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Sindicación
 

Historia del Instituto de Desarrollo y Control Astronómico


El Instituto de Desarrollo y Control Astronómico (llamado también por las siglas IACD) fue creado en la década de los 70 por investigadores independientes y científicos que venían de diferentes disciplinas, pero que convergían en un objetivo común: realizar investigaciones alejados de las presiones estatales (enmascaradas bajo la apariencia de falsas subvenciones) y los intereses de las empresas privadas.

Desde luego, la tarea no fue sencilla. Los investigadores que tomaban parte en este Instituto debían permanecer en el anonimato y nunca podrían desvelar las intenciones del nuevo organismo, creado para investigar más allá de lo estudiado hasta el momento. Para ello había que trabajar con suma discreción, no comentar con nadie lo que estaban llevando a cabo y no desvelar nunca las intenciones de sus estudios. Era la única manera de trabajar de forma libre e independiente. Era posiblemente la mejor forma de hacerlo, ya que de paso evitaban poner límites al estudio de algo que es, de por sí, inabarcable: el espacio.

Se sabe muy poco de aquel equipo inicial. Sólo que fueron cinco personas las que pusieron en marcha el proyecto, que empezaron por sentar las bases de la nueva organización. Trabajaron conjuntamente al principio (pues era necesario para poder emprender el nuevo proyecto), pero pronto adoptaron identidades secretas para no tener más relaciones personales entre sí. Las cinco personas trabajaron desde ese momento a la sombra de las instituciones oficiales, públicas y privadas; y a la sombra de sí mismas, durante más de 20 años. Se dice que algunos de esos integrantes ya han muerto. Otros sin embargo piensan que todavía siguen vivos, pero que ya no se dedican a la investigación de forma activa. Sea como sea, actualmente trabajamos en el Instituto unas 400 personas (aunque se desconocen los datos oficiales). Ni siquiera sabemos si hay más institutos como éste, aunque podría ser.

Posiblemente después de publicar esta información mi trabajo en el Instituto corra peligro. Posiblemente ya no sea bien recibida allí. Pero tambíen es cierto que no sé quién puede desautorizarme, quién daría de baja mi trabajo en el IACD. Hace más de 2 años que no recibo noticias del resto de integrantes. Trabajamos más en el anonimato que nunca, más aislados que nunca. Sólo de vez en cuando sabemos el resultado de algunas investigaciones, pero nada acerca de quién las ha llevado a cabo. Y todo eso a pesar de las identidades secretas. Sólo en ocasiones tengo la sensación de que esto tiene sentido. El resto del tiempo, no parece más que un rompecabezas.
 

Áreas de Investigación del IACD


El Instituto se configura a partir de cuatro áreas diferenciadas, donde se enmarcan la mayoría de los proyectos de investigación que se llevan a cabo. No es necesario justificar un estudio en cualquiera de estas áreas. En realidad los investigadores no estamos obligados a nada. Pero la diferenciación en áreas resulta útil para acceder a conclusiones sobre investigaciones, buscar datos o contrastar información.

Las 4 Áreas del IACD son:

- Investigación de Astros
- Investigación de Planetas
- Investigación de Satélites
- Investigación de Otros Fenómenos

Cuando un investigador quiere obtener información sobre los resultados de algún estudio, teclea el código del Área de Investigación oportuna, y entra en su base de datos. Evidentemente lo que puede encontrar ahí no es todo lo que se ha estudiado, sino solamente aquello que puede ser consultado.

 

Ubicación del IACD

Por motivos de seguridad nos está prohibido desvelar dónde se encuentra ubicado el Instituto. Lo único que puedo decir, y de hecho creo que ya he apuntado anteriormente, es que está situado fuera del país. Aunque tampoco es decir mucho.

Sin embargo, lo que no se puede negar es la singularidad del edificio. En cierta manera es irónico. Se cuidan de que las investigaciones no salgan a la luz; de que no podamos decir nada. Pero a la vez erigen el Instituto en un edificio realmente llamativo; que en realidad es una verdadera fortaleza. Entrar aquí no es nada sencillo: tarjetas de identificación, números, códigos, claves. Salir de él... me temo que tampoco.