<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Diccionario de Tomasadas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Desde la República de los Sueños. Escribo para tolerar el síndrome Stendhal.]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[El viaje a ninguna parte]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/c_34.htm]]></link><description><![CDATA[El viaje a ninguna parte;<br/><br/>Si el olor a Septiembre no tiene un hueco en el diccionario será porque está en venta el jardin de los cerezos. Todos los Septiembres revuelven las nivolas de Unamuno. Aparece como una sombra la tentación de los caminantes, los vividores del camino pausado, los andantes errantes que precisan del tiempo húmedo adherido a las botas, la ceniza sobre el pantalón arrugado.<br/><br/>Estamos de celebración aquellos artistas cuentistas de lo cotidiano, los baudelaires conseguimos el premio del sentido preciso de justicia poética y, por fin, el poeta fatal, el cetrino Monsieur Robert, el mismo varón acribillado de bilis y desisidia, ha conseguido ir becado a Paris en busca de reminiscencias inspiradoras, de la búsqueda insensata de la vida y circustancias de Baudelaire y las flores del mal. Buscará en el Sena algún suicidio ejemplar, paraísos artificiales donde dejarse llevar por las enfermedades de transmisión sexual. Por fin estará justificado contraer la sífilis poética, la enfermedad del fatalismo, el paso de las confesiones de un fumador de Opio. Es verdad que dejará huérfano de poemas al Colectivo, que se marcha uno de los artistas en mayúsculas que, probablemente, vaya a conocer en toda su extensión. La desproporción, el traje que le viene grande, esos ojos azules e hirientes, como los de Pedro Cortés, que tantos beneficios aportan a sus compañeros de andanzas.<br/><br/>Monsieur es, en si mismo, el ejemplo de Max Estrella, los espejos deformantes de un generación perdida con un potencial ultrapoético, filosófico, existencial en la desencadena y atormentada vida de los viejos poetas que malviven este principio de siglo entre el deseo y el pánico, entre ese miedo esencial por si viviendo entre la inspiración, la locura, el sexo y el rock and roll hayamos pecado en exceso y estemos condenados al sentimiento de culpa perpetua o a la progresiva y evolutiva gama de bifurcaciones para que nuestros hijos, si los tenemos, crean en la verdadera libertad.<br/><br/>Léase, verdadera libertad; poder leer en paz, ir a conciertos, beber cervezas hasta la cirrosis mental, hasta perder la cuenta para perder la conciencia y la voz ante rubias, morenas o pelirrojas. Perder la voz, la coherencia, pero no el alma. El alma no se pierde puesto que pervive el halo místico celestial del deseo de mejorar, de mostrar la actitud positiva ante la vida. Disfruta y haz disfrutar. Porque también Tona y Samuel hacen algo por todos siendo indeseables y pedorros. El amor, la revolución, la evolución brota de ojos bondados que brillan y dicen barbarides. Incluso son ejemplo para poner sapos y culebaras de sus bocas que nunca dijeron.<br/><br/>No sé dónde vamos, lo confieso. Pero ahí estará Monsieur y Baudelaire para retratar tanta desdichada felicidad, para decir que la salvación puede existir. Que estamos solos, solitarios, en soledad. Para expresar una esperanza de trotamundos, de polvo en los andenes, de miradas entre trenes de cercanís. Entre guitarritas y chicas del cuatripatismo simpático, de las pornostars y las rockstars y las novelistas que nos acompañan con cariño. La guapa Carmen, Claire, la francesita bondadosa que me tapa cuando tengo frío y va a tener un hijito precioso con Grossman.<br/><br/>Pues eso, Monsieur; nadie como tu para justificar a Tona, a Samuel, a Juanan, los goles de los Ninons y su idiosincracia. Nadie como tu para hablar del Puré y de Rosa- Linda. Hazlo por nosotros, díles al mundo que todo lo malo que hicimos era resentimiento. Que queremos a Eloísa aunque a veces nos equivoquemos en los procedimiento. Que queremos a Aurora de la manera más sincera. Que queremos a todo el mundo. Por eso nos escuece el alma. Y para no llorar todos los días no unimos con Tona. Y nos equivocamos de rumbo y de risas. Mas lo hacemos sin querer. Lo hacemos pensando que el mundo no puede ser tan gris, ni nosotros tan asquerosos!]]></description><author><![CDATA[Tomasino Gondolero]]></author></item><item><title><![CDATA[Al amananecer]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/c_33.htm]]></link><description><![CDATA[Todo empezó entre la niebla y el humo que desprendían troncos húmedos haciendo combustión. Los ardientes secretos son autoironía si los propietarios de dichos secretos son Eloisón, Tona o la negra Tomasa.<br/> Los hombres han ido ligados a la desdicha y las noches en vela desde el principio de los tiempos, les carateriza la tendencia a preveer males mayores, noches de oscuridad entre dos ojos abiertos como un dos de OrOs. Ojos dos ojos que miran o evitan mirar. La parte visible que se nos escapa del alma, donde se esconden los verdaderos secretos y los anhelos de libertad. <br/>El amor es eternamente momentáneo, de una dicha que dura Ulrica. La posesión física de una sola vez, una tarde, un café, la lluvia y la despedida, las llamadas que no harás por estar demasiado lejos de ser convincente o crédulo o espontáneo o tan loco para vivir sin pensar evitar vivir demasiado. <br/>Tuve que leer ayer unos cuentitos de Bioy Casares, de Borges y de Cortázar para recordar el amor narrado, las melancolías, las nostalgias de pasiones aletargadas entre sábanas de las que nos deshicimos por viejas, por desgastadas. Tuvimos que pintar las paredes de las habitaciones que se ennegrecían entre la soledad y la tristeza indecible, inapelable. Las canciones de bohemia e ilusión, los cielos y los abismos con sus promesas incumplidas. Llamadas telefónicas, llamadas al amanecer, la voz de la que hemos estado enamorados y la fuerte brisa que inundó el corazón por ser el remedio a favor de la enfermedad. Nos pusimos por vena olores intensos, tan intensos que flotan en la repentina memoria. La memoria es insensata compañera de venturas o desventuras en vidas circulares, armoniosas, repetitivas. Siempre igual, el hombre eterno, los gestos se repiten, toda mi vida, toda mi eterniadad. <br/>La desbordada pasión, cuando rebasas límites, se convierte en calma y los horizontes son dantescos, infernales, me quema, me arde, como el fuego de los primeros y densos humos. Esos humos que se diluyen, la margarita deshojada, los días entre los bares y meadas prolongadas.<br/> Nada se cumplió de lo que habíamos soñado. Preguntándole al polvo, a Jhon Fante, a Juanan, a Juanito, a Tona, a Luis, a todas las chicas, a las mínimas pruebas que confirmen una sola verdad. Y no la hay, estoy seguro. Nos moriremos sin ninguna advertencia ni atisbo de realidad, de salida al gris laberinto. Habrá nubarrones, relámpagos, puñales de paz, trenes que descarrilan.<br/> Y, acaso, el último día seamos feos o gordos, o despistados o menos roqueros. Solo podremos decir, Ulrica existe narrada, es un cuento precioso. Léanlo, es de Borges. Y felicidades a Aurora, que cumple 23 años, 23 milagros!. Dichosos tus paseos, querida Aurora!]]></description><author><![CDATA[Tomasino Gondolero]]></author></item><item><title><![CDATA[Acitunita, miscelánea sin sentido]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/c_32.htm]]></link><description><![CDATA[Cuando me abordó mi amiga Acitunita no sabía qué nuevos poemas me iba a traer del fondo del mar. El mar son sus ojos, su carita floresía. En el bolso, clandestinamente, llevaba discos de una maqueta con canciones suyas.<br/>Estuve escuchando el disco hasta pasadas las dos de la mañana. Dicho disco contiene palabras clave que, entonadas entre un blues aflamencado y tanguero, provocan al oídor sensible pequeñas sonrisas, estímulos poéticos, arrebatos, estupor y temblores. Palabras clave o palabras símbolo como libertad, soledad, valentía, obstinación.<br/>Después de dos días en una nube por la presencia de un elegante funambulista distinguido por dar el último pase en los metros del futbolista mayúsculo creo de nuevo en Saracosa a pesar de la gran cantidad de maños, có, que te cruzas por todas partes.<br/>Tres características propias del mañico común, diría el siempre poético Chapu:<br/>- la solapica de huevo.<br/>- el gritico fácil a Juanele.<br/>- ir a la playica de saloú... y bien morenicos de piscinica... acompañado por chicas teñidicas de rubia puta!!!<br/>Bueno, menos mal por Peter Limachi, perunano con gran sentido del humor, por Juanele... el genio incomprendido por los mañicos que no supieron soportar tanta belleza, tanta personalidad en la línea de cal, esa cara de pasotismo que irritaba a los domingueros de la faria... acaso no sabéis qué es la autoironía, el nihilismo... o preferís al chaval Cani por ahí... con esa autosuficiencia incumplida por los bares... te faltaba calidad para bailar la samba de las noches perdidas, chaval!...<br/>Y bueno... de vez en cuando.... aparecen sorpresas por Zaragoza... la melancolía del gaucho con sonrisa triste, acitunita, Peter Limachi... o Peter tres dedos.<br/>A ver qué dicen de Pablito cuando decaiga... si dicen que cobra mucho, que es un matao... no merecerán en la Romareda a tal divinidad... como casi nadie en mañolandia mereció a Juanele, ni al Toro Acuña, ni a Esnáider.... ni a Gustavito López, ni a Kily...!!!<br/>Mucha suerte, don Pablo!]]></description><author><![CDATA[Tomasino Gondolero]]></author></item><item><title><![CDATA[Embriaguez ultrapoética, belleza moral y confesionsiones de un bebedor de cerveza]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/c_31.htm]]></link><description><![CDATA[Ocho años atrás se dió el milagro de los tiempos modernos. El lobo estepario y el corazón con ansia impredecible de ilusión de Chiflaco se encontrarón en cualquier esquina para paliar el anhelo de risa obstinada. La obstinación, según los semitratados filosóficos de Hermann Hesse, es obedecer la propia ley a riesgo de ser criticado, de ser llevado a la hoguera. Son las ganas de proponer la risa como sistema filosófico-vital en contra de la seriedad y el agelastos común. <br/><br/>En contra de lo convencional, los personajes con personalidad no tienen que ser engendrados por dios para juntarse. Bastará una imprudencia de la madre del vino, también conocida como Uvita Ojos Preciosos y de la madre que no es Gruesa pero sí Jose. Atrapados en un mundo raro del que no sabían, ni querían aprender , nada decidieron de modo irreversible mudarse a las antípodas de la comprensión. Allí, a parte de buscar su epifanía en complejos y análogos comportamientos a Juan Pablo Castell y padecer repetidos y sistemáticos dolores de síndrome stendhal sufrieron la enfermedad de la alegría y el estupor de los dolores imaginarios. Nada de lo creado por su mente fue grato. Mucho menos, inventar entre los dos la mujer mundial que ,tal vez, nunca existió. Como no existe en la que ustedes creen, grandísimos hijos de puta. <br/>Aspirar el humo del Colectivo influyó lo suficiente para que, en ocasiones, les temblaran la piernas, palidecieran, sintieran la angustiosa presencia del nihilismo total, acompañada de la desidia y el hastío, el maldito frío de vivir. Pero sobrevivieron a los sudores fríos, a los claustrofóficos momentos en salas oscuras de paraísos artificiales.<br/> Anduvieron Saracossa con Italianas enamoradas de Burbujas, entrevieron la claridad del amanecer y a esa chica flaca que hasta el hijo de satanás se hubiera rendido sin remedio y de por vida al puto amor en los tiempos del cólera. Cien años de soledad duraban un segundo, tuvieron los pies fríos, pasaron de la risa al llanto en un segundo, rompieron cristales de la luna, salieron expulsados de la última letra del vocabulario... se quedaron sin palabras ni letras, fueron mutilados tarados, asistieron a conciertos de la mano de mujeres que duraban diecisiete segundos... <br/>Como un promesa, eres tu, como una mañana de verano, eres tu, como una sonrisa, eres tu. Y nadie más que tu. Como el agua de mi fuente. Toda mi esperanza, eres tu. Como lluvia fresca en mis manos, como fuerte brisa, eres tu.... así... eres tu... y nadie más que tu. <br/>Si se encontraban en la esquina o se encontraban en el café, los chicos requetefinos, casi divinos: <br/>-Hola Tarado.<br/> -Hola Paja.<br/> - ¿ Qué cojones haces?<br/> -¿ Tienes los pies fríos? <br/>-Hoy ha sido un punto de inflexión.<br/> Era rubia o era morena. Decidnos, algo malo hicimos?, pecaron nuestros padres?... no es personal el destino?... Eres tu, SAMUEL, soy Yo La Paja... <br/>BUEN VIAJE, todavía me doy golpes de cabeza para evitar reírme en público. GRACIAS POR TODO. <br/>- Hasta luego, comandante Mofletes.<br/> - Hasta luego, comandante Tarado. <br/>NADIE HABLARÁ DE NOSOTROS CUANDO HAYAMOS MUERTO. NO TE OLVIDES DE LAS TETAS. NOSOTROS PUDIMOS REÍR COMO LLORA CHAVELA. SALADAS Y DULCES NOCHES, QUERIDO TARADO! IMPOSIBLE OLVIDARTE!]]></description><author><![CDATA[Tomasino Gondolero]]></author></item><item><title><![CDATA[Memorias de un ochentero que no fue, el espectro de los sueños dantescos de un sonámbulo en la movida madrileña;]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/c_30.htm]]></link><description><![CDATA[Memorias de un ochentero que no fue, el espectro de los sueños dantescos de un sonámbulo en la movida madrileña; <br/><br/>Quisiero ser yo pero con condiciones.Quisiera que  la legalidad no me impiediera llevar una vida venturosa y etravagante. Haber podido escribir o imaginar los cuentos que cuenta Sergio Pitol.Poder ver todos los atardeceres de todos las geografías, ver los mares cuando se molesta el agua, cuando cae calabobos y demorarme en la oscuridad en busca de la chica que fue. Poder descubrir entre las sombras aquella mujer madura, de acompasadas caderas, que todavía camina entre sus recuerdos de adolescente ochentera que coquetea entre la heroína y el champagne, entre el salón y el callejón.<br/><br/> Ser mucho más cantábrico que mediterráneo. Jugármela sin remordimientos y vivir en el día. Sin el pasado remoto ni la semana que viene. Poder deshacer las frases en las playas de Sansebastián, ensanchar mis pulmones y respirar el agua del mar de Donostia. Bañarme desnudo en el cantábrico mientras la brisa marina despeina la princesa de los besos de fresa, aquella de la canción de Sabina y la canción de Loquillo, la misma mujer desordenada que se pega un tiro en la canción de Ariel Rot porque no hay nada más triste que recordar los sueños del pasado para comprobar que nada se cumplió de lo que habíamos soñado. Me gustaría encontrar a la mujer mundial, la decadente, a la que le pesan los años y se le ensancharon los pechos y las caderas. La misma que dio pecho a su niña ensangrentada con pasión y desenfreno.Me gustaría haber leído el nuevo libro de Sabino Mendez, curiosear los infiernos dantescos y llegar a los pequeños paraísos artificiales. Hacer del asesinato una de las bellas artes como Thomas De Quencey. <br/><br/>Me gustaría saber el idioma vasco, el euskera, y poder ver crecer a Luxía junto a su mama Idoia. Pero soy principalmente cobarde, la legalidad me impide ser venturoso y coquetear con ochenteras entre dosis de heroína, pericazos de reina del sur, tener hijas y cuidarlas, ser el funambulista de las noches perdidas, de los vacíos existenciales. Aun así, perder la estabilidad, la conciencia y la risa, que vengan las nubes negras de la conciecia, no me impeden decir que yo no supe ser lo que quise. Que el miedo me impidió galopar de Zaragoza con Paula a la Palma de Mallorca.Nonca supe estar entre Charles Baudelaire y Edgar Allan Poe. No me perdí pero tampocó me encontré como Joseph Roth o Stefan Zweig. Nunca pudé escribir las confesiones de un fumador de Opio. Nunca pude ver todos los atardeceres por estar entre Sintra y Lisboa, vi pasar a la mujer de mi vida y no le dije nada. <br/><br/>Y estas son las declaraciones de un amigo que nunca tuve, son las sombras de la noche, son los Urquijos que perdieron la vida, los Julianes Infantes y las sobredosis de locura, de amor y de vidas al límite. Finalmente todo se acaba. Samuel se va a jugar a Alicante y Tomasin se queda solo; recordando a Urquijo, a Julito Infante y a la revoluvionaria Idoia. <br/><br/>A todos ustedes os salve la memoria y la dicha fugaz. <br/>]]></description><author><![CDATA[Tomasino Gondolero]]></author></item><item><title><![CDATA[Anna]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/c_29.htm]]></link><description><![CDATA[Hoy once de julio es el cumpleaños de Anna. Ella misma me contó en una de sus cartas que la perseverancia tiene mil formas. Y una de esas mil formas de persevernacia es el agradecimiento.<br/>Creo que Anna es la única persona que me conoce sin hablarme, que me define después de cuatro años sin verme y sabe las evoluciones que muestra mi variable carácter.<br/>Sé que cambiamos sin querer,  bajo los estímulos y el calentamiento global del planeta, por la irremediable e ineludible ingestión de cervezas, por las benditas cosas de la vida.<br/>Pero es justo decir que la señora nannes siempre confió en mi más  que yo mismo, que me  llegó a decir por carta cosas que provocaron mi sonrisa y la emoción, las lágimas sinceras por lo que fuimos y podríamos haber sido. Que elevar el estado de autoestima es fácil ojeando su caligrafía perfecta, su ortografía rigurosa y la poesía hecha de chaque-tetas verdes, esa rapidez y frescura bajando por el barrichós, esa irreverencia, esa autoridad, esa punzada de alegría y esa traición con ojos de resiganción, sabes que yo nunca lo hice, oscuras golondrinas, niebla que nos envuelve, destinos, tiempos que pasan y sorpresas, variaciones en los tonos y en las líneas que son de una sensibilidad ajena a convenciones.<br/>Anna supo intuir en los detalles lo que nadie puede entrever. Que la risa, la felicidad, se componen de improcedencias, de alegrías de vivir, de promesas incumplidas, de extrañas perezas de ir a verla, de muchos años ajenos, de memorias que flaquean.<br/>Pero nannes me ha enseñado con cordial paciencia a dar importancia a los cumpleaños, a querer a la gente porque sí, a decir sinceridades y no considerar los males.Me ha ayudado a comprender involuntariamente mi propio síndrome stendhal..<br/>Hoy la he llamado por teléfono y no ha contestado nadie. Solo quería decirle que se me escapa la alegría y la risa de pensar en ella y en sus cartas. Que formó parte de mi educación sentimental. Y que si no la hubiera conocido nadie me habría podido decir quién soy, qué hago aquí. <br/>Por cierto ,nannes, el tiempo consume. De vez en cuando engordo, no soy tan ligero ni rápido, tengo un esguince que me jode el pie. Ya no creo en ilusiones políticas ni utopías. Acabé por creer en las personas. Tu eres una de ellas.<br/>]]></description><author><![CDATA[Tomasino Gondolero]]></author></item><item><title><![CDATA[Egocentrismo y pajas ( solo para valientes e insatifechos que quieren dar una patada a la enorme burbuja azul).)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/c_28.htm]]></link><description><![CDATA[Creo creer menos en mi que en mis amigos pues ellos son los que me justifican, los que deforman y aumentan mi personalidad y mis capacidades para alcanzar ver con los ojos del alma y escuchar con los oídos del espíritu.<br/>En conversaciones diversas con Ignacio Mendiara creímos abordar el tema del egoísmo de manera menos lúcida que lúdica. La presentación fue precedida por la imagen de Marco Polo viajando por el ancho mundo, su luminosa idea de construir un barca y zarpar con valientes corsarios, la generación perdidad de belver, en busca de crear el mundo en siete días pero ,si había rubias coquetonas con ojos celestes y faldas largas, se podía prolongar un poco más. <br/>El ego es, según un chiste popular sudamericano, el enano argentino que llevamos todos dentro. Lejos de bromear sobre la vanidad o orgusho de mi amiga Jimena o Antonela, o del barrilito cósmico, hay algo de ego necesario puesto que el mundo nace y muere con cada uno de nosotros, se debe a nuestras percepciones diáfanas, nítidas, opacas, claras y luminosas. <br/>El egoísmo, el ególatra, necesita constantemente hablar de sí mismo, con regularidad insana y desproporcionada. Con un ritmo de ensimismamiento y narcisismo proporcional a su ombligismo exacerbado.<br/>El héroe de nuestro tiempo debiera ser como postuló Pascal o Barttleby u Onetti. Estar quieto porque todos los problemas derivan de que el humano es incapaz de estarse quieto, de tumbarse en posicion samuelesca horizontal y olvidarse de salir al bar y complicarse la vida bebiendo cervezas con los amigos.<br/>De haberse quedado quieto el cuenta-cuentos Rosalinda el coronel no hubiera tenido que escribirle . Pero ajeno a pensamientos pascalianos, bartlebyanos, samuelescoshorizontales decidió por impulsos de engrucia salir a la calle a hacer lo que sabe. Vivir entre la birra y el humo, entre el tendido sol y  levantado sombra como los toreros. Aquel día de medio-verónicas y cármenes salió al ruedo entre exclamaciones de júbilo y piadosa alegría. Éste la vuelve a desarmar.<br/>Concedió un cigarrillo de tiempo y un café a su santa madre antes de salir con el único punky del mundo, el indomable Puré. Una madre como las de antes, con un buen culo gordo, acostumbrada a sufrir por sus hijos y llevar la bendita bata que dice más que el anillo alianza de oro que ya habría tenido que vender para pagar una noche de borrachera de su hijo. Su madre le diría no bebas.Vuelve pronto. Como las madres de los campeones de fórmula uno dicen no corras. Como las de los toreros aléjate del toro, hijo.<br/>Pero salió con el traje de luces y mucho gas en el motor. Con ganas del levantado sombra. Solo quería torear, regalar una rosa y un lisonjeo precioso a las niñas que derrochan simpatía y van cantando shalálá la lalá. A las minifalderas que saben llevar tacón y nos la ponen dura, las cuatripatistas del cirgarrillo y el viejo barrio, el del tango y el de Borges. Tendría ganas de reír y de no dromir para seguir con la osadía del funambulismo, la del vértigo de discutir con los bien pensantes tocapelotas.<br/>Pero apareció el nissan patrol de la coherencia, el del verde desesperanza.  Después barullo, ostias para ambos bandos con un solo culpable para la justicia.<br/>No sé dónde está la razón. Si en la velocidad, si está en la línea blanca o en la culo gordo que nos protege. Encima a Ros, le protegen dos, uh!. Pero Ros es mi amigo y es, para mi, más espabilaú que el hambre.Hizo lo que tuvo que hacer. Curman da fe.Y quien defiende su libertad, su dignidad y conserva el resentimiento del soborno y la amenaza puede hacer lo que le de la gana. Aunque salga el enano argentino que todos llevamos dentro!<br/><br/><br/>P.D.<br/>Se aceptan comentarios a favor de Ros. Y en contra también, si alguien se atreve, claro!<br/>Se trata de personas, de situaciones. De amigos, joder, de amigos!<br/>Por cierto, el egoísta y ególatra, no os llevéis a engaño, soy yo. Hablando de mis amigos, hablo de mi mismo. Es mi único orgullo. Mi principal definición. Mi justificación. Así pues, juzgar lo que queráis. Ros por Ros es Ros. Y a mi amigo no lo toca ni lo juzga nadie. Puede hacer lo que le dé la gana. Le sobran los motivos. Por bulúlú, por teatrero, por llevar el teatro a quien no puede, por dar la vida y el alma por un triste desengaño! ¿ Qué queréis de mi?. ¿Es mi alma o es mi dinero?<br/>]]></description><author><![CDATA[Tomasino Gondolero]]></author></item><item><title><![CDATA[Resentimiento lejano; tratado del pueblerino triste]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/c_27.htm]]></link><description><![CDATA[De haberme llamado Eduardo nada de lo que pasó habría pasado. De no estar a dieta de pan integral y ensalada ni haber nacido en Graus, de no tener una biografía propia y de no ser porque el tiempo, si lo hay, es lineal y de que somos personas que nos distribuímos en espacios, en contextos, hubiera salido en la carrera con las mismas oportunidades.<br/>Pero contamos con el azar de compañero de viaje. Nacemos sin poder elegir geografías ni circustancias, sin poder trazar un plan específico para estar preparado para la gran carrera. Para cuando llega el momento, cuando se reparten la gloria y las capacidades, cuando se distribullen los roles de perdedores o ganadores, de teatreros, cantantes, músicos, poetas, taxistas llevamos un retraso considerable... tal vez por la educación en un colegio de obediencias, de religiones y sentimientos de culpa, de sobornos y amenazas, de dar importancia a las campanas el domingo por la mañana, de la tradición judeo-cristiana, de los libros repartidos en la biblioteca, de los cuentos que no nos contaban, de las películas que no se vieron en el momento adecuado. <br/>Cualquiera es cualquiera, cada uno es cada uno, a uno le definen determinados momentos que le harán entrever un destino. Una profesora que cometió sin darse cuenta un agravio comparativo en un día gris y limitó tus posibilidades para siempre. Un mal entendido, un remordimiento de una chica que se fue con un amigo, un resentimiento de fuego mal apagado, un currusco de pan sin nocilla, una tarde de soledad en el sofá... un despiste del profesor de Judo.<br/>Esa tristeza de pueblo provinciano del tipo Belver o Ansó, una pelota vieja y la leyenda de un borracho que enfermó de amor y al que solo con un poco de sensibilidad uno ya podía entender. La señora a la que todos los niños le hacían enfadar  desconociendo su hipersensibilidad y sus excitadísimos nervios y uno se quedaba al margen intuyendo que la tristeza existía, que se debía callar y tragar, callar y tragar.<br/>Y así empiezan los destinos, las vida; con una pena, con una alegría, con intuiciones de lo que puede ser, una niña que va de la mano de su padre y la que Rosetas le cuanta la historia del perro que le mordió y la piedra que se tragó y por eso tiene nuez. Y un día empieza la gran carrera. Ves por la calle a franceses que saben comprar en el supermercado lo que tu quisieras comprar pero no se te ocurre, ves personas vestidas como siempre soñaste pero no te atrevistes, conversas con porteñas exiliadas con sus niñas y sus artificios vitales, hablas de sus gatos y sus esperanzas, de filosofía y Borges.<br/>Y ésas nómadas, esos amigos de Francia nos dan mil vueltas en cuanto a esos ancestrales sentimientos de culpa, a esa dependencia de aferrarse a una geografía y un contexto. Tratas de entenderlos... y los entiendes... pero saliste de la meta con desventaja proletaria, su burguesía les hizo llegar descansados a los momentos fundamentales de la carrera, puedes pasar a su lado casi sin aliento, respirando fuerte, aceptan tus torpezas pero, perdidas las fuerzas, acabas escuchando unas campanas y unos agravios comparativos en un colegio público. Acabas entendiendo el primer suspenso en religión o en ética, en filosofía o en realidad. Acabas yendo al bar y hablando de baloncesto y fútbol, en discusiones banales para distraer un resentimiento lejano, unos dientes apretados por nunca haber estado en Granada, de no tener ni puta idea de la historia Suecia, de la sensación de ensoñación y libertad de los criollos, ni de saber tocar la guitarra y llevar chanclas con soltura, de no saber tener la determinación de mandar todo a tomar por el culo y ser libre.<br/>Por eso, tal vez, de haberme llamado Eduardo nada de lo que pasó hubiera pasado. De haberme llamado Eduardo no hubiera llorado cuando Monsieur, un artista, tenía que ir a trabajar en un horario inoportuno. De haberme llamado Eduardo no hubiera sentido la misma emocion y lejanía cuando Paula me explicó sus proyectos, su nomadismo, su entusiasmo, su manera de tener a su niña sin campanas ni agravios comparativos.<br/>Pero ya es tarde para volver a nacer, ya es tarde para estar preparado en el momento de la salida, ya es tarde para llamarse Eduardo y tener una biografía distinta.<br/><br/><br/>Que le den por culo al Euro, a la desunión Europea, a los campos de exterminio y a los números redondos. Y alguna impúdica maestra que limita para siempre el poder llevar chanclas con soltura!]]></description><author><![CDATA[Tomasino Gondolero]]></author></item><item><title><![CDATA[Pienso en torpezas; en desafinadas cuerdas de guitarra]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/c_26.htm]]></link><description><![CDATA[De modo que el arte era eso, que habiendo conversado durante muchos días sin llegar a ninguna conclusión acertada se vió que no valía la tristeza ni las lágrimas, que el síndrome stendhal no se puede sentir con predisposición a vivir de él.<br/>El síndrome stendhal ocurre, se da en uno mismo a pesar de él. El arte también, el arte nace de una intuición, de un sueño, de una predisposición íntima a entender algo, una nueva revelación. De una nueva comprensión y aprehensión de la realidad.<br/>Pero el arte, la estética, la poesía se legitima moralmente si se vive con él, si se disfruta íntimamente y en determinados momentos se comparte.<br/>Cuenta Ignacio, el pintor ansotano que me llama Tomasín ,que él trabaja proponiéndose una finalidad, una fecha, una exposición;  y que  se deshace de los cuadros que no le gustan , se despoja de los lienzos que no le acabaron de convencer. Mantiene los que le salieron del alma, los que crearon una nueva verdad, los de caligrafía imperfecta pero con un fondo con profundidades agradablemente sobrecogedoras , puesto que lo más íntimo, vivir con arte, forma parte de cada persona con individual alegría, con presencia de esa sensación de libertad que cada uno experimenta en raros momentos de inspiración divina. <br/>Ros dice que piensa en palabras, Iganacio piensa en imágenes. Yo pienso en torpezas. En ese déficit de atención que se me lleva a los abismos, que me impide acordarme de las cometidos que se me impusieron hace diez segundos. Ser despistado es otro abismo, un complejo fondo de dificultades añadidas. Medicamente se invetarán complejos términos y literatura prosacica. Los trastornos psicológicos nos pondran nombres y alerta, identificaran algo fuera de lo común y lo devolveran a otro estado dentro de lo común que no es común.<br/>Un habla de lo que siente y de lo que vive. Vivimos abrumados y abordados por muchísima información. Por reglas de la oferta y la demanta, por justicia social... nos debiéramos escuchar todos, debiéramos predisponer nuestros oídos, nuestra sensibildad, capacidad de empatía, nuestro asombro y nuestras caras receptivas.<br/>Pero hay otro mundo en este mundo. Los despistados se aparean, lloran a menudo, monologan, sienten el síndroma stendhal pero no viven de el, se estan muriendo por el, estan rompiéndose el corazón, la sensibilidad crea dolores extraños en la tripa, el estómago se desintegra. Saltan las lágrimas irreprimibles en mares saldos por los mofletes de los mofletudos.<br/>Y uno habla de lo que puede,  de lo que oye por ahí  y le esperan otros contenidos de voces y de texturas que flotan en el aire, que te despistan... las frases de shopenhauer están volando por el aire a la espera de un afortunado despistado que la quiso recoger obviando todo lo demás. Es en si injusto. Uno quiere hablar y que le escuchen, uno quiere ir al doctor para recuperarse, uno intenta hacer y parecer pero es imposible, se te llevan fuerzas ajenas a ti, te impulsan a estados de torpeza, se te cae el boli en el trabajo.<br/>Y como cojones quieres decirle al jefe; Vivo bajo el influjo de la belleza total, estoy todo el día en éxtasis imaginativo. Me pide prudencia, me pide atención. Señor jefe, señor doctor, le sugiero que cure a otro paciente. Yo vivo bajo la afectación de otro arte, de otros abismos, de otros mundos. Y cada vez es más tarde para vender ese cuadro que es mi preferido y del que no me pienso despojar en toda mi vida; de mi mismo, de mis despistes. Hay quien pide justicia pero eso, es demasiado.<br/>Borges salve a Paula, Cortazar salve al nombre de su esposa y lo haga reposar en el cielo!]]></description><author><![CDATA[Tomasino Gondolero]]></author></item><item><title><![CDATA[Chús]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tomanecer/c_25.htm]]></link><description><![CDATA[El insolente caballero de barba poseía actitudes deshechables y criticables por todos; era insolente, cruel, se burlaba de si mismo y del prójimo, no creía en nada que beneficiara el bien común. Estaba dotado de características irascibles, irritables. Había paseado su filosofía del odio entre la actividad artística de Viena, era un cabrón con mayúsculas, se reía de todos, a todos desacreditaba. Tal vez fuera un desconsuelo para con el prójimo difícil de explicar, una especie de desencanto con las posturas, las ficciones, el fingimiento de un peronalidad superior de los artistas. Resumiendo, no creía en la pequeña burguesía a la que en realidad pertenecía y debía su éxito como escritor. Era un Thomas Bernhard en estado de rechazo continuo a sus colegas de profesión o de vida artística. <br/><br/>Creía en el suicidio, en la hipocresía, en la mentira como forma de actuación natural del hombre. Condicionaba todo a un error de los hombres a los que desquería con demostraciones rutinarias  y espontáneas. No sabía que en su odio estaba implicita su necesidad; necesitaba de la existencia de los demás para justificar su propio yo. Por eso se fue granjeando la merecida enemistad con todos, con sus traductores, con los críticos, con los entrevistadores y ensayistas.<br/><br/>Deambuló por circulos literarios, por teatros, por dances y bailes, por careografías para hacer críticas destructivas. Aparentaba un desconsuelo infinito, una insolencia esencial, un cabreo y un resentimiento de amigas que se separan por haber tenido un novio en común.<br/><br/>Todo lo hacía de forma egoísta, ególatra. Desmitificaba los clásicos, los contemporáneos, amaba a los Bukoskis de bibliotecas marginales y hediondas. Creía en los locos que declaran que el mundo es una porquería, un sitio de impostores, de criterios equivocados. Yo creo que era esquizofrénico. Todo le parecía mal excepto su carita y la protesta fácil, su propia imagen, la queja sistemática sin reflexión.<br/><br/>Supongo que era un Thomas Bernhard. Que era Thomas Bernhard en persona. Que fue odiado en Austria donde vivió y escribió, que descalificó continuamente, de la que se alimentó sin escrúpulos. Muchas de sus obras no pasarón la censura, no se pudieron publicar. <br/><br/>En realidad todo en él era odio y malestar, incendio y protesta. Yo creo que fue un hombre excepcional y necesario, que se pudo deducir de él algo inherente al humano; la ferocidad, el desacuerdo, las caretas, las convenciones, las pulidas e inmaculadas apariencias de los ídolos. Quisó desmitificar a los grandes hombres para hacernos todos iguales. Y en su actitud demostró una valentía inusual, una insinceridad premiable. <br/><br/>Lo más bueno de Thomas Bernhard es que desacreditó todo lo que tenía crédito. Y que el otro día, cuando después de ocho años de no ver a Chus, mi profesora de lengüa,  estuvimos hablando de literatura apareció él de forma inesperada. Y no se sabe porque me dijo que leyera a Thomas Bernhard. Que me quería. Yo le dije guapa, ojitos bonitos. Entonces le enseñé el libro que llevaba en las manos de Thomas Bernhard. Ella se puso a llorar de emoción, le abrazé. Y me quedé con una sensación de amor y de alegría de la que aún no he salido.<br/>]]></description><author><![CDATA[Tomasino Gondolero]]></author></item></channel></rss>
