En ocasiones veo muertos (bueno, mas bien a menudo)
Entre fantasmas es una serie con una historia curiosa. Desde que El sexto sentido puso de moda otra vez la figura del vidente, James Van Praagh llevaba intentando convertir en serie de televisión sus experiencias en esa actividad de la que no voy a dar opinión porque, como diría Raphael, qué sabe nadie. Van Praagh llegó a poner en marcha un entretenido telefilme protagonizado por Ted Danson titulado El medium que casi parecía un piloto para una serie (vidente acepta por fin sus poderes y comienza a colaborar con la policía). Pero la CBS no se animó y Van Praagh tuvo que ver con envidia como en la NBC utilizaban la vida de su colega Allison DuBois para un repuesto de media temporada, Médium, que se convirtió en un notable éxito en su estreno en enero de 2005. Van Praagh volvió a la carga sustituyendo la versión ficcional de sí mismo por una joven recién casada y los ejecutivos de la CBS vieron en la serie un buen repuesto para Joan de Arcadia. Como dijo el mandamás de la cadena Leslie Moonves, a los jóvenes le interesan los fantasmas más que Dios (digamos que como chiste no es que tuviera mucha gracia). Lo cierto es que Médium es una serie con imaginación que ha trascendido lo que parecía un planteamiento anodino (y un mediocre piloto) para convertirse en un original retrato de una mujer trabajadora de clase media, sólo que sin el feminismo de pacotilla tan habitual (véase el extremadamente victimista anuncio con el que nos castiga últimamente un ministerio, que rivaliza en estupidez con el Kelli Finder). Si al hecho de que Entre fantasmas carece de todas esas cualidades que hacen tan interesante a Médium se suma que Jennifer Love Hewitt, la protagonista de Entre fantasmas, me cae mal desde los tiempos de Cinco en familia, digamos que mi predisposición ante la serie era negativa. Tan negativa que estaba deseando poder ver dos capítulos para lanzarme, en plan crítico televisivo como Dios manda, a masacrar la serie soltando toda la mala baba y acidez que pudiera. El problema es que tras el segundo capítulo sobre un niño muerto en un accidente de tráfico, que me provocó una lagrimilla, me parecía hipócrita hacerlo. Tras el del domingo, sobre una joven trastornada por el fantasma de su hermana gemela, he decidido que Entre fantasmas no está del todo mal. Es una serie simple que no sabe introducir con inventiva a los fantasmas y que tiene varios elementos que se prestan a la burla, como esa tienda de antigüedades sin clientes de la que viven dos personas, la peluca que parece llevar la Hewitt y sobre todo sus imposibles vestidos. Mi favorito es el de tipo camisión blanco a juego con zapatos de tacón que hacen que la protagonista parezca o salida de la cama o de una novela gótica. Pero Entre fantasmas tiene una honestidad que me desarma. Es un melodrama y no se avergüenza de ello. Gravitando en torno a la muerte, sus historias no pueden tener nunca edulcorados finales felices. Las personas a las que ayuda Melinda sólo inician el camino de recuperarse de perder un ser querido, un dolor casi siempre insoportable. Entre fantasmas podría ser mucho más interesante con caracterizaciones más elaboradas y un tratamiento visual con más personalidad. Pero, aunque carente de toda su provocación y riqueza dramática, casi veo en ella una versión light de A dos metros bajo tierra, si no en espíritu al menos en su empeño de tratar ese tema tabú que es la muerte. En comparación a tantos programas de calidad, Entre fantasmas no pasa de mediocre. Pero, prescindiendo del cinismo, no puedo decir nada más negativo de él.Remake
Tras haberlo pillado antes sólo de pasada, anoche decidí ver un capítulo entero de Matrimonio con hijos, la versión made in Spain de la hilarante comedia norteamericana. Lo hice armada con una transcripción del capítulo original cortesía de esta web, lo que me ayudó a comprobar que los guiones no habían sido tanto adaptados como directamente traducidos. Muchos años atrás, el cómico Fred Allen dijo que la imitación era la forma más sincera de televisión. Sin embargo, con un poco de perspectiva, la originalidad es escasa en cualquier tipo de producción cultural por una mera razón lógica. El problema de la televisión es que es muy visible, ya que nadie puede leer los millones de libros y obras de arte que se publican y exponen todos los años. Para mi la destreza de un producto cultural está en su ejecución, no en su tema. Al fin y al cabo, que Murillo pintara decenas de Inmaculadas no evita que me conmueva cada vez que veo una. Tengo que reconocer que Matrimonio con hijos es una pésima serie, pero sólo porque adapta a su referente de forma muy torpe. En Estados Unidos siempre han tenido afición por versionar series británicas y a veces los resultados han sido muy buenos, como con All in the family, Sanford and Son, Apartamento para tres, The office y Queer as folk. Siempre en los primeros capítulos se adaptan guiones del original hasta que la nueva serie encuentra su propia voz, pero nunca se realiza un clon como este experimento patrio. La razón es que el humor inglés no es igual que el norteamericano y mucho menos que el español. Por no hablar de que algo que era gracioso hace quince años no tiene porque serlo ahora. Lo que tiene encanto encapsulado en un relato resulta simplemente anacrónico en una nueva representación. Al ver el capítulo de Matrimonio con hijos tuve la misma impresión que cuando un grupo de amigos con dos copas de más se ponen a tocar canciones de los Beatles: la melodía está ahí, pero los instrumentos desafinan. Aunque The office versión USA se ha convertido finalmente en un éxito comercial y crítico, veremos si en Francia ocurre lo mismo con su versión local, Le Bureau. En el capítulo de anoche de Matrimonio con hijos las diferencias culturales se hicieron muy presentes en la trama central sobre la restauración de un coche antiguo. En Estados Unidos tener un coche clásico es motivo de orgullo, sobre todo porque los coches se hacen para durar. Pero en España lo que de verdad gusta a los hombres es tener un último modelo. Si uno aparece con un coche de principios de los ochenta fuera de esas exhibiciones que se hacen por los pueblos los domingos, se expone a que se rían de él. Y mucho. Me puedo creer el capítulo si lo veo en su contexto original, pero en una serie española me resulta completamente inverosímil. Sobre todo cuando en este caso se tiene un protagonista como Ginés García Millán, que no le da a Fran ninguna de las características con las que Ed O´Neill hizo de Al Bundy un personaje tan memorable: frustración, desidia y en última instancia ingenuidad. Ahora que lo pienso, ya tenemos un Al Bundy español, sólo que se llama Aída y la interpreta Carmen Machi. Lo peor de todo es que, en comparación a la ácida comedia de Telecinco, este Matrimonio con hijos es insólitamente blando.Resumiendo la temporada 2005-2006
The Hollywood Reporter acaba de publicar los índices de audiencia definitivos de la temporada 2005-2006, lo que en comparación con el año anterior permite sacar algunas conclusiones que añadir a mi análisis de la temporada que aparece en la revista Mundoplus de Mayo. - El rey es el rey: Por cuarto año consecutivo CSI es el producto de ficción con más audiencia, aunque no puede hacerle sombra a American Idol, que ha tenido un resurgir impresionante. Este año los chicos de Grissom han perdido un millón y medio de espectadores, una cifra poco importante. CSI: Miami ha perdido también un millón mientras que CSI: Nueva York se consolida y gana espectadores.
- De Perdidos al río: Perdidos finalizó la temporada anterior y comenzó ésta con alrededor de 20 millones de espectadores, pero en el total se ha quedado en quince y medio, medio millón menos que el año pasado. Al menos, con el último capítulo de la temporada ha dejado un gran sabor de boca en los espectadores.
- Más pacientes para House y Grey: Por fin Fox encontró un programa que se beneficia de American Idol con House, que empezó su primera temporada con resultados sólo aceptables y ha acabado este año entre los diez primeros, pasando de trece millones a más de diecisiete. Eso sí que es una mejoría espectacular. Anatomía de Grey también se ha consolidado quedándose al filo de los veinte millones (+1.5), dos menos que Mujeres desesperadas (que ha perdido un buen puñado de espectadores en el segmento 18-49). Lo que estas cifras no reflejan es que desde el capítulo de la Super Bowl, Anatomía de Grey ha sumado espectadores respecto al colchón que le dejaba Mujeres desesperadas cada semana.
- Comparaciones odiosas: En el duelo final de los espías de 24 contra los espías de Alias, Jack Bauer le ha dado una paliza a Sydney Bristow. 24 ha crecido este año dos millones de espectadores hasta rozar los catoce mientras que Alias ha perdido casi cuatro para quedarse en algo más de seis y medio. Entre todo lo que podría decir de esto (aparte de que Alias no se merece un final tan triste), me voy a limitar a una cosa. Desde que crearon 24, Joel Surnow y Robert Cochran sólo han trabajado en el programa y en un proyecto que no llegó a fructificar. Mientras, J.J. Abrams ha creado Perdidos, dirigido y escrito Misión Imposible 3, desarrollado el piloto fallido The Catch y producido What About Brian y la nueva serie Six Degrees. El que mucho abarca, poco aprieta, sobre todo en un medio como la televisión que es una carrera de fondo.
- Sin novedad en el frente: El año anterior hubo 7 estrenos entre los treinta programas más vistos. Este año, sólo cuatro (The Unit, Mentes criminales, Commander in chief y The New Adventures of the Old Christine), de los que uno ya ha sido cancelado. La media temporada ha sido la que ha arreglado el desaguisado y proporcionado los dos mejores estrenos de drama (The Unit) y comedia (The New Adventures of Old Christine). Pero teniendo en cuenta la demo 18-49 años, la triunfadora es My name is Earl, que se coloca en la posición número 22 y es el mejor estreno del año en ese segmento tan apreciado por los anunciantes.
And the Emmy goes to...
La temporada televisiva en Estados Unidos se acaba y con ello empiezan las especulaciones y los rumores sobre los premios más importantes de la industria, los Emmy, que este año se adelantan a finales de agosto. Las nominaciones se anuncian el 6 de julio. Se han cambiado las normas y en el proceso de nominaciones se ha colocado un panel de especialistas que serán los encargados de evaluar a los quince favoritos en la votación inicial de todos los académicos y elegir entre ellos a los cinco elegidos que se van a disputar la estatuilla. Ya empiezan a circular las listas de favoritos y pretendientes. En LATimes se centran en la categoría de mejor drama y se adelanta que Los Soprano y Anatomía de Grey son los únicos que tienen un lugar asegurado, a los que se suman otros posibles como Perdidos (al fin y al cabo, ganó hace un año), 24, El ala oeste de la Casa Blanca, Rescue me, The shield, Big Love, Galáctica: Estrella de combate, Huff o A dos metros bajo tierra. En TVGuide también han hecho pública su lista de favoritos, donde hay mucho cariño hacía programas poco valorados como Veronica Mars, Galáctica: Estrella de combate, Scrubs y Las chicas Gilmore. No me sorprende la ausencia de Kiefer Sutherland en la lista de mejor actor (francamente, este año no ha estado muy brillante), pero sí la de 24 en la lista de mejor drama, por no hablar de Felicity Huffman como mejor actriz de comedia. Mi opinión es que la victoria final se la van a disputar Los Soprano y Anatomía de Grey (lo de El ala oeste de la casa Blanca, aunque factible, sería un tanto ridículo), mientras que en comedia, por pura necesidad (no hay mucho donde elegir), será el turno de una serie del nuevo estilo como My name is Earl o El séquito. En actores, mis favoritos son Kyra Sedgwick (más que nada porque Edie Falco ya ha ganado muchos premios), Hugh Laurie (Ian McShane no puede participar), Mary Louis Parker (Weeds es un descubrimiento, un Mujeres desesperadas conoce A dos metros bajo tierra) y Jason Lee (aunque Steve Carell también tiene cualidad cinematográfica). Con los secundarios es siempre un misterio, pero si en algún año 24 puede romper su mala suerte en la categoría, es éste con Gregory Itzin y Jean Smart."The Dresden Files", nuevo estreno del SciFi Channel
Ya sabemos como es el Sci-Fi Channel (muy pronto habrá que añadir el norteamericano). Anuncia un puñado de proyectos interesantes todos los años y al final nos deja con la miel en los labios (¿qué fue de Dead Lawyers, el drama sobre abogados en el purgatorio?). Así que hoy estoy genuinamente feliz de leer que el piloto de The Dresden Files ha gustado a los ejecutivos del canal lo suficiente como para que encarguen la serie sin que se haya emitido todavía como telefilme. Sus guionistas y productores son Hans Beimler y Robert Hewitt Wolfe, dos veteranos de Star Trek: Espacio Profundo Nueve. No conozco las novelas que adapta, pero me gustaron mucho un par de telefilmes con tema similar de los años noventa, Witch Hunt (con Dennis Hopper) y Cast a Deadly Spell (con Fred Ward), y por supuesto esa joya desconocida de Clive Barker que es El señor de las ilusiones. Con Veronica Mars renovada y el proyecto de David Milch John from Cincinnati en HBO, parece que los detectives privados se están poniendo otra vez de moda en televisión, quizás para contrarrestar con un poco de cinismo la ola de procedimentales que nos invaden. Hay lustrosos referentes como Los casos de Rockford, Magnum, Luz de luna, The Equalizer, Spenser, Mike Hammer y hasta una variedad sobrenatural como El pacto. Por cierto, como ya se anticipó, el protagonista de The Desdren Files es Paul Blackthorne, el actor británico que tras arcos de capítulos en 24 y Urgencias y un par de pilotos fallidos, tiene por fin la posibilidad de triunfar en la televisión norteamericana.Y también hay finales
Hoy es el turno de los finales conclusivos que más me han gustado de los últimos años, esos que te dejan con un buen regusto en la boca y satisfecha por ver un trabajo bellamente terminado.- El ala oeste de la Casa Blanca - Segunda Temporada: Dos catedrales es recordado sobre todo por el monólogo en latín que el Presidente Bartlett lanza en la catedral de Washington tras el funeral de su querida señora Landingham. No nos enteramos de mucho de lo que dijo, pero quizás por eso fue tan efectivo: teníamos a un hombre tan cabreado que se enciende un cigarro y se pone a hablarle de tú a tú a Dios. Bartlett toma la decisión de presentarse a la reelección, pero no escuchamos sus palabras. Nos basta verlo en el atril, orgulloso y desafiante con su pelo bañado en lluvia, metiendo las manos en los bolsillos decidido a continuar la lucha.
- The Wire, bajo escucha - Primera temporada: En una serie sobre el fracaso de las instituciones sociales, no podíamos esperar que nuestro protagonista, el amargado pero a pesar de todo en el fondo idealista McNulty, lograra triunfar contra todas las adversidades. No en este mundo. Por ello era previsible que la monumental operación contra el narcotráfico que tan cuidadosamente se había planeado quedara en agua de borrajas por culpa de un par de policías y un fiscal con afán mediático. Y lo mejor es que incluso se permiten venderlo como un éxito. McNulty no sólo no es recompensado, sino acaba en el peor destino posible (tal y como él había anticipado en el piloto): de patrullero en el puerto. En una serie donde se habla mucho y bien, a veces es mejor tener la boca cerrada.
- Tan muertos como yo - Primera temporada: Había sido un año difícil para Georgia Lass con todo esto de que se había muerto. Y es que en vez de descansar en paz, había trabajado como nunca en su vida. Este particular paso a la madurez se completa en este capítulo, puntuado por la lenta construcción de lo que al final se muestra como la lápida de su tumba. Este canto a la vida y la muerte se completa como todas las celebraciones importantes de verdad: al amanecer, con un champán de gran reserva y un puñado de buenos amigos.
- 24 - Tercera Temporada: A veces la mejor sorpresa es la ausencia de sorpresas. Tras la muerte de Teri en el primer año y el intento de asesinato de Palmer en el segundo, esperabamos que el tercero finalizara con una campanada. Tras un brutal clímax (pobre Chase y pobre brazo), el espectador se pasó unos minutos llenos de desasosiego esperando el giro dramático, pero no pasa absolutamete nada, sólo que Jack Bauer, hastiado y aturdido por lo que acaba de hacer, se pone a llorar sin consuelo en su coche. Pero son sólo unos segundos hasta que llega una nueva llamada y nuestro héroe debe recuperar la compostura.
- Los Soprano - Quinta temporada: La mejor tanda de capítulos de Los Soprano desde la primera nos dio un susto cuando los agentes federales se presentaron en casa de Johnny Sack y Tony salió corriendo por el bosque para escapar. Pero tras esa huida desesperada, una llamada de su abogado le asegura que no está siendo buscado por la policía y Tony regresa a la que de nuevo es su casa tras la reconciliación con Carmela al son de una canción de Van Morrison. Con Tony B., Adrianna y Johnny Sack fuera de juego, es un final plácido que sirve de contraste con la mayor crisis vivida por Tony hasta este momento.
Hay finales y finales
Mayo es el mes de los finales de temporada, esos capítulos especiales que tienen el reto de cerrar el relato hasta la nueva tanda de capítulos dejando al espectador con ganas de más. Un buen final de temporada (que no de serie, que es un animal diferente) es la guinda de una temporada brillante o puede servir para dejar un buen sabor de boca tras una demasiado irregular. Pero los finales de temporada son también territorio para los personajes que actúan de forma incoherente, las situaciones negativas que empeoran sin remedio y en general todo tipo de pirotecnia, ya sea narrativa o literal (estos son los capitulos en los que los edificios suelen saltar por los aires). Se puede decir que hay dos tipos de finales de temporada. La primera variedad es el tipo cliffhanger o "¿Quién disparó a J.R.?", donde en los momentos finales hay un giro argumental dramático y sorprendente que nos deja en suspense. Es un tipo de final que da al espectador una sensación de vértigo y, como toda manipulación extrema, ha de utilizarse con cuidado para evitar que parezca que nos están engañando. La segunda variedad es el tipo conclusivo o "Bien está lo que bien acaba". En vez de dejarnos en suspense, el final conclusivo resuelve las tramas centrales de la temporada y, aunque puede apuntar algo sobre lo que puede deparar el futuro, no utiliza un cliffhanger para retener la atención del espectador. Por ello, es también complicado de ejecutar, ya que debe ser por sí mismo y sin artificios completamente satisfactorio, lírico y emocional. Hoy voy a hacer un repaso a los finales en cliffhanger que más me han impactado en las últimas temporadas, mientras que mañana será el turno de los conclusivos.- 24 - Primera temporada: Si me pudiera hiperbólica diría que este final de temporada cambió el rostro de la televisión, pero sin llegar a tanto se puede decir que ha sido, como la propia serie, influyente como pocos en los últimos tiempos. El plano final de Jack Bauer abrazando a su esposa embarazada y muerta fue devastador para la audiencia que durante 24 horas había invertido emocionalmente en el bienestar de la pareja. La clave no fue sólo matar a un personaje central, sino derribar sin piedad el conformismo del espectador. Ese final tremendo que no permitía augurar el destino de los personajes (hasta la segunda temporada casi nadie aceptó del todo la muerte de Teri, por ello este es un cliffhanger discutible y un tanto especial) fue toda una declaración de intenciones para el programa.
- Buffy, cazavampiros - Quinta temporada: Hay muchas series que fingen matar a su protagonista, pero Buffy ha sido de las pocas con su nombre en el título que ha ido en serio. Cierto que este es un programa fantástico y que sabíamos que de alguna forma la Cazadora regresaría al mundo de los vivos en otra cadena. Pero los personajes no lo sabían y eso es lo que hizo que los segundos posteriores a la muerte (por no hablar de la lápida que recordaba que Buffy había salvado el mundo. Mucho) fueran tan demoledores. Para los que no conectaron con el rumbo posterior de Buffy, es también un final de serie magnífico.
- Ángel - Tercera temporada: Memorable ejemplo de la temporada redonda con un final perfecto. Sabemos que Ángel hizo en su vida pasada cosas terribles, pero es díficil imaginar un castigo más terrible que enterrarlo en vida en el fondo del océano y algo más trágico que ver el estoicismo con el que Ángel (un David Boreanaz que nunca ha estado mejor) lo afronta. Para colmo, Wesley sigue en su exilio y Cordelia ha pasado a un plano superior, dejando a Ángel completamente desvalido. Y es que, como dice la canción, en el universo de Joss Whedon todo depende de tener una pequeña ayuda de los amigos.
- Alias - Segunda temporada: Alias siempre ha sido un programa que no ha tenido miedo a reinventarse de vez en cuando, aunque siempre para quedarse más o menos igual. Pero sus finales de temporada han sido siempre tan brillantes como efectivos, especialmente éste de la segunda temporada en el que, después de matar al clon de Francine, Sydney cae rendida y se despierta en Hong Kong con amnesia. No sólo han pasado dos años en los que todo el mundo pensó que estaba muerta, sino que su amado Muchael Vaughn ha hecho algo imperdonable: se ha casado. Y es que en sus mejores momentos Alias siempre ha sabido mezclar con gracia los lios personales de los protagonistas con sus aventuras profesionales.
Nip / Tuck, a golpe bisturí - Segunda temporada: Ryan Murphy se arriesgó mucho en la segunda temporada de Nip/Tuck introduciendo un personaje tan tremendo como el Escultor, un violador en serie que marca la cara de sus víctimas para recordarles la banalidad de la belleza. Pero lo que parecía hasta entonces un personaje en el fondo del paisaje tomó centralidad cuando sucesivamente atacó a Sean y Christian, convirtiendo al programa en un thriller sangriento (lo que es irónico después de todo). Por sorprendente y brutal, el ataque a Christian fue especialmente efectivo. Y es que, con la carrera de Julian McMahon despegando, la lágrima que descendía por la mejilla de un inmóvil Christian no sólo era máxima expresión del horror, sino que también podía ser una indicación real del final de personaje.
Los "upfronts" (y 5): Fox
En el momento actual Fox es un canal un tanto singular debido a que depende absolutamente de American Idol, que cuando regresa en enero da un vuelco total a la parrilla. El resultado es que la cadena ha anunciado dos parrillas diferentes en donde los saltos de programación que son habituales en el canal llegan a niveles casi espectaculares. Casi no hay ningún programa de día laborable que se mantenga en enero en su sitio. Fox también es conocida por cambiar siempre sus planes iniciales, por lo que tomar esta parrilla a pies juntillas no tiene demasiado sentido. Pero si podemos sacar una cosa en claro, que la cadena va a seguir apostando por rotar sus dramas seriales. Aunque Prison Break se beneficiaria de poder incluir un contenido adecuado de un programa de las nueve (en Estados Unidos afecta y mucho la hora de emisión), Fox apuesta por mantenerla a las 8 los lunes como prólogo de Vanished, el otro serial sobre un secuestro junto a Kidnapped (que se emite a la misma hora el día siguiente en la guerra clon del año). En enero estas dos series descansan por un tiempo y su lugar es ocupado por el nuevo drama Standoff (anteriormente Primary), sobre una pareja de negociadores de secuestros, y 24. Standoff debuta en el otoño como prólogo de House los martes, un lugar que recupera American Idol en enero. Los miércoles, la sorprendente Bones precederá en emisión a otro estreno, el drama sobre los abogados de las estrellas Justice (anteriormente American Crime). La verdad, se venía venir que los dos mayores talentos de Alias, Ron Rifkin (con Brothers & Sisters) y Victor Garber (con American Crime) no iban a tardar mucho en encontrar trabajo. En enero Bones se muda al viernes para ayudar a lanzar otro drama, The Wedding Album, sobre las peripecias de un fotógrafo de bodas. Por las anécdotas que me ha contado un amigo de ese gremio, me parece un planteamiento de lo más atractivo, sobre todo contando con un protagonista como Bruno Campos (desperdiciado en la irregular y finalmente decepcionante tercera temporada de Nip/Tuck). Fox mantiene intacta su programación del fin de semana y apuesta por dar algo vida a The O.C. los jueves colocándole delante un par de estrenos de comedia, ´Till Death, sobre dos matrimonios en diferentes etapas de sus vidas (con Brad Garrett de Raymond como protagonista), y Happy Hour, una apuesta más juvenil y urbana. Tras un par de años francamente buenos, Fox ha apostado por una parrilla conservadora y estrenos de drama muy diversos a la espera de encontrar su nuevo 24 o House.Los upfronts (4): La CW
No todos los días nace una cadena de televisión (bueno, en España sí, aquí casi nace una cada cinco minutos), por lo que hoy podemos celebrar la llegada de The CW, cuyo espantoso nombre sólo puede competir con su si cabe más espantoso logo. El mix de WB y UPN se ha saldado en tablas con iguales regresos de cada cadena y un par de novedades. La noche del lunes estará dedicada a la programación afroamericana característica de UPN, con Everybody Hates Chris, All of Us, Girlfriends y el estreno The Game. Como se esperaba, la noche del martes será para el tándem Las chicas Gilmore y Veronica Mars, mientras que el jueves será el turno de Smallville y Supernatural (el mejor estreno de la temporada). La renovada in extremis One Tree Hill se emitirá los miércoles a las ocho y a las nueve le seguirá el reality America´s Next Top Model, del que Cuatro prepara una versión local. Aparte de la lucha libre del viernes (tradicional de UPN) y algunas repeticiones, la parrilla se completa con el regreso los lunes de la resucitada Siete en el paraíso y el estreno de Runaway, un drama de Darren Star sobre una familia de fugitivos protagonizada por dos actores que se merecen un buen programa, Donnie Wahlberg y Leslie Hope. Para media temporada queda el serial de Kevin Williamson Hidden Palms. Tras unos meses de infarto, esta parrilla es lo que se esperaba de ella: una combinación de lo mejor (o al menos lo más viable, Everwood es con mucho un programa más interesante que One Tree Hill) de dos cadenas en franca crisis. Sin embargo, sí es notoria la escasa proyección de futuro que puede tener una compañía que se ve forzada a recuperar un programa ya cancelado que ya lleva diez años en antena y que tiene a otro puñado al borde de la jubilación, como Smallville y Las chicas Gilmore. Probablemente dentro de unos días se sepan más detalles del fiasco de Aquaman, un fracaso que va a calar en Warner. El resultado es que éste sólo va a ser un año de transición y no vamos a poder conocer a la verdadera The CW hasta el año que viene.Los "upfronts" (3): La CBS
La filosofía para este nuevo año de la CBS es que si no está roto, para qué arreglarlo. Quizás por eso, frente al frenesí de la ABC, en la CBS apuestan por pocas novedades. Realmente, tampoco les hace falta. Es la cadena más vista y ha renovado para este año 18 programas, una cifra insólita. Y lo que es más raro todavía, el año pasado lanzó 6 programas de éxito (Entre fantasmas, Mentes criminales, How I Met your Mother, Close to Home, The Unit y The New Adventures of the Old Christine), casi lo mismo que el resto de las cadenas juntas. Para hacer tándem los lunes junto a How I Met your Mother llega The Class, sobre un grupo de veinteañeros que compartieron pupitre en la escuela y se reencuentran de nuevo. El martes a las 10, tras el dueto ganador formado por NCIS y The Unit, es el turno de Smith, un drama de John Wells sobre un grupo de criminales protagonizado por Ray Liotta, que por fin tiene suerte con un piloto, y Virginia Madsen. Es un planteamiento un tanto arriesgado para una serie de la CBS, repleta de programas policiacos. Los miércoles a las 8 antes de Mentes criminales es el turno de Jericho, que se ocupa de una pequeña comunidad que sobrevive a un holocausto nuclear. Tras el batacazo del año pasado de Threshold, es otra apuesta de riesgo. Pero el plato fuerte llega el jueves, donde tras CSI se va a emitir a las 10 Shark, el drama de Spike Lee y James Woods sobre un abogado célebre convertido en fiscal. Shark ocupa el lugar dejado libre por Sin rastro, que se pasa al domingo a la diez tras mi otro procedimental favorito, Caso abierto. Mujeres desesperadas y Anatomía de Grey han demostrado que en esa noche todavía se puede captar al público y la CBS va a intentar así capitalizar el descubrimiento. Para la media temporada se quedan la comedia Rules of Engagement y los dramas 3 LBS, en donde Stanley Tucci interpreta a un renombrado neurocirujano, y Waterfront, sobre un alcalde carismático pero corrupto. Al parecer Waterfront ha contado a su favor con el apoyo del presidente de la cadena Leslie Moonves, quien tiene un aprecio especial por su protagonista Joe Pantoliano. Veremos si a la tercera va la vencida, porque Pantoliano ya ha participado en dos series fracasadas en la CBS, The Handler y Dr. Vegas. También es una incógnita si la CBS va a poder diversificar su programación con este puñado de dramas adultos con considerable poder de estrella.¡VERONICA VIVE!
A estas alturas de los upfronts he decidido no reproducir rumores, sino noticias firmes. Y esta lo es: Rob Thomas ha confirmado a Michael Ausiello de TVGuide que Veronica Mars ha sido renovada para 22 capítulos, que puede reducirse a 13 si los índices de audiencia no acompañan.
Los "upfronts" (2): La ABC
La ABC (en este link habrá más información en unas horas) acaba de confirmar oficialmente su parrilla de programación para el otoño. Como ya se había anunciando, la cadena va a utilizar sus éxitos ya asentados para lanzar nuevos programas. El miércoles a Pérdidos le va a seguir a las 10 The Nine, un programa sobre nueve extraños cuyas vidas se transforman tras ser tomados como rehenes en un atraco. Creada por Hank Steinberg de Sin rastro, cada capítulo va a comenzar con un flashback del día del suceso. Anatomía de Grey se pasa al jueves a las 9 y sirve de plataforma de lanzamiento de Six Degrees a las 10, otro drama de relaciones producidos por J.J. Abrams sobre un grupo de extraños conectados de formas misteriosas. La ABC arriesga cambiando de hora y día su mayor éxito, pero hay que recordar que el jueves es la noche más lucrativa de la televisión norteamericana por la inversión de los estudios para promocionar los estrenos de cine. Aunque Anatomía de Grey sólo consiga mantener unos 17 o 18 de los casi 23 millones de espectadores que tiene ahora frente a CSI, el beneficio para la cadena sería enorme. El hueco de Anatomía de Grey los domingos tras Mujeres desesperadas lo cubre ahora el estreno Brothers & Sisters, el regreso de Calista Flockhart a la televisión. Para el viernes, un día duro para cualquier serie, se queda Men in Trees, en donde Anne Heche interpreta a una entrenadora vital que decide quedarse a vivir en Alaska tras un desengaño amoroso. Todos estos dramas parecen cortados por el mismo patrón: seriales sobre relaciones de un grupo coral de personajes siguiendo la estela de Perdidos y Anatomía de Grey. La ABC incluso ha renovado de forma sorprendente What About Brian? a pesar de sus bajos índices de audiencia y escaso interés crítico. Veremos si hay público para tanto o la cadena se está equivocando en no diversificar. Sobre todo porque sus dramas nuevos más interesantes en mi opinión se han quedado para la media temporada. Day Break puede servir por fin para lanzar a Taye Diggs como estrella de la televisión, aquí interpretando a un policía acusado de asesinato en un bucle temporal a lo "Atrapado en el tiempo". Rob Bowman, cuya serie Expediente X hizo un brillante capítulo con esa premisa, es uno de los productores. Y Traveler es sobre dos jóvenes acusados de terroristas que huyen a la espera de poder demostrar que fueron engañados por un amigo. David Nutter encadena con Traveler doce pilotos consecutivos ordenados como series, desde Space: Above and Beyond a Supernatural. A nivel de comedias, los martes es el día de Let´s Rob..., sobre un grupo de amigos que deciden atracar a Mick Jagger, y Help Me Help You, el regreso de Ted Danson como un psiquiatra necesitado de terapia. Los jueves a las 8 es el turno de dos comedias con originales planteamientos, Big Day, que dedica la temporada a un día de boda, y Notes from the Underbelly, sobre un embarazo. Las comedias de la ABC tienen mala fama, habrá que ver si con esto dan en la tecla. El viernes a las 8 como prólogo de Men in Trees será el turno del remake de Betty la Fea. Aunque una comedia, la serie sigue el modelo de Ally McBeal y tiene una hora de duración. Aparte de los estrenos y las series ya citadas, Boston Legal se mantiene el martes a las 10. Se caen Invasion, Commander in Chief, Freddie, The Evidence, Sons & Daughters, In Justice y Hot Propierties. Muchos nos preguntamos ya si en realidad la ABC tuvo un golpe de suerte hace dos años o despedir a los ejecutivos de la cadena que habían ideado o dado luz verde a la triada Perdidos, Anatomía de Grey y Mujeres desesperadas fue la última estupidez mayúscula de Michael Eisner en Disney. Y es que la ABC ha fracasado de forma estrepitosa a la hora de lanzar un sólo éxito en esta temporada y se ha cargado su serie más prometedora. What About Brian?, la única serie renovada de la temporada (del otoño no vuelve ninguna), no es ni de lejos un éxito y veremos si es cierto que vuelve a emitirse y durante cuánto tiempo teniendo en cuenta el precedente de Jake in Progress. Se entiende a la perfección que la ABC haya sido la cadena que ha contratado más pilotos, pero de momento el resultado no me parece para nada alentador.Actualización: TVGuide publica que el presidente de la ABC ha anunciado que Perdidos se emitirá en tandas de capítulos seguidos para eliminar las repeticiones. Tras los primeros siete capítulos, el programa descansará y su hueco será cubierto por Day Break. Este sistema ya le funcionó a la ABC con Policías de Nueva York durante muchos años.
Vuelven los comentarios al blog
Hace un rato Warren Keffer me ha informado de que era imposible poner comentarios en el blog. La verdad, sabía que Deadwood y Oz son programas minoritarios, pero la ausencia de defensas de Alias ya me estaba empezando a preocupar. El resumen de la historia es que Ya.com ha colocado un nuevo sistema anti-spam y no entendí bien las instrucciones para hacerlo funcionar, lo que se ha unido a un problema con el contador de StatCounter. Finalmente, con la ayuda de los siempre sabios consejos de Manuti, ya está otra vez todo operativo. Siento las molestias.
Los "upfronts" (1): La NBC
La NBC rompe el hielo en los upfronts de este año con escasas sorpresas visto lo que ya se conocía. Se confirman los estrenos de drama Heroes (que compite con 24 los lunes) y Friday Night Lights, esta última basada en la película homónima. Hace ya unos cuantos años que una serie basada en una película no se estrenaba en una network y en este caso le seguirá los martes a las 9 una serie con mucho sabor cinematográfico, Kidnapped. The Black Donnellys se aplaza hasta enero para compartir el hueco en la programación del jueves a las 10 con Urgencias, mientras que la NBC debe creer mucho en la nueva serie de Aaron Sorkin Studio 60 on the Sunset Strip para darle el fundamental horario del jueves a las 9. Habrá que esperar para comprobar si esta serie salva o hunde a la cadena. También ha recibido luz verde la otra parodia de Saturday NIght Live, 30 Rock, lo que me hace pensar si la cadena no va a sobrecargar al espectador con tanta sátira televisiva por muy diferentes que éstas sean entre sí. Jeffrey Tambor y John Lithgow en Twenty Years forman tándem con 30 Rock los miércoles. Para los domingos, una vez que se acabe el fútbol americano en enero, será el turno de una nueva edición de The Apprentice y del drama sobrenatural Raines, con Jeff Goldblum. Veremos lo que se comenta cuando la NBC comience a proyectar los pilotos (y estos acaben en Internet), pero en mi opinión es la cadena con los nuevos dramas más prometedores de la nueva temporada. De momento ni Crossing Jordan ni Scrubs tienen horario aunque están renovadas y se despiden E-Ring, Conviction, Surface, Joey, Teachers, Four Kings y Heist.Actualización: En Zap2it están colgando fotos de presentación de los estrenos. Sólo voy a decir que se me eriza el vello viendo la de Kidnapped, que espero que Raines sea mejor que esa cutre imagen y que la de Heroes tiene un saborcillo a Perdidos.
"Misión: Imposible 3" y "Alias": Tal para cual
(Aviso: Este posts contiene spoilers pequeños, spoilers medianos y grandes spoilers de Misión: Imposible 3).No tenía intención de ver Misión: 3 hasta que no saliera en DVD. Como el resto de habitantes del mundo occidental, estoy bastante saturada de Tom Cruise y sus paranoias y sabía que iba a ser prácticamente imposible dsfrutar de la película en estas condiciones. De hecho, hice como con el resto de películas que no me apetece ver ahora pero quiero saber de qué van: leerme el resumen en TheMovieSpoiler. Así que cuando un acontecimiento imprevisto me obligó a verla, sabía perfectamente lo que iba a pasar. Pero aun así la película consiguió sorprenderme porque yo esperaba ver algo parecido a Alias y, sin embargo, me encontré con un pastiche total y absoluto de Alias. Entiéndase pastiche como a imitación de. A veces un programa de televisión ha afectado mi experiencia en las salas de cine, como cuando vi El retorno del rey después de Hermanos de sangre y sólo pensaba en lo absurdas que eran las batallas y cómo no se podía hacer una historia sobre el sacrificio en la que sólo se sacrifica un personaje secundario. Pero nunca había visto lo que de verdad es un capítulo de una serie de televisión hecho como una película, en toda su gloria de persecuciones de helicópteros, explosiones masivas y paseos por las paredes de rascacielos. J.J. Abrams y sus colaboradores han tomado con gracia de Alias una decena de elementos, como muestra este extenso recuento de Los Angeles Times. Francamente, cuando llegó el turno de ir a buscar el MacGuffin (alias la Pata de Conejo), hubo un momento que pensé que iba a aparecer Jennifer Garner y se lo iba a disputar a ostia limpia a Tom Cruise con cada uno blandiendo sus mejores armas: Garner su peluca roja y Cruise la placenta de la pequeña Suri. Pero lo cierto es que, reciclajes aparte, es obvio que Abrams es el director que mejor ha entendido la serie original y el que más fiel ha sido a ella dentro de las limitaciones de un vehículo para una estrella como éste. Aquí hay un equipo que trabaja en común con éxito. Es cierto que también introduce los líos de oficina y le da a su protagonista lo que nunca hubo en la serie original, una vida. Pero Misión: Imposible era un programa sobre el engaño, algo de lo que Abrams es el rey. Sólo en un momento tuve dudas de ello: cuando el villano se reveló como un patriota de la variedad voy-a-montar-una-guerra-para-asegurar-el-suministro-de-petróleo junto a lo que parecía el cadáver de la esposa de Ethan. En ese momento pensé que aquello se iba a convertir en 24 y que Ethan se pasaba al lado oscuro, harto como Jack Bauer de conspiraciones y de que le hagan pupa a sus mujeres. Esto no iba a ser un pasatiempo veraniego, sino un verdadero retrato siniestro de un mundo de verdad siniestro. Un Syriana con palomitas. Viví en esa ilusión unos 45 segundos antes de que Abrams me volviera a recordar que lo suyo es el artificio. Al fin y al cabo, hablamos del hombre que en Felicity se inventó un viaje en el tiempo para resucitar a un personaje. En Perdidos ya sabemos que los muertos viven para siempre en flashbacks. En la misma película, Felicity se muere enseguida sin que sepamos nada de ella, pero regresa en un vídeo y un par de flashbacks. Pero es en Alias donde la negación de la muerte llega a su clímax. Aquí si un personaje muere en realidad nunca está muerto del todo porque: a) no está muerto sino escondido b) no está muerto sino en coma c) está muerto, pero un clon vive (o al revés, se han cargado a un clon). A veces los personajes regresan sólo para morir de nuevo. El resultado es que no importa lo que pase en la serie, doy por hecho de que me están engañando y no me importa nada de lo que ocurra. Abrams (y su equipo, por supuesto) quiere demasiado a sus personajes. ¿Por qué voy a llorar la muerte de uno si existe la posibilidad de que regrese diez capítulos más tarde cuando los productores lleguen a un nuevo acuerdo con el actor?. ¿Es Alias un programa entretenido? Mucho. ¿Tiene algún tipo de resonancia dramática para mi? Pues no, es absolutamente trivial. Y lo mismo puedo decir de la película, que nos muestra a unos espías encantados de conocerse y muy eficaces, lo cual en el mundo de hoy es ciencia-ficción. Abrams no refleja lo que es el mundo actual, sino una fantasía de 40 años atrás. Y tras el 11-S, el 11-M, Bali y el 7-J, no me creo esa fantasía y prefiero ver algo catártico que resuene con mi experiencia vital, como Misión: Imposible resonó en su momento para los espectadores de la Guerra Fría. Pero como yo no le exigo a una película lo mismo que a una serie de televisión, creo que Misión: Imposible 3 es un excelente exponente de su género y J.J. Abrams está en su momento de gloria.
Pero qué c*#*
Hablando de HBO, me he quedado de piedra al leer que la cadena no ha renovado la opción de los actores de Deadwood antes de que se cumpla el plazo establecido, lo que los libera de sus contratos. En la práctica esto supone el fin de la serie. La noticia es sorprendente porque meses atrás se habló de que HBO estaba negociando renovar la serie para una cuarta temporada, que David Milch ya había anunciado que sería su última. ¿Qué ha cambiado?. Seguramente que en HBO quieren renovar su programación y David Milch tiene dos proyectos en tracción en la cadena. Uno de ellos es un drama sobre un policía novato que trabaja encubierto basado en las experiencias reales de su colaborador de Policías de Nueva York Bill Clark. El otro es un drama detectivesco situado en el ambiente del surf que ya ha sido ordenado como piloto. Al parecer esto se llama surf noir y francamente me encantaría poder verlo en una sesión doble en DVD junto a Veronica Mars. Aun así, debo decir que esta noticia es una *}?+#@.El mundo de "Oz"
Es una situación un tanto anómala comenzar a ver una serie en la segunda temporada, pero es lo que me pasó con Oz (ahora en Canal +) durante una estancia en el extranjero. Por aquellos tiempos de HBO sólo sabía que emitía combates de boxeo, Cuentos de la cripta y una original serie de la que había visto con interés un par de capítulos, Los Soprano. Pero el nombre de Tom Fontana me llamó la atención y tras mirarlo en Internet descubrí su vinculación con dos de mis programas favoritos, Hospital y Homicidio. Pensando en Homicidio, The shield: Al margen de la ley, The wire: Bajo escucha y Sin rastro he reflexionado sobre por qué todos estos programas policiacos (los mejores de los últimos años) tienen en común ser obra de escritores situados más bien a la izquierda del espectro ideológico. Quizás porque por su bagaje sus artífices ven al delincuente, al delito y al agente de la ley con una complejidad que es muy buena para el drama. Pero la ideología de Tom Fontana, la base de sus grandes obras, es también en última instancia su talón de Aquiles. Cuando se dedica a dar un mensaje primero y hacer un programa de televisión después (como en The Jury o el telefilme Strip Search), el resultado final cae a menudo en lo panfletario. Sin embargo, he podido perdonar a esta serie sus excesos porque siempre me ha parecido fascinante. Oz fue el primer drama con personajes continuos de HBO y también el que estableció sus señas de identidad, como el personalismo de la autoría, la utilización de tópicos tabú y las innovaciones narrativas. Fontana no se esfuerza lo más mínimo en hacer que sus personajes sean simpáticos. Al fin y al cabo, son brutales criminales con los que desearíamos no tener que cruzarnos nunca (y yo soy de las que piensa que la pena de muerte es un castigo despreciable, pero también que en nuestro país hacer daño a los demás sale muy barato). Aunque tampoco me gustaría relacionarme con mafiosos o tener que asistir a los desvarios de una familia polígama como la de la excelente Big Love. La maestría de Fontana (como la de los otros grandes autores de HBO) reside en mostrarnos que en muchos aspectos esa gente que vemos tan lejana no son tan diferentes y nos pueden decir mucho de nosotros mismos. En el piloto de Oz, titulado La rutina, conocemos al que va a ser el personaje central de la serie, Tobias Beecher (Lee Tergesen), condenado por matar a una niña mientras conducía borracho. Aun sintiendo repugnancia por Beecher, es imposible pensar que en cualquier momento podemos cometer un error que también destruya nuestras vidas. No hay que ser malvado para acabar en la cárcel. Pero el verdadero eje de La rutina es Dino Ortolani (el veterano de Homicidio Jon Seda), un preso que se sume en la desesperanza y la depresión hasta culminar en una brutal muerte que es mitad asesinato mitad suicidio. Cuando Fontana se vuelve muy obvio, los ecos del motín de Attica, la inspiración del programa, se adueñan del relato, como en el capítulo final de la primera temporada. Pero cuando está en sus mejores momentos, como en La rutina o en el brillante tercer capítulo (donde un preso se enfrenta a la enfermedad de su hijo recién nacido), logra como nadie desentrañar las contradicciones de nuestro orden social y mostrar la manera en la que las instituciones pueden destruir a los individuos.Series en DVD o Warner se desmelena
Siguiendo la actualidad de las series en DVD editadas en España a través de Próximos Lanzamientos y Zona DVD, he visto que definitivamente o el mercado no tira demasiado o las distribuidoras no se animan. Ni a nivel de clásicos ni de series culto hay una respuesta adecuada, aunque las series españolas parecen estar viviendo una buena racha. Por supuesto, siempre hay excepciones. Fox continúa con Ángel y Policías de Nueva York, Universal deja un poco los clásicos para aprovechar el tirón de House y Sony se la ha jugado con la excelente Rescue me. Pero la única distribuidora que parece estar aprovechando de verdad el formato es Warner, que está empeñada en editar buena parte de sus series recientes en España comercializando en los próximos meses nuevas entregas de A dos metros bajo tierra, El ala oeste de la Casa Blanca, Urgencias, El príncipe de Bel Air y Nip/Tuck, a golpe de bisturí. Sin embargo, hay interesantes novedades, como la ya varias veces retrasada edición de Norte y Sur y Lois y Clark, éste última para capitalizar tanto el estreno de Superman Returns como las renovadas fortunas de Teri Hatcher. También se edita por fin la primera temporada de The O.C., que independientemente del devenir posterior de la serie, fue una tanda de capítulos fresca e ingeniosa como pocas. Pero lo que más me llama la atención es el interés por Las chicas Gilmore, que se emitió de tapadillo en La 2 y, sobre todo, One Tree Hill, que todavía está inédita. Parece que en Warner saben el interés que hay por esta serie y se han debido ya cansar de los desvarios de programación (por decirlo suavemente) de TVE. Sin saber muy bien cómo funcionan los contratos entre distribuidoras y cadenas, me parece positivo que las primeras empiecen a fijarse en los intereses de los espectadores/clientes.Se acercan los "upfronts"
Mayo es un mes muy excitante para los seguidores de la televisión norteamericana por dos motivos. El primero es porque la inmensa mayoría de las series tienen aquí sus finales de temporada. Y el segundo es porque entre el 15 y el 18 de mayo la NBC, la ABC, la CBS, la Fox y la CW revelan en Nueva York en una presentación ante los anunciantes cuál va a ser su parrilla de programación en otoño y las series contratadas para la media temporada. Ya sabemos que después muchos de esos programas tan prometedores naufragan sin remedio, pero también que allí estarán nuestros favoritos futuros. Este año está siendo bastante raro. Aunque es vox populi que las cadenas toman las decisiones sobre qué vuelve, qué se estrena y qué se cancela mucho antes (salvo algún cambio de última hora a lo Dark Angel y Firefly), tradicionalmente eran decisiones que no se anunciaban públicamente hasta este gran acontecimiento. Pero este año, además de las series veteranas renovadas por anticipado, las cadenas están tomando la costumbre de anunciar las series nuevas ya contratadas para el otoño, se supone que para arañar algo de publicidad suplementaria. La NBC ya tiene aseguradas The Black Donnellys, la nueva serie de Paul Haggis sobre la mafia irlandesa, Kidnapped, un drama serial sobre el secuestro de un niño que cuenta con un reparto excepcional, y Studio 60, el regreso de Aaron Sorkin a la televisión tras El ala oeste de la Casa Blanca. Fox ha apostado por Vanished, un programa muy similar a Kidnapped (veremos quién gana en esta guerra de los clones), y Till Death, una comedia sobre dos matrimonios de diferentes edades protagonizada por Brad Garrett, lo que entierra la posibilidad de un spin-off de Raymond. Aunque no ha sido anunciado, Primary, un drama sobre la relación amorosa de dos negociadores de secuestros, también tiene la luz verde. La ABC ya cuenta también con la comedia In Case of Emergency, sobre un grupo de amigos que se reencuentran tras atravesar graves crisis en sus vidas. Parece que lo más interesante de la semana va a ser la presentación de CW. Hay fuertes indicaciones de que tanto Veronica Mars como Supernatural son regresos asegurados, mientras que el resultado de los prometedores pilotos Mercy Reef (alias Aquaman) y Runaway, un drama sobre una familia de fugitivos, tendrá en su mano la supervivencia de otros veteranos de WB.Actualización: Se confirma que Fox ha dado luz verde a Primary y otro drama, American Crime, sobre un grupo de abogados de Los Angeles. Entre sus protagonistas, tres de mis favoritos: Ron Livingston de Hermanos de sangre en el primero, y Victor Garber de Alias y Eamonn Walker de Oz en el segundo.
El adiós de la Elegida
Hablando de finales de series, los hay aceptables, buenos y memorables. Y después está La Elegida (hoy en Cuatro), el capítulo que sirvió de colofón a Buffy, cazavampiros cerrando con una coherencia y brillantez insólitas uno de los programas más extraordinarios y complejos de la historia de la televisión. Aunque nunca ha sido reconocido como tal, creo que Joss Whedon y Marti Noxon sabían desde el verano de 2002 que el fin de la serie estaba próximo. Los conflictos con Sarah Michelle Gellar habían aumentado y los índices de audiencia en UPN no justificaban la alta licencia que el canal pagaba por su contrato de dos años. Por ello, la séptima se presenta desde el principio como la temporada final, tomando como villano a un antagonista total como el Primero, que se presenta, a modo de resumen, como los Grandes Malos de los seis años anteriores. Esta temporada es siniestra y oscura. Willow es ahora una asesina, Anya vuelve a ser un demonio vengador, Spike es utilizado por el Primero para matar de nuevo y el bufón de Andrew ha acabado con su mejor amigo. Hasta Giles conspira con Robin Wood para matar a Spike, algo que no sólo es un acto inmoral, sino que además es contraproducente. Buffy, que siempre se ha resistido a las figuras de poder, se ha convertido en una, tanto en su trabajo de consejera escolar como en su función como líder de las Potenciales. Y en ambos casos hace un pésimo trabajo. Sólo Xander permanece puro. Lo cierto es que, tras la muerte de la madre de Buffy, la serie perdió su exuberancia juvenil y cómica y sólo a ratos la recuperaría después. A partir de ese momento, el programa empezó a ocuparse del alma mucho más que del corazón. Pero es que no podía ser de otra manera. La muerte de Buffy en El regalo era el final lógico de las cazadoras y, por tanto, del personaje. Whedon supo desde el primer momento que aquello no iba a ser un mero artificio. La antinatural resurrección de Buffy iba a tener graves consecuencias para el universo de la serie y los personajes que lo habitan. La septima temporada tiene algunos capítulos brillantes, como Ayuda, Conversaciones con los muertos y Mentiras que me contaron mis padres. Pero en general lleva a los personajes a un lugar al que nos estamos seguros si queremos ir, siendo necesaria una catarsis cómica como Cuentacuentos para recuperar cierta levedad. En algunos momentos Buffy parece estar a punto de gritar, a lo Howard Beale, estoy más que harta y no pienso seguir soportándolo. La única salida es poner fin al peso que Buffy porta con una solución que ya había sido anticipada en una declaración de Whedon antes del comienzo de la temporada, en la que decía que el tema central del programa era el gozo del poder femenino, de tenerlo, usarlo y compartirlo. Al final, Buffy desea desesperadamente poder compartir ese poder y logra su objetivo. El universo cambia así radicalmente y permite a los personajes iniciar nuevos caminos. El único pero real que puedo poner a los capítulos finales de la serie (además de la presencia de la asesinable Kennedy) es la precipitación con la que se resuelve el conflicto con los Scoobies tras el exilio de Buffy. Realmente Whedon debió contar ahí con un capítulo más para completar su historia. Cada vez que veo La Elegida le encuentro nuevas capas, significados y matices, probablemente lo que define a una buena serie de televisión. Dependiendo del momento, ese ¿y ahora qué? final me resulta lleno de incertidumbre o repleto de posibilidades. Pero siempre acabo con la misma impresión: preguntándome cómo no se puede adorar una serie conocida por sus brillantes diálogos que dedica sus últimos segundos al silencio de su protagonista.
"Veronica Mars" a mitad de precio
Para los admiradores de Veronica Mars que tengan la impresión de que la serie no va a salir en DVD en España o no vale la pena pagar por su catastrófico doblaje, Amazon tiene actualmente la primera temporada a mitad de precio. Al cambio y con los gastos de envío incluidos, menos de 30 euros por un montón de horas de diversión. Además, con la serie jugándose su futuro, las ventas del DVD pueden convencer a Warner Bros. de que les sale rentable producir una nueva temporada. Y ya que estamos con listas, mis cinco momentos preferidos de la primera temporada: - Veronica se presenta en comisaria después de su violación y Lamb se gana nuestro odio eterno (Piloto).
- Mac y su verdadera madre juntan sus manos en la ventanilla de un coche antes de despedirse para siempre (Silence of the Lamb).
- Veronica canta la canción One Way or Another de Blondie para burlarse de los misteriosos Tritons (The Clash of the Tritons).
- Veronica y Logan se besan por primera vez en un arrebato de pasión (Weapons of Class Destruction).
- Keith revela a Veronica que es su padre biológico (Leave it to Beaver).
10 películas basadas en series que preferiría no volver a ver
Hoy es el turno de las películas basadas en series más desastrosas, aburridas y lamentables. Todas tienen en común haber sido batacazos comerciales en relación a su presupuesto. Sin embargo, en este caso no sólo se va a juzgar la calidad como tal de la película, sino también la manera en la que destrozan a su antecedente. Dos chalados y muchas curvas y Perdidos en el espacio puede que no sean películas para tirar cohetes, pero teniendo en cuenta las series de las que partían no se podía esperar mucho más. Y antes de que alguien note la ausencia de Los vengadores, tengo que aclarar que traviste el planteamiento de la serie, pero no puedo negar que es una película extravagante y original que conecta en muchos momentos con la sensibilidad del precedente (esos disfraces de ositos de peluche no tienen precio). Por ello no me importaría volver a verla. Es un desastre, pero uno interesante.- En los límites de la realidad (1983): Marcada para siempre por el accidente que costó la vida a tres actores (entre ellos el padre de Jennifer Jason Leigh), esta película demuestra que los efectos especiales son a veces un cáncer para las buenas historias. No se sabe si Steven Spielberg vio la misma versión de Dimensión desconocida que el resto de los mortales, pero si es así no se debió enterar de mucho. Esta edulcorada hasta la diabetes película trastoca el sentido final de cada historia, incluyendo el absurdo desenlace feliz para uno de los relatos más sobrecogedores de la historia, It’s a Good Life.
- El club de los vampiros (1996): Reconozco que tengo debilidad por la excelente antología Historias de la cripta (ahora en emisión en Cuatro) y por algunos proyectos que sus artífices hicieron después, como la adaptación Caballero del diablo y la triada formada por House on haunted hill, Trece fantasmas y Barco fantasma. Es por ello que no entiendo cómo pudieron producir esta comedieta de terror cutre y casposa, un pseudo-porno repleto de interpretaciones sonrojantes. Realmente, da vergüenza ajena.
- La armada de McHale (1997): La única manera de tolerar al cómico Tom Arnold es cuando parodia su imagen de tipo insoportable, como en la estimable comedia El show de Jackie Thomas (una sitcom sobre una sitcom bastante ácida). Desafortunadamente, no es lo que ocurre en esta comedia cochambrosa como pocas. Aunque desperdiciar a Tim Curry es grave, lo peor es convertir una divertida sátira militar en una película pro-militarista.
- Wild Wild West (1998): Barry Sonnenfeld tuvo casi 200 millones de dólares para crear un vistoso universo steampunk, pero dos elementos lo echaron todo por la borda. Primero el actor Will Smith, convertido ya en una caricatura de sí mismo que contamina todas sus películas con un humor vulgar. Y segundo, un guión catastrófico con altas dosis de racismo y homofobia. No es de extrañar que Robert Conrad, el protagonista de la imaginativa y apasionante Jim West, fuera a los Razzies a recoger los premios ganados por este engendro.
- Escuadrón oculto (1999): Hasta El cazador de sueños no me he vuelto a encontrar una película que malgaste de forma tan lamentable el talento de un equipo creativo y un reparto como este policiaco repleto de clichés. No plantear una narrativa de origen fue una equivocación grave, sobre todo porque a los quince minutos se destruye todo el planteamiento argumental y el espectador no se entera de nada. Pero lo peor de todo fue contar con Giovanni Ribisi, convirtiendo un personaje creado para un galán en un débil joven con problemas mentales. Por Dios, que alguien ponga ya en medicación a este chico y le prohiba cargarse más películas.
- Los Picapiedra en Viva Rock Vegas (2000): Los Picapiedra fue una decepción, pero al menos supo desde el principio que era una película exclusivamente infantil y se las apañó para complacer a ese público. Lo mismo no se puede decir de este bodrio que pretende ser una película infantil en algunos momentos y una comedia romántica en otros, fracasando miserablemente en ambos aspectos. Todavía me preguntó cómo el tonto de remate Pablo de esta precuela consiguió convertirse en el inteligente de la película anterior y, sobre todo, cómo dejó Kristen Johnston que la maquillarán de forma que a ratos parece un transexual.
- El terror de las chicas (2000): La verdad es que las películas basadas en Saturday Night Live son, con escasas excepciones, comedias de medio pelo. Pero El terror de las chicas, que de momento ha puesto fin a la franquicia, es de una calidad tan ínfima que asusta. Lo peor de todo es que en esta grotesca fábula sexual llena de momentos que inducen al vómito aparecen actores estimables como Will Ferrell, Eugene Levy, Lee Evans y Julianne Moore.
- Star Trek: Nemesis (2002): Qué final más triste para una interesante franquicia basada en una notable serie de televisión. Esta película alerta de los peligros de los actores con los egos hinchados. Brent Spiner no tuvo problema en mangonear el guión, pero al parecer nadie le dijo en cuatro años que se pusiera a régimen. Los robots no se pueden poner fondones. Pero no echemos toda la culpa del desastre a Spiner y Patrick Stewart y busquemos al que tuvo la idea de incluir un clon de Picard (mantenido con vida no se sabe por qué por los romulanos) e inventarse a unos villanos a lo Nosferatu como los remanos. Ni la nostalgia salva el desaguisado.
- Los Rugrats: Vacaciones salvajes (2003): No era una mala idea cruzar los universos de dos excelentes series de animación, Los Rugats y Los Thornberrys. El problema es que la película se realizó utilizando los medios de un especial para DVD y se estrenó a toda velocidad. El resultado es una animación de una pobreza alarmante y un poco imaginativo argumento que se basa en el contraste entre los personajes de dos mundos que, bien mirados, tampoco son tan diferentes. Dar voz al perro Spike para que revele una personalidad chuleta que no tiene nada que ver con su función en Rugrats mostró que había cierta desesperación por sacar risas fáciles a los espectadores.
- Aeon Flux (2005): Al César lo que es de César. Esta película es bonita de ver gracias a un diseño de producción curioso y la presencia de Charlize Theron, Marton Csoka y Sophie Okonedo. Pero por lo demás toma una serie de televisión fascinante y la trivializa con un argumento repleto de situaciones absurdas, especialmente con la conversión de Aeon y Trevor en una pareja separada por la muerte y unida por la clonación. Y lo peor, es que es aburrida como ella sola.
Mis 10 películas basadas en series de tv favoritas
Para celebrar que por fin he terminado un proyecto en el que llego trabajando desde hace unos cuantos años y que con ello cierro una etapa de mi vida, voy a dedicar un especial doble a las películas basadas en series de televisión. Hoy es el turno de mis 10 adaptaciones favoritas, esas que no me importaría volver a ver por tercera, cuarta o quinta vez. El criterio de elección tiene en cuenta la calidad de la película por sí misma, pero también sus valores como adaptación. Mañana será el turno de las 10 películas basadas en series que ojalá nunca tenga que volver a ver. - Star Trek: La ira de Khan (1982): Después de la aburrida hasta el hastío Star Trek: La película, Nicholas Meyer dio una inyección de energía a la franquicia con este relato sobre la venganza en el que Ricardo Montalbán, retomando su papel de la serie original, compone un villano magistral. No sé qué me emociona más, si el sacrificio de Spock o escuchar a Khan recitar la maldición inmortal de Moby Dick. Hasta Star Trek: Primer contacto, una película de Star Trek no alcanzaría de nuevo este nivel.
- El fugitivo (1993): Uno de los clásicos del cine moderno que puso el listón muy alto a los thrillers de acción que se han estrenado después. Nunca Harrison Ford estuvo mejor fuera de las aventuras de Indiana Jones, aunque en este caso algo ensombrecido por un Tommy Lee Jones en el papel que lo lanzó al estrellato. Inspiró una secuela y una serie, pero ninguna de las dos estuvo a su altura.
- La familia Addams: La tradición continúa (1993): Películas como estas demuestran que segundas partes pueden ser más buenas, ingeniosas y divertidas que sus precedentes. En este caso se toman el perfecto reparto de la anterior y su logrado tratamiento visual y se insertan en un ácido guión de Paul Rudnick. Las escenas de Miércoles/Christina Ricci en el edulcorado campamento de verano no tienen precio, especialmente una en la que intenta desesperadamente sonreir.
- Maverick (1994): Mel Gibson y James Garner se reúnen en este western cómico a las órdenes de Richard Donner, un veterano del género en la televisión de los años cincuenta. El resultado es una adaptación brillante que reúne todos los clichés del western y se ríe de ellos. El golpe de efecto final, en el que el Bret Maverick televisivo es efectivamente un Maverick, es la guinda a una película redonda.
- La tribu de los Brady (1995): A la vez parodia y homenaje de la sosa serie en la que se basa, en esta película posmodernista unos Brady que han permanecidos congelados en el tiempo se enfrentan al mundo de los noventa, donde son una extravagante reliquia. El argumento es un pastiche de capítulos clásicos, lo que la hace más divertida conforme mejor se conoce este universo. Me quedo con la secuencia en la que la pequeña Cindy pasa una y otra vez desde su acartonado porche al completamente naturalista de sus vecinos, revelando todo el artificio.
- Misión: Imposible (1996): Qué tiempos aquellos en los que Tom Cruise no era un chiste andante. Brian de Palma dirige con pulso firme esta adaptación que cuestiona el planteamiento de la magnífica serie original, comenzando con la masacre del grupo de espías y finalizando con un héroe solitario acabando con su antiguo jefe, ahora un traidor. Un reparto de secundarios memorables completa la función.
- South Park: Más grande, más largo y sin cortes (1999): Estrenada en nuestro país cuando la serie todavía no había tenido apenas difusión, la película pilló por sorpresa a miles de ingenuos padres que salieron pitando de las salas en cuanto comenzó el festival de obscenidades. Una serie inteligente se merecía una adaptación inteligente, pero pocos esperaban el triple salto mortal de convertirla en un musical clásico repleto de antológicas canciones. Mi preferida: el himno revolucionario La Resistance.
- Traffic (2000): Una adaptación adorada por los críticos que ganó cuatro Oscars y se convirtió en un gran éxito internacional. En comparación a la miniserie original, el contenido está bastante empobrecido, incluyendo el absurdo final de la trama de Benicio del Toro. Sin embargo, es imposible negar el talento visual de Steven Soderbergh y su maestría para convertir un tema tan complicado en algo accesible a todo tipo de paladares.
- Los Thorneberrys: La película(2002): Esta versión cinematográfica de la estimable serie de la factoria Gabor-Csupo (los responsables de Rugrats) pasó bastante desapercibida en su estreno. Pero es una a ratos vibrante adaptación que recrea con gracia los parajes africanos y tiene un par de secuencias de acción extraordinarias. Un entretenimiento infantil que no toma a su público por tonto.
- Scooby Doo 2: Desatado (2004): Debajo de esta aparentemente prescindible película infantil se esconde un relato lleno de inteligencia que ofrece una visión subversiva del universo de la serie de televisión. Tras los problemas en la primera entrega para articular la revisión autorreferencial en el relato de aventuras (véanse los extras del DVD), James Gunn da en la diana colocando a los personajes ante una selección de villanos clásicos que les lleva a cuestionarse todos los convencionalismo de su existencia.