Todo sobre la tele
Acerca de
Este es el blog de Concepción Cascajosa Virino, Profesora Ayudante Doctor en el Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid y autora de "Prime Time: Las mejores series americanas, de CSI a Los Soprano", "El espejo deformado: Versiones, secuelas y adaptaciones en Hollywood" y "De la TV a Hollywood: Un repaso a las películas basadas en series".
Sindicación
 
Cuando el amor se acaba
Es cierto, me he dejado llevar un poco por el espíritu de San Valentín, pero para contar una historia triste sobre el fin del amor, aunque en este caso es el amor por una serie de televisión. No estoy hablando de un rollo de una noche como A dos metros bajo tierra o Alias, que me enamoraron rápidamente pero igual de rápido me perdieron, sino de una historia intensa y larga, de esas en las que pones toda la carne en el asador y acabas, como es lógico, chamuscada. Casi me cuesta decirlo, pero estoy hablando de Ángel. Su primera temporada fue interesante, pero no un hubo un "te quiero" hasta la segunda, concretamente hasta ese memorable pastiche que es Sombras del pasado. A partir de ahí fueron dos años mágicos. Ángel sería una programa fantástico, pero tenía más verdad en su interior que cualquier otra serie de televisión. Verdad sobre una vida en la que nada es fácil, sobre la redención, sobre el miedo de no saber si lo que se hace es lo correcto, sobre el amor, sobre la amistad y sobre la familia. El personaje de Holtz me pareció extraordinario porque ayudaba a poner en contexto la maldad de Ángelus, que siempre permaneció en un segundo plano para evitar que rechazáramos a Ángel. Que Connor fuera educado por Holtz para odiar a su padre y que regresara a nuestro mundo convertido en un adolescente fueron dos giros brillantes. Como colofón, la secuencia en la que el hijo manda a su padre a una tumba en el fondo del mar para que se sufra durante toda la eternidad. ¿Alguien se puede imaginar una mejor metáfora de las relaciones paterno-filiales?. Pero entonces Whedon, Minear y Greenwalt se dedicaron a otros proyectos y dejaron a cargo a dos buenos guionistas, Jeffrey Bell y Steven DeKnight, que carecían de talla para acometer la tarea de estar a la altura de una temporada espectacular. Por supuesto que hay cosas interesantes en la cuarta temporada de Ángel, como la aparición de Faith y los conflictos internos de Connor (especialmente cuando reconoce que Jasmine era simplemente una mentira mejor que las otras). Pero cuando se llega a decir que los capítulos anteriores parecían una telenovela y el mejor nuevo personaje es un plagio de los X-Men, es que, Houston, tenemos un problema. Queremos a esos personajes y nos gusta ver cómo se relacionan, pero el progreso dramático en esta temporada fue nulo: tras 22 capítulos, al final de la cuarta temporada todos siguen en el mismo sitio. Sobre todo porque durante la mayor parte del tiempo han estado siendo otra cosa, en capítulos individuales como en Spin the bottle o en arcos de capítulos como tras la llegada de Jasmine. Cordelia desaparece como personaje y la presencia de Ángelus es un fiasco. En Buffy mató a gente que importaba a los protagonistas y pasó cien años en una dimensión infernal. Aquí no mata a nadie (ni siquiera a la desperdiciada Lilah) y a los dos minutos nos hemos olvidado de la trama. La lista de las cosas desastrosas en esta cuarta temporada es muy larga, desde hacer regular a Lorne, un personaje que como recurrente es divertido pero que visto demasiado es insoportablemente pedante, hasta la afición a las armas de fuego de Wesley, una traición al espíritu de Joss Whedon si no fuera porque se hizo habitual que cuando fuera a disparar le cayera alguien encima. La temporada es tan mala que Whedon tomó la opción más sencilla: resetar la historia con el recurso facilón de que todos han olvidado a Connor (¿cómo se explican entonces los acontecimientos de la temporada?) y colocando a Ángel al frente de Wolfram & Hart, una situación absolutamente inverosímil, pero que tras un año de caótico es casi un alivio. ¿Es posible que vuelva a amar a Ángel?. No lo sé. Ha habido mucha decepción e infidelidades mutuas: Whedon con Firefly y yo con Verónica Mars. Pero creo en esta relación y estoy segura que en la quinta temporada, antes de que todo se acabe, recordaré por qué he amado tanto a Ángel.
 
Comentario:
La quinta tenía dos ases en la manga: poner a Angel al frente de W&H (o sea impregnándose, contaminándose de W&H) y Spike. Pero tampoco me parece una temporada redonda ni mucho menos. En W&H los sucesos se precipitan y "se confunden" un tanto. Con Spike, lamento decir que se ha dado un paso atrás respecto a la 7ª de Buffy, aunque algunos de sus enfrentamientos con Angel son memorables. El capítulo "Destiny", y algunas escenas de Wesley me parece que rayan a una altura increíble.
El balance general, por supuesto, mejor que la cuarta, pero sin llegar al nivel de segunda o tercera.
 
Comentario:
Lo que estoy viendo de la quinta me está gustando. Ya había visto "Smile Time", el capítulo del Ángel Teleñeco (qué pena que el muñeco no fuera comercializado como tal, los que he visto no me gustan nada), y sé que la mejora de calidad es dramática. Y, que conste, siempre me ha gustado mucho el personaje de Connor, el típico adolescente idiota de televisión. Creo que si le hubieran dado mejores cosas que hacer, más gente le hubiera cogido cariño.
 
Comentario:
El final de la segunda temporada y la tercera esl o mejor de Angel y de lo mejor que he visto en televisión. En la cuarta me da la impresión de que se meten en demasiados berenjenales y no acabo de creerme casi nada de lo que pasa. La quinta vuelve a tener mas tono de humor y algunos capitulos al mejor nivel de la serie.
 
Comentario:
Para mí la temporada más floja fue la primera (con excepción, por supuesto de "I Will Remember You", "Five by Five", "Sanctuary" y esa vuelta de la siempre increíble Darla). En la cuarta se desarrollan las cosas como muy de "sopetón" y aunque odié el giro que dió Cordelia, así como la oscuridad en Wesley, no me dejó muy mal sabor de boca. El problema es Connor: no daba la talla. Y las malas relaciones entre Charisma y Joss se hicieron evidentes. Lo mejor de la 4ª de Angel es como lo mejor de la 3ª de Buffy: Faith. Y ese mordisco por la espalda y a la izquierda, totalmente opuesto a la vez que probó a Buffy. Me encantaron esos capítulos...
Gwen, me gustó el personaje, pero sí, es la típica de X-Men. Creo que podrían haberle dado más juego con eso de que podía hacer latir el corazón de Angel...
Sobre la quita (sin spoilear), creía que me iba a gustar menos, pero tampoco me defraudó, aunque también demasido precipitada (con eso de que la cancelaron y Joss se vengó de lo lindo). Así que sin duda, lo mejor de Angel fue en la segunda y la tercera.
¿Por qué no te gusta Lorne? A mí me fue gustando cada vez más... Esa cabeza parlante en Pylea, jaja.
Lo malo de Angel es eso, que hay personajes que no gustan de por sí (en mi caso): Gunn (sólo llegó a caerme bien mientras estaba con Fred), la Cordelia de la 4ª, el insoportable adolescente Connor y un par de la quinta.
Por otro lado, siempre me encantará Fred y su frescura y siempre pensaré que podían haber exprimido mucho más su personaje, aunque en la 5ª Joss hizo un episodio fabuloso sobre ella.
Lilah, ese pedazo de Lilah! Y me la matan :(
Y poco más, aunque haya gente que considere Angel más adulta, más oscura y mejor, siempre ha sido inferior a Buffy.
No