20 de Mayo

Hoy el día ha querido amanecer antes. Los negros verdeaban cuando el sueño ha abandonado las profundidades oscuras de mi alma. El lucero de la mañana debía estar en su cenit y la cama me pinchaba en la espalda como si se hubiera transformado en una de esas de alambres que los faquires mullen como si de plumas de oca se tratase, aunque pensándolo bien en colchones de plumas apenas pegarían ojo. Me he levantado con una chispa de humor melancólico. Cora está arrebujada en su cojín, dormida, su respiración lenta me dice que es feliz. ¿Los perros sueñan? Sus ojos comienzan a moverse, quizás esté en otro tiempo, en otra casa, o puede que no. Su sexto sentido le dice que estoy cerca, abre uno de sus ojitos y me mira. Se despereza y con su cuerpo tibio de sueños eternos se acerca hasta mí. Necesito respirar el frescor de la mañana que promete fuego, el sol dará calidez con su incandescente corazón y ansiaremos el frescor de estaciones pasadas cuando suplicábamos al astro rey que se apiadara de nosotros, que tendiera su manto de pasión eterna. Nunca estamos contentos con lo que la vida nos ofrece, ni siquiera con el tiempo. Esa agua que tanto necesitamos, apenas fue un espejismo de dos días y ya protestábamos porque se ensuciaban los cristales. ¿En qué mundo vivimos si no nos conformamos con nada? Salimos a la calle, el camino se abre para nosotras. Demasiado temprano para que nadie nos acompañe. Las primeras luces comienzan a chispear tras cristales somnolientos. Respiramos el último frescor de la noche exhausta y entre partículas de rocío se cuelan olores de antaño, olores de otra vida. En una casita apartada, oculta tras un recodo del camino, una ventana abierta ofrece aromas de niñez. Una gris silueta mueve un puchero y el aroma se derrama como una alfombra que pugna por cubrir el alba. Recuerdos de infancia perdida, de un fogón y un mandil, un delantal que la acompañaba allá donde sus pasos la llevaran. Pequeña, nervuda, enjuta de cuerpo, desbocada de alma, seria ante la vida, derrochadora de razones ciertas, afectuosa ante el dolor y despiadada ante la injusticia. Así recuerdo a mi abuela, abuela que me abrió caminos de esperanza, veredas de escape, senderos de confianza y trochas de desesperación. Mis males los curaba con un arroz con leche colmado de amor. Para una pelea de hermanos, arroz con leche; para el mal de amores, arroz con leche; para el ansia de libertad, arroz con leche... Me ató a su recuerdo con un dulce que elaboraba con paciencia, con la dedicación de años efímeros, de momentos infinitos que el tiempo nunca borraría, era el ancla que mantenía la familia amarrada a buen puerto. Sus pucheros eran brillantes, plata en sus manos y nunca dejó que perdieran su lustre de restregones con jabón, jabón, como ella decía. Hoy el aroma cálido de fogones ajenos me la ha devuelto por unos instantes y de nuevo en mi corazón no la volveré a dejar escapar.
-Cora, vamos, hay que llegar a casa, creo que hoy de postre haré arroz con leche.
Comentario:
Un precioso relato más, siempre acompañada de Cora, en el que rinde homenaje a la abuela, figura entrañable y digna de nuestros mejores elegios. Me deleita tu prosa, White. Besitos.
Comentario:
"Mis males los curaba con un arroz con leche colmado de amor".
Mi abuelo..hacia chocolate, y nos sentabamos a mirar en el porton la gente que pasaba, mientras el inventaba historias y yo me reia.
Un biko y buen finde.
Mi abuelo..hacia chocolate, y nos sentabamos a mirar en el porton la gente que pasaba, mientras el inventaba historias y yo me reia.
Un biko y buen finde.

Comentario:
Hola White :)
Vaya tus letras me han hecho pensar en esto... Nunca conocí el cariño de una abuela, primero por que una había muerto cuándo yo nací, segundo por qué la que ahora gracias a Dios todavía vive, se aislo por completo de la familia, su indiferencia hacia sus niet@s hizó que no sintieramos nada por ella :( en fin... Una taza de arroz con leche en un despertar así, creo que levanta el ánimo :-) Un beso y saludos, feliz finde...
;o)
Vaya tus letras me han hecho pensar en esto... Nunca conocí el cariño de una abuela, primero por que una había muerto cuándo yo nací, segundo por qué la que ahora gracias a Dios todavía vive, se aislo por completo de la familia, su indiferencia hacia sus niet@s hizó que no sintieramos nada por ella :( en fin... Una taza de arroz con leche en un despertar así, creo que levanta el ánimo :-) Un beso y saludos, feliz finde...
;o)
Comentario:
Mi postre favorito es arroz con leche, su aroma me recuerda tanto, pero a hora con tu post, te aseguro que estará más presente. Bellos post.
saludos y un abrazote grande el otro lado del charquito
alma
saludos y un abrazote grande el otro lado del charquito
alma
Comentario:
Me trajo recuerdos el arroz con leche, es el postre típico de Asturias, donde nací.
Derramas poesía en todos tus post y no te hacen falta imágenes, las describes perfectamente.
Un beso y feliz fin de semana.
Derramas poesía en todos tus post y no te hacen falta imágenes, las describes perfectamente.
Un beso y feliz fin de semana.
Comentario:
Gracias por pasaros y dejar vuestro cariñoso comentario.
Trini, mi abuela también era de este tiempo, quizás la necesidad de sobrevivir las hizo más abiertas.
Marta, si las mañanas amanecen negras y las pesadillas continúan más allá del movimiento de los ojos, sonríe aunque te duela el alma, colorea tu entorno aunque no quede apenas pintura, escarba en los recuerdos o acaricia una risa de niño, siempre hay algo para ahuyentar los pesares, agárralo. Muchos besitos.
Trini, mi abuela también era de este tiempo, quizás la necesidad de sobrevivir las hizo más abiertas.
Marta, si las mañanas amanecen negras y las pesadillas continúan más allá del movimiento de los ojos, sonríe aunque te duela el alma, colorea tu entorno aunque no quede apenas pintura, escarba en los recuerdos o acaricia una risa de niño, siempre hay algo para ahuyentar los pesares, agárralo. Muchos besitos.
Comentario:
Leer este relato de hoy me ha hecho recordar a mi abuela. También ella elaboraba dulces y nos legó a nosotros las recetas. Era una mujer que nació antes de tiempo, hubiese vivido en su lugar hoy en día. Por su manera de pensar y de ver la vida...
Besos, amiga
Besos, amiga
Comentario:
Que hermoso despertar. Últimamente mis despertares son negros, y las pesadillas continuan más allá del mero movimiento de ojos.
En cualquier caso, el arroz con leche, debe estar siempre regado de amor y cariño.
Besos
En cualquier caso, el arroz con leche, debe estar siempre regado de amor y cariño.
Besos