La contraprogramación de la Sexta
Artículo de opinión publicado en FórmulaTV.com:Contraprogramación fue uno de esos conceptos nefastos que se pusieron de moda con la llegada de la televisión privada a España, cuando la mañana antes de la emisión de un programa estrella sus competidores aspiraban a hundirlo en la miseria colocando una película de Mel Gibson o la siempre oportuna Pretty Woman. Sin embargo, el uso patrio que se le dio a la contraprogramación tenía muy poco que ver con lo que significaba originalmente en un mercado bastante más profesionalizado como el norteamericano: colocar un programa en la parrilla pensando en que sirviera de alternativa real a lo que ofrecían los otros canales. Afortunadamente la Sexta, esa tele que tiene tanto cuesta arriba, está sabiendo reivindicar el sentido refrescante de la contraprogramación durante sus tardes. Mientras el resto de las cadenas generalistas apuestan por telenovelas, máquinas de la verdad, noticias de sucesos y confesiones nada verdaderas de grandes hermanos, en la cadena que piensa en verde podemos encontrar un nutrido bloque de productos de ficción. A primera hora de la tarde, una combinación de la hilarante Futurama (probablemente la serie de animación más brillante de la historia) y la ácida El rey de la colina. Y para la media tarde, tres horas dedicadas a ese maestro de la televisión contemporánea que es David E. Kelley, ahora reverdeciendo laureles con Boston legal y antes el hombre que nos presentó a Ally McBeal.
La Sexta, tras algunos titubeos al comienzo de su trayectoria, se ha comprometido con la emisión de 'Profesores de Boston', un drama coral y multiétnico que nunca olvida su propósito inicial de ser un canto a la educación pública y los maestros vocacionales. No es un mal aperitivo para el plato fuerte, los dos capítulos diarios de la serie que mejor ha encarnado la esencia del drama judicial. 'El abogado' juega a ser un caleidoscopio moral que ofrece más preguntas que respuestas. El tema del capítulo Servidores públicos y su antecesor (emitido el miércoles de la Semana Santa) no era precisamente fácil. Un fiscal, Richard Bay, se enfrenta a un notorio narcotraficante y asesino defendido por el bufete de nuestros protagonistas y en varias ocasiones es amenazado explícitamente por él. Sin embargo, no se deja amedrentar y pone todas sus energias para que la justicia se cumpla y el narcotraficante sea condenado. Sin embargo, después de salir del juicio con el veredicto a su favor, el fiscal cae asesinado en los aparcamientos del juzgado. En los días posteriores al crimen, una abogada defensora realiza lo mejor que puede su trabajo como parte de un sistema legal garantista y logra que salga libre un acusado que no sólo es culpable, sino que con toda seguridad volverá a matar. Por su parte, la compañera fiscal del asesinado consigue que la detención del asesino material se convierta en una ejecución aleccionadora para posibles emuladores y, con la ayuda de un juez, retuerce la ley lo suficiente como para castigar al asesino intelectual. Conociendo la integridad moral del fallecido, no podemos negar que la primera ha honrado mucho mejor su memoria que la segunda.
Estos dos capítulos de El abogado son una sentida oda al servicio público, pero también una montaña rusa emocional donde la identificación con los personajes se convierte a ratos en una necesidad y otros momentos en un reto. En El abogado casi nunca ocurre lo que desearíamos en el mundo real, que los culpables fueran castigados y los inocentes salieran libres. Pero precisamente por eso es un retrato tan veraz de un mundo donde no existen las certezas morales y las concesiones son necesarias para el mantenimiento del equilibrio social. Y no deja ser irónico que esta muerte heroica e inevitable estuviera reservada para un personaje que nunca fue simpático, alguien que, como menciona en el elogio final, ni siquiera caía bien a los que consideraba sus amigos. El abogado pertenece a esa estirpe de programas que se conciben más como una experiencia intelectual que mero escapismo, marcando una senda que ha sido mejor seguida por Galáctica: Estrella de combate que por la inane (aunque entretenida) Fiscal Chase, compañera de género y poco más. Y aunque no seamos muchos los que nos sentamos cada tarde delante del televisor para disfrutar de nuevo de ella, todos tenemos motivos para agradecer lo que contraprogramar significa para la Sexta.
Comentario:
Yo sigo diciendo que mucho mejor que Futurama, está Padre de Familia, que es bastante más corrosiva. Para mi es la mezcla perfecta de Futurama con Los Simpsons.
Comentario:
De hecho Futurama, tiene unas excelentes ventas en DVD, lo que ha provocado la producción de una nueva temporada de la serie (no sé si a día de hoy han cambiado de opinión). Quizá en su momento se vio perjudicada por la etiqueta de ser "la nueva de el tipo de los Simpsons", pero a la larga se ha sabido apreciar su valor.
Comentario:
Anxelica, te doy la razon en que el articulo sobre la sexta es algo confuso en cuanto parece que hablara del canal pero finalmente se centra en hablar en esa maravillosa serie que es El abogado.
No obstante, en el resto tengo que disentir, y es que a dia de hoy doy gracias a que una cadena televisiva emita series de tanta calidad como la propia El abogado a dichas horas en vez de subirse al carro de los programas del corazon y demas...
P.d. Y si, futurama es la mejor serie de animacion parida desde que el mundo es mundo.
No obstante, en el resto tengo que disentir, y es que a dia de hoy doy gracias a que una cadena televisiva emita series de tanta calidad como la propia El abogado a dichas horas en vez de subirse al carro de los programas del corazon y demas...
P.d. Y si, futurama es la mejor serie de animacion parida desde que el mundo es mundo.
Comentario:
Yo a día de hoy, y después de leer tu opinión, siento mucho decir que aún no entiendo "de que va la programación de la sexta". Es cierto que una de sus bases es la apuesta por el uso de series, que, sin lugar a dudas, vienen reputadas con un gran prestigio y éxito de público. Pero en este caso, se encuentra a la par de Cuatro, en la cual su parrilla de programación también se basa en buena medida en series.
Cierto es, que para la parrilla de la tarde la sexta, como muy bien dices tú, se desmarca por una gran cantidad de series de cierta calidad pero, ¿realmente hay gente que se pueda pasar toda la tarde viendo tantos capítulos?
A la hora de la comida, siempre veo Futurama (entrando en contradición con tu opinión, porque para mi esta seríe fue una metedura de pata de Matt Groeming) y PADRE DE FAMILIA (que, desde mi opinión, si es la mejor seríe de animación hasta ahora realizada). Pero después, me toca dedicarme a mis quehaceres en la facultad.
Sinceramente, como yo, la mayoría de la gente. Y, si tengo algún día libre, o no me dedico ver la t.v. o no puedo seguir un capítulo de una intrincada serie que no se "de que va".
A fin de cuentas, me parece una oportuna opción que la Sexta ofrezca una contraprogramación de calidad, pero la mayoría de la gente que ve la t.v. a esas horas, mucho me temo que ve las telenovelas; no quiero tampoco generalizar, de colores está hecho el mundo, pero en la cuota de pantalla ganan estas últimas.
Un ejemplo. En Galicia (en la T.V.G.)han empezado a emitir una telenovela de producción gallega. Intento siempre defender el audiovisual gallego, pero, por decirlo de alguna manera suave, la serie es mala, mala, mala, mala, mala. Los actores no convencen, el argumento aburre, etc. Pero, está ahí con una audiencia bastante lo bastante grande para que continúe su emisión.
En fin, realmente no se a donde he querido llegar con esta reflexión. Supongo que a decir que aunque la Sexta se dedique a realizar una contraprogramación de calidad, la mayoría de la gente se dedica a otras cadenas. Y, con el mayor problema (por lo menos en Galicia) que en los pueblos las emisoras aún no retransmiten este canal, sino que hay que sintonizarlo a través de satélite.
Por todo ello, ¿realmente tiene una buena audiencia por la tarde este canal?
Cierto es, que para la parrilla de la tarde la sexta, como muy bien dices tú, se desmarca por una gran cantidad de series de cierta calidad pero, ¿realmente hay gente que se pueda pasar toda la tarde viendo tantos capítulos?
A la hora de la comida, siempre veo Futurama (entrando en contradición con tu opinión, porque para mi esta seríe fue una metedura de pata de Matt Groeming) y PADRE DE FAMILIA (que, desde mi opinión, si es la mejor seríe de animación hasta ahora realizada). Pero después, me toca dedicarme a mis quehaceres en la facultad.
Sinceramente, como yo, la mayoría de la gente. Y, si tengo algún día libre, o no me dedico ver la t.v. o no puedo seguir un capítulo de una intrincada serie que no se "de que va".
A fin de cuentas, me parece una oportuna opción que la Sexta ofrezca una contraprogramación de calidad, pero la mayoría de la gente que ve la t.v. a esas horas, mucho me temo que ve las telenovelas; no quiero tampoco generalizar, de colores está hecho el mundo, pero en la cuota de pantalla ganan estas últimas.
Un ejemplo. En Galicia (en la T.V.G.)han empezado a emitir una telenovela de producción gallega. Intento siempre defender el audiovisual gallego, pero, por decirlo de alguna manera suave, la serie es mala, mala, mala, mala, mala. Los actores no convencen, el argumento aburre, etc. Pero, está ahí con una audiencia bastante lo bastante grande para que continúe su emisión.
En fin, realmente no se a donde he querido llegar con esta reflexión. Supongo que a decir que aunque la Sexta se dedique a realizar una contraprogramación de calidad, la mayoría de la gente se dedica a otras cadenas. Y, con el mayor problema (por lo menos en Galicia) que en los pueblos las emisoras aún no retransmiten este canal, sino que hay que sintonizarlo a través de satélite.
Por todo ello, ¿realmente tiene una buena audiencia por la tarde este canal?