Al amananecer
Todo empezó entre la niebla y el humo que desprendían troncos húmedos haciendo combustión. Los ardientes secretos son autoironía si los propietarios de dichos secretos son Eloisón, Tona o la negra Tomasa.
Los hombres han ido ligados a la desdicha y las noches en vela desde el principio de los tiempos, les carateriza la tendencia a preveer males mayores, noches de oscuridad entre dos ojos abiertos como un dos de OrOs. Ojos dos ojos que miran o evitan mirar. La parte visible que se nos escapa del alma, donde se esconden los verdaderos secretos y los anhelos de libertad.
El amor es eternamente momentáneo, de una dicha que dura Ulrica. La posesión física de una sola vez, una tarde, un café, la lluvia y la despedida, las llamadas que no harás por estar demasiado lejos de ser convincente o crédulo o espontáneo o tan loco para vivir sin pensar evitar vivir demasiado.
Tuve que leer ayer unos cuentitos de Bioy Casares, de Borges y de Cortázar para recordar el amor narrado, las melancolías, las nostalgias de pasiones aletargadas entre sábanas de las que nos deshicimos por viejas, por desgastadas. Tuvimos que pintar las paredes de las habitaciones que se ennegrecían entre la soledad y la tristeza indecible, inapelable. Las canciones de bohemia e ilusión, los cielos y los abismos con sus promesas incumplidas. Llamadas telefónicas, llamadas al amanecer, la voz de la que hemos estado enamorados y la fuerte brisa que inundó el corazón por ser el remedio a favor de la enfermedad. Nos pusimos por vena olores intensos, tan intensos que flotan en la repentina memoria. La memoria es insensata compañera de venturas o desventuras en vidas circulares, armoniosas, repetitivas. Siempre igual, el hombre eterno, los gestos se repiten, toda mi vida, toda mi eterniadad.
La desbordada pasión, cuando rebasas límites, se convierte en calma y los horizontes son dantescos, infernales, me quema, me arde, como el fuego de los primeros y densos humos. Esos humos que se diluyen, la margarita deshojada, los días entre los bares y meadas prolongadas.
Nada se cumplió de lo que habíamos soñado. Preguntándole al polvo, a Jhon Fante, a Juanan, a Juanito, a Tona, a Luis, a todas las chicas, a las mínimas pruebas que confirmen una sola verdad. Y no la hay, estoy seguro. Nos moriremos sin ninguna advertencia ni atisbo de realidad, de salida al gris laberinto. Habrá nubarrones, relámpagos, puñales de paz, trenes que descarrilan.
Y, acaso, el último día seamos feos o gordos, o despistados o menos roqueros. Solo podremos decir, Ulrica existe narrada, es un cuento precioso. Léanlo, es de Borges. Y felicidades a Aurora, que cumple 23 años, 23 milagros!. Dichosos tus paseos, querida Aurora!
Los hombres han ido ligados a la desdicha y las noches en vela desde el principio de los tiempos, les carateriza la tendencia a preveer males mayores, noches de oscuridad entre dos ojos abiertos como un dos de OrOs. Ojos dos ojos que miran o evitan mirar. La parte visible que se nos escapa del alma, donde se esconden los verdaderos secretos y los anhelos de libertad.
El amor es eternamente momentáneo, de una dicha que dura Ulrica. La posesión física de una sola vez, una tarde, un café, la lluvia y la despedida, las llamadas que no harás por estar demasiado lejos de ser convincente o crédulo o espontáneo o tan loco para vivir sin pensar evitar vivir demasiado.
Tuve que leer ayer unos cuentitos de Bioy Casares, de Borges y de Cortázar para recordar el amor narrado, las melancolías, las nostalgias de pasiones aletargadas entre sábanas de las que nos deshicimos por viejas, por desgastadas. Tuvimos que pintar las paredes de las habitaciones que se ennegrecían entre la soledad y la tristeza indecible, inapelable. Las canciones de bohemia e ilusión, los cielos y los abismos con sus promesas incumplidas. Llamadas telefónicas, llamadas al amanecer, la voz de la que hemos estado enamorados y la fuerte brisa que inundó el corazón por ser el remedio a favor de la enfermedad. Nos pusimos por vena olores intensos, tan intensos que flotan en la repentina memoria. La memoria es insensata compañera de venturas o desventuras en vidas circulares, armoniosas, repetitivas. Siempre igual, el hombre eterno, los gestos se repiten, toda mi vida, toda mi eterniadad.
La desbordada pasión, cuando rebasas límites, se convierte en calma y los horizontes son dantescos, infernales, me quema, me arde, como el fuego de los primeros y densos humos. Esos humos que se diluyen, la margarita deshojada, los días entre los bares y meadas prolongadas.
Nada se cumplió de lo que habíamos soñado. Preguntándole al polvo, a Jhon Fante, a Juanan, a Juanito, a Tona, a Luis, a todas las chicas, a las mínimas pruebas que confirmen una sola verdad. Y no la hay, estoy seguro. Nos moriremos sin ninguna advertencia ni atisbo de realidad, de salida al gris laberinto. Habrá nubarrones, relámpagos, puñales de paz, trenes que descarrilan.
Y, acaso, el último día seamos feos o gordos, o despistados o menos roqueros. Solo podremos decir, Ulrica existe narrada, es un cuento precioso. Léanlo, es de Borges. Y felicidades a Aurora, que cumple 23 años, 23 milagros!. Dichosos tus paseos, querida Aurora!
Acitunita, miscelánea sin sentido
Cuando me abordó mi amiga Acitunita no sabía qué nuevos poemas me iba a traer del fondo del mar. El mar son sus ojos, su carita floresía. En el bolso, clandestinamente, llevaba discos de una maqueta con canciones suyas.
Estuve escuchando el disco hasta pasadas las dos de la mañana. Dicho disco contiene palabras clave que, entonadas entre un blues aflamencado y tanguero, provocan al oídor sensible pequeñas sonrisas, estímulos poéticos, arrebatos, estupor y temblores. Palabras clave o palabras símbolo como libertad, soledad, valentía, obstinación.
Después de dos días en una nube por la presencia de un elegante funambulista distinguido por dar el último pase en los metros del futbolista mayúsculo creo de nuevo en Saracosa a pesar de la gran cantidad de maños, có, que te cruzas por todas partes.
Tres características propias del mañico común, diría el siempre poético Chapu:
- la solapica de huevo.
- el gritico fácil a Juanele.
- ir a la playica de saloú... y bien morenicos de piscinica... acompañado por chicas teñidicas de rubia puta!!!
Bueno, menos mal por Peter Limachi, perunano con gran sentido del humor, por Juanele... el genio incomprendido por los mañicos que no supieron soportar tanta belleza, tanta personalidad en la línea de cal, esa cara de pasotismo que irritaba a los domingueros de la faria... acaso no sabéis qué es la autoironía, el nihilismo... o preferís al chaval Cani por ahí... con esa autosuficiencia incumplida por los bares... te faltaba calidad para bailar la samba de las noches perdidas, chaval!...
Y bueno... de vez en cuando.... aparecen sorpresas por Zaragoza... la melancolía del gaucho con sonrisa triste, acitunita, Peter Limachi... o Peter tres dedos.
A ver qué dicen de Pablito cuando decaiga... si dicen que cobra mucho, que es un matao... no merecerán en la Romareda a tal divinidad... como casi nadie en mañolandia mereció a Juanele, ni al Toro Acuña, ni a Esnáider.... ni a Gustavito López, ni a Kily...!!!
Mucha suerte, don Pablo!
Estuve escuchando el disco hasta pasadas las dos de la mañana. Dicho disco contiene palabras clave que, entonadas entre un blues aflamencado y tanguero, provocan al oídor sensible pequeñas sonrisas, estímulos poéticos, arrebatos, estupor y temblores. Palabras clave o palabras símbolo como libertad, soledad, valentía, obstinación.
Después de dos días en una nube por la presencia de un elegante funambulista distinguido por dar el último pase en los metros del futbolista mayúsculo creo de nuevo en Saracosa a pesar de la gran cantidad de maños, có, que te cruzas por todas partes.
Tres características propias del mañico común, diría el siempre poético Chapu:
- la solapica de huevo.
- el gritico fácil a Juanele.
- ir a la playica de saloú... y bien morenicos de piscinica... acompañado por chicas teñidicas de rubia puta!!!
Bueno, menos mal por Peter Limachi, perunano con gran sentido del humor, por Juanele... el genio incomprendido por los mañicos que no supieron soportar tanta belleza, tanta personalidad en la línea de cal, esa cara de pasotismo que irritaba a los domingueros de la faria... acaso no sabéis qué es la autoironía, el nihilismo... o preferís al chaval Cani por ahí... con esa autosuficiencia incumplida por los bares... te faltaba calidad para bailar la samba de las noches perdidas, chaval!...
Y bueno... de vez en cuando.... aparecen sorpresas por Zaragoza... la melancolía del gaucho con sonrisa triste, acitunita, Peter Limachi... o Peter tres dedos.
A ver qué dicen de Pablito cuando decaiga... si dicen que cobra mucho, que es un matao... no merecerán en la Romareda a tal divinidad... como casi nadie en mañolandia mereció a Juanele, ni al Toro Acuña, ni a Esnáider.... ni a Gustavito López, ni a Kily...!!!
Mucha suerte, don Pablo!





