"Thief": El fracasado triunfo de Andre Braugher
Una de las sorpresas de las recientes nominaciones a los Emmy ha sido las dos nominaciones (actor principal y secundario) logradas por Thief en las categorías de miniseries y telefilmes. Sus limitados capítulos (seis) han permitido catalogarla como miniserie y así salvarla del encuentro fraticida que empobrece las nominaciones de FX desde hace un par de años. La reivindicación no puede ser más oportuna teniendo en cuenta que Thief ha sido una relevante decepción a nivel de audiencias que no va a ser renovada, repitiendo el caso de Over There hace casi un año. Un problema que tiene hacer series arriesgadas es que habitualmente fracasan. Lo extraño de verdad es que FX consiguiera lanzar tres programas de éxito como The shield, Nip/Tuck y Rescue me de forma consecutiva. Sin embargo, como relato Thief es sumamente interesante. Construida como una novela visual a lo The wire (no en vano comparten un guionista, Rafael Álvarez), el ritmo es lento, hay algunas disgresiones y no todo lo que se cuenta tiene sentido inmediatamente. Frente a la glorificación del crimen que proponen películas como 60 segundos y Ocean´s eleven, nuestro equipo de ladrones tienen unas vidas para nada deseables. Y qué refrescante es que por una vez no se engañe al espectador con un robo que resulta ser un timo. Todos elementos que han impedido conectar al programa con la audiencia. Por no hablar de que Thief reflexiona de forma bastante amarga sobre las relaciones raciales en los Estados Unidos, un tema poco común en televisión, en un ambiente especialmente propicio: el Nueva Orleans aún recuperándose de la tragedia del Katrina. El personaje central, Nick, es un ladrón afroamericano que encubre sus delitos bajo la fachada de vender coches de lujo. Cuando a la vez que un golpe se complica su mujer blanca muere en un accidente de tráfico, Nick se ve con el doble problema de tener que escapar de una situación compleja laboral y personal. Por un lado, es perseguido por un torturado asesino chino que busca ajustar cuentas y, por otro, debe hacerse cargo de Tammy, su hijastra. Creando una estupenda lectura dual, la desconfianza de Tammy hacia Nick se construye tanto sobre las diferencia racial como sobre el hecho de que la joven sospecha de las actividades criminales de su padastro. Cuando en el cuarto capítulo se produce el inevitable enfrentamiento, los dos elementos salen a la luz por fin. Y es que de forma más sutil que obvia, el conflicto racial va permeando todo el programa reflejando una herida siempre sangrante en la sociedad norteamericana.
La valentía de este planteamiento hace que la serie valga la pena. Eso y un reparto excepcional repleto de rostros conocidos como Linda Hamilton, Michael Rooker, Malik Yoba (Sombras de Nueva York), Clifton Collins Jr. (nominado al Emmy tras ser ignorado en los Oscar por su trabajo en Capote) y Yancy Arias (Kingpin). Y en el centro el gran Andre Braugher (para siempre Pembleton en Homicidio), un actor con tanta intensidad que podría coger un guión de los Teletubbies y hacer que pareciera Shakespeare. Vamos a seguir sin poder verlo de forma regular en televisión, pero Thief es, a pesar de su fracaso, un triunfo del relato televisivo que combina la competencia dramática y el oportuno comentario social dentro de un género como el de robos que presenta puro y sin adulterar.
Comentario:
¿Sólo 6 episodios? Qué pena, es una serie que me llamaba y mucho.
Y para colmo una serie con tan poco éxito comercial hay pocas posibilidades de verla por estos lares.
Y para colmo una serie con tan poco éxito comercial hay pocas posibilidades de verla por estos lares.
Comentario:
Aún cancelada es un pedazo de serie muy recomendable.