su última interpretación, pero es imposible no simpatizar con su desmoronamiento emocional tras ganar. Te dan ganas de abrazarlo y arroparlo (asaltacunas, asaltacunas).
 
Estamos en directo
La televisión nació como un medio en directo y, aunque en la actualidad la totalidad de la ficción se emite grabada o filmada, es lógico que de vez en cuando alguien quiera volver a esas raíces con un acontecimiento especial. Hace una semanas la telecomedia Will y Grace emitió su primer capítulo de la nueva temporada en directo con notable fortuna y ya hay otros dos proyectos. El más inmediato es la emisión en noviembre de un capítulo de El ala oeste de la Casa Blanca, dedicado al debate entre los dos candidatos presidenciales a los que dan vida Alan Alda y Jimmy Smits. Un veterano presentador de informativos, Forrest Sawyer, ya ha sido contratado para interpretarse a sí mismo moderando el debate. Como en otras ocasiones, el capítulo será representado dos veces, uno para la Costa Este y otras vez, unas horas más tarde, para la Oeste. Cobra fuerza de la idea de que el congresista Joe Santos, al que da vida Smits, puede ser el posible próximo presidente en la serie, que vive sus momentos finales. Si ya hay un presidente negro y una señora presidente, ¿por qué no va a haber un presidente hispano?. Sobre todo, porque Martin Sheen, que da vida en la serie al presidente Bartlett, se llama en realidad Ramón Estevez.
Por su parte, George Clooney, el impulsor del memorable capítulo en directo de Urgencias y productor de la versión para televisión, igualmente en directo, de la película Punto límite, quiere realizar una versión similar de la sátira sobre la televisión Network, un mundo implacable. La película fue un ajuste de cuentas del escritor Paddy Chayefsky con el medio en el que había alcazado la fama veinte años antes escribiendo dramáticos en sus primeros años de existencia. Por lo que esta versión es muy pertinente y no sólo porque su contenido, una exageración cómica en el origen, sea ahora completamente realista.
 
R.I.P. Wayne Booth
Ayer falleció en Chicago a la edad de 84 años el profesor Wayne C. Booth, crítico literario e investigador sobre los mecanismos que los escritores utilizan para llegar al lector a través de sus textos. En una disciplina en la que muchos se precian de escribir a propósito de forma oscura para cubrirse de barniz científico (o encubrir carencia de ideas), los libros académicos del profesor Booth eran entretenidos, estaban escritos con mucha claridad y siempre contaban con un punto de humor. Sus libros "La retórica de la ficción" y "La retórica de la ironía" son claves para los investigadores de la comunicación literaria y también la audiovisual. Booth también fue co-autor de un manual sobre cómo realizar trabajos de investigación, "Cómo convertirse en un hábil investigador". Descanse en paz.
 
Golpe de estado en "Commander-in-chef" y la política-ficción
Dos noticias interesantes sobre series políticas norteamericanas. La primera es que Rod Lurie ha sido despedido de Commander-in-chef, la serie que ha creado para la ABC y que hasta el momento es uno de los estrenos de más éxito de la temporada. Al parecer Lurie ha tenido graves desacuerdos con la cadena y el estudio, por lo que sido sustituido por Steven Bochco, que temiéndose que FX no va a renovar Over there ha decidido asegurarse el pan. Contando con los problemas que ya tienen Perdidos, cuyo reparto está revuelto, y Mujeres desesperadas, que acaba de ver marcharse a uno de sus dos principales productores, parece que, tras un año de tranquilidad, la ABC vuelve a ser de nuevo una casa de locos.
Y para los que creen que la realidad no puede superar a la ficción, el actor Ron Silver ha sido nombrado miembro del consejo directivo del Instituto de la Paz de Estados Unidos. Realmente no sé para que vale este instituto y mucho menos qué exactamente puede hacer un partidario de la guerra de Iraq como Silver ahí. El actor fue uno de los pocos actores norteamericanos en apoyar a George W. Bush en las pasadas elecciones, aunque da la casualidad que interpreta a un visceral asesor del Partido Demócrata en El ala oeste de la Casa Blanca. No es el único caso en el que un actor/presentador/showman ha recibido una buena recompensa por los servicios prestados a una causa política. Definitivamente me he equivocado de camino en la vida.
 
"Bodies", un drama médico para el que espera no ir a un hospital en mucho tiempo
En la pasada entrega de los Emmy, una de las productoras de The lost prince, la producción británica que se hizo con el premio como mejor miniserie, recordó la importancia de la televisión pública. En ese momento pensé que absurdo era decir eso en la gran noche de la televisión comercial, donde se demostraba que la televisión pública era completamente innecesaria. Viendo el primer capítulo de Bodies, un drama de la BBC3, me he dado cuenta de que esa opinión era injusta. Para los médicos de la serie, que en el primer capítulo cometen no menos de tres negligencias graves matando a una anciana y un bebé, los pacientes, como indica el título, son sólo cuerpos. Personalmente he tenido mi ración de médicos incompetentes y arrogantes, pero tengo que reconocer que la inmensa mayoría son buenos profesionales que se esfuerzan en hacer su trabajo y creo que la sanidad pública es probablemente lo mejor que funciona en este país sufragado por impuestos. Pero me fascina y veo la autenticidad en esta serie, basada en la novela de un antiguo médico. No voy a comparar los casos españoles y británicos porque sencillamente no hay comparación, pero no me imagino que una televisión pública en España produjera un programa que ofrece una visión tan siniestra y brutal del sistema sanitario. Sencillamente la autocrítica no está en nuestros genes.
 
Señora Presidente: Realidad y ficción
Tras su segunda semana en emisión, Commander-in-chief se ha consolidado con casi diecisiete millones de espectadores como uno de los estrenos más exitosos de la temporada norteamericana. Como también ocurre en Galactica: Estrella de combate, parece que la única forma en la que una mujer puede llegar a posiciones de poder es a través de accidentes, ya sea la muerte del antecesor o el holocausto de toda una civilización. Pero qué le vamos a hacer, que la gente acepte algo en la ficción puede ser el primer paso a que haga lo mismo en la realidad. Los espectadores de 24 no tuvieron problema en asumir que Dennis Haysbert era un presidente afroamericano debido a las cualidades de honestidad y firmeza trasmitidas por el actor. Si Aaron Sorkin creó El ala oeste de la Casa Blanca basándose en su guión para El presidente y Miss Wade, Rod Lurie ha hecho lo propio en Commander-in-chief con su notable película Candidata al poder. No soy la única que piensa que George W. Bush, tras un segundo mandato marcado por multitud de conflictos, quiera, como en esa película, ganarse su sitio en la historia nombrando como vicepresidente a una mujer afroamericana (esto es, Condoleezza Rice) para sustituir a un Dick Cheney lastrado por sus problemas de salud. En cualquier caso, el éxito de Commander-in-chief beneficia de paso a Rice y Hillary Clinton, que seguramente rezan para que la serie continúe su buena racha al menos hasta noviembre de 2008.
 
El fantástico y las armas de destrucción masiva
Esto promete ser uno de los proyectos para televisión más hilarantes de los últimos años. El Sci-Fi Channel, especializado en cochambrosos y muy divertidos telefilmes fantásticos, ha anunciado que en noviembre estrenará Manticore, cuyo argumento es el siguiente: " Un grupo de soldados norteamericanos en el liberado Iraq localizan un "arma de destrucción masiva", pero no es lo que nadie esperaba: es el monstruo mitológico conocido como el Manticore, mitad león, mitad dragón. Ha sido liberado por un iraquí descendiente de los antiguos persas que busca venganza contra los norteamericanos y los modernos iraquíes, a los que culpa de haber devastado su país." La capacidad del género fantástico para sacar jugo a los acontecimientos de actualidad no deja de sorprenderme y divertirme. Aquí hay un dibujo que muestra cómo es un dichoso Manticore. Si alguien quiere contribuir a la paz y la estabilidad mundial mandándolo a la Casa Blanca, por favor, que no se corte.
 
Cuatro y la (absurda) dictadura del share
Cuatro arrancará el 7 de noviembre con una programación "austera, moderna, joven y competitiva". Y qué gran noticia es esa. Cuatro promete ser un viento de aire fresco en un panorama, el de la televisión en abierto, cada vez más discutido y poco estimulante, mientras los canales de la televisión de pago siguen mejorando su programación a marchas forzadas (el paso imprescindible para llamar la atención de más espectadores). Dentro de muy poco, con la llegada de la TDT, el mercado se fragmentará más todavía, lo que hace la apuesta de Cuatro por una audiencia especializada el aperitivo de lo que vamos a vivir. La clave es la austeridad (no, no más sueldos millonarios a presentadores metidos a consejeros delegados que después lastran la cuenta de resultados) y la confianza en el producto propio. Y un 10% de share (porcentaje entre la gente que está en ese momento viendo la televisión) puede ser una cifra aceptable si se produce un buen puñado de espectadores (rating: porcentaje del total de la población con televisión) con el perfil que buscan los anunciantes.
Las diferencias son enormes porque el mercado norteamericano está mucho más fragmentado, pero ponemos a modo de ejemplo ilustrativo el share que han conseguido en USA durante sus emisiones recientes algunos programas que son considerados notables éxitos según la escala de sus cadenas :
CSI: 26%
Mujeres desesperadas: 24%
Sin rastro: 22%
Perdidos: 20%
CSI: Miami: 18%
Ley y orden: Unidad de víctimas especiales: 16%
Medium: 14%
House: 13%
Prison break: 8%
Las chicas Gilmore: 6%
Smallville: 6%
24 no pasó en España del 15% o 16%, pero en su emisión en Estados Unidos durante este año, que ha sido un relevante éxito, no superó el 10% de share. Con un poco de suerte, pronto pasaremos del mínimo común denominador en la programación a la televisión a la carta.
 
Los creadores de 24, otra vez a la carga
Esta noticia me encanta. Los creadores de mi adorada 24, Joel Surnow y Robert Cochran, tienen un nuevo proyecto en Fox, un piloto llamado Thirteen. Esta vez el título numérico se refiere a que la temporada sigue la investigación de un caso por parte de un detective privado a lo largo de trece capítulos. Es una actualización del cine negro, eso que se suele llamar neo-noir, situada en Los Angeles en la actualidad y que al parecer quiere seguir la senda de L.A. Confidential y Retorno al pasado. Curiosamente, antes de protagonizar 24 Kiefer Sutherland hizo un piloto para una adaptación en forma de serie de L.A. Confidential que empezó en HBO y acabó en Fox. No me extrañaría que el actor tuviera alguna vinculación con la nueva serie, seguramente como productor. Preferiría que 24 finalizara antes de agotarse completamente y perder el interés, pero de momento está renovada para dos temporadas. David Fury, guionista de Buffy, cazavampiros, Angel y de la primera temporada de Perdidos (donde escribió algunos de los mejores capítulos como Expedición), se ha unido al programa, lo que es altamente excitante. En cualquier caso me alegro de que Cochran y Surnow, que también produjeron la infravalorada Nikita, tengan nuevos proyectos.
 
AXN estrena Abducidos
Mañana el canal AXN estrena la miniserie Abducidos, producida por Steven Spielberg y ganadora de un Emmy como mejor miniserie. Son diez capítulos que siguen el desarrollo de la historia desde la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad a través de tres familias con un vínculo con los extraterrestres. Es un programa magnífico y a ratos extraordinario. Personalmente no me interesa mucho el tema de los extraterrestres, pero la reflexión sobre la familia y los magníficos actores me han hecho una devota. Abducidos se emitió en las emisoras locales del Grupo Correo después de que Telecinco desperdiciara estúpidamente la oportunidad de programarla, lo que tiene delito teniendo en cuenta que sus veranos suelen estar repletos de mediocridades y repeticiones (o lo que es peor, de repeticiones de mediocridades). En la revista de Octubre de Mundoplus.tv hay un artículo que he escrito sobre la miniserie. Hoy a las nueve de la noche AXN emite un making of. Los capítulos se estrenan los lunes a las 22.20, con repeticiones los martes y domingos por la tarde. Esto parece un anuncio, pero es que Abducidos entra dentro de la categoría de me-gusta-tanto-que-me-emociona-solo-pensar-en-ella.
 
El ala oeste de la Casa Blanca en España
Si Internet vale para algo, es para llamar la atención de todo aquello que es ignorado por la mayoría. En el terreno de las series de televisión norteamericanas, el premio a la mejor comunidad de fans debe corresponder a los de El ala oeste de la Casa Blanca. Gracias al estupendo trabajo de los chicos de Series de TV.com, la magnífica fantasía política de Aaron Sorkin (ganadora de multitud de premios, entre ellos cuatro Emmy seguidos como mejor drama bastante inmerecidos en mi opinión) se está haciendo un hueco en el ciberespecio español. La página que dedican a la serie es sin duda la mejor de este tipo que hay en España, todo un ejemplo de la dedicación y la pasión que sienten por el programa. Sólo se han emitido dos temporadas en AXN y cuatro en Televisión Española, pero a una hora tan intempestiva que hay que ser un santo, un insomne o tener un vídeo y muchas voluntad para poder seguir la serie. A pesar de todo, en el foro de Series de TV hay ya más de 6000 mensajes dedicados a El ala oeste de la Casa Blanca. No es mi serie favorita, pero he disfrutado con muchos capítulos (como los emocionantes Dos catedrales y Noel) y cualquiera que haga un episodio sobre el censo tan apasionante como las aventuras de Jack Bauer tiene mi reconocimiento.