El sábado pasado: "Fiesta"
Mi novio tiene infinitas cualidades, es buena persona, equilibrado, vigoréxico como yo, anoréxico, de todo, pero también tiene grandes inconvenientes: sus amigos heteros.
Al parecer sus conoció a sus amigos heteros de los Jesuitas (pijerió, pantalones chinos, marcas por doquier y movida madrileña). No puedo con ellos. El sábado pasado daban una fiesta porque casi todos cumplen este año la treintena, y para que negarlo, todos parecian sobrepasar la cuarentera o más allá.
La fiesta estaba emplazada en el Pantano de San Juan, en la "mega" casa de uno de ellos (bueno, de sus "papas"), y fué verdadero desfile de niñatos de treinta y de pringaos (a partir de ahora "nerds"). Nada más llegar, cayo a mis manos un porro que aspire con un ansia tremenda, porque sabía que sin ese añadido, todo iba a ser un poco trago, asi que me pegué 4 caladas, hasta que mis pulmones no dieron más de si, y ahí empezo la cosa.
Se oia mucho "osea", "sabes", "tía", "superguay" y se vió mucho efecto alcoholico que hizo mella en el caracter del personal. Habian comprado una bombona de helio y empezaron a aspirarlo para así , hablar en plan pitufo. La verdad es que gracioso era, no se si me resulto más gracioso por el moco que ya llevaba o que, pero me tronche por los suelos. Luego se acercaban algunos/as a decirnos lo típico, "¿Cuándo vais a dejar de crecer?", "De lo cachas que estais, dais asco", "prefiero un cuerpo fibrado a estar como vosotros". Estos comentarios que ellos creen que nos molestan, nos encaaaantan. No hay nada mejor que una sesión por heterolandia, para subir el ego (que se desvanece como un soplido en un Noxx o un Space).
Llego por fin, el ansiado momento hoguera - guitarra - canciones - recuerdo....TOSTÓN. Aunque como yo ya no veia ni mis pies, me pareció hasta romántico y todo (que gilipollez). Ni Pec (mi novio, es que nos llamamos pec mutuamente) ni yo, vimos algo que se salvara para alegrarnos la vista (que raro, nunca buscamos algo con que alegrarnos la vista), porque entre tanto jersecito, castellanitos, camisita y melenita, no hubo hueco para chulos.
Lo fuerte de esta gente es que se creen supermalotes por fumar porros y dormir al amanecer, cuando nosotros en una fiesta normal, tocamos más paquetes que la Mairena, nos metemos de todo y acabamos no se sabe como. Si ellos supieran la mitad de lo que hacemos, se morian...
Al final como todo empezaba a dar grima con tanto "Hombres G", "Radio futura", "Un pingüino en mi ascensor" y "Gabinete CaliGari" decidimos irnos a casa, que yo me había torcido un tobillo y pec llevaba un pedo del tres. No hubo más remedio que parar en una cuneta durante una hora para que el nene se despejara y yo gritaba con mi dolor de pié.
La verdad, es que donde haya un Noxx o un space, que se quite lo demás.
Chao..
Al parecer sus conoció a sus amigos heteros de los Jesuitas (pijerió, pantalones chinos, marcas por doquier y movida madrileña). No puedo con ellos. El sábado pasado daban una fiesta porque casi todos cumplen este año la treintena, y para que negarlo, todos parecian sobrepasar la cuarentera o más allá.
La fiesta estaba emplazada en el Pantano de San Juan, en la "mega" casa de uno de ellos (bueno, de sus "papas"), y fué verdadero desfile de niñatos de treinta y de pringaos (a partir de ahora "nerds"). Nada más llegar, cayo a mis manos un porro que aspire con un ansia tremenda, porque sabía que sin ese añadido, todo iba a ser un poco trago, asi que me pegué 4 caladas, hasta que mis pulmones no dieron más de si, y ahí empezo la cosa.
Se oia mucho "osea", "sabes", "tía", "superguay" y se vió mucho efecto alcoholico que hizo mella en el caracter del personal. Habian comprado una bombona de helio y empezaron a aspirarlo para así , hablar en plan pitufo. La verdad es que gracioso era, no se si me resulto más gracioso por el moco que ya llevaba o que, pero me tronche por los suelos. Luego se acercaban algunos/as a decirnos lo típico, "¿Cuándo vais a dejar de crecer?", "De lo cachas que estais, dais asco", "prefiero un cuerpo fibrado a estar como vosotros". Estos comentarios que ellos creen que nos molestan, nos encaaaantan. No hay nada mejor que una sesión por heterolandia, para subir el ego (que se desvanece como un soplido en un Noxx o un Space).
Llego por fin, el ansiado momento hoguera - guitarra - canciones - recuerdo....TOSTÓN. Aunque como yo ya no veia ni mis pies, me pareció hasta romántico y todo (que gilipollez). Ni Pec (mi novio, es que nos llamamos pec mutuamente) ni yo, vimos algo que se salvara para alegrarnos la vista (que raro, nunca buscamos algo con que alegrarnos la vista), porque entre tanto jersecito, castellanitos, camisita y melenita, no hubo hueco para chulos.
Lo fuerte de esta gente es que se creen supermalotes por fumar porros y dormir al amanecer, cuando nosotros en una fiesta normal, tocamos más paquetes que la Mairena, nos metemos de todo y acabamos no se sabe como. Si ellos supieran la mitad de lo que hacemos, se morian...
Al final como todo empezaba a dar grima con tanto "Hombres G", "Radio futura", "Un pingüino en mi ascensor" y "Gabinete CaliGari" decidimos irnos a casa, que yo me había torcido un tobillo y pec llevaba un pedo del tres. No hubo más remedio que parar en una cuneta durante una hora para que el nene se despejara y yo gritaba con mi dolor de pié.
La verdad, es que donde haya un Noxx o un space, que se quite lo demás.
Chao..





